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La que jugó peor es favorita

La experiencia juega para Sharapova en la final Getty Images

BUENOS AIRES -- Ayer comentábamos en el blog que éste iba a ser un partido muy duro para Sharapova, que salía como clara favorita y, de hecho, jugó su peor partido en lo que va de Wimbledon. Pero su experiencia y los nervios de Lisicki fueron suficientes para poder ganar un partido que es difícil de jugar para todo el mundo por la ansiedad y los nervios que te genera (más aún si sos favorita) al saber que estás tan cerca de una final de Grand Slam, donde siempre puede ganar cualquiera de las dos jugadoras.

En el caso de Kvitova-Azarenka, pensé que la experiencia de Victoria tendría más peso porque lleva más años "metida" como top del circuito. Pero la verdad es que el nivel de Kvitova fue fantástico.

Dio una lección de tenis en el primer set y, sobre todo, en el tercero, cuando llegaron los momentos difíciles. Con su saque, y break arriba viendo como la final se aproximaba, jugó con una agresividad y una claridad los puntos de quiebre en su contra como muy pocas jugadoras en el mundo pueden hacerlo.

Poco pudo hacer Azarenka que con su velocidad domina los partidos y pasan más por sus manos que por las de su rival, pero no fue así en esta ocasión porque -repito- el nivel de Kvitova fue, por mucho, el mejor de las cuatro semifinalistas.

El sábado pueden pasar muchas cosas, Maria es favorita sobre los papeles y, si se da una final "normal", con sus golpes, su experiencia y contando con que en algún momento Kvitova debería ponerse nerviosa, el titulo no debería escapársele. Pero no nos olvidemos que en 2004 la misma Sharapova llegaba a su primera final de Grand Slam con sólo 17 años contra una enorme Serena Williams que era claramente favorita para ganar. Sin embargo, la rusa sorprendió al mundo y, contra todo pronóstico, ganó 6-1 y 6-4 en la final, con una facilidad tremenda.

Ahora los roles se invierten: Sharapova hará de Serena, y Kvitova será la jovencita que no tiene nada que perder. Si los nervios no la traicionan, hay partido.