Una aventura en suelo mexicano

Actualizado el 21 de octubre de 2012
por Greivis Vásquez
Gustavo Ayon
Layne Murdoch/NBAE/Getty ImagesGreivis Vásquez recuerda su visita a la tierra de su ex compañero Gustavo Ayón

Ha transcurrido tiempo desde la última actualización del blog, sin embargo había decidido desde el viaje de nuestro equipo a México que mi próxima columna se la dedicaría a la gente bella de ese hermoso país.

Durante un año tuve la oportunidad de compartir equipo con Gustavo Ayón, una persona extraordinaria, con el que además de ser compañero de equipo fue un gran amigo. En muchas ocasiones del año pasado acordábamos comer juntos antes de los partidos mientras que nuestro equipo organizó muchas actividades benéficas con nuestra participación como lo hicimos una vez leyendo libros en español en una escuela de New Orleans.

Ahora me tocó vivir y sentir el gentilicio del mexicano en el propio DF, donde mi equipo se enfrentó a los Orlando Magic, precisamente el nuevo quinteto de Gustavo. Nuestro equipo tuvo una gran recepción, trato excelente de los organizadores y mucho apoyo. La Arena Ciudad de México es un estadio espectacular, sin nada que envidiarle a un estadio de NBA.

Qué placer poder visitar Villa María, el restaurante mexicano ubicado en pleno corazón de Polanco. Allí probé muchas especialidades de la gastronomía mexicana como enrollados de plátano maduro cubiertos con mole, tacos de arrachera, sopa de tortilla, guacamole con totopo, churros y una tostada de Marlin picante que me ardió hasta el alma. Todo esto con música de mariachis y los mesoneros tomándose fotos conmigo, lo que me dio mucha alegría sentir la admiración de los aficionados del baloncesto de la capital mexicana.

Tuvimos una clínica con niños de Olimpiadas especiales del programa NBA Cares que fue muy gratificante y productiva. Es bonito sentir que se ayuda a estas personas.

Nuestro equipo también fue invitado a la casa del Embajador de Estados Unidos en Ciudad de México. Fue allí donde le dije a Gustavo, "Chamo a ti nunca te van a negar el visado de Estados Unidos".

De mi visita queda como recuerdo una buena imagen de los mexicanos por su simpatía, cordialidad y amabilidad. La pasé genial y me encantó.

Gracias México los quiero.