Reacción al triunfo de Saints sobre Eagles

0:22 ET
Actualizado el
por Rafael Zamorano

Chris IvoryGetty ImagesChris Ivory anotó para los de casa en un acarreo de 22 yardas durante el segundo periodo.

MÉXICO -- Algunas reflexiones después de la victoria de los New Orleans Saints sobre los Philadelphia Eagles en el "Monday Night Football" de la Semana 9:

Defensivas limitadas. Eagles y Saints arribaron a este encuentro con más dudas quye respuestas en el lado defensivo del balón. Philadelphia despidió a su coordinador, Juan Castillo, hace un par de semanas, mientras que New Orleans entró al encuentro permitiendo 474.7 yardas por partido, ranqueados últimos en la liga. No sorprende que a lo largo de la noche hayamos atestiguado error defensivo tras error defensivo para ambos cuadros. Ambos clubes intentaron compensar un poco la falta de disciplina y talento a ese lado del balón con esquemas agresivos que involucraron múltiples cargas, y la estrategia rindió mejores frutos para los Saints, aprovechando la falta de cohesión de una línea ofensiva de los Eagles que se quedó sin el tackle Todd Herremans por lesión. Igualmente, nadie va a confundir a alguna de estas unidades con las defensivas de los San Francisco 49ers o Chicago Bears.

Presión permanente. Michael Vick está tan acostumbrado a operar bajo la presión de los defensivos, que me pregunto si alza los ojos en busca de receptores en todas las jugadas. A veces, me da la impresión de que sólo está mirando a los linieros que se ciernen sobre él. Desde luego, él no es culpable de las fallas en los esquemas de protección, pero sí tiene culpa cuando no logra hacer los ajustes necesarios sobre la línea para acortar las rutas de los receptores y lanzar en seguida. Vick fue capturado en siete ocasiones a lo largo de la noche, pero golpeado un sinnúmero de veces más.

Avanzan por tierra. Los Saints dieron una cátedra de cómo aprovechar el esquema defensivo del rival a favor de la ofensiva. Los Eagles gustan de abrir significativamente a sus alas defensivas en un frente denominado "Wide-9", donde quedan sobrados al exterior de los tackles ofensivos. New Orleans respondió con un ataque terrestre que incluyó varias maniobras de trampa de tackles y guardias que dejaban sin oportunidad a los defensivos de Philly, en camino a 141 yardas terrestre combinadas entre Mark Ingram, Chris Ivory, Travis Cadet y Pierre Thomas. Muchas de esas yardas fueron obtenidas corriendo entre los tackles. Sin embargo, los Saints no tienen mucho de qué presumir del lado defensivo en este rubro. Philly registró 221 yardas terrestres entre LeSean McCoy, Bryce Brown y Michael Vick. Penosamente para los visitantes, se acababa el combustible de la ofensiva al aproximarse a zona roja.

El rojo significa alto. Para los Eagles, así fue. Al internarse en la famosa zona roja, las últimas 20 yardas del campo rival, simplemente no pudieron avanzar más. En cinco viajes a la antesala de las diagonales, Philly entregó dos veces el ovoide, anotó seis puntos en dos goles de campo, y vio fugarse los últimos segundos del reloj de juego en el final del cuarto periodo. El único touchdown para los Eagles en la noche llegó en un pase de Vick a DeSean Jackson de 77 yardas. Entre más lejos, ¿mayor peligro de anotar?

Lo que sigue. Los Saints buscarán dar un golpe de autoridad en el mismo escenario la semana que viene, cuando reciban a los invictos Falcons. Parece imposible que New Orleans alcance a Atlanta en la punta de la NFC Sur, pero los Saints aún no quedan eliminados de la postemporada, y han ganado tres de sus últimos cuatro encuentros. Un triunfo sobre sus rivales divisionales podría generar un buen momento anímico para cerrar la campaña. Por su parte, los Eagles desaprovecharon una oportunidad dorada en una jornada en la que los otros tres equipos de la NFC Este perdieron. Philly suma cuatro derrotas consecutivas y la temperatura de la silla de Andy Reid sigue a la alza. No es una franquicia que tome decisiones arrebatadas, por lo que dudo que Reid pierda su empleo a media temporada, pero la situación de los Eagles se está volviendo insostenible.