Balague: Guardiola es Spiderman

Actualizado el 14 de noviembre de 2012
por Fernando Palomo
Twitter @GuillemBalagueBalagué presenta la biografía de Guardiola

Pep Guardiola escribió un libro en el 2001, con los periodistas Luis Martín y Miguel Rico colaborando en uno que pretendía contar la historia de Pep pero terminó contando las historias de Pep con aquellos que fueron influencia en su vida. También escribió en el diario El País durante el Mundial de Alemania 2006 dejando su pluma en varias columnas.

No ha sido uno de buscar la promoción de sus mensajes aunque ha tenido el escenario ideal para proyectarlos. Durante cuatro temporadas como técnico del Barcelona, Guardiola dio cerca de 550 ruedas de prensa de unos 40 minutos cada una. Había adoptado una política de aislamiento ante los medios. No daría entrevistas individuales, salvo los compromisos con las televisoras de la UEFA Champions League y un desliz de extrema confianza con los productores del documental del Brescia. Hablar Con Guardiola, uno a uno con cámara prendida, era tan difícil como vencer al equipo que tan bien hizo jugar durante cuatro temporadas.

Se han escrito libros sobre Pep. Se ha contado sobre el camino que lo lleva de su Santpedor natal hasta el lugar del técnico del Barcelona. Se ha plasmado su influencia en el juego del que muchos consideran el mejor equipo de la historia. Su mensaje ha llegado al mundo de los negocios, un paralelo entre su gestión de vestuario y la gestión empresarial. La tensión con José Mourinho durante las últimas dos temporadas también se han reflejado en un libro. Le han agradecido en un libro. Han interpretado su efecto, también en las páginas de un libro. Esos 22,000 minutos de ruedas de prensa durante cuatro temporadas que dejaron en desnudo sus conceptos y su forma de ser también han sido editados, en algún libro. Lo que ha hecho Guillem Balagué es un libro de Guardiola, pero con Guardiola al lado. Lo más cercano a un libro suyo desde aquellos textos que escribía y enviaba a Martín y Rico para que le cuidaran de las reglas. "Mi gente, mi futbol" fue aquel libro.

Este libro se escribe desde el punto intermedio que une a un catalán en el extranjero con el personaje y su influencia. Balagué ha buscado interpretar desde la distancia con la que ha seguido los méritos del club y de quien fuera su técnico más galardonado. ¿Una distancia saludable? Una que lo aleja lo suficiente del absorbente círculo en el que suelen posicionarse los clubes de gran trascendencia y con estos, sus personajes. Contado por el Guardiola agotado tras dirigir en once cruces directos contra un Mourinho que le incomoda. La lucha por.

-- ¿Cuánto de este libro es de Pep y cuanto con Pep?
-- Tuve la suerte que confiara en mí para sentarnos y hablar. No sólo eso, en una época en la que los jugadores no dan entrevistas, pude hablar con todos. El prólogo es de Sir Alex Ferguson con quien además quería hablar porque se cruzaron con Guardiola en dos finales de Champions y sabía que le tenía mucho cariño. Pep estuvo a punto de fichar como jugador por el Manchester United. Ferguson me dijo que si Pep daba permiso, lo hacía. Esa conversación con Sir Alex se convirtió en el prólogo del libro. A partir de ahí, habiendo hablado con Pep y su entorno, hay una mezcla de todo. Es una biografía. No una autobiografía porque por un lado, Pep no quería eso y yo no quería una biografía autorizada. Nos hemos quedado en medio.

-- ¿Cuanto de la personalidad de Pep logra absorberte en la cercanía?
-- Es fascinante. Le ha pasado a mucha gente que creció con él y que reconocen el aura de Pep Guardiola y se han dejado absorber. Gente de muchísima calidad y muchísimo valor periodístico. Pero es casi inevitable por ese extremismo en el que se ha convertido el periodismo, pero también porque el aura de Guardiola viene acompañado de éxitos. Guardiola es lo que es y era lo que era como futbolista, símbolo del club, icono de una sociedad. Eso ya lo tenía, pero si además gana ¿qué le vas a decir? Y sabes el sacrificio que le cuesta y sabes que su personalidad obsesiva y detallista es responsable de lo que está pasando. Cuesta criticarle.

-- El libro está hecho desde esta distancia de la que hablábamos --continúa Balagué-- pero con mucho respeto. Porque lo que ha hecho Guardiola es cambiar el fútbol, que a estas alturas no es fácil. Quizás a gente que está más cerca le cueste escribir que es un hombre complejo, con altibajos de moral y de energía. Que es capaz de pensar en dejarlo todo en medio de los clásicos y al día siguiente se arrepiente y pone más esfuerzo para ganarle al Real Madrid. Todo esto existe y la gente quizás quiera ignorarlo, pero es que es también Pep Guardiola.

-- ¿El futbol va de acuerdo a como Pep quiere que el fútbol vaya?
-- No es un Superman, es un Spiderman. Capaz de reconocer su valor, pero también con sus debilidades, algunas muy públicas. Como cuando llora en la Intercontinental (final 2009 v Estudiantes) o cuando describe en su marcha que ya no tiene fuerzas para seguir o cuando reconoce que de haber seguido se hubiese hecho daño con los jugadores. Esa debilidad es la que lo hace muy moderno. Ya nadie se cree Superman, pero Spiderman sí. Se hacen más películas de Spiderman ahora. Es un poco Pep Guardiola.

-- ¿Qué determina su salida del Barcelona?
-- Estos altibajos definen su carrera de entrenador. El exceso con el que hace las cosas tiene fecha de caducidad y por eso ha tenido muy claro desde el día que llegó al Barcelona "B" que lo suyo iba a durar poco. Es una manera de defenderse. Si piensas que te vas mañana trabajas como si fuera el último día. También una manera de entenderse a sí mismo y de entender al club. No puede durar mucho el entrenador del Barça. No me acabo de creer del todo y lo reflejo en el libro, que se haya ido por cansancio. Se va un poco por eso y por el poco equilibrio en su vida privada. Había dejado a su familia y amigos un poco al margen. Pero también es verdad que un día volverá al Barça y es mejor marcharse en lo más alto. El recuerda que de jugador tenía que haber marchado antes y que Cruyff le revela que como entrenador él también tendría que haberse marchado un par de años antes.

-- ¿Cuántas veces te viste sorprendido ante las revelaciones del personaje?
-- Lo más sorprendente de todo son esos altibajos y la obsesión con la que hace todo. Mas que el detalle porque lógicamente me ha sorprendido la progresiva influencia de Messi a límites muy importantes y considerables. Pero sobre todo la carga emocional que pone en lo suyo es lo más relevante de todo. Que además le empareja con José Mourinho. Hay un capítulo dedicado a José y Pep en el que llego a decir que hay mucho en común entre los dos. Lo que pasa que representan, como actores, un papel diferente de cara al público pero no son tan diferentes. El secreto de su éxito es que ponen una carga emocional importantísima con los jugadores. Tienen a los suplentes contentos, a los titulares en tensión. Los hacen hijos suyos.

-- ¿Estos altibajos lo tuvieron cerca de la salida antes del tiempo en la que lo hizo?
-- Si. Se detiene solo. Hay un momento en la última temporada en el que se ve a un Pep Guardiola entusiasmado y al día siguiente, hundido. Le pregunta por lo que le pasa y responde que no está bien porque la noche anterior tenía que estar con su hija en una función de ballet y no pudo ir porque se la pasó viendo videos de su siguiente rival. Estas cosas lo atormentan al punto de llegar a decir que lo mejor era dejarlo. Hasta el momento en el que le comunica a Sandro Rosell y Andoni Zubizarreta después de la derrota en semifinales del Champions contra el Chelsea, nadie pensaba que se iba. Unos días antes Puyol anda diciendo que se queda. Nadie lo tenía claro. Cuando lo dice a nadie le sorprende del todo porque había sido una posibilidad desde su llegada.

-- ¿Puede explicarse Guardiola sin Messi?
-- Es una que está bien explicada por Ramón Besa y Luís Martín de El País, por Xavi, por Iniesta y también lo dice Pep. Todos tienen su versión pero dicen prácticamente lo mismo: a Messi hay que dejarle. Como dice Besa, Pep entiende los silencios de Messi mejor que nadie. Pep cuando llega era conciente del talento de Messi pero no de cómo manejarlo. Acá tiene una aportación muy importante Manel Estiarte, el "Maradona" del water polo en su día y mano derecha de Pep. Le viene a decir que él había sido el Messi de su deporte en su época y que lo que hace no es por egoísmo, ni arrogancia. Pep lo escuchó. Tuvieron dos encontronazos en la primera pretemporada cuando Pep casi le forzaba a Messi a hablar. De estos encontronazos y la conversación con Estiarte se da cuenta que lo mejor es dejarle. Es lo mismo que ahora Guardiola le dice a al entrenador argentino. Que le rodee de gente y que Messi se sienta feliz.

-- ¿Y qué dice Messi?
-- Las conversaciones que tuve con Messi no fueron específicas para el libro. Con esto y lo que me cuenta su entorno, aunque a lo mejor no le gustara y se sintiera huérfano, la salida de Ronaldinho, Deco y Thiago Motta le beneficia. Aunque casi desconfiaba del nuevo técnico que llegaba. Poco a poco Messi se va haciendo del equipo. Eto'o se queda en el primer año con lo que Messi aún tiene que partir desde la banda, Pep se da cuenta que le tiene que dar el equipo a Messi pero busca un alternativa arriba y fichan a Ibra. Esto tampoco sale y a mitad de temporada se da cuenta que esto no funciona y le da de nuevo la zona central a Messi. A partir de allí buscan gente que se acople a Messi y no al revés. Estas decisiones, quitar a los que estorbaban y darse cuenta que no necesita a otro delantero en el centro han sido claves para el desarrollo de Messi. Eso y escuchar sus silencios.

-- Habiendo asimilado su personaje desde las reuniones con él y sumando variables que te permitan saber quien es, ¿qué crees va a hacer?
-- Entrenar en el extranjero y volver al Barcelona. Son la clave de su futuro. En qué orden y en que equipo ya se verá. Tan pronto dejó al Barcelona empezó a entusiasmarse ante la posibilidad de dirigir otro equipo. Le reclamaron calma y descanso. Intenta ahora que no le mareen. Sus representantes ahora escuchan lo que el Manchester City, Chelsea, Bayern Munich, AC Milan tienen que decirles. Yo tengo la impresión de que si el Chelsea habría fichado a Txiki Beguiristáin, tendría más porcentajes que ahora. Como opinión mía, primero acumulará razones para no ir y segundo calculará las razones por las que hay que ir a un club. Tengo la impresión que es la Premier League adonde quiere ir y de momento hay dos posibilidades.

Pep Guardiola: Otra manera de ganar. Guillém Balagué.

A la venta en el Reino Unido este 15 de noviembre. Su edición en castellano saldrá a la venta en el segundo trimestre del 2013.