El JMV debió haber sido Mike Trout

Actualizado el 16 de noviembre de 2012
Mike Trout
AP Photo/Christine Cotter

Hay más atención sobre la votación del Jugador Más Valioso de la Liga Americana de este año que sobre cualquier premio que pueda recordar, en parte porque se contempla como una batalla entre dos bandos, los que defienden el análisis estadístico avanzado del béisbol y los que realmente desean que Billy Beane nunca hubiera escrito ese libro.

Mike Trout debería ganar el premio de este año, pero probablemente se lo lleve Miguel Cabrera, ya que la narrativa "Triple Corona + playoffs+ empuje" se impondrá, pero no nos equivoquemos al respecto: La marea ya ha cambiado, y los votantes anti-matemáticas, empeñados en una batalla con enemigos imaginables, deben aceptar el hecho de que sus oponentes ya abandonaron la arena.

La competencia en la Liga Nacional, por otra parte, es igualmente interesante por su falta de claridad, con cinco o quizás seis candidatos de mérito que no se separan fácilmente incluso utilizando las métricas avanzadas en las que típicamente me baso.

Mi elección refleja algunos criterios subjetivos pero también incluye mucha incertidumbre, y aunque creo que Buster Posey gana este premio, no me sorprendería en absoluto escuchar otro nombre en la noche del jueves.

Sólo para estar seguro de que todos está claro, yo no he votado en ninguno de los dos premios para el Jugador Más Valioso de este año. Yo voté por el NL Rookie of the Year y discutí esa boleta el lunes. Estas boletas son sólo hipotéticas.

LIGA AMERICANA
1. Mike Trout, Jardinero, Angelinos de Los Ángeles
2. Robinson Canó, 2B, Yankees de Nueva York
3. Miguel Cabrera, 3B, Tigres de Detroit
4. Justin Verlander, LD, Tigres de Detroit
5. Adrián Beltré, 3B, Vigilantes de Texas
6. Austin Jackson, Jardinero Central, Tigres de Detroit
7. Félix Hernández, Lanzador derecho, Marineros de Seattle
8. David Price, Lanzador izquierdo, Rays de Tampa Bay
9. Alex Gordon, Jardín Izquierdo, Reales de Kansas City
10. Ben Zobrist, Jardín derecho/Campocorto/2B, Rays de Tampa Bay

El debate sobre quién debería ganar el premio al Jugador Más Valioso, que probable continúe bien pasado el anuncio de esta noche, es un ejemplo más de que la vieja guardia de los escritores deportivos sigue luchando una guerra de una década por negarse a reconocer el salto cuántico que ha dado la industria en la evaluación del jugador.

Cualquier análisis racional de las temporadas de los dos jugadores pone a Trout cómodamente por delante de Cabrera, con una ligera ventaja a la ofensiva de Cabrera (respaldado por un parque mejor y una competencia más débil) que no puede tocar las enormes ventajas de Trout en corrido de bases y defensa.

Si algo debiéramos estar discutiendo es si Cabrera fue siquiera el segundo mejor jugador en la liga este año, cuando las dos versiones de WAR concuerdan en que no lo fue. (Yo escribí largamente en septiembre on the Trout/Cabrera debate y sobre porqué Trout es la única selección lógica, un análisis que todavía hoy está vigente).

Cabrera y Robinson Canó tuvieron cada uno exactamente 697 apariciones en el plato este año, y Cabrera fue un poco mejor, con nueve hits, 14 puntos más de OBP (llegando a las bases 10 veces más esta temporada) y 56 puntos más de slugging (32 bases totales más). Canó también jugó esta año en un parque local más favorable que donde jugó Cabrera. Pero la ventaja ofensiva de Cabrera es aniquilada por la ventaja enorme de Canó en la defensa, una diferencia de 19-20 carreras salvadas entre los dos jugadores.

Incluso un observador casual del juego pudiera decir que Canó es un buen defensor en la segunda, mientras que Cabrera es un defensor pobre en la tercera, una diferencia que es más que suficiente para poner a Canó por encima de Cabrera en mi boleta.

La votación también debe poner a descansar la idea pueril de que Cabrera "llevó" a su equipo a los playoffs (y a un menor número de victorias que las que tuvieron los Angelinos). La ayuda de Cabrera debería figurar en todas las boletas de los votantes de este año como la de Justin Verlander, el mejor lanzador de la Liga Americana, y el jardinero central Austin Jackson.

Ningún jugador puede cargar por sí mismo con todo un equipo de béisbol, incluso las mejores temporadas en la historia han sido de un valor aproximado de 10 victorias por encima del reemplazo, que es sólo una pequeña fracción de la cantidad de partidos que gana un buen equipo.