El imperdonable error de Jim Schwartz

Actualizado el 22 de noviembre de 2012
por Rafael Zamorano

MÉXICO -- El día de hoy se festeja en los Estados Unidos de América el Día de Acción de Gracias, pero eso no impidió a Jim Schwartz, entrenador en jefe de los Detroit Lions, entregar un obsequio adelantado de Navidad.

Jim Schwartz
Schwartz

En el tercer cuarto del especial de jueves en que Detroit recibió a Houston para abrir la Semana 12, el corredor de los Texans, Justin Forsett tuvo una escapada de 81 yardas que originalmente se marcó como touchdown, luego de que en el desarrollo de la jugada fuera golpeado por Louis Delmas, y pareciera hacer down cayendo al suelo. Sin embargo, Forsett se levantó rápidamente, y quedó la duda si habría detenido su caída con la palma de la mano, y sin hacer contacto con la rodilla en el suelo, por lo que los árbitros dejaron seguir la jugada, tal y como lo ordena la NFL en estos casos. Al ser jugada de anotación, sería revisable en automático por el cuerpo arbitral, y entonces los oficiales tendrían la posibilidad de verla en cámara lenta y desde diversos ángulos. La repetición televisiva nos mostró que de hecho el antebrazo, codo y rodilla de Forsett tocaron el suelo, por lo que la jugada la anotación hubiera sido revertida, en circunstancias normales. Schwartz lo impidió con un grave error mental.

Aun antes de que Forsett alcanzara la zona de diagonales en su escapada, Schwartz había lanzado el pañuelo rojo de desafío, lo que constituye una infracción por actitud antideportiva, toda vez que la jugada era revisable de oficio. Sólo en el caso de que Forsett fuera derribado después de levantarse, pero antes de alcanzar la zona de anotación, hubiera sido necesario el pañuelo rojo de Schwartz, pero era obvio en el desarrollo de la jugada que Forsett llegaría sin problemas a zona final. Como un equipo no puede beneficiarse de una acción ilegal, como es el caso con la infracción de Schwartz, entonces los árbitros no pudieron revisar la jugada, y quedó el touchdown de Forsett.

Hay que aclarar, en ningún momento se equivocaron los árbitros. Hicieron lo que marcan las reglas. Dejaron correr una jugada en la que no estaban seguros --no olvidemos que sucede en fracciones de segundos-- si debía darse por muerta, porque así lo pide la liga. Es una situación que, más adelante, se podría haber rectificado. Matar esa jugada dudosa anticipadamente es peor, porque si Forsett no hubiera hecho down, no hubiera habido posibilidad de rectificar y darle el touchdown, en su lugar. Todos recordamos el caso de Ed Hochuli con una jugada que mató como pase incompleto hace algunos años, cuando en realidad era un balón suelto de Jay Cutler, cuando todavía jugaba para los Denver Broncos.

El único culpable es Schwartz. La liga invierte muchos recursos anualmente para estudiar e implementar los cambios en las reglas, y dar a conocer los puntos de énfasis de las mismas a lo largo del tiempo. Se ofrece todo tipo de material y capacitación a los equipos para que conozcan lo que se puede y no se puede hacer. Incluso, a nosotros como medios de comunicación, la liga nos hace llegar videos semanalmente con ejemplos de reglas bien aplicadas y mal aplicadas. Es imperdonable que Schwartz haya cometido el error de lanzar el pañuelo --antes de que terminara la jugada, además-- en esta situación. Simple y llanamente, regaló 7 puntos al rival, y así lo reconoció el mismo Schwartz después de recibir la explicación del oficial sobre el terreno de juego.