Motivación vs hechos concretos

Actualizado el 8 de diciembre de 2012
por Javier Gil Navarro
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River enfrentará a San Martín

BUENOS AIRES -- La ilusión se puso en marcha. Toda la maquinaria anímica que suele desplegar Ramón Díaz cada vez que posa un pie en Núñez comenzó a funcionar en plenitud. Y tendrá su primer examen el domingo en San Juan, cuando River se enfrente con San Martín.

Se sabe que el Pelado coloca los sueños de los hinchas bien en lo alto. Casi como un calco de anteriores trabajos del riojano. Eso sí, esta vez la cosa parece ser un poco diferente en lo que hace a la calidad del material con el cual va a contar. Es que a la hora de cotejar cualitativamente este plantel con los de otras épocas, la invitación que inmediatamente se presenta es que deberá poner en práctica todo el bagaje y la experiencia que recogió a lo largo de los años para que la empresa resulte exitosa. Porque, sin ánimo de menoscabar a los actuales futbolistas, técnica y cuantitativamente se lo observa inferior al de los tiempos de gloria, aquellos que catapultaron al riojano a las cumbres de la gloria.

Además, si tenemos en cuenta que el debate eterno que genera Díaz es que los títulos los obtuvo gracias a que contó con equipos plagados de estrellas, esta ocasión se presenta ideal como para derribar los mitos. Digamos, si es que hace falta, que se topa con la chance de demostrar los atributos de su "muñeca". Y de cerrarle la boca aquellos que consideran que ahora tiene un cuerpo técnico falto de experiencia.

Por lo pronto, en las prácticas de su primera semana laboral le costó plasmar lo que buscaba. Por eso probó un sistema (4-4-2), luego otro más cercano a su gusto, con un enganche, cambió los laterales de ambas bandas y luego le restituyó la confianza a Diego Martínez, sacó a Ezequiel Cirigliano, en fin, metió mano porque el fútbol que pretende no aparecía.

Todo lo narrado hace presumir que las intenciones previas de Ramón, las que les hizo saber a los dirigentes, referidas a refuerzos de jerarquía, cobran mayor fuerza que nunca. Así como que no podrán fallar la puntería a la hora de elegir. Dos (o la posibilidad de uno más si es que se lo aceptan en la AFA) primeras figuras serán las que deberán llegar para fortalecer las filas del Millo.

Motivación vs hechos concretos. El efecto Ramón contra la complejidad que representa un equipo sin estrellas. La capacidad del riojano resultará decisiva siempre y cuando River tenga la ambición de pelear por cosas trascendentes, por un título. Porque si la idea real es la de salvarse de la zona del descenso, con los jugadores que tiene actualmente le alcanza. Pero claro, ni el Pelado ni los hinchas tienen sueños tan nimios...