Patriots ofrecen una lección a Texans

23:24 ET
Actualizado el
por Rafael Zamorano

Matt SchaubAPMatt Schaub y los Texans todavía tienen mejor marca, pero no fueron el mejor equipo sobre el campo.

MÉXICO -- Esta noche, muchos esperaban un partido de confirmación por parte de uno de los equipos considerados candidatos muy serios para ganarlo todo en el Super Bowl XLVII en el "Monday Night Football" de ESPN.

Eso fue lo que obtuvimos. Simplemente no se trató del equipo que llegaba al cotejo con la mejor marca de la NFL, y se alzaba como favorito de muchos para llevarse el Trofeo Lombardi, sino del campeón reinante de la Conferencia Americana.

Los New England Patriots aniquilaron a los Houston Texans en Gillette Stadium, haciendo ver a un equipo con marca de 11-1 como un cuadro de 1-11. El equipo comandado por el mariscal de campo estelar Tom Brady pegó primero, pegó fuerte, y siguió pegando. La explosiva ofensiva de los Pats se puso arriba rápidamente por 21-0, y la defensiva hizo lo suyo para blanquear por primera vez en la campaña a los Texans en la primera mitad. La segunda mitad no fue muy diferente, aunque New England sí bajo un poco el tiempo en sus ataques.

Los Patriots incluso tuvieron el descaro de utilizar una de las mejores armas ofensivas de los Texans en su contra: el play-action con engaño de carrera stretch. La especialidad de Houston funcionó más de una vez en contra de Houston durante la velada.

La ofensiva de los Texans estuvo atípicamente imprecisa ante una defensiva de New England que lució atípicamente dominante. Pases dejados caer, castigos y envíos imprecisos de Matt Schaub condenaron a los visitantes ante unos agresivos Patriots que brillaron empleando una combinación de coberturas personales atrás, con una variedad de cargas efectivas adelante.

La ofensiva de Houston, segunda más prolífica en la NFL en puntos promedio por partido --sólo después del ataque de New England--, tardó casi 39 minutos para ponerse en el marcador en el MNF. Schaub ni siquiera terminó el partido, dando paso a T.J. Yates a la mitad del cuarto final.

Definitivamente, no fue la mejor manera de disputar el que Andre Johnson había catalogado como el "partido más importante en la historia de la franquicia". Los Texans vienen de su primera aparición en postemporada, luego de la campaña del 2011, y las expectativas para ellos fueron altas al inicio de la presente temporada. Esas expectativas sólo se fueron inflando con el transcurrir de las jornadas después de cada triunfo. Hoy, después de la derrota --y el modo tan apabullante en que cayeron derrotados-- vale la pena preguntarnos si el papel de favoritos no les queda un poco grande.

Desde luego, no es el fin del mundo para Houston. Hay equipos, como los Pittsburgh Steelers y New York Giants, que juegan mejor cuando no son favoritos.

Lo que sí debemos señalar, es que la actuación de esta noche podría ser el comienzo de una importante carrera hasta lo profundo de los playoffs para New England.

El recién llegado Aqib Talib estaba teniendo una noche de ensueño cubriendo a Johnson en el uno-a-uno, hasta que salió lesionado de la cadera justo antes del medio tiempo. Los apoyadores Brandon Spikes, Dont'a Hightower y sobre todo Jerod Mayo lucieron activos. Vince Wilfork fue inamovible en el medio de la línea. En resumen, la defensiva empieza a jugar mejor en la época más importante del año.

¿Significa que debemos entregar de una vez a los Patriots el trofeo Lamar Hunt? Desde luego que no. Lo que el triunfo aplastante de esta noche significa es que no debemos descontar a los Patriots como contendientes serios para ganarlo todo --nuevamente-- por más que se haya puesto de moda candidatear a otros.

¿Son los Patriots un equipo perfecto? No. Honestamente, no confío en las opciones que tiene Brady como alas abiertas después de Wes Welker, más allá de que Brandon Lloyd y Donte' Stallworth se despacharon con recepciones de anotación. Welker no tuvo una noche normal para los estándares que nos tiene acostumbrados, dejando caer varios pases de las manos. Los Pats necesitan mejores alternativas para cuando Welker vuelva a tener una noche de estas.

Sin embargo, las áreas que han generado duda a lo largo de la campaña hoy lucieron notablemente mejor: línea ofensiva y defensiva secundaria. No necesariamente nivel All-Pro, pero sí notablemente mejor. Eso sin mencionar que el segundo mejor jugador de la franquicia después de Brady, Rob Gronkowski, regresará para poner de su parte en la recta final.

¿Son los Patriots el mejor equipo de la liga en este punto de la campaña? No lo podemos saber con certeza, pero sería una necedad no incluirlos entre los tres o cuatro que conformen la discusión.

Si este duelo se repite en la postemporada --como algunos anticipan-- podemos esperar un mejor desempeño por parte de Houston, sobre todo si la revancha se juega en el Reliant. Sin embargo, esta noche, los Texans salieron de Foxborough con el ojo morado, el orgullo herido y una lección aprendida, cortesía de los Patriots, al son de 42-14: cómo se debe jugar cuando se carga con la etiqueta de favoritos.