Lo que los Yankees necesitan en 2013

17:14 ET
FECHA
01/02
2013
por Buster Olney

CC SabathiaPatrick McDermott/Getty ImagesLos Yankees necesitan una gran temporada de CC Sabathia en 2013

Travis Hafner pudo haber firmado con los Rays de Tampa Bay. En última instancia, eligió a los Yankees, para aprovecharse de la oportunidad que ofrecen en el puesto de bateador designado y en el Yankee Stadium, que siempre ha sido aliado de los bateadores zurdos de poder.

Pero debido a que Hafner ha estado tan limitado por las lesiones en los últimos años, y porque bateó para un promedio de .228 la pasada temporada, se convierte en un simple signo de interrogación adicional para un equipo que tiene ya muchos signos de interrogación.

Los Yankees han llegado todos los años a playoffs excepto uno en las últimas 17 temporadas, en parte porque han desplegado una gran cantidad de redes de seguridad. Eso fue posible porque, bueno, cuentan con un presupuesto mucho mayor que el de cualquier otro equipo, y por veteranos como Raúl Ibáñez que les ha gustado unirse a los Yankees a sabiendas de que tienen oportunidad de ganar.

Pero después de un invierno de ajustarse el cinturón financiero, los Yankees no tienen tantas alternativas posibles. No tienen mucho margen de error, como han tenido en otras temporadas.

Cada equipo tiene sus ejes centrales, la fuerza que determina si es un año bueno o uno malo. Aquí hay ocho cosas que le tienen que ir bien para los Yankees:

1. CC Sabathia tiene que estar lo suficientemente sano como para proporcionar una gran cantidad de entradas -- y buenas entradas. Viene de una cirugía del codo y se ve bien y está listo para jugar. Ya han pasado ocho temporadas desde que Sabathia tuvo una temporada en la cual su efectividad no inicia con un "2" o un "3", y los Yankees necesitan que la racha continúe pues, como se ha estructurado el equipo, es necesario que la rotación sea la columna vertebral. No van a ser como los Yankees de 1931, una máquina prolífica y productora de carreras; necesitan ganar muchos juegos de marcador de 4-3 y 5-3, con Sabathia, Andy Pettitte y Hiroki Kuroda -- todos en el descenso de sus respectivas carreras -- a la cabeza de la rotación.

2. Derek Jeter tiene que ser un buen jugador, a sus 38 años. No tiene que ser tan grandioso como lo fue el año pasado, cuando encabezó las Grandes Ligas con 216 hits, y si uno le diera el suero de decir la verdad a los funcionarios de los Yankees y a la gerencia, probablemente te dirían que habría que esperar por lo menos un poco de declive en su desempeño este año. Jeter viene de una fractura del tobillo y el año pasado su promedio de bateo en batazos puestos en juego fue inusualmente alto, situándose decimosexto en las Grandes Ligas. Según algunas estadísticas, Jeter ya se encuentra entre los peores campocortos defensivos. El tiempo sigue su curso.

Los Yankees no necesitan que tenga promedio de bateo de .320, ya que pueden sobrevivir con algo en el rango de .270, si completa constantemente las jugadas de los batazos hacia él. Pero si produce menos que eso -- dada la falta de poder que tienen en la receptoría y tal vez en otros lugares -- sería un problema.

3. Mariano Rivera tiene que ser un cerrador efectivo. Ya tiene 43 años y no ha lanzado en casi un año, y dada su pasada grandeza y su atletismo extraordinario, los Yankees necesitan que su desempeño sea por lo menos promedio. De no ser así, no está claro que tengan muchas alternativas, debido a los problemas que tuvo David Robertson como cerrador el año pasado.

4. Robinson Canó tiene que tener una temporada de calibre de Jugador Más Valioso. No se trata de pedirle peras al olmo, pues Canó ha tenido años del calibre del Jugador Más Valioso en las últimas temporadas. Con su agencia libre inminente, Canó tiene mucha motivación para tener un gran año, y tomando en cuenta las interrogantes ofensivas que tienen los Yankees en otras posiciones, necesitan que Canó sea el ancla.

5. Mark Teixeira tiene que ser un productor de carreras por encima de la media. Como todo el mundo sabe -- Teixeira más que nadie --, ha tenido problemas a principios de temporada a lo largo de su carrera. Pero en 2013, los Yankees necesitan buen bateo desde el principio, ya que no tienen a nadie con el poder de un Alex Rodríguez o un Nick Swisher para sustituirlo.

6. Brett Gardner tiene que volver a jugar como en 2010. Y en caso que no lo recuerdan, fue un gran jugador esa temporada, con un WAR de 7.0 y promedio de .383 de embasamiento. Gardner tiene 29 años y, teóricamente, está en el mejor momento de su carrera, ya que está recuperado de un problema de codo. Si logra jugar como antes, sería un gran impulso para este equipo.

7. Kevin Youkilis tiene que contribuir. Ichiro Suzuki probablemente no va a expandir su producción mucho más allá de lo que hizo en los últimos años, y los Yankees probablemente no van a obtener mucha producción de sus receptores. Necesitan que Youkilis pueda embasarse y proporcionar al menos un poco de fuerza en extrabases. Vale la pena repetir que en sus hogares, el Fenway Park y en The Cell en Chicago el año pasado -- dos parques amigables para los bateadores derechos -- Youkilis fue un jugador muy bueno, con promedio de embasamiento de .413. En el camino, bateó para promedio de .177. El Yankee Stadium no es un gran parque para bateadores derechos que no batean la pelota hacia la línea del jardín derecho.

8. Michael Pineda tiene que darles algo -- no mucho, pero algo. Los Yankees le han restado importancia a las expectativas sobre Pineda acerca de cuándo va a regresar, que es lo que hacen siempre. No han habido proclamaciones falsas de que vaya a estar listo para hacer un impacto este año. Pero tiene un talento monstruoso, y hay un cauto optimismo en la organización de que va a regresar a mediados de la temporada. Debido a que la suya era una lesión del hombro, no se sabe si va a lanzar bien, por regla general, los lanzadores que están en recuperación de los problemas del hombro necesitan tiempo para recuperar el control. Si les da 10 aperturas fuertes al final de la temporada, sería un gran impulso para un equipo que juega en una división que parece estar muy balanceada.