Los Tigres de Aragua viajaron a Santo Domingo con un equipo mejor reforzado que aquel conjunto de hombres sin grandes nombres que se coronó campeón en Mexicali 2009. Y pese a eso, no pudieron siquiera dar pelea los primeros tres días de la Serie del Caribe. Lo que le ocurrió a Venezuela en esta edición del clásico de Febrero es un caso para analizar, partiendo de que hay que ejecutar con solvencia los 3 aspectos del juego: pitcheo, defensa y bateo.

Pero, ¿dónde se falló?

Fan Venezuela Serie del Caribe
APVenezuela llegó con grandes expectativas, pero quedó a deber en RD.
El pitcheo abridor no fue de menos a más, sino de aceptable a excelente! Seth Etherton y Tyson Brummett permitieron sólo dos carreras limpias cada uno en los primeros dos encuentros, mientras Brian Sweeney tiraba 5.1 entradas permitiendo una limpia, antes de que entre Yohan Pino y Yorman Bazardo laboraran 6.0 entradas en blanco cada uno en los juegos 4 y 5 respectivamente. Si a lo anterior le sumamos que el bullpen sólo aceptó en los 5 primeros juegos 3 carreras limpias en 20.2 episodios, la falla radica en ofensiva y defensa.

El Estadio Quisqueya es un parque que beneficia a los lanzadores, donde los batazos de poder caen a cuenta gotas y en consecuencia los fundamentos del juego pueden determinar el desenlace de los partidos. Hay que darle crédito a los lanzadores dominando la Serie pero sin obviar el beneficio por las condiciones del parque.

Venezuela dejó 55 corredores en circulación en la primera vuelta del torneo perdiéndose el aceptable trabajo de Etherton y Brummett, adicionalmente a esto, las únicas 3 carreras que permitió el bullpen fueron sólo a la cuenta del lider en salvados en Venezuela con 17, Jon Hunton. Pero definitivamente, imposible ganar los 2 primeros sin ofensiva.

Entre el primer y segundo bate tenían de manera combinada de 18-2, en los 3 juegos iniciales, es decir, que César Suárez (3ero) y Adonis García (5to) quienes habían sido los dos mejores bateadores de la Serie para los venezolanos hasta ese momento no consiguieron a quien llevar al plato, además de que sus batazos no fueron extrabases, para tomar el testigo e incidir en el marcador.

Luego fue la defensa con 3 errores costosos en el tercer juego en un partido cerrado empatado a 2 carreras que incidieron en que se perdiera el gran trabajo de Sweeney, a quien le cargaron 3 carreras inmerecidas, luego de permitir una sola limpia.

De allí en adelante aplicaron la ley fundamental del beisbol: "hacer ajustes", pero el daño estaba casi hecho, ya que en series tan cortas el margen de error es mínimo.

En los juegos 4 y 5 la parte baja de la alineación funcionó y los dos primeros bateadores cargaron con la producción y el equipo logró ganar a pesar de que Suárez y García se apagaron.

Así que la conclusión es que Venezuela con ese intraficable pitcheo que llevaba como carta de presentación se quedó corta por la reacción tardía de la ofensiva. Era algo de esperarse cuando recordamos lo ocurrido en la Final de la LVBP contra Los Tiburones de la Guaira, el único que bateó consistentemente fue Wilson Ramos y el receptor de los Washington Nationals no viajó a la República Dominicana.

Luis Jiménez y Héctor Giménez anulados por los lanzadores en los juegos iniciales arremetieron sin piedad ante el pitcheo de los campeones de la serie, Leones del Escogido, al sonar los jonrones #1 y #2 de la Serie respectivamente.

Jiménez, quien tiene una invitación a los campos primaverales de los Seattle Mariners es el de más poder del lineup Tigrero y de quien se esperaban batazos importantes, llegó tarde pero llegó y de paso contagió al otro Giménez del equipo.

Uno va recogiendo memorias de cada país en Series del Caribe y en el caso de Venezuela me quedo con las maravillas de Miguel Rojas en el campocorto quien fuera casi una solicitud impuesta por Buddy Bailey a la directiva de los Tigres. Rojas fue elegido por Baseball America como el mejor jugador defensivo de la organización de los Cincinnati Reds. A pesar de su juventud, es un líder en el terreno, su autoridad defensiva es imponente, sabe como manejar los momentos de presión y sacarle provecho. El secreto de su proyección radica en su ubicación en el terreno de juego, pareciera adivinar por donde caerán los batazos y por eso siempre está bien ubicado, un gran consejo aprendido de Barry Larkin, el nuevo miembro de Cooperstown. Dicen que lo que le falta a Rojas para ser un Grandes Ligas es trabajar en la rapidez de sus manos a la hora de batear y así convertirse en un bateador de callejones. Por los momentos va en camino y en esta Serie del Caribe fue la sensación a la defensiva.

Aún falta una jornada de actividades y ya los Leones del Escogido son los campeones un equipo que se vio muy superior al resto de los rivales en todos los departamentos del juego. Merecidos campeones. Lástima que celebraron en el hotel y con unas gradas vacías, la tónica de la Serie, un Quisqueya que jamás se llenó.

Yaquis de Ciudad ObregónEddie Díaz defenderá el título de la Serie del Caribe dirigiendo a los Yaquis
Aquí estamos de nuevo, a la espera del cierre de la temporada invernal, del capítulo final de la 2011-2012, quizá el más importante para aquellos jugadores que todavía no tienen trabajo. Quizá el más apasionante para el fanático que sigue creyendo en la Serie del Caribe y disfruta del espectáculo, sin importarle la ausencia de los grandesligas ni la larga lista de puntos a mejorar por parte de la Confederación del Caribe.

Son ciertos los comentarios sobre la necesidad inmediata de una expansión y un cambio de formato, pero mientras no ocurra nada, somos nosotros los encargados de levantar lo que tenemos.

Les apuesto que son más los que desearían participar en este Clásico de Febrero que aquellos que no están contentos. Entonces, prohibido hablar de decadencia. El brillo se lo ponemos nosotros y los equipos convencidos de entregar el resto. ¿Cómo? Queriendo a la Serie del Caribe.

Los invitamos a que sean parte de "Santo Domingo 2012", de una Serie del Caribe en la tierra más pura de béisbol que existe, de la cantera más grande del mejor béisbol del Mundo.

Son doce juegos más que tenemos aquellos que seguimos este béisbol, doce partidos donde se aviva la rivalidad entre cuatro equipos campeones en sus respectivas Ligas, cuatro países a por el mismo título.

Sin importar el desgaste o cuán larga haya sido la temporada cualquiera que se llame fanático no se podrá oponer nunca a ni siquiera un inning más de pelota, entonces depende de cómo miremos el vaso, si lo vemos medio lleno o medio vacío.

¿Qué tal si lo miramos mientras se llena? Mientras mejora, hay mucho espectáculo para ver, cada día del 2 al 7 de Febrero será una nueva oportunidad para hacer historia, para exhibirse, para destacar, para poner en el mapa a la República Dominicana, Venezuela, México y Puerto Rico.

¿Podrán los Yaquis de Ciudad Obregón convertirse en el primer equipo mexicano con un bicampeonato? Y de paso, igualar a los Tomateros de Culiacán como la única novena de la Liga Mexicana del Pacífico que ha conseguido par de clásicos caribeños.

El equipo de la antigua Cajeme, hecho a la medida de su mánager Eddie Díaz tiene las piezas necesarias y además, la presencia de Karim García, quien ahora los acompañó desde la semifinal y tiene la mira puesta en otra corona caribeña.

Además, ahora el as de su rotación Luis Alonso Mendoza, dijo presente y ha manifestado su gran motivación por enfundarse un uniforme que diga México por primera vez, como pelotero profesional.

De Venezuela llegaron los Tigres, mostrando como siempre que no hay algo que los detenga. El equipo que comanda Buddy Bailey sabe rendir homenaje a sus grandes figuras y lo hicieron dedicándole el título al fallecido Rosman García, un tigrero de élite.

Las lágrimas de Francisco Buttó al celebrar el 9no título de los maracayeros son una muestra palpable de lo que Rosman representa para esta novena, la cual será la única que presente un pelotero extra, no físicamente, pero en el alma de cada uno de los pupilos de Bailey.

Yaquis de Ciudad ObregónKarim García de nuevo va como refuerzo de los Yaquis a la Serie del Caribe
Los dueños de la casa han mostrado que bajo la guía de Ken Oberkfell, todo lo bueno puede ocurrir. Perdieron el rumbo y la posibilidad de refrendar el título cuando se fue durante la campaña 2010-11 y lo recuperaron tras su vuelta, durante la mitad de la presente temporada.

El Escogido juega un beisbol aguerrido, basado en mucha velocidad y pitcheo efectivo. Los abridores de Leones no llegan lejos, pero le ponen la mesa a un relevo que por momentos ha lucido imbatible. Este conjunto se coronó en Margarita, pero hacerlo en casa le daría un regalo único a la fanaticada local.

Finalmente, contra viento y marea la Puerto Rico Baseball League nos entrega a su representante. El equipo con más coronas y que además, quedó a un pasito de arrebatarle la corona justamente, a los Leones del Escogido en 2010. Indios de Mayagüez hizo válido un cierre meteórico de temporada, en el cual por cierto, eliminó a los favoritos Leones de Ponce y Criollos de Caguas.

Además, la tribu se impuso a las ausencias de hombres clave como Miguel Negrón y Randy Ruiz, quienes esperan decir presente en Santo Domingo. Si pudieron ganarle a Lino Rivera y sus Criollos con su ausencia, imagínelos sumando para la causa comandada por Dave Miley.

Santo Domingo 2012 nos regalará grandes emociones y un duelo de estrategias entre estrategas muy parecidos. Hombres como Eddie Díaz, Buddy Bailey y Ken Oberkfell, quienes viven el beisbol a mil revoluciones por minuto y no dudan en remover sus piezas temprano, especialmente en pitcheo.

Los tres dirigentes antes mencionados, estarán dispuestos a utilizar las piezas necesarias para que cada juego se viva como un séptimo de Serie Mundial.

Así que el espectáculo está plenamente garantizado y la invitación abierta para todo aquel amante de la pelota. Esta aventura de al menos doce juegos con sabor caribeño, promete quedar en la memoria de todos e incluso en el corazón.

Liberen a Wilson Ramos

Actualizado el 10 de noviembre de 2011
por Carolina Guillén
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Siguen investigando el secuestro de Wilson Ramos

No tener noticias sobre el paradero de Wilson Ramos es lo más cercano a padecer una noche en penumbra. Seguramente así han transcurrido las últimas 24 horas para la familia del grandesligas venezolano. Los secuestradores no han hecho ningún contacto con la familia, pero la certeza es que en cuestión de horas habrá novedades sobre su secuestro.

Wilson Ramos es uno de los pocos jugadores de MLB que acuden a sus países a jugar béisbol invernal, es una cuestión de fiebre, de pasión, de costumbre, de idiosincrasia. No sabemos si en algún momento de su carrera Ramos decidirá dejar de uniformarse para los Tigres de Aragua así como en su momento lo hicieron jugadores como Miguel Cabrera, Marco Scutaro, Johan Santana, Félix Hernández y compañía con sus respectivos equipos en la Liga local, pero lo cierto es que eso ahora es lo que menos importa.

Ramos venía de completar su primera temporada de novato en el béisbol estadounidense donde compartió posición con Iván Rodríguez, imagínense qué clase de oportunidad para el careta de Carabobo de aprender a diario de un grande de la receptoría y por qué no, futuro miembro del Salón de la Fama. El cielo es el límite para este jugador de 24 años una vez llamado prospectazo venezolano, firmado por los Mellizos de Minnesota en 2004 y cambiado a los Nacionales de Washington en 2010 en una movida que muchos aplaudimos porque en Minnesota con Joe Mauer detrás del plato difícilmente tendría chance de desarrollarse.

Sin importarle lo que su futuro profesional le tiene preparado ya que es considerado uno de los jugadores jóvenes clave en Washington para que los Nacionales logren ser un equipo contendiente, sin importarle eso ni el riesgo que conlleva viajar a Venezuela con el apodo de "Big Leaguer" donde automáticamente te conviertes en un target, Wilson esperaba ansioso la fecha de su debut, se moría de las ganas de decir presente en la pelota local, sería un gran día para él y para la fanaticada Tigrera. Pero esto, repito, tampoco importa ahora pues ni siquiera sabemos si está o no a salvo.

Getty ImagesEl receptor de los Nacionales de Washington, Wilson Ramos, fue secuestrado en Venezuela
Para aquellos de ustedes que no conocen Venezuela quisiera contarles que esto de los secuestros no es nuevo, lamentablemente es el pan de cada día, lo que ocurre es que está trascendiendo a escalas universales porque se trata de un pelotero, de un personaje famoso. Pero créanme que esta incertidumbre la vive a diario cualquier mortal venezolano.

Ciertamente Wilson Ramos es el primer jugador de béisbol secuestrado pero esto no borra de nuestras memorias lo que esta mafia organizada le ha causado a la imagen de este país. En 2005 fue la madre de Ugeth Urbina, quien fuera lanzador de Tigres de Detroit en aquella oportunidad tuvo que pagar varios millones de $ por su rescate, en junio de 2009 fue el hijo de 11 años de Yorvit Torrealba y 5 meses después la madre de Víctor Zambrano. Estos tres casos son los más resonantes en el béisbol, pero no pasemos por incrédulos, desgraciadamente no han sido ni serán los únicos.

En Venezuela los secuestros son una industria organizada por personajes profesionales en la materia. Las autoridades simplemente no han podido erradicarlos, no es mi intención juzgar cuán duro han tratado de acabar con esta maldición, pero sí nos consta que año tras año las cifras son más abultadas, hasta da la sensación de que hay licencia para robar, secuestrar o asesinar. Según la ONG venezolana "Provea" el número de casos se triplicó en Caracas y pasó de 45 secuestros en 2008 a 136 el año siguiente, en total en Venezuela secuestraron a 518 personas en 2009 según esta organización. Por otro lado datos oficiales suministrados el miércoles durante un foro organizado por el gobierno, apuntan que en 2009 fueron secuestradas 693 personas y que desde enero 2010 a la fecha se reportaron otros 131 raptos. Pero estas cifras no representan el total exacto si tomamos en cuenta el pánico y miedo consumado que representa muchas veces denunciar estos casos a las autoridades pertinentes.

Hace una semana cuando viajé a Venezuela me contaron que ya existen compañías aseguradoras que ofrecen préstamos en caso de padecer un secuestro para poder financiar el rescate, desconozco si esto es o no verdad, pero el sólo hecho de que la opinión pública lo comente habla de cuán popular se ha convertido este negocio del secuestro en Venezuela.

Por otro lado el hecho de que esto obedece a un evento puntual, de rutina y fríamente calculado por mentes perversas y malvadas son, entre todo, buenas noticias para Wilson Ramos porque parecería cuestión de tiempo y de pago tenerlo de vuelta en casa.

Parte de la fanaticada ha pedido a través de las redes sociales suspender la temporada 2011-2012 hasta que aparezca Ramos, pero la directiva ha expresado que esta medida no representa solución al problema, mientras tanto se guardará un minuto de oración por su vida y seguridad antes de cada juego de pelota y en cada estadio del territorio nacional y también, mientras tanto, seguirá esparciéndose el miedo de jugar béisbol invernal en otras latitudes del planeta, ya llegó a Puerto Rico donde al parecer Koby Clemens abandonó a los Indios de Mayagüez por presión de su padre el Cohete ante el temor provocado por el secuestro de Wilson Ramos.

Una lástima que se empañe un escenario tan sano como es la pelota invernal y la imagen de un país hermoso, cuna de grandes peloteros, como lo es Venezuela.

En estos días han sonado muy fuerte los reportes que informan la posibilidad permanente del ascenso a Grandes Ligas del venezolano Jesus Montero, que su llamado es cuestión de días una vez que los Yankees decidan darle a su prospecto un chance como bateador designado. Sin embargo, hay opiniones divididas pues hay quienes piensan que su momento es 2012.

Jesús Montero
AP PhotosMontero es considerado el futuro de la receptoría de los Yankees.
En consecuencia, buscamos a Tony Peña para que nos diera alguna pista. Como sabemos, el coach de banca de los mulos fue receptor en su época de jugador, de hecho al principio de su carrera era tremendo bateador pero pudo convertirse en uno de los mejores en su posición cuando entendió que recibir, llamar y ganar un juego de pelota era más importante que 3 hits que diera con su bate. "Defensivamente no podemos pedirle más a nuestros dos receptores, con ellos y con sus guantes nos sentimos muy confiados, no necesitamos más", se expresó Peña sobre lo que esperan los Yankees de la receptoría.

Ciertamente éste debía ser el personaje de nuestra historia, fue Manager de Grandes Ligas y además de latino, seguramente podía ser la persona que mejor entienda la situación de tres receptores venezolanos con diferentes realidades.

La conversación continuó describiendo las cualidades de Francisco Cervelli, el segundo receptor de los Yankees en las últimas 3 temporadas y quien tuvo que dar un paso al frente cuando Russell Martin presentó molestias físicas: "Su cualidad #1 es su defensa, sabe llamar los juegos de manera extraordinaria, sabe lo suyo y es conocedor de que llegó hasta acá por su defensa. Muchos equipos quisieran tener un receptor como él. Los receptores son muy difíciles de conseguir y más del estilo de Francisco"

Francisco Cervelli
AP PhotosFrancisco Cervelli ha lucido gracias a su gran defensiva.
Peña se expresa así de Cervelli prendado completamente de la personalidad y liderazgo que tiene dentro de la cueva, es un jugador que siempre está hambriento, que siempre quiere progresar y que por tal motivo quiere hacerlo todo de un golpe. "El muchacho no quiere ser un backup, él quiere ser titular, nosotros lo sabemos, tiene las cualidades para serlo. Y seguro que lo será, así como no dudo que también bateará en un futuro, pero todo a su momento, es cuestión de tiempo" Dijo Peña sobre Cervelli.

Luego nos detuvimos en Gustavo Molina quién desde AAA es parte del roster de 40 y hasta ahora el tercer receptor y el principal backup si ocurre algo con los dos receptores del roster activo: "Molina ya es un veterano que tiene mucho más conocimiento del juego que los jóvenes, ha pasado por muchos equipos y su experiencia es valiosa para nosotros, en el tiempo que estuvo acá hizo un tremendo trabajo".

Era momento de empezar a lanzarle las rectas a Tony Peña con respecto a Jesús Montero, un gran bateador y quizás el mejor de todos, principal prospecto de los Yankees pero sin la experiencia del resto, el venezolano aguarda en AAA su llamado. Peña dijo: "Es increíble la rapidez con la que ha subido. Siempre he dicho que su ofensiva va a estar lista para estar en Grandes Ligas mucho antes que su defensiva. Montero ha progresado bastante. Es cuestión de tiempo su subida".

El coach de banca de los Yankees no pudo decirnos lo que estábamos buscando sobre el plan que tienen pensado activar con Montero: "Quisiera tener las balas para contestarte esa pregunta pero se me acabaron. Lo que sí te puedo decir es que es una situación muy agradable para nuestra organización tener la clase de receptores prospectos que tenemos en nuestras fincas. En AA tenemos a Austin Romine y más abajo en Clase A está Gary Sánchez, es decir que nosotros tenemos un paquete de receptores que nadie más tiene".

Gustavo Molina Yankees
AP PhotosEl futuro de Molina con los Yankees es incierto en este momento.
Es en este momento cuando nos toca sentarnos a imaginar todos los escenarios pensando en octubre y teniendo en cuenta los reportes que aseguran la pronta subida de Montero:

1. Que algún pelotero de posición fuera de los receptores sea puesto en asignación para darle un cupo en el roster a Montero antes del 1ro de Septiembre para que posteriormente pueda ser elegible para la postemporada y aprovechar su bate, no así su defensa por ahora por su juventud y falta de experiencia para encarar una postemporada detrás del plato.

2. Que Gustavo Molina sea sacado del roster de 40 y éste le ceda su puesto a Montero antes del 1 de septiembre para aprovechar sólo su bate en la postemporada, con el riesgo de que sería un backup sin experiencia si llegase a ocurrir algo tanto con Martin como con Cervelli.

3. Que ningún pelotero ceda el cupo en el roster de 40, los Yankees opten por conservar a Molina en el roster de 40 para preveer cualquier emergencia y simplemente Jesús Montero no suba por ahora.

Podríamos estar así dos cuartillas más, jugando a meternos en la mente de Brian Cashman y compañía pero antes de perder nuestro tiempo mejor nos quedamos con lo único que sí pareciera un hecho y es que Montero en 2012 va a ser un Grandes Ligas. Y esto no es una afirmación como la que hace meses escuchamos sobre el Fin del Mundo, esto es lo que la lógica exacta dice ocurrirá.

No debemos olvidar que en 2012 Martin será agente libre y quién sabe y se atreven a jugársela con Cervelli y Montero detrás del plato, manteniendo a Molina en la organización como sustituto en las menores. Claro que también pueden firmar a otro receptor del mercado para que sea titular de todos los días, en este caso habrían sacrificados, pero todo esto tiene un basamento en algo muy importante y es que el Gerente General de los Yankees dejó claro que no sacrificó a Montero en un cambio porque están contando con él para la postemporada o para el 2012.

Fracaso es una palabra que no tiene cabida en ningún rincón de la organización de los Yankees de Nueva York. Fracaso es una palabra que el fanático de este equipo no entiende ni acepta. Pero el miedo al fracaso es tan grande que muchos de los movimientos que hace la gerencia responden a estas 7 letras.

Por eso les cuesta tanto confiar en los jóvenes que aguardan en las granjas para tener una oportunidad, cuerpos calientes de prospectos listos para el equipo grande. Un Jesús Montero en otro equipo distinto ya se haría llamar grandeliga y sería todo lo contrario a un jugador que luce como alguien atascado y preso en Pensilvania. Los Yankees siempre han dicho que quieren que el venezolano sea un jugador titular y por eso han sido pacientes con su llamado. Esa razón se las compro pero hay algo más allá, razones entrelíneas y de identidad en ese discurso.

Imagínense que si suben a Montero, cargarían con tres receptores más un Jorge Posada, que sabemos puede responder a la hora de una emergencia. Entonces ese roster bombardero no tendría flexibilidad. Sabemos que en este juego la lógica de los llamados a la gran carpa corresponde a las necesidades de un equipo en un momento específico. Además es imposible obviar que se trata de los Yankees, un equipo conservador, que suele respetar a quienes los han hecho grandes y que le tienen pánico al fracaso.

Jesús Montero
AP Photo/Kathy WillensYankees hizo una gran inversión al firmar a Jesús Montero

Si hacemos memoria de cuando esta organización trajo de Colorado a Joe Girardi, quien no era gran bateador, lo hicieron porque él sabía manejar a los lanzadores y era bueno en todos los aspectos defensivos. El receptor, más en un equipo como éste, va mucho más allá de su ofensiva. Debe tener mucha inteligencia y dotes de liderazgo, pero sobre todo habilidad para la toma de decisiones. Montero está ahí para ser el receptor por muchos años, pero no lo suben desde ya no porque tienen a Russell Martin y a Francisco Cervelli arriba cumpliendo a cabalidad con el trabajo, sino porque aún no le tienen confianza y sólo esperan resolver las dudas que les genera su defensa. También sabemos que el venezolano quiere sí o sí ser receptor, y por eso ha vivido toda su carrera peleando consigo mismo por ser un buen catcher y no un primera base, posición que algunos creen desempeñará en el futuro si no logra hacerse receptor en Grandes Ligas. A su favor, tiene apenas 21 años, ahora es que puede seguir luchando por su anhelo de cubrir el home.

Mientras tanto, el venezolano batea para .290 con apenas 5 HR en Triple A, pero las estadísticas generales en el tiempo que ha jugado en las menores son mucho mejores que las que en su momento y a ese nivel tuvieron jugadores como Robinson Canó, Melky Cabrera, Bernie Williams o Jorge Posada, y sin embargo, el venezolano sigue sin ser promovido y lo peor del caso es que ya hasta se le nota su frustración. Porque antes de ser un súper prospecto, es también un ser humano. Según declaraciones del vicepresidente de operaciones de los Yankees, Mark Newman, le han robado 37 bases de 45 corredores que le han salido al robo, y que a principios de mes fue colocado en el banco por ods juegos por mostrar poca energía, falta de concentración y algo de inmadurez. Entre otras cosas declaró: "Suponemos que él espera estar ya en el equipo grande, y eso está OK, pero parte del proceso de desarrollo es aprender a lidiar con la frustración de que algunas cosas no se hagan exactamente como se esperan".

La cruda realidad es que aún nadie sabe qué va a ser de su futuro, cuándo lo suben, hasta cuándo lo dejan abajo o cuándo lo usarán de carnada para algún cambio. Es lo duro de este negocio, parte del sacrificio que significa ser un jugador de béisbol.

Hace una década atrás los Yankees le dieron a Posada un tratamiento o inducción, por llamarlo de alguna manera, de apenas cuatro días de acción como titular, entre la receptoría y la posición de bateador designado. Es lo que se espera hagan con Montero, quién está más que listo para ayudar, cuando finalmente confíen en él. Joe Girardi y Tony Peña, dos excelentes receptores en sus épocas de grandeligas, sabrán cuándo no habrá riesgo de que el paso que den con Montero no sea en falso y si finalmente su posición será la de receptor del futuro. Ellos más que nadie saben hasta cuándo esperar por su desarrollo defensivo con un bate que pudiera ayudar desde ya. Ellos se deben hacer todos los días las siguientes preguntas: ¿Pero dónde más ponerlo? ¿Designado? ¿Primera base? ¿Y qué hacemos con Jorge Posada y Mark Teixeira? ¿Sirve de pieza jugosa de cambio para buscar un lanzador antes de la fecha límite? ¿Pero y el futuro de la posición? ¿Se lo dejamos a Francisco Cervelli o a Austin Romaine? ¿O mejor esperamos al prospecto dominicano Gary Sánchez a quien le dimos un súper bono de $3 millones? Incógnitas que sólo el tiempo y no la almohada resolverán.

El caso del mexicano Jorge Vázquez es similar. El Chato tiene un gran problema, Eric Chávez estaba pegándole muy duro a la pelota en pretemporada y en su tiempo ganó el Guante de Oro como tercera base. Eso le dio grandes ventajas ante los ojos de los Yankees cuando decidieron traerlo al Bronx.

Los Yankees sólo han subido a un jugador de cuadro suplente durante toda la temporada, al dominicano Eduardo Núñez, quien por cierto debe demostrar en el tiempo que Derek Jeter esté lesionado que es realmente el sucesor ideal para el campocorto. El Chato Vázquez de momento está lesionado y sí ha puesto grandes actuaciones en Triple A. Pero otra vez volvemos al mismo punto, no se llama a un jugador por sus estadísticas sino por las necesidades del equipo.

Si recordamos, las lesiones de los Yankees han venido por el lado del pitcheo, sobre todo en el bullpen que es un verdadero ambulatorio con Rafael Soriano, Dámaso Marte, Joba Chamberlain y Pedro Feliciano ausentes. Por tal motivo le han dado oportunidades a Amaury Sanit, Héctor Noesí y Brian Gordon, entre otros.

Joe Girardi como manager y Brian Cashman como gerente general lo han hecho bien. se adaptan a la realidad y se mueven sabiendo que el fracaso no es opción cuando se viste el uniforme de los Yankees.

Freddy García Yankees NYAP PhotosGarcía logró ganarse un puesto en la rotación de los Yankees contra todos los pronósticos.
Debo confesar que hay una sola cosa que yo no tomo en cuenta a la hora de pronosticar la campaña de un jugador de Grandes Ligas: sus números de entrenamientos primaverales.

Para empezar no considero sea una muestra representativa y suficiente para dar por hecho una buena o mala temporada porque sencillamente la competencia es inconsistente, así como el tiempo de juego, entre otros factores.

Prestarle atención a lo que ocurre los meses de febrero y marzo es tarea de los scouts que incluso hacen sus apuntes más allá de las estadísticas, ven cosas que los números no dicen.

Es más, los managers de cada equipo no arman sus rosters fijándose ciegamente en los numeritos de los entrenamientos, más bien escuchan lo que los scouts tienen para decir acerca del desempeño visto en un jugador.

Sabiendo esto es que podemos entender por qué alguien hace o no el equipo grande. Por qué un lanzador se gana o no un puesto de la rotación.

El pasado sábado en entrevista para ESPN Deportes Radio, Freddy García nos lo explicó muy bien diciendo: "Cuándo tú has visto que vendan una barajita en Spring Training? Nunca, porque no hay números que valgan. No te pagan por los números, te pagan para prepararte. Para eso es ese tiempo porque los números no enseñan nada. Conozco a muchos que batean para .600 o que te lanzan 20 entradas sin permitir carreras pero cuando empieza la temporada no hacen ni la mitad de esas cifras".

Gustavo Molina Yankees NY
AP PhotosMolina es el único venezolano en jugar con Boston y los Yankees.
Mejor no lo podía explicar el Torpedo de Venezuela, o el receptor suplente de los Yankees de Nueva York, Gustavo Molina: "El Spring Training es una caja de sorpresas. Una cosa es lo que el papel dice y otra es lo que realmente puedes hacer. Independientemente que hagas o no el equipo, en ese tiempo de entrenamientos hay que fajarse para dejar una buena impresión".

Es que si esto no fuera así, ni Freddy García se hubiera ganado el 5to puesto en la rotación de los Yankees, ni tampoco Gustavo Molina se hubiera quedado en el roster bombardero. En el caso del primero bien sabemos que los números de Bartolo Colón fueron muy superiores a los del venezolano y, con respecto a Molina, cuando se supo la baja de Francisco Cervelli por 3 semanas, todo apuntaba a que serían los dos prospectos de esa organización, Jesús Montero o Austin Romine, los que emergerían como el Plan B.

No hay duda de que Joe Girardi se fue por las opciones más lógicas y menos riesgosas.

García, quien debutará este miércoles en Yankee Stadium ante los Mellizos, viene de demostrar en 2010 que puede retirar bateadores de Liga Americana, por algo lanzó 157 entradas, abrió 18 juegos y ganó 12 con los Medias Blancas.

Al menos en teoría y tras lucir mejor que hace 1 año, García parece estar más listo que un Colón que lleva año y medio sin abrir un juego en Grandes Ligas.

Este es el razonamiento que hace el propio García: "Lancé todo el año en 2010 y eso me dio la ventaja para quedarme en la rotación. Los números y mi consistencia fueron mi ventaja ante Colón que tenía año y medio sin lanzar. En la primavera trabajé fuerte, hice mis cosas, no podía preocuparme por lo que hacían los otros. Hay muchos escuchas que me vieron y se dieron cuenta que no soy ni la sombra de lo que fui en el spring training del año pasado".

El escenario ideal sería que tanto Bartolo Colón como Freddy García lo hagan bien en sus respectivos roles y demostrar que todavía tienen gasolina en sus brazos. Son dos historias maravillosas, dos seres humanos a los que el béisbol les regala otra oportunidad.

En cuanto a García pues le ha tocado muy difícil en los últimos años, pero esta vez fue diferente y se le hace imposible ocultar su emoción: "Las lesiones me han trancado en mi carrera, pero si tengo salud como sea picho. Es un orgullo ponerse el uniforme de los Yankees, todo acá es primera clase, hay muchas expectativas, los fanáticos no se pierden el juego y en Venezuela hay muchos fans de este equipo".

Si Freddy García gana su salida del miércoles se ubicará en solitario como el lanzador venezolano con más victorias en Grandes Ligas, sitial de honor que hoy comparte con su compatriota Johan Santana con 133 triunfos.

Con respecto al hecho de que Gustavo Molina quedó en el roster de Nueva York, el razonamiento de Girardi debe haber tenido que ver con una reflexión que respondió a quién está listo y tiene la madurez necesaria para afrontar dicho rol, quién realmente puede lidiar con la prensa o con la presión de jugar ante una hostil fanaticada.

Molina tiene algo de experiencia en estos niveles y es una pared defensiva, sabe llamar muy bien el juego y es el ideal para ser el backup de Martin ante la ausencia temporal de Cervelli. Montero y Romine son muy jóvenes y considero que cuando les llegue su momento cualquiera de los dos estarían más para un rol titular.

Un expectante Molina dice lo siguiente a la espera de su debut: "Mi misión es estar listo todos los días, ver los juegos desde el 1er inning al 9no, es el rol que me toca, ser el suplente de Russell Martin y estar listo para cuando me necesite el manager".

Cuando Molina debute se convertirá en el único venezolano en la historia en haber jugado un partido oficial de temporada regular para los Medias Rojas y para los Yankees, pequeño detalle que nos encargamos de hacérselo saber en la entrevista que usted puede escuchar en ESPNdeportes.com.

"No sabía eso, es grato formar parte de la historia", dijo un Molina que espera ansioso resolver el problema de pasaporte venezolano de su esposa, para poder traer a su familia a visitar por primera vez un estadio de béisbol de Grandes Ligas.


Luis Ignacio Ayala
Getty ImagesLuis Ignacio Arroyo hizo la rotación de los Yankees
La historia de Luis Ignacio Ayala merece un paréntesis. Cuando muchos lo dieron por acabado a mediados de 2010, el mexicano le demostró a ellos lo contrario, hoy lanza para los Yankees.

Emocionado por el sólo hecho de estar a las órdenes de Joe Girardi en el 2do día de Temporada 2011, Ayala confiesa en entrevista para ESPN DEPORTES que desearía que en México hubiese más interés por la pelota y que la presencia de periodistas mexicanos cubriendo la fuente fuese mayor. También el hecho de que sólo 9 mexicanos jugarán desde el principio en Grandes Ligas no copera a que quizás la situación sea distinta.

En Mayagüez, días antes de que los Yaquis de Ciudad Obregón se coronaran campeones de la Serie del Caribe 2011, Ayala nos decía en confidencia que un equipo grande estaba tocándole la puerta, una semana después se reveló la incógnita y en su caso es la "salud" la que se roba todo el crédito.

"Estoy sano, estoy de vuelta, supe regresar, sacar la casta y qué mejor manera que jugando para los Yankees. La salud ha sido la pieza fundamental para estar de regreso" comenta el "Chicote".

El caso de Ayala y lo que ha atravesado es digno de ser repasado pues esta nueva oportunidad que el béisbol le ha presentado lo amerita. Entre 2003 y 2005 el mexicano fue uno de los mejores preparadores en Grandes Ligas, aunque también es cierto que quizá trabajó de más. En esas tres campañas promedió sobre 70 episodios de trabajo e incluso en 2004 lanzó 90 entradas y un tercio. A esto súmenle que el derecho siempre reportaba en diciembre para jugar pelota invernal con Tomateros de Culiacán donde asumía el puesto de cerrador para la postemporada.

Hacia el final de la 2005 ya tenía problemas en el brazo y el asunto tomó un punto dramático cuando se lastimó en pleno noveno episodio de aquel juego histórico del Clásico Mundial 2006, cuando México eliminó a Estados Unidos.

Perdió la 2006 completa y en 2007 volvió sin problemas.

En 2008 los Nationals perdieron a Chad Cordero por lesión y le entregaron el puesto de cerrador a Jon Rauch. Algunos miembros del staff de coaches de los Nationals, piensan que Ayala se sintió mal porque le dieron la oportunidad de cerrar a Jon Rauch y no a él. Lo cierto es que su rendimiento bajó muchísimo y terminó cambiado a los New York Mets, donde tuvo que cerrar juegos al final, debido a la lesión de Billy Wagner.

Rick St. Claire, quien era coach de pitcheo de los Nationals en aquel tiempo dio una explicación diferente. Desde su punto de vista, Ayala dejó de usar su sinker, la cual siempre ha sido su mejor arma.

Lo importante aquí es que su rendimiento bajó muchísimo. Para 2009, los Twins lo llevaron como relevista intermedio, ni siquiera como preparador. Su desempeño no fue el esperado por lo que al final lo dejaron libre y ahí comenzó su debacle. Florida lo contrató, pero lo cortó tras un par de semanas al no rendir. Luis Ignacio no era el mismo. La velocidad estaba ahí, pero no tenía el mismo comando ni la efectividad de otros años con su sinker.

La 2010 en cuanto a la pelota estadounidense tampoco fue buena, no pudo hacer el equipo con los Dodgers y tras deambular por la AAA con ellos, los D'backs y los Rockies, optó por descansar previo a la temporada invernal.

Fue entonces cuando un movimiento relacionado con su equipo en la Liga Mexicana del Pacífico alteró los planes a su favor. Culiacán lo cambió a Mexicali. Y hoy seguro hay más de un guinda arrepentido. Llegó entonces su renacer. Con los Aguilas no sólo estaba la velocidad allí, sino que El Chicote comenzaba a trabajar la esquina de adentro como antes y su sinker, volvía a estar salvaje.

Mexicali, antes de tirar la toalla definitivamente en la Liga lo cambió a Ciudad Obregón en un movimiento clave. Los Yaquis tenían buena ofensiva, pitcheo abridor, pero ningún brazo confiable para el noveno episodio. Ayala fue la pieza que faltaba para el Título de la LMP y posteriormente, la corona del Caribe.

Entonces volvemos a la actualidad de esta historia porque Luis Ignacio Ayala llegó al campo de entrenamientos de los Yankees en magnífica forma, pero a decir verdad, con muy pocas posibilidades de ganarse un puesto. Es más, fue cuando se confirmó que Pedro Feliciano comenzaría la temporada en lista de lesionados, cuando se abrió un sitio. Un premio a los fantásticos meses de primavera que tuvo en Tampa. Ayala se ganó a pulso su puesto y venció al menos, a Steve Garrison para ganar el último sitio del bullpen Yankee.

Al preguntarle sobre si le abruma o no jugar para esta organización, Ayala respondió: "No me abruma, más bien me alienta jugar para un equipo de primer nivel donde no se puede fallar. Gracias a Dios este bullpen está excelente, aún cuando sólo tengamos a un zurdo disponible (Logan), pero el hecho de que Bartolo Colón esté en el bullpen habla de la profundidad que tenemos en este departamento. Los Yankees van a dar mucho de qué hablar"

No es poca cosa jugar con los Mulos, pero ahora viene lo bueno: Mantenerse.


CortesíaAlex Ramírez Junior firmó con los Cobe Suns y estará más cerca de su padre
Hace más de 10 años un pelotero venezolano llegó a la Liga Japonesa de Béisbol, tras pasar sin hacer ruido por Grandes Ligas con Cleveland y Pittsburgh entre los años de 1998 y 2000.

Hoy ese jugador es un ídolo en la Tierra del Sol Naciente, se llama Alex Ramírez y juega para los Yomiuri Giants, me atrevería a describirlo como un venezolano como pocos que han jugado en la pelota nipona.

En par de ocasiones ganó un MVP, en 2010 sumó 8 temporadas consecutivas con al menos 100 remolques para quebrar la sagrada marca de 7 de Sadaharu Oh.

"Ramichan" que es como lo llaman sus compañeros, todavía pretende llegar a los 2000 hits, a los 400 HR y registrar 1000 juegos sin interrupción.

Sin embargo, lo que quiero contarles no tiene nada que ver con su paso por esta liga, sino por lo que le espera a nivel personal. La temporada que está por empezar tendrá un condimento muy especial para Ramírez, pues mientras consigue sus objetivos, gozará de la cercana compañía de su hijo Alexander David Ramírez.

Al "Junior" de los Ramírez lo conocí en una de las más influyentes coberturas en la cual he participado, hablo de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas en Williamsport, 2006. Este chamo me enseñó cómo habla, cómo ríe, cómo sueña, cómo aspira un niño antes de saltar al béisbol profesional.

Alex Ramírez Jr. y todos sus compañeros de aquel equipo dirigido por la familia Carrasquel, me transportaron a la esencia pura del béisbol, a la inocencia de este deporte.

De esa camada Cardenalera de muchachos entre 11 y 13 años recuerdo a Manuel Barrios quien fue firmado por los Cachorros de Chicago como jardinero, o a José Alejandro Martínez adquirido como lanzador para la misma organización, por nombrar algunos nombres, y mientras tanto Alex ha esperado su momento analizando cuidadosamente cada paso que da.

El "Pocho" Ramírez tiene hoy 17 años y es tres cabezas más grande que cuando lo conocí, pero detrás de esa corpulenta apariencia es el mismo ser optimista, alegre y encantador, además de lanzador derecho, es un líder, un brazo con el gen "béisbol" en sus venas, quién espera cumplir uno de sus sueños de jugar pelota profesional y hoy está a un mes de dar un gran salto hacia ese objetivo.

Alex Ramírez Jr. fue firmado para jugar con los "Cobe Suns" de una Liga Independiente en Japón por dos años.

Se trata del mismo equipo que adquirió la semana pasada al jardinero de los Leones del Caracas, Jackson Melián, un aliciente que tiene muy emocionado a Alex y de lo cual apuntó: "Jackson y yo vamos a jugar en el mismo equipo, de hecho viajaremos juntos para compenetrarnos como compañeros, él me ha dado muchos consejos, es clase de pelotero y sé que va a ser muy influyente en mis primeros pasos, ojalá se nos dé todo bien y más a Melián quien se lo merece por su calidad humana".

Ciertamente debe ser una escuela para Ramírez lo que le espera en un gran béisbol, como es el japonés, el mismo que ha ganado los últimos dos Clásicos Mundiales. Como todo en la vida las compañías a veces terminan convirtiéndose en las grandes historias, esta vez y en una misma temporada de una Liga Independiente al otro lado del mundo, tendremos a un Melián (31) fajado por causar buena impresión de cara a una oportunidad en ligas mayores niponas y por el otro, a un Ramírez Jr. (17) entregado en su primera vez al aprendizaje de una cultura nueva y desconocida.

Al final jugar en esta liga será para ambos una oportunidad de oro para conocer ese béisbol, para entenderlo y así poder asumir la filosofía de un juego inteligente, pequeño, disciplinado y pulcro.

Mientras tanto Ramírez nos cuenta su plan: "Me ofrecieron un rol de relevista para empezar, calculo que en 1 ó 2 años estaré listo para el siguiente paso. Dependiendo de mi madurez me subirán a algún equipo de ligas menores y posiblemente a los "Tokyo Giants" que es el conjunto grande, o mejor aún, puede ser que reciba otras ofertas, y quién sabe si me uniforme para jugar al menos una vez junto a mi papá, daría todo por hacerlo realidad, hacia allá voy".

Vale destacar que a Ramírez Jr. lo estuvieron viendo en Barquisimeto varios scouts de organizaciones en los Estados Unidos, pero él se decidió por Japón porque aprecia esa Liga y el interés que ellos han mostrado con él en los últimos años, además la presencia y figura de su padre es excusa basta y suficiente para subirse al mismo barco.

Nadie será mejor maestro que su propio padre. Alex confiesa sentir un gran peso encima ante esta oportunidad, por el hecho de representar a Venezuela pero más que todo a su apellido, por lo que expresó: "Es muy grande ser hijo de quien soy, es un orgullo y un compromiso, lo único que tengo que hacer es seguir teniendo la disciplina que me caracteriza y que no se me olvide mi humildad".

Y como si la noticia de este contrato no fuera suficientemente emocionante, Alex finalizó con el siguiente comentario: "Yo siempre he sido el mismo chamo que tú conociste en 2006 cuando me entrevistaste, mi sonrisa nunca se va a cambiar y seguiré siendo el mismo, un capitán a donde voy, todas las cosas me van a salir bien y si Dios quiere surgiré como pelotero y más que todo como persona. Yo siempre pisaré tierra sea quien sea y tenga la familia que tenga, espero que Dios me siga dando salud. Mi sueño era que me entrevistara ESPN en Williamsport, ahora voy por el otro, convertirme en algo más grande".

Mientras tanto sólo sirve agregar que no importa que tan lejos llegue Alex Ramírez Jr., o cuánta fama reúna en esas latitudes, nosotros siempre sabremos de dónde salió y quién es el hijo de un gigante cuyo apellido pesa en Japón.


Puerto Rico se quedó en la orilla de Margarita y de Mayagüez, pero los anfitriones pelearon hasta el final. Los Criollos de Caguas tenían la intención de madrugar este martes y forzar un juego extra, el del campeonato, pero saltaron al terreno y fueron desarmados por un torbellino cubano. Raúl Valdés nos regaló un nuevo capítulo en la historia de Series del Caribe, con una recta que no alcanza siquiera las 90 millas, burló a los bates boricuas, pintando las esquinas, combinando su pan y mantequilla, es decir, sus picheos rompientes para incluso llegar a retirar 13 bateadores en fila, aceptar sólo 4 imparables y sin permitir que corredor alguno le cruzara el home, trabajó rapido para completar 7 2/3 IP. Esto, más una atrapada voladora de Ricardo Nanita en el jardín derecho, decretaron el triunfo de los Toros sobre Criollos 3-0 y la coronación automática de los Yaquis.

Desde el primer juego de la Serie, Obregón se vio claro que habían llegado para pelear, en aquel eterno juego en donde vinieron de atrás, supieron aguantar y conectar el batazo clave para ganarle a Dominicana en 15 episodios. Los Yaquis fueron una muestra de coraje durante toda la temporada invernal y el clásico caribeño, una prueba más de que no importa cuanto talento se traiga a la Serie del Caribe pues lo verdaderamente clave es la concentración, aplicación en el terreno y actitud ganadora.

El Presidente de la Liga Mexicana del Pacífico, Lic. Omar Canizales Soto, me decía que si bien una golondrina no hace verano, este triunfo puede ser el principio para que crean más en el béisbol y en este campeonato en el país de origen.

No importa qué digan de la Serie del Caribe, cada año hay momentos y jugadores que nos marcan para siempre, como las atrapadas de Ricardo Nanita en el jardín derecho de los Toros, los salvados de Francisco Buttó, de Venezuela, o de Luis Ignacio Ayala, de México, o todos aquellos que aportaron y fueron reunidos en un "Equipo Ideal" elegido por los periodistas.

MVP e Inicialista: Jorge Vásquez llegó apagado a la Serie y al final terminó dando dos jonrones monstruoso que se convirtieron en dos triunfos decisivos para México. Además, como 1era base hizo todo lo posible para lucir en una serie marcada por los errores, el pasado domingo contra Puerto Rico realizó quizás la mejor jugada defensiva para un primera base en una serie del caribe demostrando su mejoría en este aspecto del juego, evolución que se le debe a su trabajo durante verano con la organización de los Yankees.

Catcher: Iker Franco estuvo entregado al 100 por ciento a pensar de tener problemas físicos, asumiendo su liderazgo en el equipo, incluso conectando batazos claves como en el primer juego contra José Rosario de República Dominicana.

Serie del Caribe
Getty ImagesMéxico se llevó la Serie del Caribe con cuatro victorias y dos derrotas
Camarero: Alex Cora era el jugador de mayor status en la cueva de Caguas, quien para superar el despecho de verse liberado primero por Mets y luego por Texas, fue a su país natal a jugar pelota invernal con su propia agenda, se comprometió desde el día #1 de prácticas y tuvo no sólo una gran temporada sino también una gran Serie del Caribe. Cora confiesa que llevaba años que no se divertía tanto, y es perfecto que se sienta así porque de ahora en adelante le espera algo inédito en su carrera, ir a los entrenamientos primaverales con los Nationals a buscarse un lugar.

Antesalista: Danny Richar demostró por qué en la temporada con los Toros fue uno de los bates más importantes y en la posición más castigada de la serie fue quién mejor salió librado. Era una de las piezas importantes a la ofensiva de los Toros y en 3era base es una garantía.

Campocorto: Henry "El Pollito" Rodríguez, quizás era el menos conocido de los que ocuparon esa posición en la Serie del Caribe, pero el joven de las Águilas del Zulia demostró que puede cumplir perfectamente con las responsabilidades de un campocorto completo: buen guante, buen bateo situacional y constante presencia en las almohadillas. Además este aragueño de Maracay en apenas dos temporadas en la LVBP, una de ellas completas, ha dejado su nombre bien asentado en la liga.

Bateador Designado: Bárbaro Cañizares no pegó gran cantidad de batazos pero los que dio significaron mucho como aquel del primer juego con el que logró el empate a un strike de la derrota Yaqui. Este jugador continuó en la serie como lo hizo en el 1er juego y se convirtió en otro de los héroes para la Tribu de Ciudad Obregón

Jardinero izquierdo: La historia de Ruddy Yan es increíble pues este jugador no estaba ni siquiera en los planes para viajar a Mayagüez. Este espigado jugador entregó mucho más de lo esperado y hasta se quedó con el título de bateo del Clásico Caribeño. Seguramente empezará recibir lladas en los próximos días para conseguir trabajos en el verano.

Jardinero Central: José Contanza fue uno de los pilares del "Treanor Ball"... el patrullero dominicano fue una fotografía de lo que debe ser un primero en el orden. Esta Serie del Caribe pudo haber sido un paso más en la carrera de alguien que puede todavía alcanzar Grandes Ligas.

Jardinero derecho: Karim García es probablemente el mejor bateador de las Ligas en México, su entrega en el terreno de juego, liderazgo y batazos oportunos han marcado toda su carrera y en Mayagüez 2011 no fue la excepción. Lo mejor de Karim es que siempre está dispuesto a reforzar el equipo mexicano que clasifique a la contienda.

Relevista: Difícil no entregarle este premio a un hombre del bullpen que gana dos juegos en la Serie. Los relevos de Juan Padilla fueron la solución perfecta a un par de malas salidas de los abridores de Lino Rivera y además fueron más que relevos largos pues se convirtieron en auténticas aventuras.

Lanzador abridor: Raúl Valdés fue sin duda el lanzador más dominante que vimos en este clasico caribeño. Por segundo año consecutivo demostró que no todo en el mundo de un lanzador es la velocidad, también queda el comando, el repertorio y por supuesto el gran corazón con el que se juega pelota. Raúl Valdés acaba de firmar con los St. Louis Cardinals para ir a los entrenamientos primaverales con un equipo especialista en tomar lanzadores veteranos y hacerlos renacer o alcanzar su potencial más alto.

Manager: Difícilmente pudimos ver a un manager más relajado que Eddy Diaz en el "Cholo" García. Llegó y no levantó grandes expectativas, pero sobre la marcha vimos con nuestros propios ojos cómo se ajustó a las lesiones, improvisó planes que le salieron bien y finalmente cumplió su promera de ganar.

Amaneció y México ganó dos veces: cuando venció a Venezuela y cuando recibió su título en el terreno de juego.

Felicidades a los Yaquis de Ciudad Obregón y a todos los jugadores que no se bajaron del barco! Gracias por darnos una nueva Serie del Caribe. ¡Los problemas de arbitraje, baja asistencia de fanaticos y formato de Serie no son problema de ustedes!

Los cuatro equipos campeones del invierno cumplieron.

La victoria de Criollos sobre Yaquis el domingo por la noche fue uno de los mejores partidos que hemos vivido en esta semana de clásico caribeño. Puerto Rico no permitió que la jornada del lunes fuera de puro trámite y en consecuencia estamos ante la posibilidad de tener un juego extra el martes por la mañana.

El peor escenario se daría si ganan República Dominicana y Venezuela, pues habría un cuádruple empate, todos con 3-3, pero si gana México y Puerto Rico habría un doble empate entre estos dos equipos.

A primera hora juegan México y Venezuela, Alberto Castillo contra Seth Etherton. A segunda hora República Dominicana vs Puerto Rico, Raúl Valdés contra William Collazo. Esto quiere decir que serán 3 zurdos y 2 cubanos desfilando por la loma en el "supuesto" último día de serie.

En el partido en donde Puerto Rico pudiera coronarse campeón hay muchas coincidencias pues los abridores anunciados son zurdos, tienen repertorios parecidos y tuvieron experiencia en Grandes Ligas con los NY Mets. Tanto Collazo como Valdés no tienen una recta fuerte, pero bien saben ubicar sus envíos quebrados para sacar de paso a los bateadores con la diferencia de que Collazo combina mucho el slider y el cambio (en ocasiones la curva), mientras que Valdés depende mucho de una muy buena slider como pitcheo secundario.

Collazo esta temporada lanzó en Corea, AAA con Blue Jays, Tiburones de La Guaira, Gigantes de Carolina, fue refuerzo de Leones de Ponce donde lanzó y ganó el 2do y 5to juego de la gran Final ante Criollos. Pensar que Collazo le ofreció sus servicios a su ex equipo en Venezuela, Tiburones de la Guaira, con quienes lanzó exitosamente cuando la PRBL se suspendió, porque en el invierno necesitaba por razones familiares viajar a Venezuela ya que su esposa, quien es venezolana, debía someterse a un tratamiento médico. Tiburones lo firmó y en su primera aparición entró a relevar en Margarita frente a Bravos y recibió un pelotazo de Marco Yépez que le causó una fractura maxilo facial de la cual terminó recuperándose para finalizar lanzando en Puerto Rico en la final boricua. Recordemos que en el segundo juego de esa final lanzó la ruta completa con 120 pitcheos y hasta la 7ma entrada no había permitido imparables y significó que la serie se empatara a una victoria por bando, luego triunfando en el 5to los puso a ley de uno para el campeonato. Aunque Ponce no ganó igualmente Collazo llegó a Mayagüez como refuerzo y tiene la oportunidad de darle a la Isla del Encanto un título en su casa.

Por el otro lado Raúl Valdés, sin importar el panorama que se presente para el momento que suba al montículo, tiene la misión de regalarnos otra salida de calidad, por qué estoy tan segura? Porque es el caballito de la pelota invernal, es quien nos ha colmado de historias en Series del Caribe y es quién cada vez que sube a la loma nos tiene una nueva sorpresa. Valdés viajó de Dominicana a Mayagüez con todo y que su madre estaba de visita, la Sra. Josefina, quien logró salir de Mariel --Cuba-- con un permiso especial para visitar a su hijo a quien llevaba sin ver 8 años. La vida de los cubanos que desertan es dura, remar dejando atrás lo que eres para encontrar en el futuro quien serás, son historias que conmueven, son recuerdos que marcan y que te persiguen para siempre. Valdés es un ser humano completo, siempre disponible a la prensa hasta el punto que ofrece entrevistas el mismo día que abre un juego, esto les digo nunca pasa. Es un luchador, un competidor y un ganador, parecieran 3 palabras iguales pero una complementa a la otra y agiganta la calidad de quien porta tales adjetivos.

Cuenta Valdés que para él una salida de 7 IP y 3 carreras no es de calidad, sino regular, por eso siempre trata de que no le hagan ni una rayita. El zurdo también confiesa que el crédito de haber jugado para los Mets en 2010 se lo debe al trabajo que hizo en el invierno aquel año, pues el béisbol caribeño siempre suma, jamás resta.

Ahora Valdés firmó un pacto con los St. Louis Cardinals con invitación a los campos de entrenamiento, en donde espera ganarse un puesto en el equipo grande, las conversaciones que ha tenido con ellos le hacen creer que en principio lo quieren para un rol de relevo, lo que significa mayor chance de quedarse. Mientras tanto tiene que cerrar un capítulo, irse invicto de Mayagüez 2011, sacarnos una sonrisa y escribirnos una nueva historia.

Amanecerá y veremos!

MAYAGÜEZ, Puerto Rico -- Los Yaquis de Ciudad Obregón han pasado un invierno lleno de complicaciones y con el paso del mismo, han encontrado la manera de crecerse al castigo. Los planes de la directiva, encabezada por René Arturo Rodríguez, empezaron a cambiar muy rápidamente.

La directiva Yaqui tenía grandes esperanzas en extranjeros como Justin Sellers y Justin Ruggiano. Las lesiones impidieron que siquiera llegaran a diez juegos entre los dos y ahí comenzó a trabajar la maquinaria gerencial.

El conjunto de Ciudad Obregón, también tuvo que lidiar con los problemas físicos de Carlos Valencia, quien apenas pudo participar en nueve juegos de temporada regular, debido a que se recuperaba de lesiones.

También con los problemas en la lomita de su cerrador Héctor Navarro, quien perdió la efectividad a media temporada. Afortunadamente, la gerencia logró traer desde Mexicali a Luis Ignacio Ayala y con esto, los problemas en la novena entrada quedaron resueltos.

En total, los Yaquis sumaron 18 diferentes jugadores extranjeros. Incluso tuvieron que encontrar la manera de sustituir a su primero en el orden Jeff Salazar, quien dejó al equipo por lesión.

Las respuestas llegaron desde República Dominicana, la tierra del mánager Eddy Díaz. Elián Herrera y Víctor Díaz apoyaron los esfuerzos de la tribu cajemense, los cuales encontraron su punto más alto en la obtención del quinto título.

El nuevo reto era la Serie del Caribe y conseguir sustitutos tanto para Herrera como para Díaz.

Los bates de Karim García y Justin Christian han sido parte de la respuesta, pero la garra de los pupilos de Eddy Díaz ha ido mucho más allá. Una buena prueba son los dos regresos contra los Toros del Este, uno de ellos cuando se encontraban a un strike de la derrota. ¿O qué más le podemos pedir a alguien como Oscar Robles? Capaz de tomar un turno con problemas graves de lesión, fajarse en la caja de bateo y pegar el hit del empate con dos strikes en la cuenta.

El desenlace sólo Dios lo conoce en este momento, pero los Yaquis están cumpliendo con la premisa de Eddy Díaz: no han viajado tres mil kilómetros para perder.

Por cierto, con el triunfo del sábado vs Toros del Este ya empataron su máxima cifra de victorias en Series del Caribe, la cual data de 1974 cuando finalizaron como subcampeones con marca de 3-3.

En aquel lejano 1974, el campeón fue Puerto Rico versión Criollos de Caguas. El domingo, la novena de Díaz tiene la posibilidad de enfrentarlos y demostrarles que no desean se repita la historia.

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