Get ADOBE® FLASH® PLAYER
Mohamed: Somos un serio aspirante al título

Y el América lo sabe. Lo reconoce su historia en esta parte del campeonato y sabe que el último antecedente de una noche triunfal en Liguilla se debió más a la entrega que a una condición plena futbolística. Mohamed quiere que sus futbolistas estén mentalizados y concentrados en la peligrosidad de la parte final del torneo, porque sabe que para los intereses de su equipo de nada le sirven los treinta y pico de puntos o el comportamiento en el campeonato regular.

LOS ANGELES, CA.- Las crónicas antiguas eran muy claras y específicas: "El América se metía al 'bunker' de Coapa, y ahí, en los viejos dormitorios que olían a sus héroes y sobre los sagrados campos que sabían de las grandes gestas de su historia, se preparaba para un solo motivo, sin pretexto alguno: levantar el trofeo de campeón".

"Vamos por todo", dice Antonio Mohamed, por cuya cabeza no hay ni siquiera un atisbo de duda: El América es el rival a vencer y a partir de ahí, sin importarle demasiado si es primero o segundo de la competencia regular, el América lanza el reto: aquel que pretenda el campeonato, tendrá que pasar sobre ellos.

Y el primer mensaje es directo: Ni Layún (que es el músculo del equipo), ni Sambueza (que aporta la clase), ni Aguilar (que es una esencia fundamental del esquema) serán parte este sábado el último juego en el torneo regular ante el Atlas, donde el América trataría de asegurar el liderato general del torneo. Los tres, con alguna molestia muscular, son reservados para la mitad de la semana siguiente, cuando comience el verdadero reto del americanismo: el título de la Liga.

Mohamed entiende que este equipo vive de trofeos. Que sus treinta y pico de puntos y sus parajes regulares durante el campeonato no le sirven de nada si no cumple con una liguilla satisfactoria. El América no ha ganado nada aún. Se sabe, se reconoce como el principal contendiente, como el equipo más sólido, pero entiende que los momentos de mayor apuro estarán por llegar, cuando el margen de error sea mínimo y cuando la concentración será fundamental.

Al mismo tiempo, en el sentir americanista, siempre existe la percepción -quizá no equivocada- de que hay una motivación especial por derrotar al América en la fase de la Liguilla. Que los otros siete contendientes se pelean y hasta se agrupan para tratar al unísono de afectar sus intereses. Se juegan dos Liguillas al mismo tiempo: una que significa ganar el campeonato. La otra, está clara, echar al América.

Hay poco tiempo para corregir en temas futbolísticos. El América es lo que es: un equipo sólido y serio en asuntos defensivos, con jugadores de medio campo como Sambueza y Osvaldito Martinez que son capaces de generar futbol para hombres peligrosos, del frente, como Michael Arroyo, Oribe Peralta, Luis Gabriel Rey y Luis Angel Mendoza. No esperen demasiada espectacularidad ni vértigo. El América es un equipo medido, exacto, que no desperdicia ni talento ni energía. La gran preocupación de Mohamed sigue siendo la parte mental, un tema que le llevó a no ganar ningún Clásico en el torneo (vamos, ni siquiera le ganó a este Chivas en el Azteca) y que por momentos parece preocuparle. Pero para ello, para saber en qué nivel de compromiso está la cabeza del futbolista americanista habrá que esperar el silbatazo inicial de la Liguilla.

Aquellos días del "bunker" se terminaron, pero a decir verdad, la última vez que el América levantó un trofeo lo hizo -aquel lluvioso 26 de mayo del 2013- con más pasión y mentalidad que futbol.

@Faitelson_ESPN

Etiquetas:

America

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Sin "miedos"

FECHA
19/11
2014
por David Faitelson

La memoria reciente y lejana del futbol mexicano nos lleva a parajes sombríos cuando se trataba siempre de competir en otro nivel futbolístico. Las selecciones mexicanas que se atrevían a ir a Europa lo hacían carentes de personalidad y carácter para conseguir los resultados. Hoy estamos ante un nuevo panorama. Una selección formada mayormente por elementos que juegan, intentan jugar o se entrenan en las poderosas ligas europeas y un entrenador que logra transmitir un mensaje de entrega, lucha y sed por el triunfo. La cara del México futbolístico se ha transformado abriendo un paraje de esperanza para el mañana.

LOS ANGELES, CA.-- ...Y la toma de la televisión se concentró entonces sobre la banca visitante de la Arena Borisov: Acurrucados bajo la cobija, en medio de la gélida noche bielorrusa, frotándose las manos y arrojando el vaho en cada respiración. El futbol mexicano se moría de frío, más no de miedo.

Aún en la derrota, una derrota dolorosa por la manera y el tiempo en el que ocurre, la impresión generalizada que deja la Selección Mexicana de futbol en su mini-gira por tierras europeas es la de un equipo de personalidad, carácter y valentía en el campo de juego.

La memoria del futbol mexicano no puede ni debe engañarnos. La selección de Bora hace casi cuatro décadas que permitía cinco goles en tierras italianas. La de Lapuente que no metía ni los pies ni las manos en Wembley, la de Mejía Barón, la de Aguirre o la de La Volpe. Cuando a México le tocaba mostrar sus progresos en el nivel mas elevado y competitivo del futbol, le temblaba todo, le atormentaban sus miedos y complejos más ocultos y se desvanecía, se desvanecía en la cancha como un tobogán sin freno.

Gran parte del cambio obedece sin duda a un equipo amparado por una generación que juega o intenta jugar -o al menos se entrena- en uno de los niveles más desarrollados del futbol: las poderosas ligas europeas. Y a ello, sin duda, hay que sumar la personalidad de un entrenador que es capaz de transportar su mentalidad hacia la cancha y traducirlo en un equipo aguerrido, que no para de luchar y que generalmente está más preocupado por atacar la portería contraria que por defender la suya.

Hoy, México no se muere de miedo en ninguna cancha europea. Puede ganar, puede perder, puede tener momentos brillantes como ocurrió en Amsterdam hace una semana o parajes irregulares y confusos como los que se suscitaron en Borisov el martes por la noche, pero es una selección que en las buenas o en la malas conserva el temple y la personalidad.

Pero tampoco ello es una garantía absoluta de éxito. Es apenas el primero de muchos pasos que debe dar la Selección Mexicana rumbo a una faceta que le permita competir entre los mejores equipos del mundo en el futbol. El secreto sigue siendo la generación de futbolistas, que más temprano que tarde, deben emigrar hacia los escenarios del futbol europeo. Crecer ahí, desarrollar otros sentidos de cancha, de competencia, jugar y foguearse con los mejores. Salir, abandonar, renunciar al calor y a la comodidad de casa para dejar que el frío de las mejores canchas del mundo termine abrigando la esperanza de un crecimiento.

Hoy, Carlos Vela, "Chicharito", Giovnni, Jiménez, Guardado, Ochoa, Corona, Aquino, Herrera y Jonathan le aportan a México una solidez mental y competitiva que nos hace soñar con el mañana. Y un hombre como Miguel Herrera, que si bien fue concebido y forjado al interior de los muros de nuestro nivel futbolístico doméstico, entiende las necesidades casi ancestrales que tiene este futbol por salir a jugar sin miedo ni reservas.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Más allá de lo positivo que en términos generales resultó la mini-gira europea, queda la sensación de que Miguel Herrera intentó inventar, experimentar y generar algo nuevo esta noche en Borisov, cuando concluyó el partido con cuatro delanteros en la cancha al mismo tiempo: Giovani, Jiménez, "Chicharito" y Carlos Vela. Cuando México era y se sentía más que su rival en la cancha, Herrera trató de jugar al ajedrez con los bielorrusos y terminó sacrificando a sus "peones" y "alfiles" y perdiendo a su "Reina" y a su "Rey". ¡Jaque mate!

LOS ANGELES, CA.-- Miguel Herrera pudo haber aprendido una maravillosa lección esta noche en la Arena Borisov: con los rusos puedes jugar a muchas cosas, menos a tomar vodka y mucho menos a jugar al ajedrez.

Hay un momento en la vida de un entrenador donde cree que sus decisiones, sus sentidos y su inteligencia están por encima de todo. Se cree intocable y poderoso, capaz de inventar, de generar algo nuevo y maravilloso en una cancha donde todo parece haberse experimentado e inventado ya. Miguel Herrera se sintió así esta noche en la Arena del BATE Borisov: planificó sus jugadas, estudió el tablero y terminó perdiendo una partida que México no tenía que perder.

Pero su atrevimiento y osadía se agradecen en la fría noche de Bielorrusia. Con el tablero de ajedrez dispuesto para el "Jaque Mate" mexicano, sacrificó a sus "peones" y "alfiles"; puso a la "Reina" como señuelo y terminó perdiendo al "Rey" en los últimos segundos. "Jaque Mate" a Mexico en Borisov.

Con el juego 2-2 y a falta de 10 minutos, Herrera decide realizar sus movimientos: A Giovani dos Santos y a Raul Jiménez, se la sumaron Carlos Vela y "Chicharito" Hernández en el ataque. Los cuatro al mismo tiempo. Más Guardado y Jonathan en medio campo le dieron espacio y condiciones a los bielorrusos que aprovecharon una de las tantas oportunidades que el medio campo y la defensa mexicana les permitían.

México concluyó siendo un equipo desbalanceado y desorganizado en el campo.

Al final del día, y más allá del sentido competitivo que tiene que tener siempre una selección como México para tratar de ganar los juegos donde sea y bajo las condiciones que sea, para esto sirven los partidos de preparación: para ensayar, para probar y para acertar o fallar. No pasa nada.

El balance de la "mini-gira" europea es positivo para la Selección Mexicana de futbol. Entre otras cosas, México demostró que con su base europea puede aspirar a tener un conjunto de mayor calidad en la cancha. El regreso triunfal de Caros Vela, la aportación de Raúl Jiménez y la madurez que enseñó Jonathan dos Santos son otros aspectos que se rescatan en el plano individual. Espero que las "salidas" a Europa se mantengan más allá de que la necesidad económica que tiene el futbol mexicano por jugar en los Estados Unidos prevalezca.

Un 3-2 ante Holanda magistral y un 2-3 ante Bielorrusia que supo a poco. Miguel Herrera jugó al ajedrez ante los bielorrusos, quizá ignorando algunos nombres como el de Karpov, Kasparov, Ponomariov, Kuzubov, Radjajov, mas de 250 grandes maestros del tablero que esa región ha aportado hacia el mundo. Ni hablar.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


El nuevo acuerdo entre el entrenador nacional y la FMF demuestra que el futbol mexicano sigue siendo un futbol de salarios inflados. Miguel Herrera se convierte en el octavo entrenador mejor pagado del mundo, pero México no tiene ese estatus como selección nacional en una cancha de futbol. Los entrenadores y los futbolistas en México viven de una mentira: su nivel deportivo no corresponde al de una industria poderosa, al de un mercado que genera millones y millones de dólares al año.

LOS ANGELES, CA.-- El "premio" para Miguel Herrera llegó. Finalmente llegó: un contrato que le garantizará su permanencia en la selección mexicana hasta el Mundial del 2018 y que lo ubicará, además, como uno de los 10 entrenadores mejor pagados en el mundo del futbol.

En un par de años, Herrera pasó de ser un entrenador que firmaba contratos de seis meses, prácticamente a destajo, en dependencia directa de los resultados que iba obteniendo en la cancha cada fin de semana, a un técnico cuyo salario tiene un nivel competitivo con el de entrenadores como Joachim Low, Vicente del Bosque, José Mourinho, Pep Guardiola, Carlo Ancelloti y Fabio Capello.

Está claro que nadie le regaló nada a Miguel Herrera y que sin duda merece un incentivo, tomando en cuenta las condiciones en la que aceptó el compromiso de dirigir a la selección mexicana y los resultados que entregó en los siguientes meses, incluyendo el Mundial del 2014. Pero ello no quiere decir que el futbol mexicano no mantenga una posición de sobrevaluo en cuanto decide establecer el salario de su entrenador.

Ni la selección mexicana, ni Miguel Herrera, ni el futbol mexicano en general, tienen las condiciones deportivas --no estoy hablando del tema de la economía, del mercado o de la industria-- para pagar esas cantidades a los futbolistas y a los entrenadores.

Y estoy consciente de que muchos defenderán la hipótesis de que los salarios tiene una correlación directa con los tamaños del negocio y que la selección mexicana produce, genera, vende y vende bien, pero me queda claro que cuando se trata de un futbolista o de un entrenador, no hablamos propiamente de un negocio, hablamos de una parte que debe darle preferencia a un aspecto meramente deportivo. El futbolista y el entrenador en México están muy por debajo de lo que el mercado dicta. Tienen, otra vez y siempre, la fortuna de trabajar en un mercado generoso y ganador en lo económico, pero que no están al nivel en la parte deportiva.

Los entrenadores en México son caseros, domésticos; salen poco y las únicas oportunidades que tienen de competir en el panorama internacional del futbol se refieren a los campeonatos mundiales, donde México no ha hecho gran cosa. Y los futbolistas mexicanos, salvo algunas excepciones, tampoco tiene una gran proyección en las mejores ligas del mundo. Lo increíble es la clase de salarios que se siguen pagando alrededor del futbol mexicano.

Un futbol inflado. Ese es lo que tenemos porque podemos presumir el octavo mejor salario del mundo para el entrenador nacional, pero estamos lejos, muy lejos, de ser la octava mejor selección del mundo en el futbol.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Y al final se ratificó lo que ya conocíamos... Carlos Vela es un futbolista de grandes cualidades que puede y debe aportar mucho al equipo mexicano. Después, nos quedamos con algunos minutos de gran personalidad y competitividad en el campo y con un resultado, vaya resultado, un 3-2 en tierras holandesas que no se presumen todos los días. Se prendió la Vela en Ámsterdam y se llenó de calor y de fuego el futuro mismo de la Selección Mexicana.

LOS ANGELES, CA.-- Hacia el final de la jornada -que puede y debe tener connotaciones históricas- no queda muy claro qué fue lo más relevante de México en la Arena de Ámsterdam... ¿El resultado o la actuación de Carlos Vela?

El 3 por 2 ante Holanda es y será siempre valido, más cuando se trata de un equipo que por grandes pasajes del juego mostró personalidad y sitio en el campo y que pudo reponerse de momentos donde el rival crecía y parecía apabullar. Hace más de 50 años que ningún equipo de la Concacaf ganaba en territorio holandés. Ese dato, más el sitio que ocupa el futbol de esa nación en la historia y muy a pesar de la marcha irregular de este momento, tiene que darle la justa dimensión al resultado. Fue un partido de preparación, sin nada de por medio, pero fue un gran resultado.

El nombre de Carlos Vela también debe emerger como una de las grandes notas de la noche mexicana en Holanda. Vela regresó a la selección y lo hizo de manera poderosa, demostrando por qué ha sido el mejor futbolista mexicano de los últimos tiempos en las ligas más desarrolladas del mundo. Tocó pocos balones, apareció en jugadas clave y definió el partido cuando México más lo necesitaba. Ese es el Carlos Vela que ha madurado con la Real Sociedad y que apunta y amenaza con transformarse en un futbolista aún de mayores dimensiones. Hoy por hoy, tiene un nivel diferente al de sus compañeros y puede ayudar a fortalecer a una selección que cada día parece depender más del talento y de la alta competencia que pueden ofrecer los jugadores que actúan en las mejores ligas del mundo.

¿El resultado o Carlos Vela? Aunque lo primero pudo ser consecuencia de lo segundo, podemos cometer una grave omisión... No reconocer que en algún momento de la primera parte, sobre todo en los primeros 20 o 25 minutos del partido, México mostró una gran condición, digamos que la condición soñada de afrontar al máximo nivel a selecciones del tamaño de Holanda.

Sea como sea, con el resultado como las "ocho columnas" o la actuación de Vela, queda claro que este tipo de partidos son los que finalmente debe procurar el futbol mexicano para continuar en su proceso de crecimiento. Hay que volar, ir, jugar, confrontar y pelear en la cancha como México lo hizo anoche en Ámsterdam.

Bienvenido Vela, bienvenido el resultado y bienvenidos esos momentos de personalidad y de alta competencia que tanto anhela el futbol mexicano.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


PonceImago7Como en el Tri hace unos días, en La Coruña, Vela sonrió, pero no habló con los medios.

El delantero de la Real Sociedad es la gran noticia alrededor de la Selección Mexicana de Futbol, que ha quedado concentrada desde esta semana en Ámsterdam, para afrontar un juego de preparación este miércoles ante la selección holandesa. En el ímpetu y la pasión del aficionado mexicano puede existir espacio para una terrible confusión: Carlos Vela llega a "aportar" no a "cambiar" el presente del equipo mexicano. Carlos Vela es parte de un grupo de futbolistas europeos que pueden darle, finalmente, a México, la cuota de calidad que hace 136 días acabo con su sueño mundialista.

LOS ANGELES, CA.-- No es Messi, no es Cristiano, no es Neymar, no es Benzema, pero es un futbolista con pasaporte mexicano que en la última época ha logrado lo que ningún otro jugador de su nacionalidad ha sido capaz de hacer en las ligas más desarrolladas del mundo: tener regularidad.

Carlos Vela es la noticia que hoy cobija y abriga a la Selección Mexicana de Futbol. El escenario que le rodea casi es perfecto: enfrentar a la selección de Holanda en la Arena de Ámsterdam, en una fecha FIFA, cuando han transcurrido 136 días desde aquella malograda tarde del domingo en Fortaleza, Brasil, cuando México fue eliminado del Mundial. De la famosa tarde del "No fue penal" y hasta la oportunidad de probarse ante un consagrado mundial y con la presencia, además, del futbolista mexicano de mayores éxitos en las últimas temporadas europeas.

Lo que debe quedar claro es que Carlos Vela viene a "aportar" no a "cambiar" el presente de un equipo que está vías de formación para afrontar los retos competitivos que le depara el verano del 2015 y el camino para el Mundial de Rusia 2018. Si suponemos o pensamos que un solo futbolista puede darle a México un rumbo diferente en cuanto a su nivel de competencia, estamos y estaremos rotundamente equivocados. La fuerza del futbol mexicano se basa en su conjunto, en la capacidad que tenga de reunir a grupo de futbolistas en buen momento en zonas delicadas del campo y bajo un sistema apropiado. Luego y siempre, cuentan la solidaridad, la mentalidad y la personalidad.

Este mismo fin de semana, en alta competencia que significa la Liga de España y ante el campeón reinante del torneo (Atlético de Madrid), Vela demostró que ha madurado y crecido a tal forma que tiene futbol para ofrecer y seguir desarrollando a un nivel interesante para su carrera. A sus 25 años, en una campaña donde su club, la Real Sociedad, afronta problema en el sótano de la tabla, Vela intenta ponerse a los hombros a su equipo y demostrar, supongo, que tiene la capacidad futbolística y el carácter para emigrar algún día al nivel que sigue en los clubes europeos. Por algún momento, en el inicio de su carrera, coqueteo con esa posibilidad en el Arsenal. El tiempo se agotó para él en el futbol inglés y Vela encontró una salida al éxito en un equipo de media tabla en el futbol de España.

Junto a Javier 'Chicharito' Hernández, cerca de Giovanni Dos Santos, de Andrés Guardado y de Héctor Herrera, más otros nombres que deben dar el estirón en la selección como Jonathan Dos Santos, Diego Reyes, Javier Aquino y Jesús Corona, más, por supuesto la presencia de Carlos Vela, México intenta demostrar y demostrarse asimismo que puede lograr la "cuota de calidad" que finalmente le privo de continuar con su sueño en el último campeonato mundial. Pero no hay un nombre que le otorgue por sí mismo ese estatus o esa condición. Hay un grupo de futbolistas que debe y puede intentarlo.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Barcelona ESPN

El deporte siempre ha sido parte de un mundo de rivalidades y de pasiones encontradas. Y esa competencia ha producido a equipos de gran envergadura y atletas de grandes alcances, pero lo importante aquí es que esa polarización de sentidos no termine apartándonos del mensaje y de la obra más importante: la del ser humano, la de un futbolista que es capaz de generar magia y arte a su alrededor para entregarnos algunos de los pasajes más impactantes y profundos en la historia misma del deporte. Apreciemos y gocemos al futbolista, más allá de su color de camiseta, de su credo futbolístico o de la tribuna que representa.

LOS ANGELES, CA -- No estoy muy seguro si la mayor parte de los aficionados -y también los que no forzosamente son aficionados al deporte- hayan comprendido la clase de futbolista que tenemos ante nuestros ojos.

Y entiendo muy bien que el deporte es un mundo de rivalidades, de pasiones, de preferencias, de ideas, de sentidos, de colores, de polarizaciones y que al final del día, ello puede determinar el gusto por un jugador o por otro. Pero más allá del color de su camiseta, de su credo futbolístico o de la tribuna que representa, tenemos prohibido cegarnos ante la realidad de lo que este futbolista significa para la historia misma del deporte.

A sus 27 años de edad, Lionel Messi puede darse un lujo que no cualquier futbolista en la historia puede presumir: alcanzar, en la misma semana, el récord de más goles en la historia de la Liga de Campeones de Europa y el de más goles en la historia de la Liga de España. ¿Hace falta agregar algo más?

Sí, podríamos agregar algo más, mucho más a una historia escrita no solo en condiciones de estadística, de récords, de trofeos, de logros, de distinciones, de premios, también está y estará siempre la forma en la cual este futbolista ha entregado su trabajo en la cancha. Para Messi no solo han sido los resultados, fehacientes, poderosos, infranqueables, también han sido las maneras y los métodos en los cuales lo ha establecido.

Y que corra el video en la más alta definición que impone la época de la tecnología: lo logra comenzando la jugada, con un amague, con un cambio de ritmo, con una potencia salvaje en las piernas, de derecha, de izquierda, con el hombro, la cadera o la cabeza, en perfil cambiado, barriéndose para cerrar a segundo palo o intuyendo la forma en la cual reaccionará el defensa. No hay un plan predeterminado para las ejecuciones de Messi: lo único que se impone es una condición que va más allá de los límites humanos para jugar al futbol.

Yo, igual que muchos de ustedes, disfruto de manera profunda el duelo que la época nos ha permitido atestiguar. Me gusta y reconozco cada sentido de competencia que Cristiano Ronaldo ofrece desde la camiseta del Real Madrid. Es un fuera de serie, con una personalidad radiante, avasalladora y una capacidad feroz en la cancha para hacer lo que mejor sabe hacer: meter goles y llevar a su equipo hasta el triunfo, pero cuando Messi se pone a jugar al futbol, los demás parecen simple y escuetos mortales que están para dar fe de la obra de un "elegido".

Los números, los récords, las estadísticas son solo una consecuencia de lo que Lionel Messi establece sobre una cancha. De alguna u otra forma, Messi ha utilizado esas condiciones numéricas y al propio Cristiano para mostrarnos parte de su grandeza.

Y entiendo que la pasión y la competencia son fundamentales en la vida de cualquier ser humano. El Real Madrid, el Barcelona, el Bayern Munich, los clubes ingleses o italianos. En gustos, en preferencias, en sabores, olores, se rompen todos los géneros. La competencia es válida, totalmente comprensible y resulta al final, insisto, en una situación de la que todos nos vemos favorecidos, pero que esa pasión no termine alejándonos o cegándonos de lo que alguna vez los libros de historia relatarán como uno de los más grandes jugadores de futbol de todos los tiempos.

@Faitelson_ESPN

Etiquetas:

Barcelona

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


ESPN

Podemos refutarle muchas cosas a Santos, unas de ellas es que si no se clasifica a la Liguilla, afrontará, indudablemente, una temporada apegada al fracaso, pero nadie puede objetar que este equipo ha crecido más que nadie en los ultimos 30 años y que casi siempre presenta una faceta altamente competitiva. Los grandes clubes están para ganar trofeos, no importando el valor de estos. Y Santos lo hizo.

LOS ANGELES, CA.- Sentí una profunda emoción cuando el joven portero Julio González detuvo el penalti que convirtió en gloria la húmeda, torrencial y dramática noche de futbol en Torreón. Santos levantaba el título de la Copa MX, cuyo valor, como torneo, puede ponerse en entredicho, pero de ninguna manera el trabajo y el desarrollo que Santos ha tenido como entidad futbolística en los últimos años.

Y puede que algunas voces hayan aparecido alrededor de este triunfo en la Copa para recordarnos, en medio de la celebración, de las medallas y el trofeo, que el equipo santista ha ligado siete jornadas sin victoria en el torneo y que su clasificación puede depender incluso de un tercero. Que el éxito -o relativo éxito- del martes por la noche ni siquiera garantizará la continuidad de Pedo Caixinha como entrenador.

Me parece que estamos ante un escenario distinto.

Ninguna otra organización del futbol mexicano -a menos que se quiera comprar con el Pachuca- ha tenido tan notable crecimiento en el futbol mexicano de los últimos 30 años. Un equipo pequeño que jugaba en un estadio pequeño en una economía mediana y que creció a niveles desproporcionados, hasta convertirse en un verdadero protagonista de nuestro futbol. Primero fue bajo el auspicio de Grupo Modelo (la tradicional empresa cervecera mexicana de orígenes hispanos) y luego -tras una terrible vacilación que incluyó a un personaje de poco celebre recuerdo llamado Carlos Ahumada- apareció, por fortuna, la figura de Alejandro Irarragorri, quien ha tenido la capacidad para encontrar los apoyos económicos y deportivos, tomar las decisiones adecuadas, rodearles de las personas idóneas y devolverle a Santos el rumbo con el que había redirreccionado su historia a finales del siglo anterior.

Irarragorri ha tomado algunas de las decisiones más trascendentes en la historia moderna de esta institución: fue el hombre que empujó y logró la construcción de un nuevo y moderno escenario (el Territorio Santos Modelo). Fue también el personaje clave en la desvinculación de Grupo Modelo -tras la llegada de los nuevos propietarios de la cervecería- y en la búsqueda de capitales locales para afianzar al equipo y ha sido el hombre importante también en el deseo de darle otro sentido a la parte deportiva. Santos se comporta hoy en día casi como una entidad europea, donde la disciplina, el trabajo y la planeación están muy por encima de la improvisación de otros en la misma liga. El resultado ha sido evidente: fuerzas básicas que producen futbolistas, jugadores extranjeros de altísimo nivel y de gran espectacularidad que han jugado en la camiseta verde e insisto, un equipo ganador, la imagen de un equipo que puede sufrir tropiezos, sinsabores, perder finales o meterse en una mala racha, pero que siempre se preocupa por presentar un estado competitivo.

Estoy seguro de que Alejandro sabrá reconocer que Caixinha ha hecho un buen trabajo y que encontró, en el portugués, a un entrenador diferente que puede sembrar las bases del futuro futbolístico en la organización.

No hay Copas de primera o de segunda categoría. Las vitrinas de los grandes clubes siempre tienen espacio para Copas. Y Santos, en las últimas tres décadas, ha sido un equipo de alto protagonismo en la cancha. Felicidades para su gran afición, para los jugadores, para Don Pedro, para Alejandro, para Alberto Canedo y para todas las personas que hicieron del futbol, en La Comarca, otra vez, un auténtico "santuario".

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Aunque "despista" un poco Miguel Herrera agregando algunos nombres que no eran parte de sus convocatorias, está claro que "El Tri" se apresta para ofrecer en esta fecha FIFA --Holanda y Bielorrusia-- su mejor versión de un equipo comandado por jugadores que actúan en las ligas europeas y que son, al final del día, los elementos que pueden agregarle la "cuota de calidad" que tanto necesita la selección para trascender en las máximas competencias internacionales.

LOS ANGELES, CA.- Los periodistas holandeses deben estar encima del buscador de "Google": "¿George Corral?", "¿Adrián Aldrete?", "¿Alfonso González?", "¿Luis Gerardo Venegas?", entre otros nombres. ¿Quienes son ellos?, deben estarse preguntando.

Ninguno de ellos, la mitad de la lista que ha convocado México para afrontar a los holandeses no estuvo en la famosa escena de Fortaleza, Brasil --la del ya celebre "No era penal"-- hace solo cuatro meses.

La pregunta es directa: ¿Está México desperdiciando la ocasión de una gira europea largamente añorada por los entrenadores, los futbolistas y los críticos?

Lo que queda claro, tras esta nueva convocatoria, es que Miguel Herrera, en algunos sectores del campo, sigue experimentando en una época donde puede y debe experimentar. La mitad de los 22 convocados para esta gira europea no asistieron al Mundial de Brasil 2014. Herrera tendrá tiempo y manera de probar todo su "arsenal" europeo, incluyendo y destacando a la "manzana de la discordia" de la última época, un delantero del potencial de Carlos Vela.

Se trata de una fecha FIFA especial. Enfrentar a Holanda, en la Arena de Amsterdam y a Bielorrusia, en la ciudad de Borisov, es una buena forma de medir los alcances del futbol mexicano presentando quizás a la mejor selección disponible. Pero Herrera sabe que no se juega nada extraordinario más que la adecuación de un equipo para los eventos que se aproximan en el 2015. Tampoco es una "revancha", como algunos pretenden, a lo que significó la hasta cierto punto celebre derrota ante los holandeses en los cuartos de final del campeonato mundial.

Oribe Peralta y Miguel Layún, dos americanistas que no habían faltado en las últimas convocatorias de Miguel Herrera, no aparecen esta vez. George Corral, lateral del Gallos Blancos, es el nuevo jugador a analizar. Destacan los regresos de Adrián Aldrete y de José Juan Vázquez. Aldrete no acudía a un llamado de la selección desde que fue parte del equipo que consiguió la reclasificación ante Nueva Zelanda y Vázquez vuelve tras ser parte de la nómina que actuó en el Mundial. Los demás son elementos que tuvieron actuación en la serie de juegos ante Honduras y Panamá, entre ellos Alfonso González, del Atlas y Oswaldo Alanís, del Santos.

Hay 10 jugadores que actúan en equipos europeos. La selección se vuelve "propiedad" de los futbolistas que juegan en Europa, que puede y deben darle a Mexico otro nivel de competencia.

Queda la sensación, sin embargo, de que México no está aprovechando del todo la oportunidad de jugar ante Holanda en Amsterdam, en el clima de competencia que tanto anhelaba y que representaba una ocasión especial para lucir su mejor cuadro posible. Pero Herrera tiene sus propios plazos, planes y necesidades.

Hay poco talento disponible en el futbol mexicano y Herrera trata de aprovecharlo al máximo. Hay dos "canastas" que deben llenarse. Una es para la Copa Oro y la otra de la Copa América.

Holanda y Bielorrusia son dos partidos de preparación para que luzcan los jugadores europeos que aportarán, a final de las cuentas, la cuota de calidad que la selección mexicana necesita para trascender en las altas competencias del futbol internacional.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Mexsport

El Clásico fue de una pobreza terrible. Los empates a cero, la mediocridad reflejada en más de 10 equipos que aún buscan un boleto para las finales y la eterna promesa de que los días de mayor espectáculo llegarán en la famosa liguilla. ¿Éste es el futbol que merece la pasión del mexicano? Hace ya algunos años, me metí en el pasillo equivocado de aquel imponente edificio de vitrales transparentes. Y ahí vi lo que tenía que ver: quienes eran, los que finalmente, tomaban las decisiones en el futbol de México.

LOS ANGELES, CA.- Me metí en el pasillo equivocado. Era el área de ventas, donde ejecutivos de trajes impecables, de camisas perfectamente planchadas y almidonadas, bien afeitados y siempre pendientes de la perfumada secretaria para saber en qué restaurante de lujo sería la siguiente reunión de los negocios. En poco más de 30 años como periodista deportivo, me di cuenta de que las principales decisiones del futbol mexicano se toman aquí, lejos de la cancha, olvidándose de los que saben y apegados estrictamente a una calculadora, a estudios, a análisis y comportamientos de mercados. A lo lejos, recuerdo aquella frase: "Ya viene la liguilla. Ahí vamos a doblar todo lo que invertimos".

El mediocre escenario de cada pasaje final del torneo mexicano está otra vez de regreso: 11 equipos peleando aún por la posibilidad de un boleto a las finales, jugadores y entrenadores que hablan de "salvar" el campeonato con un boleto para la liguilla y parajes desiertos en la cancha, empates a cero, partidos sin fondo, sin ritmo y sin la capacidad de cumplir con lo que finalmente es el objetivo medular de este asunto: entretener.

El tradicional y aparentemente partido más esperado de la campaña fue una traición a sus ideales, recuerdos e historia. El llamado Clásico, el América vs. Chivas, terminó siendo un encuentro carente de emociones, donde reinaba, de un lado, la apatía y la insolencia y del otro, el conformismo y la mediocridad. Casi 100 mil personas, en una tarde nublada en el Estadio Azteca, abuchearon a los dos equipos, mientras técnicos y jugadores se dedicaban a intercambiar mensajes justo después del silbatazo inicial. "Chivas actuó como un equipo ratonero", dijo el americanista Paul Aguilar mientras su compañero, Oribe Peralta, también criticaba el parado del equipo visitante. Fernando Arce, tibiamente, respondía que el Guadalajara había salido a hacer el juego que mejor le convenía. La realidad es que los dos decepcionaron en un torneo que vuelve a decepcionar por su poco nivel en la cancha.

El problema sigue siendo un sistema de competencia que persigue dinero en lugar de un beneficio deportivo.

La televisión sigue mandando en el futbol mexicano --y eso no está del todo mal. Sucede en la mayor parte de los deportes profesionales y de entretenimiento en el mundo, pero aquí las cosas no terminan haciéndose con la inteligencia debida. El sistema de competencia en México está agotado. No funciona más de esa manera porque lo único que propicia es mediocridad. Hay que buscar y lograr nuevos métodos que satisfagan tanto a la parte económica como a la deportiva. Y no lo sé, yo no me dedico a eso, pero tal vez un "campeón" en la fase regular y quizá una serie de rondas finales donde se busque a otro "campeón", quizá una disminución de equipos para formar dos ligas y que cada año se promociones el ascenso de tres nuevas plazas. Reglas más específicas para los jugadores extranjeros, la obligación de debutar más jóvenes, etc, etc... De la misma manera en que hacen graficas de análisis, de estudio y de desarrollo también hay que tomar en cuenta algo muy preciado: el futbol. Pero no son los ejecutivos de traje y corbata los que debe tomar esas decisiones.

En el pasillo equivocado. Ahí, estaba, entre personajes apegados a su celular, a su agenda, a sus citas para resolver el futbol que después vemos en la cancha. Tipos que, además, siempre tenían una amenaza velada: "Recuerda que de aquí, de esta mesa, sale también para pagar tu sueldo". Nunca vi en esos pasillos ni a Nacho Trelles, ni a Miguel Mejía Barón, ni al "Tuca" Ferreti, ni a Manolo Lapuente, ni a Carlos Reinoso, ni a Javier Aguirre, ni a Ricardo Lavolpe. Lo único que había eran números, sonrisas falsas y un deseo voraz de cerrar el negocio.

@Faitelson_ESPN

Etiquetas:

Guadalajara, America

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Todas las pistas, las huellas, los sentidos indican que las Chivas serán humilladas y avergonzadas por el América, pero ello no puede ocurrir. Los partidos hay que jugarlos y en los partidos pueden suceder muchas cosas. Chivas necesita de un juego casi perfecto, el juego que no han tenido en la última época. Y el América necesita convencerse de sus alcances y de su personalidad en la cancha. ¿Goleada? ¿Pesadilla? ¿Vergüenza? Imposible. El Clásico será un juego peleado y equilibrado.

LOS ANGELES, CA.- He escuchado tantas historias de terror sobre lo que le podría suceder a Chivas que quizá lo mejor sería que no se presentara este sábado en la cancha del Estadio Azteca.

Pero los partidos hay que jugarlos y nada es una realidad hasta que quede constatado en la cancha, por hechos, por condiciones, por goles, por dominio. Los partidos hay que jugarlos y están llenos de condiciones, de situaciones inesperadas, de accidentes, de circunstancias, de emociones que pueden transformar y sepultar las expectativas.

Me queda claro que Chivas tiene pocas ventajas de cara al duelo del sábado, pero una de ellas es muy clara y contundente: no puede terminar peor de lo que llega a este Clásico. De ahí, y muy a pesar de su estado, podría terminar convirtiéndose en un escenario complicado para cualquier rival; un equipo que por ahora tiene muy poco que perder y mucho que ganar. Cualquier muestra de superación será bienvenida y alardeada en el Guadalajara.

Y el América parece haber entendió bien ese mensaje y ese peligro: en las palabras de Antonio Mohamed y del propio Ricardo Peláez hay cierta cautela, no la prepotencia que ante esta clase de partido solía invadir al americanismo y no la seguridad absoluta que tiene sus aficionados. El América no quiere que esa amplia ventaja que tiene en las horas previas termine desvaneciéndose al momento del silbatazo inicial.

Los números son claros. Los momentos de ambos equipos también. No basta el hecho de que el América haya perdido dos de sus últimos tres partidos y que en ese periodo haya permitido siete goles. Sus actuaciones, su futbol, por más que no termine de convencer a sus "puristas" aficionados, es mejor que el del Guadalajara.

El América quiere que a partir de un futbol, ordenado, Sambueza, Oribe Peralta y Michael Arroyo terminen estableciendo la distancia. Y Chivas pretende una concentración absoluta en todas sus líneas, que algunos jugadores veteranos como Carlos Salcido y Omar Bravo encuentren su mejor nivel y que Angel Reyna, en apariencia como titular, brinde, finalmente, el juego de su consagración en la camiseta rojiblanca. Chivas quiere también aprovechar su mayor cercanía "en sangre" a sus colores y tradiciones. Tiene más jugadores producidos en su cantera que el América y ello, en un partido de estas características, puede marcar una diferencia.

El América requiere de un partido ordenado. Chivas necesita el mejor juego de toda la temporada. En la medida que eso ocurra, podremos, tal vez, disfrutar de un Clásico emocionante, equilibrado y competitivo. La "noche de brujas" habrá pasado. No esperan una historia de terror en un partido donde se involucran muchas más cosas que las situación estadística.

@Faitelson_ESPN

Etiquetas:

Guadalajara, America

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


AL INICIO