Marion Bartoli
Getty ImagesEl momento más importante en la carrera de Marion Bartoli

Estoy impresionada por la solidez y la tranquilidad con que Bartoli jugó su segunda final de Grand Slam en Wimbledon. Todos esperábamos que hubiera nervios y presumiblemente seria Lisicki quien podía llegar a sufrir más porque no tenía experiencia previa en una final de un Grande, y así fue, pero más allá de los nervios de la alemana, lo de Marion fue impresionante.

Si Lisicki hubiera jugado sin nervios y a su mejor nivel, creo que hubiera tenido muy difícil ganarle a la Bartoli de hoy, que solo tuvo un pequeño bache entre el 5-1 para cerrar el partido y el 5-4 cuando Lisicki viéndose perdida se jugó todo y Marion obviamente, como le hubiera pasado a cualquier gran campeona, sintió la tensión de estar a un punto de ganar su primer Grand Slam.

El hecho de ver a auténticas leyendas del tenis como Billie Jean King o Martina Navratilova, múltiples campeonas de Grand Slam, aplaudiendo paradas a las jugadoras, me enorgullece porque respetan las diferentes épocas del tenis y reconocen la dificultad y el mérito de cualquier jugadora que sea capaz de llegar a la final de un Grande o de ganarlo. Ellas más que nadie saben los nervios que se pasan y valoran las miles y miles de horas de trabajo y sacrificio que hay detrás de esas jugadoras, y también de las que perdieron anteriormente y no estamos acostumbrados a ver cada día por televisión.

Por eso, los comentarios de aquellos que no saben lo que es jugar una final, ni siquiera fueron jugadores, me parecen una falta de respeto total, aunque ellos no sean conscientes, ni siquiera saben de lo que están hablando.

Contaba en la columna previa a la final de la valentía y el coraje de Bartoli, para cerrar una etapa de muchísimos años entrenando con su papá, en lo que seguramente fue una de las decisiones más difíciles de su vida, y lo digo consciente de la realidad, porque tengo una muy buena relación con Marion y compartí muchas charlas con ella en los vestuarios de los torneos, estando solas. Creo que hoy esa valentía y ese coraje de afrontar semejante situación le sirvieron precisamente para encarar una final de Wimbledon de la forma en que lo hizo.

Para mí es una gran alegría que Marion haya ganado un Grand Slam, aunque también reconozco que Lisicki es una muy buena jugadora de pasto y me hubiera alegrado si ganase porque pasó por muchísimas lesiones, y siguió trabajando duro. Nunca bajó los brazos, y eso ya la hace una campeona.

A partir de ahora empieza una "nueva vida" para Bartoli, que en los últimos meses pudo darse cuenta de que puede jugar muy bien al tenis y ser una excelente profesional, al mismo tiempo que se disfruta de la vida afuera de las canchas, saliendo a cenar con compañeras de circuito, paseando por las ciudades en los días de descanso y, sobre todo, estando relajada.

Si hacemos una comparación entre el box de Marion hoy, y el box de Marion en 2007 podríamos ver la diferencia entre la cantidad de personas que había apoyándola. Para su papá, que no hace falta aclarar que siempre hizo todo pensando en que era lo mejor para su hija, tuvo que ser muy difícil escuchar y aceptar el planteamiento de su hija, pero hoy pudo desde la figura de padre y con un gran equipo alrededor de Marion, disfrutar del sueño que siempre persiguieron. ¡¡¡Ojalá lo disfruten mucho!!!

Marion Bartoli
Getty ImagesMarion Bartoli y otra final en Wimbledon

BUENOS AIRES -- Se terminaron las semifinales más sorprendentes de los últimos años en los Grand Slam. En la primera, donde la clara favorita era Bartoli, se cumplieron las expectativas y una tímida Flipkens, que no inquietó en lo más mínimo a la francesa durante todo el partido, no pudo hacer nada contra Marion, que cuando juega dentro de la cancha pega y pega sin tener que pensar demasiado en cómo salir de posiciones que la incomodan, especialmente cuando está dos pasos por detrás de la línea de fondo.

Bartoli ya sabe lo que es hacer final en el AELTC, y tendrá una segunda oportunidad, mucho más "relajada" con su entrenadora actual, Amelie Mauresmo (campeona en Wimbledon) quien, sin duda, la está ayudando más en el terreno personal que en el tenístico. Durante muchos años, desde que se inició en el tenis, Marion se entrenó con su papá, quien es médico de profesión pero la acompañó a todos los torneos y ejercía de entrenador.

La francesa es una muy buena chica, una persona muy noble y muy inteligente, pero que no se relaciona en el circuito con las compañeras, y es algo que siempre nos llamó mucho la atención a todas. Sus métodos de entrenamiento siempre fueron poco ortodoxos y generaban comentarios en el tour. En estos días, Bartoli está pasando un período de transición con muchos cambios. Recordemos que no pudo participar en los JJ.OO. porque la Federación Francesa de Tenis no permite a los entrenadores particulares de las jugadoras que las acompañen en las semanas de la Fed Cup.

El papá de Marion, no conforme con esta medida, no permitía que su hija jugase la Fed Cup para Francia, lo cual le impedía su clasificación para los JJ.OO., a pesar de ser top 10 y una buena jugadora de pasto, lo que sin duda la posicionaba como una candidata a disputar las medallas en Londres 2012. Este ejemplo sirve no como una crítica a los métodos de entrenamiento de la familia Bartoli, que son respetuosos con todo el mundo de la WTA, pero sí sirven como referencia de la forma en que se manejan, y que sin duda fueron centro de muchos comentarios en el circuito durante muchos años.

La segunda semi se disputó entre dos jugadoras con estilos totalmente opuestos, como son Radwanska y Lisicki. La polaca, finalista el año pasado (y campeona junior), es sin duda la mejor o una de las mejores tenistas a nivel táctico en el circuito. Suple la falta de fuerza en un circuito tan físico contragolpeando de forma excelente y con una claridad mental que muy pocas tienen.

Por su parte Lisicki, que está con una confianza impresionante, se siente muy cómoda en pasto y es consciente de que su saque y los puntos a dos o tres pelotas la benefician, aunque hay una gran diferencia entre la Lisicki concentrada y con las cosas claras, a la Lisicki que "pierde el rumbo" durante algunos puntos o games, donde pasa a ser una jugadora muy vulnerable, como se pudo ver por ejemplo en el comienzo del tercer set, donde en cuestión de minutos estaba 3-0 abajo.

Esa será la clave en la final, donde no veremos grandes "rallies" seguramente y se enfrentarán dos jugadoras a las que les gusta ser muy agresivas, dominar el punto y atacar constantemente a su rival sin medir riesgos.

El factor decisivo será quién de las dos pueda manejar de la mejor manera los nervios ante una posibilidad única y probablemente irrepetible de llevarse un Grand Slam, jugando contra una rival que aún no tiene ningún grande en su palmarés. No debemos olvidar que en un circuito como el actual, en el que Serena Williams suele estar presente en la mayoría de las finales, y con jugadoras como Sharapova, Li Na o Azarenka, quienes ya saben lo que es ganar grandes títulos, las posibilidades de este tipo de jugadoras para ganar un Grand Slam son muy reducidas.

Esta será una oportunidad histórica, tanto para Lisicki como para Bartoli. Ojalá que los nervios les permitan disfrutar y dar un buen espectáculo.

Victoria Azarenka
Getty ImagesVictoria Azarenka fue una de las que sufrió el césped

BUENOS AIRES -- Es dificil encontrar una explicación a lo que está sucediendo este año en Wimbledon con las lesiones, pero hay algo que sí es evidente, y es que la mayoría de los retiros por lesión son de jugadores que se cayeron en la cancha y se lastimaron.

Históricamente, Wimbledon y los torneos de pasto en general nos dan mucho miedo a los jugadores porque sabemos que hay un riesgo mayor que en otras superficies de lesionarse en una rodilla, en los aductores, y que los dolores de glúteos y cintura (zona lumbar) son terribles, sobre todo en los primeros días de adaptación.

Con el paso del tiempo, el pasto del All England se fue haciendo mas lento y las pelotas también fueron modificadas bajándoles la presión para que el juego de saque y volea diera paso a otro más "atractivo", con puntos más largos. Estos cambios de superficie y pelotas conllevan, efectivamente, peloteos más largos y, por lo tanto, mayores posibilidades de lesiones o de caídas sobre una superficie de por sí inestable para jugar al tenis.

De mis años en Wimbledon, siempre recordaré la previa de mi partido contra Mauresmo, en cuartos de final de 2004. Ese fue el año que más lejos llegué, donde perdí con Amélie en el tercer set y no estuve lejos de llegar a las semis, pero lo que más recuerdo pasó dos horas antes del partido, cuando estaba en la sala de médicos poniéndome unos protectores de silicona en las uñas de los dedos gordos de los pies (ya tenía las uñas rotas, ahora les explicaré por qué) y al mismo tiempo estaba Amelie atendiéndose en la sala de al lado por algún problema que también estaba teniendo. Obviamente, yo nunca supe qué era lo que ella tenía, ni ella lo que me pasaba a mí, pero esa situación les puede hacer entender que el pasto siempre fue una superficie muy difícil para jugar, y también muy "dolorosa" para los jugadores.

Volviendo al tema de las uñas, como ya saben, en pasto no se puede resbalar, y cuando llegás para golpear una pelota, tenés que frenar todo el peso del cuerpo y salir corriendo para la otra punta de la cancha lo mas rápido posible. Esos "frenazos" tan bruscos hacen que las uñas se golpeen contra la punta de la zapatilla cientos de veces en un partido hasta que se rompen o sangran del traumatismo. Solo sucede en el pasto y en cemento, pero en menor medida, y a mí me sucedió muchos años en los torneos de pasto. Incluso si alguno de ustedes vio aquel Wimbledon de 2004, en alguno de mis partidos pedí trainer porque no podía soportar más el dolor y quería que me vendaran los dedos de vuelta. Cuando me sacaron la zapatilla estaba toda la media llena de sangre. Es desagradable, pero es una forma de que puedan entender los problemas que acarrea jugar en pasto.

Otro de los grandes problemas físicos que se tuvieron y se siguen teniendo en pasto es el dolor de cintura. Muchos fueron los jugadores que se retiraron por dolor lumbar en Wimbledon a lo largo de los años, por eso esta edición de 2013 está siendo tan extraña, y aunque en el All England hayan afirmado que el procedimiento de jardinería es igual a otros años, cosa que no dudo conociendo su respeto por la tradición, hay algo que está haciendo a la superficie especialmente resbaladiza. Para esta segunda semana, ya con las canchas mucho más desgastadas y donde la tierra predomina sobre el pasto en las zonas que más se pisan al jugar, no debería haber mas caídas graves.

Rafael Nadal
Getty ImagesRafael Nadal, coronado de gloria en París

BUENOS AIRES -- En españa se está hablando muchísimo, sin fanatismo, pero con mucha emoción, sobre los logros que está consiguiendo Nadal. Sus declaraciones, siempre correctas, contribuyen a que la figura de Rafa sea no solo la de uno de los mejores deportistas de historia de su país (o el mejor) sino también a que su figura pueda servir como ejemplo para una sociedad que está pasando un momento feo con la crisis económica que mantiene a mucha gente desempleada y con problemas graves.

Estos meses de Rafa, dejan varias cosas para el análisis: la primera de ellas, indudablemente, es su capacidad después de siete u ocho meses sin competir, volver a las canchas y ganar prácticamente todo. Recuerdo unas declaraciones de Andre Agassi y de muchos periodistas también en las semanas previas a su reaparición en Viña del Mar, pronosticando que si volvía a su mejor nivel sería recién en seis meses o un año. Y algunos incluso lo daban por retirado del tenis al terminar aquella gira de polvo sudamericana.

Su capacidad de superar obstáculos, de desafiarse a si mismo y mejorar cada día nunca la puso en duda nadie; y que es uno de los mejores competidores que se hayan visto jamás, tampoco. Pero no de ahora, ya de cuando tenia 17 o 18 años y ganaba torneos con muchas menos armas tenísticas de las que tiene hoy, y sin embargo se las "rebuscaba" para sacar los partidos adelante a base de competir un poco mejor que su rival en los momentos importantes.

Creo que este fue el Roland Garros mas difícil de los que ganó Rafa, por lejos. Djokovic fue un rival que luchó como lo que es, el N°1 del mundo, y estuvo a un par de puntos de quedar 5-2 arriba en el quinto set, en aquel game que tras un smash tocó la red con su cuerpo, un punto que, al igual que Rafa con aquel revés paralelo a mitad de cancha del Abierto de Australia, tardará mucho en olvidar. Eso es lo que tienen estos partidos entre grandísimos jugadores: que las diferencias son tan pequeñas, que detalles mínimos en puntos importantes terminan casi por decidir el resultado.

El hecho de que haya sido su Roland Garros mas duro (también porque su regreso de la lesión no fue un camino de rosas y hubo muchas dudas durante varias semanas) lo va a hacer valorarlo mas y seguramente lo hará sentirse más satisfecho por una razón en especial. Es la primera vez que lo veo a Rafa preparar una temporada pensando exclusivamente en los Grand Slams, pensando no ya en el N°1 como objetivo principal como le pasaba antes, sino mucho más consciente de que su grandeza ahora va a pasar por la cantidad de Grandes que gane. Incluso declaró después de Paris que no cambia ningún Grand Slam por ser N°1 del mundo.

Se notó, y se nota. Se notó especialmente después de Indian Wells, donde no creo que tuviera expectativas de ganar el torneo y, tras hacerlo, decidió junto a su equipo no jugar Miami para hacer una transición más comoda hacia el polvo de ladrillo. Le salió bien, y cumplió el gran objetivo que era ganar Roland Garros. Lo único que no me cierra del todo es por qué sigue jugando el Godó en Barcelona, que no suma tantos puntos para él. Creo que pueden ser dos opciones, o bien que tenga un compromiso comercial con el torneo por varios años, o que quiera romper los records de torneos ganados sobre polvo de ladrillo. Porque si fuera porque le gusta jugar en España también lo haría en el ATP 500 de Valencia, y no lo hace, pero como dije todo esto son suposiciónes mías.

Rafael Nadal
Getty ImagesRafa quedó a dos Grand Slams de Pete Sampras (14)

Sin que él lo haya dicho, ni creo que lo vaya a decir nunca por su respeto hacia otros grandes jugadores, me atrevería a decir que el objetivo de Rafa en el tenis ahora mismo, mientras la rodilla siga respetándolo, es tratar de alcanzar el numero de Grand Slams de Pete Sampras. Esta semana volvió a dar una señal muy parecida a la de no jugar Miami pensando en una buena transición y adaptación al polvo para llegar de la mejor forma a Paris. Se bajó de Halle y en lugar de competir en pasto 48 horas después de ganar Roland Garros, descansará un par de días, volverá a pasar por el gimnasio para fortalecerse bien y comenzará a hacer entrenamientos más suaves sobre pasto para que la rodilla pueda ir adaptándose mas lentamente al cambio de superficie. Hay una gran diferencia entre hacer tres o cuatro entrenamientos suaves (dos días de doble turno) en pasto a llegar a Halle y prácticamente en 24 horas ponerte a competir.

El hándicap, pensarán ustedes con razón, es que llegará a Wimbledon con menos feeling y adaptación que el resto de jugadores, pero conociéndolo, y con la confianza que se tiene, salvo que el cuadro le ponga en primeras rondas a alguno de los grandes sacadores del circuito que lo pueda complicar porque no le dé ritmo de partido, creo que su plan puede funcionar.

Para cerrar, me gustaría pensar en voz alta sobre los favoritos a ganar Wimbledon que son a priori los "cuatro fantasticos".

Murray juega en casa, pero lleva mucho sin competir... dudo que esté para ganarle a cualquiera de los otros tres al mejor de cinco sets.

Federer todavía no ganó su primer torneo ATP en 2013, y si bien el pasto es "su" superficie, creo que no llega en su mejor momento. ¿Puede ganar? Por supuesto, pero le pasará algo parecido a Rafa en Roland Garros. Si lo gana, probablemente lo haga siendo uno de sus Wimbledon más complicados.

Djokovic, para mí, es el gran favorito junto a Rafa. Su único hándicap (porque está jugando a un grandísimo nivel) es cómo lo afectó anímicamente perder en Roland Garros, después de declarar muchísimas veces que Paris era su objetivo principal en 2013.

Y Nadal llegará con la confianza como hacía años que no la tenia, con su rodilla aparentemente bien: hay que ver cómo se adapta al pasto, donde no se puede resbalar, y las frenadas y arranques son muy agresivos para las articulaciones. Pero salvo partidos muy delicados contra grandes sacadores en primera o segunda ronda, debería ser junto a Djokovic, en mi opinión, el gran candidato.

Serena Williams
Getty ImagesSerena Williams venció a Sharapova y sumó un nuevo título de Grand Slam
BUENOS AIRES -- Fue un Roland Garros histórico tanto en el cuadro femenino como en el masculino. Por mi parte voy a hablar más de lo que fue el torneo de chicas, que dejó a Serena más cerca de las más grandes de la historia, y no solo por el hecho de sumar un título más de Grand Slam sino porque además lo hace con la sensación de que este no va a ser ni mucho menos el último. Para mí, está en el mejor momento de su carrera a nivel tenístico, físico y emocional.

Estos tres factores muchas veces van unidos, y es que Serena, tras la operación que sufrió en el pie hace un par de años, comenzó una nueva etapa con muchos cambios en su rutina que fueron tomando forma con el paso de los meses y traduciéndose en lo que es hoy. Nunca estuvo tan fibrosa, con tan poca grasa (miren la foto que publiqué ayer en mi twitter si quieren, o busquen en internet), viaja con un cocinero a los torneos porque está cuidando su dieta más que nunca, comiendo sin gluten, sin lácteos y entrenando físicamente mejor que nunca.

Todos estos cambios y sacrificios van haciendo sentir a uno más confiado en sí mismo, consciente de los esfuerzos, del trabajo bien hecho, y se traducen en la cancha a la hora de competir. Serena no está pensando en retirarse ni mucho menos, quiere llegar como mínimo a los Juegos Olímpicos de Brasil, y no quiere hacerlo de cualquier forma. Ya declaró que quiere retirarse en el pico de su carrera, y tiene claro cuál es el camino a seguir, disciplina, dieta, entrenamiento, planificación del calendario y mucha motivación cada día para no romper ese proceso que la está haciendo sentir muy joven, muy fuerte y jugando con más confianza que nunca.

Estos factores contribuyen a que Serena siga siendo la favorita en cada torneo, y mientras otras grandes jugadoras fueron capaces de mantenerse en la cima tanto tiempo como les duró el físico y la motivación, ella sigue buscando nuevos objetivos, nuevas formas de trabajar para mejorar su juego y su físico para sumar Grand Slams y acercarse a las Navratilova, Graf...

Es histórico lo que estamos viviendo en esta última década en el tenis, con Federer, Nadal y Serena rompiendo records y acercándose o superando a los mejores jugadores de todos los tiempos en ocasiones. También hay otros excelentes jugadores pero que solo en ocasiones pueden romper la supremacía de estos auténticos genios del deporte que nos asombran cada día. Djokovic, Sharapova, Venus o Henin consiguieron llegar a un nivel tenístico que muy pocos alcanzaron a lo largo de la historia, y tuvieron el privilegio de enfrentarse y en algunas ocasiones cortar rachas o vencer a estos 3 monstruos que ya pasaron a la historia grande del tenis.

Será difícil olvidar este Roland Garros, con dos genios como Serena y Nadal, que siguen sumando títulos de Grand Slam y con el de París quedan ya muy cerca de Navratilova y Sampras. Palabras mayores...

Serena Williams
APSerena Williams demolió a Errani y definirá con Sharapova

BUENOS AIRES -- La verdad es que estas semifinales de París no nos dejaron cosas muy positivas para comentar. Si bien todas son muy buenas jugadoras, obviamente Serena Williams se destaca por encima de todas, ya que es una de las mejores jugadoras de todos los tiempos y fue la que mejor jugó de las cuatro en las semis.

El partido de Azarenka y Sharapova no fue bueno, a pesar del resultado ajustado y de que ambas tuvieron 10 oportunidades de quebrarle a su rival. Fue finalmente la rusa quien quebró 6 veces el saque de Azarenka, mientras que esta consiguió 5 veces hacerlo sobre el de Maria.

El duelo fue muy irregular, sin ritmo, y poco típico de jugadoras experimentadas como ellas y ganadoras de Grand Slam. La batalla iba a pasar claramente por ver quién era capaz de mantener su saque, ya que ambas se sienten mucho mas cómodas cuando devuelven que cuando sacan. Sharapova sacó muy bien, y muy mal al mismo tiempo, 12 aces en tres sets, que es mucho para un partido en polvo de ladrillo y con una jugadora que devuelve muy bien como la bielorrusa, pero también cometió 11 dobles faltas, y fueron demasiadas.

A Azarenka no la vi con la claridad de ideas que tuvo durante el año pasado cuando jugaba contra Maria y me pareció que no está tan en forma como en otros Grand Slam, aunque esto puede ser normal después de las lesiones que sufrió entre febrero y abril y que la obligaron a retirarse de varios torneos.

Difícil hablar del partido de Serena y Errani. Es que la superioridad física de Serena no le dejó ni una sola oportunidad a la italiana, que cada vez se iba sintiendo más incómoda en la cancha ante la situación y la menor de las Williams, encantada con el escenario, hizo todo lo posible por ganar 0 y 0.

Hubo algunos comentarios de la gente, que no comparto, con respecto a la poca calidad del tenis femenino "representada" en este partido en el que la N° 1 del mundo le ganó a la 5ª con una paliza de 6-0 y 6-1. Só, es cierto que fue una paliza, pero también lo fue la de Nadal a Ferrer en Acapulco, después de más de medio año sin jugar al tenis, y Ferrer sigue siendo un jugadorazo. Como también lo es Errani, pero hay estilos de juego como el de Serena que son imbatibles para una jugadora como la italiana. Esto no significa que Sara no sea una muy buena jugadora, está N° 5 en la WTA en singles y N° 1 en dobles, y eso es muy pero muy difícil de conseguir.

Serena, simplemente, estuvo impresionante en todo el partido, sin errores y desbordando en velocidad desde todas partes. En el último game logró saques a 200 km/h (hay jugadores de ATP que no sacan a esa velocidad) como para meterse en la final con la confianza impecable, y olvidar el mal momento que le hizo pasar Kuznetsova en cuartos de final.

Para la final se espera un partido en el que Sharapova deberá bajar sus dobles faltas si quiere tener opciones y sacar tan bien como lo hizo por momentos en su semi. Tendrá que ser muy agresiva para tratar de defender lo menos posible, porque cuando la atacan aparecen sus carencias para desplazarse con comodidad sobre el polvo de ladrillo y se vuelve vulnerable, más para una jugadora como Serena.

La estadounidense, por su parte, tendrá que luchar contra la presión de volver a ganar en París, un Grand Slam que "sólo" ganó una vez; ese será su máximo rival. Tenísticamente está con una confianza inmejorable y físicamente, para mí, está en el mejor momento de su carrera. Sólo ella puede ser quien se prive a sí misma de ganar este torneo, porque si juega a su mejor nivel, creo que no exagero si digo que es invencible.

Serena Williams
Getty ImagesSerena Williams es la gran candidata en Roland Garros

BUENOS AIRES -- Se viene lo mejor de Roland Garros a partir del jueves, en este caso con las semifinales femeninas. Sharapova y Azarenka vuelven a enfrentarse en lo que fue, sin dudas, uno de los grandes duelos a lo largo de todo el año pasado y que dominó en la mayoría de las ocasiones la bielorrusa, aunque esta vez Sharapova es la campeona defensora y viene teniendo muy buenos resultados en polvo de ladrillo, una superficie donde mejoró muchísimo su movilidad en los últimos años, lo que sumado a su juego agresivo y a su gran confianza en sí misma, le permite estar una vez más en las semis de París y con opciones al título.

La gran candidata sigue siendo Serena Williams, que viene con una racha impresionante de victorias y que se enfrenta con Errani, la N° 1 del mundo en dobles y top 10 en singles desde que el año pasado alcanzó la final de este torneo, donde perdió precisamente con Sharapova, en un partido que no pudo disfrutar demasiado por esos nervios incontrolables de una jugadora que se encuentra por primera vez en su carrera en las instancias finales de un Grand Slam. Y si bien tiene una tarea casi imposible contra Serena, seguramente va a vivir este partido de una forma muy distinta a lo que le pasó en la final del año pasado, con más experiencia y después de haber realizado un gran campeonato.

Azarenka y Sharapova, por su parte, dependen mucho de su saque (sobre todo Maria, que tiene ahí su punto más débil) y de quien de las dos sea capaz de tomar la iniciativa en los puntos y de dominar desde el fondo de la cancha. Las dos son jugadoras superagresivas, que no les gusta defender y que se sienten cómodas pegándole a todo desde la línea de base.

Serena es la gran candidata, como dije antes, y en cuartos pasó un partido muy delicado que le va a dar más confianza todavía. Kuznetsova (formada en España desde chica), ex campeona en París y que la complicó al punto de estar 2-0 arriba en el tercer set, no pudo finalmente contra la N° 1 del mundo, que vuelve a las semis de París después de 10 años.

En su partido, Serena tratará de atacar a Errani por su revés, que es el golpe con el que menos lastima a sus rivales, ya que la derecha de la italiana tiene mucho top y en polvo agarra mucho efecto, lo que impide que la ataquen desde el fondo cuando juega con su derecha. De todas formas, la fuerza de Serena y la velocidad de pelota, por la gran diferencia de estatura y físico, debería ser en condiciones normales lo que marque el resultado final del partido.

Creo que hay que destacar la actuación de Jankovic en los cuartos de final, donde volvió a mostrar su mejor nivel, como cuando era N° 1 del circuito WTA, pero una vez más le faltó esa convicción y confianza en sí misma en los momentos más comprometidos del partido, que sin dudas es a su vez lo más difícil de realizar en este deporte, jugar a tu mejor nivel cuando la presión es máxima.

Serena Williams
Getty ImagesSerena Williams ahora le apunta a Roland Garros

BUENOS AIRES -- Encontrar motivaciones después de tantos y tantos títulos, después de tantas semanas como N° 1 y, obviamente, con la vida más que asegurada a nivel económico, no debe ser nada fácil para algunas de las grandes estrellas del deporte a nivel mundial. Serena Williams es, sin duda, una de esas superestrellas y el polvo de ladrillo parisino será su enésimo desafío en su exitosa carrera.

El año pasado, la estadounidense ganó Madrid muy bien y llegó a semis de Roma, donde se retiró contra Na Li. Llegaba a París como siempre, siendo una de las grandes favoritas, y con confianza después de lo bien que había jugado en esos dos campeonatos previos sobre polvo de ladrillo, pero algo falló en la primera ronda y, en un partido agónico que muchos recordarán perdió, contra la local Virginie Razzano.

No tardó mucho en "sacarse la espina", llegó a Wimbledon y arrasó, al igual que en los Juegos Olímpicos de Londres (ganó singles y dobles con su hermana Venus) y el US Open.

El hecho de que Sharapova, su gran rival en el circuito de hoy en día, junto con Azarenka, ganara Roma por segundo año consecutivo y Roland Garros el año pasado, debió despertar cierta envidia en Serena, que "sólo" festejó una vez en Roland Garros y tiene como peor superficie justamente la arcilla.

Veremos cómo sigue esta semana en Roma después de triunfar con facilidad en Madrid sobre Sharapova en una final en la que se jugaban el N° 1 del mundo, pero está claro que su objetivo es París. En la rueda de prensa posterior a ese partido en España, dijo que su objetivo este año era Roland Garros pero que "no quería presionarse".

Cuando Serena se propone algo, es difícil pararla, pero si en algún lugar su desafío es más complicado es sobre polvo de ladrillo, donde jugadoras como Li, Stosur o Kuznetsova, entre otras, que se sienten cómodas en esa superficie, pueden llegar a complicarla en partidos de octavos o cuartos de final, cuando Serena no debería ir todavía tan imparable hacia el título.

Veremos qué sucede en Roma, pero la verdad que es una lástima que al menos en Argentina no podamos disfrutar de los partidos televisados para esta gira, en la que Serena y Sharapova se están jugando el Nº 1. Ambas se encuentran muy motivadas y jugando a su mejor nivel en años. Habrá que esperar a París...

Juan Mónaco
Getty IamgesJuan Mónaco mejoró de la mano y empezó a ganar en el circuito

BUENOS AIRES -- Después de la eliminatoria de Copa Davis que Argentina le ganó a Francia, estuve charlando con Juan Mónaco. Vale decir que, hasta ese momento, 'Pico' sólo había ganado partidos en la Davis en lo que iba del año, ya que en el circuito ATP había perdido en la primera ronda de todos los torneos en los que había participado.

A veces, visto desde afuera, parece que todo es muy fácil o, al menos, lo es encontrarle una explicación de por qué suceden las cosas. Pero en el caso de 'Pico' todo era un poco más complejo. Seguro que todos los buenos resultados de 2012 pudieron generarle cierta presión en el inicio de la temporada 2013, pero este no era, ni mucho menos, el motivo principal por el que él no conseguía ganar partidos.

Me contó que, debido a un quiste en la mano derecha, tuvo que operarse porque ya le dolía muchísimo, y eso lo obligó a cambiar el tamaño del grip de su raqueta. En realidad, empezó a jugar con un grip más grande para no tener que hacer tanta fuerza al agarrar la raqueta (suena un poco raro pero tiene todo el sentido del mundo) y fue justo antes de la eliminatoria contra Francia cuando, ya totalmente recuperado de ese quiste, pudo volver a utilizar su raqueta de toda la vida, o al menos la medida de grip que siempre utilizó.

Casualidad o no, en la Copa Davis ganó su partido contra Simon, perdió contra Tsonga, lo que estaba en los papeles, y a la semana siguiente en Estados Unidos festejó sus primeros triunfos de ATP en el año, llegando a las semis en Houston, racha que continuó en Europa porque también ganó partidos en Monte Carlo y Barcelona.

A lo que quiero llegar desde aquí es a la sensibilidad de los jugadores y a la importancia que puede llegar a tener cada detalle, por pequeño que parezca. Un cambio en el encordado, la tensión de las cuerdas, diferentes pelotas (cambian casi cada semana), la humedad, el calzado... todo afecta y mucho al jugador, pero creo que si algo nos altera por encima de todas las cosas es la raqueta y el encordado.

Muy pocos lo saben, pero Juan Martín del Potro, al menos hasta el año pasado, cuando yo volví a jugar en el circuito, seguía jugando con las raquetas que ganó el US Open en 2009. Y cuando digo las mismas, no me refiero al mismo color o modelo, digo las mismas ya viejas y gastadas con las que jugó aquel torneo. Tambien cabe destacar que Juan Martín pasó por una operación de muñeca y una rehabilitación larga y complicada, lo cual te hace ser aun más temeroso a cualquier tipo de cambio.

En mi caso, para que sirva de anécdota, si bien todas mis raquetas eran exactamente iguales visualmente, yo era capaz de distinguir las dos o tres que más me gustaban de entre las ocho que tenía en el raquetero; y era con esas dos o tres con las que siempre jugaba los partidos. Si me preguntan por qué, no sabría decirles, pero sabía cuáles eran y lo notaba rápidamente al tacto.

Las raquetas de los jugadores, si bien son el mismo modelo que se puede encontrar en cualquier negocio de tenis, están "personalizadas". Al inicio de cada temporada, la marca que nos sponsorea nos envía las raquetas nuevas con el peso y el balance que le pedimos, y que por supuesto es el que a cada uno le gusta, dependiendo de su forma de juego o de la manera de golpear la pelota.

Hay jugadores a los que les gusta que la cabeza de la raqueta acelere más, y llevan más peso en esa zona, hay otros que juegan con raquetas más livianas, pero todos tienen una raqueta diferente. No creo que haya dos jugadores en el circuito que jueguen con una raqueta idéntica. También vale decir que la fábrica nos las manda con nuestro nombre impreso en ella (esto está bueno para que no se confundan los encordadores de los torneos, porque muchos de nosotros utilizamos la misma marca y modelo de raqueta).

Volviendo a 'Pico', me alegra que haya recuperado sus sensaciones y que esto se haya visto reflejado en los resultados. Ojalá que en los próximos Masters 1000 de Madrid y Roma pueda seguir ganando partidos y llegar a Roland Garros con toda la confianza. Creo que se encuentra en un momento de madurez en su carrera y que, si sigue trabajando duro y recupera su confianza, podría llegar a repetir los buenos resultados del año pasado, cuando consiguió meterse nada menos que entre los 10 mejores del mundo.

Serena y Venus Williams
APSerena y Venus Williams jugarán en Buenos Aires

MIAMI -- Este año fui a Miami para la segunda semana del torneo y lo visité dos días. La verdad que fue una sensación rara para todos cuando no se veía ni a Federer ni a Nadal en el cuadro principal y eso se notó mucho en la cantidad de gente que asistió a Key Biscayne.

Creo que, por una parte, es normal, porque estos dos genios que fueron los mejores jugadores de la última década, hasta la llegada de Djokovic al Nº 1, siguen teniendo muchísima importancia para la ATP, que debería preocuparse ante esta situación. Está claro que hoy el serbio es el líder por méritos propios, pero tengo la sensación de que si Roger y Rafa hubieran jugado el torneo, y hubiera sido Djokovic quien no lo jugara, la asistencia hubiera sido mayor.

En cualquier caso, el torneo sigue siendo muy atractivo, pero ya parece que Indian Wells lo está superando en organización, cantidad de espectadores y, sobre todo, en la proyeccion de cara al futuro. El año pasado viví los dos torneos, otra vez desde adentro, y la verdad que Indian Wells es impecable, es uno de los torneos en los que más cómodo te hacen sentir. Miami tiene un encanto especial, sin duda, por la ciudad, la playa, la gran cantidad de latinoamericanos que vienen al torneo...

El primer día que fui al club vi un rato de Ferrer-Nishikori, que estuvo bueno y se pudo ver a dos jugadores con patrones de juego bien distintos, y era un partido interesante porque en 2012 Kei le había ganado a Ferru en los Juegos Olímpicos de Londres, así que esta era una buena oportunidad para ambos.

Después de ellos, en la cancha central, se jugó sin duda uno de los mejores partidos del torneo, el de Serena Williams contra Na Li. Me quedé a verlo y era impresionante la velocidad de pelota de ambas, la intensidad y la concentración, con muy pocos errores en general para semejante nivel de tenis. Ganó Serena, que tuvo que dejar lo mejor para derrotar a la china.

Unos minutos antes del partido estuve con Jill, la manager de Serena y Venus, y charlamos acerca de Venus, que pasa por un momento delicado, como todos saben, debido a su enfermedad autoinmune, y que depende un poco de cómo se despierte cada día para saber si puede entrenar o competir, ya que sufre bastantes dolores articulares. También se la ve muy flaca, pero se debe a una dieta principalmente vegetariana que sigue y que la hace sentir mejor. Serena, por su parte, sigue compitiendo al máximo y disfrutando de un nivel que le sigue permitiendo luchar cada semana contra las jóvenes.

En el hotel me encontré con Errani y Vinci, las Nº 1 del mundo en dobles, que recién venian de perder en cuartos de singles contra Sharapova y Jankovic, respectivamente, en dos partidos bastante igualados. Sara no pudo aprovechar las 17 dobles faltas de Sharapova que, si bien erró mucho con el saque, estuvo muy sólida de fondo, me contó.

Y a la noche también estuve en el hotel con Javier Piles, el entrenador de David Ferrer, con el que aproveché a charlar un rato largo. La verdad que tanto él como David son dos personas impecables, todo un ejemplo para quienes entran en el circuito. Me contó que David la pasó mal en Indian Wells, primero porque es un torneo donde siempre tiene malas sensaciones tenísticamente y después porque venía un poco bajoneado, obviamente, por el resultado de la final de Acapulco contra Nadal, quien los sorprendió mucho con ese medio metro que se metió en la cancha para golpear de revés, algo que antes no hacía.

Acá en Miami ya estaban en semis y me dijo que veían muy difícil ganar el torneo (siempre tan humildes), pero que se sentía jugando muy bien y que habría que luchar para hacerlo lo mejor posible. Quién hubiera pensado que tres días más tarde Ferrer iba a tener un punto de campeonato con aquella pelota de Murray que entró por menos de un centímetro. Así es el tenis, y la vida, pero tanto Ferrer, que es un jugadorazo, como Piles, pueden estar muy satisfechos por lo buenos profesionales que son y por el ejemplo de humildad que representan para muchos.

Victoria Azarenka
GettyAzarenka se retiró en Indian Wells y faltó en Miami

BUENOS AIRES -- Muy pocos hubieran apostado hace dos semanas que la final de Indian Wells la disputarían Rafael Nadal y Juan Martín del Potro visto el nivel físico con el que llegaban a California. Las lesiones en este principio de 2013 se están sucediendo a un ritmo muy preocupante y lo peor de todo es que ya son varios años con esta dinámica. Días antes de que comenzara Indian Wells había muchas dudas con respecto de si Nadal jugaría o no, y Delpo parecía mas confirmado pero con molestias en la muñeca izquierda y tomándose días de descanso previos al Masters 1000 para tratar de recuperarla lo máximo posible.

También sufrieron Roger Federer, Victoria Azarenka, Samantha Stosur... y no hay que olvidarese que figuras tan imporantes como Maria Sharapova o Serena Williams tuvieron bajas larguísimas en los últimos años. Como si los ejemplos no hubieran sido notorios en Indian Wells, ahora Azarenka también se bajó de Miami.

Los tenistas utilizamos métodos de prevención de lesiones (para tratar de evitarlas) y terapias de recuperación/rehabilitación para curarnos cuando ya tenemos una, y en estas fases es muy importante la figura del kinesiólogo/osteópata dependiendo de lo que use cada jugador, pero es fundamental aclarar, porque puede llegar a haber una falsa imagen de la realidad, que no todos los jugadores viajan con un kinesiólogo; de hecho son muy pocos los que se lo pueden permitir y, como se imaginarán, son aquellos que más ingresos tienen.

Viajar con un kinesiólogo es lo ideal para un tenista de alto rendimiento porque podés evitar horas de espera en los "trainers" que la ATP/WTA pone a disposición de los jugadores y que, claramente, no pueden atenderte de la forma en que lo hace un kinesiólogo personal. Los trainers de la ATP/WTA pueden llegar a atender a muchísimos jugadores en un dia, especialmente en las primeras rondas que es cuando todavía están todos los jugadores del cuadro principal entrenando y compitiendo.

A tal punto llega el número de jugadores que quieren atenderse con los trainers que se da prioridad a aquellos que más cerca están de jugar su partido, es decir que si salís de jugar y en el trainer hay cuatro jugadores que aún tienen que hacerlo ese día, tienen prioridad sobre vos y podés llegar a estar bastante tiempo esperando tu turno. Esto, sin duda, no es lo adecuado para un jugador de elite que compite cada día y necesita aprovechar el tiempo de recuperación al máximo.

Generalmente los trainers están en los lockers o vestuarios del torneo y realizan tareas de prevención (vendajes, entradas en calor con cremas, etcétera) y de recuperación si alguien sufrió una lesión o se encuentra en rehabilitación. Aparte de los trainers, suele haber algún masajista local con quien se puede reservar turno, pero como saben esta terapia sólo sirve para descarga después de un entrenamiento o partido. Se utiliza mayormente cuando alguien está muy cargado o tiene una contractura.

Tanto la WTA como la ATP deberían tomar medidas mucho más profundas para mejorar la salud de los jugadores si no quieren correr el riesgo de una "epidemia" de lesiones que haga peligrar el circuito en un momento determinado. En la actualidad, la mayoría de los torneos se juega en superficies rápidas (y duras) que son más lesivas y provocan un mayor sufrimiento articular.

Si a eso le sumamos un calendario con pocas semanas de descanso y viajes larguísimos, es entendible que el riesgo de lesión de los tenistas es más que alto.

La ATP ya anunció algunas medidas con respecto al calendario pero no parece que vayan a ser suficientes por el momento. El tenis de hoy, tanto masculino como femenino, es muy rápido y muy agresivo, se le pega muy fuerte a la pelota y los desplazamientos son cada vez menos naturales y exigentes.

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