América, jugando oro, mostró el cobre

15:53 ET
Actualizado el
por Rafa Ramos
Toluca vs. AméricaMexsportMontegro pone el 2-0 de cabeza e hizo crecer la esperanza de las Águilas

LOS ÁNGELES -- Pobres Águilas del América, descubrieron el oro para mostrar el cobre.

Su jornada más honrosa, la de este domingo, es también su jornada más deshonrosa.

Su jornada más vigorosa y heroica, es también un mausoleo al cinismo y a la desfachatez.

El problema no es sólo que el América se quedó a sólo un gol de la final. El problema es que se quedó a 90 minutos de la glorificación absoluta.

Me explico:

1.- América no perdió el boleto a la Final del Apertura 2012 este domingo en el Nemesio Díez. Su rendimiento fue agradable, gallardo, masculino, digno, ambicioso, merecedor de un mejor destino.

2.- El América se desnudó a sí mismo. Corroboró que el del jueves pasado fue un fraude, una vergüenza, una parodia, un remedo de lo que se vio este domingo. Aquel América pusilánime, sí es merecedor de este destino: la eliminación.

Por eso insisto: América ratificó jugando oro molido este domingo, que el del jueves fue un cobre en proceso putrefacto de oxidación.

Lamentablemente, en el balance, la traición profesional de los futbolistas el jueves, rebasa en consecuencia la dignificación de este domingo.

Cierto: América hace dos goles en desaciertos defensivos del Toluca, pero no hay que olvidar que es necesario estar ahí para merecer la oportunidad de marcar y además, hay que conseguirlo.

¿Qué Rolfi Montenegro dio por fin el encuentro que debía? Cierto: pero un gol que ilusiona no va a borrar los 20 encuentros previos que tiene en su saldo rojo.

¿Por qué el cambio tan radical de jueves a domingo? ¿Desesperación por rescatar el pellejo y su permanencia en el club? ¿Cinismo para pretender renovar un mejor contrato? ¿Dignidad profesional tardía? ¿Clímax de remordimiento? ¿El mensaje misterioso que envió Azcárraga Jean antes del partido al vestuario?

Sin duda, todo junto.

Ojo: sería fácil incriminar al Toluca, apergollar con cargos a Marvin Cabrera y a Alfredo Talavera por su parsimonia casi sospechosa, pero lo cierto es que el América dignificó, tarde, demasiado tarde, el valor histórico de una camiseta y el gran valor, sin precio alguno, de una afición anhelante.

Toluca tiene sus propias preocupaciones. Llama la atención el estado casi histérico de Sinha, la irritabilidad, el desahogo ferviente cuando hay errores, cuando debe ser el catalizador y el líder, el que asuma el papel de pararrayos del nerviosismo y el estrés en la cancha.

Con un plantel corto, que sólo se enriqueció sustancialmente con el panameño Luis Tejada, que ahora vive encarcelado por los defensores, pero aún así, con ese plantel limitado, Meza sigue adelante, aunque se ve obligado a tener una precisión de ingeniero espacial, para saber colocar cada pieza en el momento y en el sitio correcto.

¿Digno finalista Toluca? Sin duda. De hecho lo valora más, lo cotiza más, la enjundia del América, que, reitero, se guardó su mejor concierto para engalanar de ironía su propio funeral.

Por otro lado, ¿debe seguir Miguel Herrera? Se ha ganado ese derecho. Pero deberá encontrar mejores líderes leales al equipo dentro y fuera de la cancha.

Su apuesta por Rolfi Montenegro como capitán no terminó por ser la ecuación perfecta de catalizador del equipo.

Simple: el Rolfi es americanista de quincena, y Herrera necesita un capitán con el americanismo cada fin de semana y más allá de los 90 minutos.

Un gol que emociona como el de este domingo ante Toluca, no merece que se le exonere al argentino, del que ya hemos dicho, en ninguno de sus anteriores once cambios de equipo se le tuvo tanta tolerancia y paciencia como en el Nido.

Lo habían dicho a principio del torneo y ahora deben cargar con la guillotina de sus propios discursos, tanto Miguel Herrera como Ricardo Peláez.

"No llegar a la Final será un fracaso".

Que sus propias palabras los condenen, aunque por sus hechos, en cierta medida, merezcan que se les indulte.