Multipropiedad: cinismo legalizado

Actualizado el 17 de diciembre de 2012
por Rafa Ramos
GettyEl Grupo Pachuca y Carlos Slim ya tienen otro equipo en el fútbol mexicano
LOS ÁNGELES -- Parecía una ilegalidad cínica. Hoy es un cinismo legalizado por el hábito.

La Multipropiedad llega incluso a especializarse, a depurarse, a hacerse exquisita en México.

No sólo hay Multipropiedad de equipos, un recurso prohibido por FIFA, sino que además, o incluso, hay multipropietarios ejerciendo la multipropiedad.

Hay cuatro grupos identificados: Televisa y TV Azteca, pioneros, precursores en el tema. Se agrega el matrimonio Pachuca-Slim, y surge el de López Chargoy, dueño del San Luis y en vías de adquirir al Puebla, según lo acepta él mismo, y lo asevera Emilio Maurer.

¿Y el resto de los clubes? La mayoría ejerce la multipropiedad de la pusilanimidad. Ven, oyen y callan: los verbos que practicados simultáneamente son conjugaciones del miedo.

Ya hemos dicho, tan grave es el silencio de los culpables, como el silencio de los inocentes, porque estos se convierten en cómplices pasivos, idiotizados, sometidos.

Pachuca y Slim han comprado a Estudiantes UAG. Empezarán a administrarlos en mayo de 2013. Antes la institución deberá liberarse de todas las rémoras, en especial las que llevan el apellido Leaño, un grupo de juniors que recibió un imperio educativo, universitario, deportivo, financiero, prestigioso (al margen de delitos presuntamente perpetrados), y hoy esos mismos niños-bien tienen a la institución al borde de la bancarrota.

Pachuca y Slim tienen la fórmula. Jesús Martínez ha garantizado a Slim que Estudiantes regresará a Primera División en el verano de 2014.

La estrategia del León es inapelable, pero requiere de recibir a la UAG desparasitada, fumigada, sin los bichos que le descendieron y que se encuentran en todos los niveles.

Televisa y TV Azteca entienden la voracidad de sus adversarios. Carlos Slim tiene la promesa presidencial de lanzar su canal de TV de manera abierta, y quiere contar con la mayor cantidad de equipos.

Para mediados de 2013 espera disponer de la programación de toda la Liga de Ascenso, porque además, ese es el primer objetivo, quiere ayudar a los dueños independientes de clubes de esa región, a consolidar un torneo competitivo, que sea capaz de disputar la atención a la Primera División.

Slim necesita estadios, equipos, plazas y aficiones cautivas.

Veracruz fue el primer escenario de la guerra. Slim tenía la palabra de gente sin palabra, y el equipo terminó siendo vendido subrepticiamente a Televisa. ¿Seguramente no han olvidado que Veracruz, a pesar de la alternancia, es botín político de un ex socio fundador de Televisa, y en sus ratos libres hasta Gobernador?

Ahora Slim-Pac va por Celaya, con problemas económicos, y van a ofrecer sociedades a otros clubes, para inyectarles dinero y promoción, como en el caso de Dorados de Sinaloa.

Es decir, el mismo esfuerzo que hicieron Televisa y TV Azteca para conformar su Liga Muy Equis, lo harán sus rivales en la División de Ascenso.

Irónicamente, el mejor empujón a toda esta estrategia se lo dio la Copa MuyEquis. El desenlace en semifinales y finales, ofreció drama, suspenso, atractivo, que no había ofrecido la Liga MuyEquis, y los protagonistas fueron clubes de ascenso.

¿Y quién puede detener esta competencia voraz y despiadada por la Multipropiedad? Nadie. La FMF no puede ser juez y parte. No olvidemos que Decio de María sigue siendo de la misma soldadera de Televisa.

Sí: Usted dirá que ya Televisa no es multipropietario. ¿Ya se olvidó Usted por qué manos ha pasado el Querétaro y la realidad del Acta Constitutiva del estadio La Corregidora? Además, la consigna es, a como dé lugar, ascender al Necaxa porque el duopolio televisivo está urgido de la mayor cantidad de votos posibles.

La diferencia es muy clara: Slim-Pac no lleva prisa. Sus tiempos los marca un proyecto integral, mientras que a las televisoras les urge asegurarse que mantienen el control de la pelota.

Y algún ingenuo estará convencido que esta competencia generará beneficios sustanciales al desarrollo del futbol mexicano. Absolutamente.

Es una guerra por el poder y el dinero.

¿Y usted? Usted es parte del festín, y si pueden le van a tragar hasta el corazón.