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Infante olvida las dolencias

SAN FRANCISCO -- Omar Infante terminó golpeado --en todos los sentidos-- cuando disputó su anterior Serie Mundial.

El segunda base venezolano tuvo que salir del cuarto juego del clásico de 2012 tras sufrir una fractura en la mano izquierdo debido a un pelotazo. Sus Tigres de Detroit acabaron barridos por los Gigantes de San Francisco.

Infante firmó esta temporada como agente libre con los Reales y se hizo sentir en el segundo juego de la Serie Mundial, al batear un jonrón de dos carreras y un doble en la victoria 7-2 de Kansas City ante los Gigantes para igualar 1-1 la serie.

"Contribuir así para que tu equipo gane te pone contento. He tenido un año difícil con las lesiones", dijo Infante.

Hasta el segundo juego, el desempeño ofensivo del intermedista en esta postemporada había sido discreto: seis hits en 32 turnos para promedio de .188. No había conectado extrabases.

Durante los primeros dos meses de la campaña, Infante acusó problemas en el codo, recibió un pelotazo en el rostro, un dolor en la espalda. La dolencia más severa se produjo en la segunda mitad, una molestia en el hombro derecho que le obliga a ponerse un voluminoso vendaje con hielo y usa analgésicos para calmar el dolor.

"No estoy al 100 por ciento, pero quiero terminar la temporada", dijo.

Con promedio de .252 y 66 impulsadas en la temporada regular, Infante tuvo su producción ofensiva más floja desde 2005.

"Personalmente no estaba contento con el trabajo que estaba haciendo a la ofensiva, aunque estaba bien en la defensa", dijo Infante, quien en diciembre firmó por cuatro años y 30,25 millones de dólares con los Reales, su cuarto equipo en 13 campañas en Grandes Ligas.

"Estoy conectando buenos batazos ahora y me da confianza para seguir y ayudar al equipo", añadió.

Infante nunca había pegado un jonrón en 144 turnos de postemporada, la segunda racha más larga entre peloteros activos. El venezolano de 32 años también jugó con los Tigres en la Serie Mundial de 2006.

"La verdad es que no soy un bateador de dar jonrones", indicó.

También se convirtió en el séptimo venezolano que dispara un jonrón en la Serie Mundial. Tres de ellos lo han hecho en esta edición, ya que su compañero Salvador Pérez conectó uno en el primer juego y Gregor Blanco de los Gigantes sacudió otro para abrir el segundo partido.

Miguel Cabrera, Pablo Sandoval, Alex González y David Concepción son los otros.

"Me pone contento por ser un venezolano", dijo Sandoval, tercera base de los Gigantes. "Estamos poniendo el país en alto. Que sigan sumándose más y más".