¿Quién enfrentará a Pacquiao?

12:17 ET
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Diego Morilla Por Diego Morilla
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Posibles rivales para Pacquiao y Mayweather Jr.
Los talentos de Golpe a Golpe analizan qué peleas pueden pactarseTags: golpe a golpe, boxeo, floyd mayweather jr., manny pacquiao

Lamento disentir con las opiniones ya volcadas sobre la supuesta cobardía de Floyd Mayweather para no aceptar un combate ante el filipino Manny Pacquiao antes de la fecha límite impuesta por el promotor de este último, Bob Arum.

Las razones son fáciles de resumir: primero, Mayweather sabe que esta pelea, a pesar de ser posiblemente la más difícil de su carrera, lo pone a las puertas de la grandeza indiscutible que tanto ansía. Y segundo, hay que ser muy hombre para renunciar a la bolsa más grande de la historia del boxeo por apenas un capricho o una disputa relacionada con los exámenes de sangre previos a la pelea.

Hay una tercera razón, que es el grave problema legal que involucra al tío del púgil, quien es también su entrenador y consejero principal, Roger Mayweather. Una sentencia carcelaria para Roger implicaría un golpe muy grave para Floyd Jr. y sus planes para esta pelea, y es lógico que quiera darle prioridad a ese asunto antes de comprometerse a lo que será el combate más taquillero de la historia. En resumen: hay demasiadas razones (económicas y deportivas) que indican que esta pelea se hará algún día, pero también hay muchas que indican que tendremos que esperar un tiempo más, y la expectativa será solamente un condimento más para este picante pero suculento platillo que alguna día disfrutaremos, sin lugar a dudas.

Pero por ahora, la lógica disyuntiva es conseguirle un oponente inmediato a Manny Pacquiao, quien es visto como mejor boxeador del momento en todas las divisiones y que no se merece estar sujeto a las indecisiones de Mayweather para seguir cimentando su sitial de leyenda con peleas de primer nivel. Los comentarios de su promotor sobre su pelea futura ya se han dado a conocer, y los rivales en danza parecen ser dos: Miguel Cotto y Antonio Margarito, dos campeones de primer nivel que todavía tienen mucho para dar. El atractivo adicional de un posible combate ante alguno de estos peleadores es la posibilidad de que Pacquiao capture un inaudito octavo título mundial en igual número de categorías y eleve así su estatura de leyenda a niveles impensados.

El enorme apoyo de público que podría generar cualquiera de estos choques sería extraordinario, y no estaría muy lejos de lo que podría generar un choque ante Mayweather. Si Pacquiao vs Clottey llevó a más de 50.000 personas al Cowboys Stadium (siendo que aproximadamente 49.500 de ellas fueron a ver a Pacquiao), es fácil ver que Pacquiao vs. Margarito lleve unas 75.000 almas al extraordinario estadio texano. Un choque con Cotto probablemente sea igual de taquillero, tanto en Texas como en Las Vegas o Nueva York.

Pero hasta aquí llegan mis concordancias con la opinión general, y comienza nuevamente mi disenso. Porque en mi opinión, ni Cotto ni Margarito son los rivales ideales para Pacquiao en este momento. Una revancha ante Cotto, a quien Pacquiao dominó de manera aplastante (al menos en los últimos 6 de los 10 rounds que disputaron en su combate de noviembre pasado) no demostraría nada nuevo en ninguno de los dos púgiles.

A pesar de que Cotto carga ahora con 7 libras más sobre su cuerpo, su pegada y su movilidad aparentemente no han mejorado mucho con el cambio de categoría, y quizás el salto en peso le ha agregado algo de lentitud que sería letal ante un boxeador relampagueantemente veloz como Pacquiao. Sin anticiparnos a ningún resultado, podríamos aventurar que el duelo verbal entre Emanuel Steward y Freddie Roach (entrenadores de Cotto y Pacquiao respectivamente) podría llegar a ser más interesante que la pelea en sí.

En cuanto a Margarito, podríamos decir que su candidatura a rival de Pacquiao es errónea por otras razones. El problema de su licencia todavía sin resolver parece ser un detalle menor, porque la comisión de Texas (una de las más laxas y menos serias de los Estados Unidos) no tendría problemas en darle una licencia para pelear, tal como lo hicieran con el fallecido Edwin Valero a pesar de que el venezolano tenía prohibido boxear en todos los demás estados de la Unión. La verdadera razón para Margarito no sea considerado viable para este combate es que, a diferencia de Cotto, Margarito no ha demostrado estar en su mejor nivel como para dar un combate competitivo ante Pacquiao. El Margarito que arrolló a Cotto a mediados de 2008 y lo obligó a renunciar al combate tendría grandes chances de darle pelea a Pacquiao. Pero el nuevo Margarito, humillado por su espantosa e inexcusable violación a las reglas (por la cual no ha pedido disculpas adecuadamente, como correspondería aún si fuese cierto eso de que él no sabía que le estaban vendando las manos con almohadillas de yeso) y obligado a pelear usando solamente carne, huesos y cuero sobre sus manos, no tiene mayores posibilidades ante el filipino. Es cierto que el tijuanense todavía tiene más de una pelea grande por delante, pero el Margarito vapuleado por un Mosley más pequeño y llevado a la distancia por un ignoto Roberto García en una pelea francamente mediocre sería atropellado por Pacquiao. Ante estas perspectivas, los títulos que Pacquiao podría obtener en estos dos choques (AMB ante Cotto, vacante del CMB ante Margarito) no tendrían el valor que podrían tener otras victorias ante otros boxeadores que nos animamos a listar aquí mismo:

Sergio Maravilla MartínezCortesía HBO BoxingSergio Maravilla Martínez peleará ante Paul Williams en una esperada revancha

Sergio Martínez: Pregunta básica para Arum y Pacquiao: ¿Para qué buscar el octavo título mundial cuando pueden lograr el octavo y EL NOVENO títulos en una sola pelea? Martínez es un mediano pequeño (muy pequeño, de hecho, incluso para ser mediano junior) y la pelea podría pactarse en las 155 libras por el título indiscutido de peso mediano de Martínez, quien no ha perdido su título mediano junior en el ring. Conclusión: una victoria sobre Maravilla le daría a Pacquiao el título de las 160 libras que no podría lograr ante medianos naturales, y lo transformaría en el campeón mediano junior extra oficial. Si Sugar Ray Leonard pudo hacerlo ante Donny Lalonde (ante quien ganó dos títulos en una sola pelea, en una famosa pirueta legal y política del siempre sorprendente CMB), Pacquiao también puede lograrlo.

Zab Judah: Es cierto que una sola victoria ante un rival de poco renombre (como lo fue la victoria de Judah ante José Santa Cruz este viernes pasado) no es mucho como para volver a poner el nombre de Judah en la mesa de negociación. Pero también es cierto que Judah no es Clottey, y que el nativo de Brooklyn lució tan espectacular como en sus mejores años en el compromiso de este viernes pasado. Bocón, arrogante, rápido de manos y débil de mandíbula, Judah está hecho para Pacquiao. Y si le gana (lo cual es muy probable) la advertencia para Floyd estará implícita en el resultado.

Shane Mosley: La queja generalizada sobre Pacquiao es que no ha peleado con muchos boxeadores negros estadounidenses, caracterizados por el boxeo inteligente y ágil, la buena movilidad en defensa y ataque, y las manos rápidas. Sugar Shane Mosley es la mismísima definición encarnada de esa notable escuela de pugilismo. Lejos de perder valor, sus acciones crecieron tras su muy buen desempeño ante Mayweather (especialmente en esos dos primeros rounds, en los que estuvo a punto de noquear al Niño Bonito). Mosley es la mezcla ideal de veteranía, atractivo de taquilla y talento en su punto justo (léase: talento todavía presente pero lo suficientemente desgastado como para no representar tanto peligro) como para que Pacquiao agregue otro nombre de primer nivel a su ya impresionante palmarés.

Paul Williams: Antes de leer esto, los invito a que guarden sus sonrisas despectivas y condescendientes. A pesar de que Williams ha indicado que está dispuesto a subir hasta el peso semipesado para buscar buenos rivales, lo cierto es que su quijada no es digna ni siquiera del peso ligero. Los atributos físicos de Williams son impresionantes, pero con eso no basta para ser un gran campeón. Sergio Martínez expuso sus debilidades de manera inapelable, y es cuestión de tiempo hasta que un boxeador bien plantado lo termine de bajar de la lista de grandes boxeadores de la actualidad. Pacquiao tiene el potencial de lograrlo. El solo hecho de enfrentar a un ex peso mosca como el filipino con un futuro súper mediano como Williams, y la diferencia en altura y tamaño entre ambos, harían de ésta una pelea sumamente vendible. Para los veteranos, esto es el regreso de Hagler vs Mugabi, o la versión pugilística de David y Goliath. Y por mucho que nos guste soñar, la Bibla ya está escrita y es palabra sagrada: David noquea a Goliath en todas las versiones y en todos los idiomas.


Diego Morilla es periodista y columnista de boxeo desde 1992. Ha realizado entrevistas, análisis y coberturas de peleas por títulos mundiales para medios especializados (Latino Boxing, MaxBoxing.com, Lo Mejor del Boxeo, PSN.com, etc.) y periódicos (El Mundo, Primera Hora, El Vocero, etc.) en EEUU, Puerto Rico y Argentina. Actualmente es editor, redactor y traductor de ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.