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Sharapova ganó Roland Garros

PARIS -- Maria Sharapova conquistó el sábado el único título de Grand Slam que faltaba en su colección al derrotar 6-3, 6-2 a Sara Errani en la final del Abierto de Francia.

La estrella rusa, que tenía garantizado ascender al primer puesto del ranking mundial sin importar el resultado, sacó ventaja de 4-0 en el primer set frente a una oponente italiana que disputaba su primera final de un major.

Aunque el marcador final reflejó una paliza de Sharapova, en realidad Errani obligó a la rusa a batallar por cada punto con largos rallies.

Finalmente, Sharapova se impuso gracias a sus mayor potencia y despachó a una rival a la que supera por 25 centímetros de estatura.

"Creo en mi juego", afirmó Sharapova. "Creo que es uno de los motivos por los cuales estoy aquí con mi cuarto torneo grande y con la victoria en Roland Garros; porque siempre creí que podía ser una mejor jugadora".

Además de levantar el trofeo del Abierto de Francia por primera vez, la rusa regresará el lunes al primer puesto del ranking que ocupó por última vez en junio de 2008.

"Ha sido una gran trayectoria para llegar a este punto", comentó Sharapova. "Tengo que agradecerle a mucha gente, pero lo más importante es mi maravilloso equipo (de trabajo)".

Sharapova ganó Wimbledon en 2004, el Abierto de Estados Unidos en 2006 y el Abierto de Australia en 2008. Ahora es la 10ma mujer en la historia que gana los cuatro torneos grandes del tenis, una lista que incluye a leyendas como Chris Evert, Martina Navratilova, Serena Williams y Billie Jean King.

La consagración en Roland Garros significa el regreso a la cima para Sharapova, que hace unos tres años cayó al puesto 126 en el ranking después de una cirugía en el hombro que puso en peligro su carrera. La rusa se dedicó como nunca a su preparación en arcilla, una superficie en la que tiene marca de 18-1 este año.

Lo hizo aunque realmente no lo necesitara. Es multimillonaria y tiene numerosos patrocinios publicitarios.

"He tenido muchos altibajos y podía haber dicho que no necesitaba esto", agregó. "Pude haber dicho 'tengo el dinero, tengo la fama, tengo las victorias en mi carrera y títulos de Grand Slam'. Pero cuando una ama el juego es algo superior y es allí cuando una sigue adelante".

En 2004, Sharapova tenía apenas 17 años y su nombre empezó a sonar en el tenis al llegar hasta los cuartos de final en Roland Garros. Un mes después, ganó Wimbledon y ya todos sabían quién era la espigada y rubia tenista.

"Cuando gané Wimbledon a los 17 años pensé que iba a ser el momento más grato de mi vida", afirmó la rusa. "Pero hoy, cuando me hinqué de rodillas, me di cuenta que esto es muy especial, aun más".

"Ha sido un largo trayecto", continuó. "Empecé a muy corta edad y todavía no ha terminado. No estoy aquí sentada diciendo que ya estoy hecha porque todavía tengo mucho más que lograr".

Errani, quien ganó el viernes el título de dobles y el lunes estará en el top 10 del escalafón por primera vez, fue la gran sorpresa en este Abierto de Francia, al ganarle a rivales que usualmente la superaban en estatura y fuerza.

La italiana le jugó de igual a igual a Sharapova durante los 89 minutos del encuentro, a pesar que sus saques usualmente no pasaban de los 145 kilómetros por hora, mientras que los de Sharapova alcanzaban los 185 kilómetros por hora.

"Ella ganó muchos puntos en su saque o en los primeros dos o tres tiros", comentó Errani. "Fue difícil, no pude jugar puntos largos como quise".

Cuando Errani dejó un revés en la red en el tercer punto de partido, Sharapova cayó de rodillas y hundió el rostro en sus manos, para luego inclinarse hacia atrás y mirar al cielo.

"Aunque este fuera mi único (título de un major), sería igual de especial que mi cuarto", afirmó la rusa.