España y el triunfo de un estilo

La apuesta por un fútbol que deslumbra le sigue pagando beneficios con títulos

18:34 ET
Actualizado el
Carlos Bianchi Por Carlos Bianchi
ESPNdeportes.com
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KIEV -- El gran momento de España parece no tener fin y el domingo se sumó otro capítulo a una era dorada: la segunda Eurocopa en cuatro años, entre medio de las cuales hubo también un Mundial.

España v Italia
Getty ImagesEspaña y su tercer gran festejo en sólo cuatro años

Soy un convencido y siempre lo he dicho, que las grandes conquistas se logran cuando se encuentran una persona que conduce con un grupo de jugadores decididos a dar hasta lo último por un objetivo. Este es claramente el caso de España, que cuenta con una generación de futbolistas brillantes a los que Vicente del Bosque supo motivar y preparar para ir por todo.

A veces me planteo qué pensará Luis Aragonés en este momento. Cuando él se fue de la selección después de la Euro 2008, habiendo atravesado antes una época de durísimas críticas, quizás no creyó que iba a haber una continuidad de resultados como la que se comenzó a hilvanar en aquel entonces.

Pero es imposible saber qué hubiera pasado. Por lo tanto, mejor enfoquémonos en lo que sí sucedió, y eso fue que Del Bosque supo aprovechar la base del Barcelona, no sólo en lo que hace a los futbolistas sino también al estilo de juego. Con la confianza obtenida tras sacarse un gran peso de encima con el primer gran título, la selección española hizo crecer su fútbol sin pausa.

No es casualidad que la mejor España de todos los tiempos sea contemporánea del mejor Barcelona de todos los tiempos. Los nombres y el estilo blaugranas tiñeron a La Furia de tal manera que hasta los del Real Madrid juegan como si estuvieran en La Masía cuando lo hacen para el equipo nacional, que obtiene gran usufructo del fútbol del que Guardiola hizo una marca registrada.

Pero yendo un poco más lejos, la versión de España que se vio en esta Euro combina lo mejor de los dos grandes del fútbol español: el orden defensivo del Madrid con la generación de juego del Barcelona.

Si miramos de atrás hacia adelante, está claro que en la última línea predominan los de blanco. Desde Iker Casillas hasta Xabi Alonso, pasando por Arbeloa y por Sergio Ramos, son los madridistas los encargados de controlar los ataques rivales.

Una defensa sólida empieza en el arco, con un Casillas que volvió a aparecer en toda su dimensión en una final: tal como lo hiciera ante Robben en Sudáfrica, esta vez frustró a Di Natale en un momento clave, ya que si el 2-0 se transformaba en 2-1 podría haber sido otra la historia.

Todavía recuerdo a un jovencísimo Casillas en el arco del Real Madrid ante Boca en la Intercontinental del 2000 en Tokio. Mucho tiempo ha pasado desde entonces, pero cada vez se hizo mejor arquero gracias a sus cualidades técnicas y mentales, y es probablemente el mejor de la historia de su país en su posición.

Pero retomando el punto anterior, la eficacia en defender no quiere decir que a España falte fútbol. Todo lo contrario: Sergio Ramos, pese a toda su agresividad y mala intención, es un defensor de muy buen pie, y Alonso le suma a su entrega para la marca la capacidad de distribuir el balón con muchísimo criterio. Hasta el mismo Arbeloa, a priori el menos técnico de todos, se contagia del buen juego que tiene alrededor.

España v Italia
APJordi Alba, una de las gratas revelaciones de la Euro 2012

Esta Euro nos permitió también disfrutar a una joya como Jordi Alba, un jugador que volverá a Barcelona, que lo dejó irse tras formarlo en su cantera. Alba es uno de los pocos zurdos que sacó La Masía y tiene más proyección y velocidad que Abidal. Seguramente esta temporada veamos muchas veces maniobras como la que terminó en el segundo gol de la final, ya que Xavi e Iniesta lo van a aprovechar por la banda izquierda.

El mediocampo es la región en la que España más se acerca al ideal de un equipo. Se arma a partir de un doble cinco que tiene las cuotas exactas de recuperación y de generación, en el que además de toda la clase de Xabi Alonso, podemos disfrutar del volante que juega más simple en el mundo.

Busquets hace ver fácil el fútbol: sus movimientos anticipatorios en lo defensivo le permiten recuperar bien arriba, intenta la gambeta cuando realmente tiene que hacerlo y no por deporte, y después le da la pelota a Xavi, Iniesta o a alguien muy cercano para así comenzar un movimiento de ataque. Tal como Riquelme, aunque jugando más atrasado en el campo, Busquets no acelera con su velocidad sino con su claridad y es raro ver un día en el que juegue mal.

Delante de ellos, poco queda por decir del par de cerebros que se encargan de crear chances una y otra vez. Ya habíamos hablado de cómo Iniesta había recuperado su nivel en esta Euro, pero Xavi estaba en deuda y él mismo se encargó de decir que no había rendido como debía. Pues bien, esa deuda la saldó con creces en la final.

España v Italia
Getty ImagesXavi fue el conductor que España necesitaba

El mismo Del Bosque dijo que Xavi nunca juega mal, y gracias a él fue que España tuvo un nivel superlativo ante Italia. Xavi es la persona clave para asegurar el monopolio del balón, ubicado en el centro mismo del equipo y manejando el tempo del juego. Así va para un lado, va para el otro, acelera cuando tiene que acelerar y mantiene la pelota en eterna circulación, hasta que llega el momento de la estocada final, que él mismo aplica en la forma de un pase milimétrico.

Así se puede dar el lujo España de jugar sin nueve de área, porque son muchos los que pueden llegar a esa posición en distintos momentos del partido. Lo hizo Silva, el más bajo del campo de juego, marcando de cabeza el primer gol de la final. Lo hacen Iniesta o el mismo Xavi muchas veces, e incluso Fábregas, jugando como el mediocampista más adelantado que termina transformado en delantero. Una vez más se sintió importante Cesc, siendo titular ante Italia tras haber empezado en el banco ante Portugal, un partido en el que, cuando entró, aportó y mucho para inclinar la cancha.

En definitiva, fue un título más para seguir agregando logros a una generación ganadora, y un buen augurio para la próxima Copa Confederaciones. Ya estamos más cerca del Mundial que viene que del que pasó, y en un año tendremos a grandes selecciones como Brasil, Uruguay, Italia y España batallando en la previa del Mundial 2014.

Felicidades.


Carlos Bianchi es el 13º goleador de la historia del fútbol mundial y el técnico que más títulos ganó en el fútbol argentino. Surgió como jugador en Vélez Sarsfield de su país, donde fue campeón en 1968, para luego destacarse en distintos clubes de Francia. Allí inició su carrera como técnico, antes de volver a la Argentina para ganar 15 títulos locales e internacionales, seis con Vélez y nueve con Boca Juniors. También dirigió a la Roma de Italia y al Atlético de Madrid de España y es eterno candidato a conducir a la Selección Argentina. Ha escrito para diversos medios de prensa y también se ha desempeñado como comentarista televisivo en distintos canales de Latinoamérica y del mundo. Consulta su archivo de columnas.