El Thunder finalmente se encontró

El equipo de Scott Brooks entendió que hay vida después de James Harden

8:55 ET
Actualizado el
Por Royce Young
ESPN.com

En sus primeros tres partidos, el Thunder fue el equipo que jugó sin James Harden. Trató de encontrar una nueva voz, de encajar una nueva pieza y de reagruparse luego de que su mundo tan unido se viera sacudido.

Pero el martes por la noche en Oklahoma City, finalmente empezaron a jugar como el equipo con Kevin Durant, Russell Westbrook y Serge Ibaka -- el equipo que todavía tiene talento de primer nivel y que es capaz de abrumar por completo a un rival inferior. Empezaron a jugar como un equipo que todavía es muy, muy bueno.

Los Raptors fueron el grupo desafortunado al que le tocó estar en el lado equivocado de un conjunto enojado y frustrado del Thunder en busca de probar algo, y OKC aplastó a Toronto, 108-88. No es que el Thunder hiciera declaraciones importantes de que todo iba a estar bien o que estaban de vuelta. Pero tras llegar con una marca de 1-2 y con los críticos listos para hacer sonar la alarma, para ellos no se trató tanto de ganar como de no perder.

"Nosotros no cambiamos nuestra forma de encarar los partidos", dijo Scott Brooks. "Tuvimos una dura derrota en el partido anterior [contra Atlanta]. Pero no somos un equipo que agacha la cabeza y escapa de aquello en lo que debemos trabajar.

"Y si logramos una buena victoria, tampoco vamos a inflar el pecho de pronto y decir que ahora somos buenos. Somos un equipo sólido. Jugamos juntos, jugamos duro, y trabajamos en las cosas que debemos trabajar".

Durant, Westbrook e Ibaka fueron sólidos pero no espectaculares al combinarse para sumar 51 puntos, pero el trío marcó el ritmo desde el principio contra los Raptors. En un primer cuarto contundente de 30-17, la defensa de OKC fue un enjambre y Durant le hizo pasar vergüenza al novato Jonas Valanciunas, por lo que otro público local lleno a capacidad pudo respirar tranquilo.

"Arrancamos el partido con mucha intensidad, y eso es lo que debemos hacer en todos los partidos de aquí en adelante, arrancar con mucha energía", dijo Durant. "Nos alimentamos del público. Nuestro banco estaba de pie y entusiasmado con cada jugada. Los hombres estaban moviendo el balón y ayudando en defensa".

Es fácil señalar la ausencia de Harden como la causa de los problemas iniciales de OKC, pero la realidad es que las dos derrotas del Thunder podrían haberse tomado directamente de la temporada pasada. Ante los Spurs, fue una de esas noches de "luna llena" cuando Westbrook se transforma en un base imprudente, forzando tiros y perdiendo posesiones. Ante los Hawks, a OKC le faltó energía y no se esforzó en defensa.

El secreto ahora es este tipo nuevo, Kevin Martin, quien ha reemplazado la producción de Harden, y algo más. Con otros 15 puntos en 22 minutos ante Toronto, Martin está promediando más de 19 puntos por partido, que son unos tres más de los que marcó Harden la temporada pasada como el Sexto Hombre del Año.

Estilísticamente, Martin no ofrece lo mismo que Harden. El Thunder no tiene un manejador de balón secundario para reemplazar a Westbrook cuando se vuelve loco.

Además, el Thunder no tiene otro creador en la cancha con Westbrook y Durant. Significa que el súper dúo del Thunder ha asumido más responsabilidades de distribución, específicamente Durant, quien está promediando un récord personal en asistencias y la marca más baja de su carrera en lanzamientos intentados por partido.

Pero todo eso es parte de encontrarle la vuelta a la sacudida. Hay muchas cosas similares en este equipo del Thunder, pero las diferencias requieren algo de trabajo.

A pesar de haber sorteado los cambios de manera instintiva, el canje de Harden probablemente no ha contribuido a una pérdida específica hasta el momento. Es fácil suponer que la presencia de Harden habría significado un inicio de 4-0, pero el problema podría ser más profundo.

Quizás el gran problema del Thunder haya sido una resaca post-Finales. Siendo un equipo joven que viene del punto más alto de sus carreras hace unos pocos meses, estos partidos de noviembre parecen estar muy lejos de junio.

"No cabe duda de que cuando llegas a las Finales de la NBA, estás en el más alto nivel", dijo Brooks. "Pero el proceso de volver debe empezar desde el principio de la temporada.

"Y nuestros hombres han hecho un buen trabajo de comprender ese proceso de trabajo todos los días. No hay garantías de que volveremos a vivir las emociones de junio. Tenemos que trabajar por ello, y tenemos mucho camino por andar".

Esos pasos incluyen olvidarse del barbudo y centrarse en lo que todavía tienen: muchísimo talento y un equipo muy, muy bueno.