Retiran cargo contra jueza de tenis

Actualizado el 2 de diciembre de 2012
AP

LOS ÁNGELES -- El arresto de una jueza de tenis de edad avanzada el verano pasado por la muerte de su esposo fue impactante. El viernes, el caso tuvo otro giro sorpresivo cuando los fiscales retiraron el cargo por homicidio contra Lois Goodman.

El caso fue desechado por la jueza de tribunal superior Jessica Silvers después de que los fiscales señalaron que recibieron información adicional y que no estaban en capacidad de continuar.

"Siento que ahora estoy siendo tratada con justicia. Fue sencillamente un accidente terrible", dijo afuera de la corte Goodman, de 70 años.

Sandi Gibbons, vocera del fiscal de distrito, se negó a dar detalles sobre la nueva información que llevó que el caso fuera desechado.

Sin embargo, la abogada defensora Alison Triessl señaló que ella cree que los exámenes de polígrafo privados realizados por un ex examinador de detector de mentiras del FBI fueron cruciales para demostrar que Goodman no mató a su esposo.

El caso fue desechado sin prejuicio, lo que significa que podría ser presentado nuevamente; pero Triessl cree que se terminó.

"Estamos regocijadas", comentó Triessl. "Este ha sido un auténtico infierno para ella. Se ha hecho justicia. Ella no hizo esto", agregó.

Goodman ha sido jueza en enfrentamientos entre algunos de los mejores jugadores de tenis del mundo.

Fue acusada de golpear a su esposo de 80 años de edad con una taza de café hasta ocasionarle la muerte. Ella sostuvo que era inocente, y sus abogados sugirieron que Alan Goodman falleció por una caída accidental.

Ellos indicaron que él cayó por las escaleras, logró subirlas hasta su habitación y fue encontrado muerto en su cama. Había sangre por toda la casa, dijo la policía.

El investigador privado contratado por la defensa Scott Ross dijo a la Associated Press que el famoso patólogo Michael Baden examinó la evidencia forense en el caso y encontró que Alan Goodman murió de ataque cardíaco, y no de ninguna herida.

"Su corazón tenía cuatro veces el tamaño normal", señaló Ross.

La pareja tenía 50 años de casada y tres hijas. Toda su vida vivieron en el área del Valle de San Fernando, en Los Ángeles.