#LaOtraCara: el Chapa Branca

7:04 ET
Actualizado el
Por Martín Ignacio Campana
Scrum.com

Fotobaires
BUENOS AIRES -- Acostumbrados a conocer el relato de los distintos protagonistas del rugby sobre lo que acontece dentro de un campo de juego, Scrum comienza a instalar una nueva sección, en busca de #LaOtraCara de los personajes del deporte ovalado. En gran parte de los casos, la pasión por la guinda roza la obsesión, pero se abre un gran interrogante: ¿Hay otra vida detrás del rugby?

No puede haber mejor opción, para iniciar este rastrillaje de historias, que inaugurar el nuevo segmento charlando con un referente de este deporte: Eliseo "Chapa" Branca. Sabido es el amor del Chapa por este juego, y tal motivo, se redobla el desafío a la hora de indagar y encontrar respuestas que no se recreén entre tackles y rastrones.

Transformado recientemente en abuelo, por una de sus cuatro hijas, el ex jugador de Los Pumas comienza por detallarnos un día de su vida: "Me dedico a llamar a los clientes para el tema ventas. Después voy al CASI a entrenar M19, y también paso por la playita de San Isidro, en donde tengo un semirígido. A mí me encanta el río. Además, este año fui abuelo, así que muy contento con eso, disfrutando lo máximo posible".

- ¿Alguna vez pensaste qué hubiera sido de vos sin una guinda?
- A cualquier cosa a la que le hubiera brindado el tiempo, amor y dedicación que le di al deporte, iba a triunfar. Siempre tenés que tener un poco de condiciones, pero vos te hacés. Cuando empecé a jugar, era tan malo que me pegaban para que dejara. Pero creo que nací para jugar al rugby. No por mi físico, sino por mi corazón. Adentro de la cancha me sentía libre, nací para hacer eso.

- ¿Te interesan otras cosas fuera del deporte?
- Hice cursos de historia del arte, estudié cinco años. Mi mujer es arquitecta entonces vamos a ver exposiciones y otras cosas, como hobby. Aunque en realidad, debería ser a la inversa. Pero bueno, el rugby es mi vida y lo demás es mi hobby...(risas)

- ¿Seguís pintando?
- No, necesitas tiempo. Yo, generalmente, pinto cuando me siento mal, es como una expresión mía de que algo me está pasando y que se refleja en la tela. Es bueno no pintar para mí...(risas)

- ¿Cómo te catalogás?
- Andaba bien, era bueno, ya desde el colegio. Es más, mi vieja me ponía profesora de pintura, gané varios premios.

- ¿Recordás algún momento de tu vida, al que considerás como crucial?
- Sí, son varios. Cuando tenía nueve años, me pasaron a buscar para ir a jugar y mi vieja no quería que vaya, tenía miedo. Se me puso adelante, en el marco de la puerta y me dijo: "pasarás sobre mi cadáver". Agarré el bolso, tomé carrera y la senté de culo. Ahí empezó mi carrera deportiva. Después ella se reía, pero así empecé. Todo lo que se me paraba delante, lo bajaba. El rugby es mi gran amor, yo lo entendía así, y el que no lo entendió de esa manera no está a mi lado.

- Debés tener mayoría de amigos del rugby, ¿hay encuentros sin tocar el tema?
- Tengo gente amiga que no es del palo. En ese sentido yo no soy tan ovalado, no me gusta hablar de rugby todo el tiempo, me cuido un montón de eso. Sólo lo hago con gente a la que respeto. Hablar de rugby es como hacerlo de política o religión, no es bueno charlar sobre esto con gente que no conocés. Terminás con un "que me estás diciendo". Y además, aburre.

- Ahora se expandió, mucha más gente parece conocer del tema...
- La gente, hoy en día, ha estudiado mucho sobe rugby. Leen, escuchan y hacen cursos, pero no entienden cómo se logran las cosas. Tenés que haberlo vivido, entender el deporte es diferente a saber sobre el deporte.

El Chapa debutó a los 16 años en Los Pumitas y unos años después, integrando Los Pumas, cuenta que "estudiaba Ciencias Agrarias en la UCA, entré, iba todo perfecto, pero justo vino la gira a Gales en el ´76. Entonces le dije a mi papá que tenía que dar exámenes, pero que también estaba el viaje, y él me dijo: "deja, andate". El era mi sponsor, así que me dio el ok y me fui".

- Imagino que debes haber relegado muchas cosas por este deporte...
- Yo soy rugby, mi vida es el rugby. No sé si está bien o mal, pero me desarrollé ahí adentro, quizás por alguna inseguridad que tenía afuera de este deporte. En cuanto a si relegué cosas, tal vez lamento no haber estado un poco más de tiempo con mis hijas, pero a veces para triunfar tenés que ser un poco egoísta. Yo razono como un jugador de rugby y eso es bueno, porque soy bastante vertical en algunas cosas.

- Este año estuviste promocionando el Rugby Championship en el programa de Tinelli, ¿qué pensaste cuando entraste al estudio?
- Me asusté. Cuando entré, Tinelli empezó a decir "el Chapa Branca, el mejor segunda línea del mundo", y yo no logro entender como alguien, al que veo todos los días en la tele, me conoce a mí. El otro día fui a un cumpleaños y me vino a saludar Pablo Echarri, cuando pasan esas cosas me sorprendo. Me llena de miedo, no me acostumbro a que alguien me pueda reconocer, nunca me di cuenta de la llegada que uno puede tener.