Lavigne: "Habrá mayor dificultad"

20:03 ET
Actualizado el
EFE

Etienne Lavigne
TélamPara Lavigne, la partida desde Lima agrega desafíos

LIMA -- El francés Etienne Lavigne, director del Dakar, aseguró este jueves que el hecho de que la quinta edición sudamericana el rally se largue desde Perú imprime "mayor dificultad a la competencia" y advirtió que "no por ello" la organización le hará "más fáciles las cosas a los pilotos".

El Rally Dakar 2013, que tendrá 8.570 kilómetros, largará por primera vez desde Perú en un recorrido de norte a sur, que desde el arranque llevará a los competidores a uno de los desiertos más impiadosos del mundo, para luego seguir por Chile, cruzar a la Argentina y regresar al país trasandino, donde finalizará el 20 de enero en Santiago.

"El Dakar es una competencia extrema de deporte mecánico, es el evento más duro del mundo en su categoría. No podemos cambiar el espíritu de la competencia: es una competencia difícil", recalcó Lavigne, en el hotel limeño donde funciona el centro de prensa del rally.

Apenas terminado el rally pasado y cuando se mencionaba la posibilidad de que Lima fuera escenario de la largada del Dakar 2013, el propio Lavigne había tratado de bajar las expectativas indicando que "empezar en Perú es empezar con un gran nivel de dificultad".

Sin embargo, meses después se confirmaba que el Dakar 2013 comenzaría su periplo por tierras incas, donde correrá cuatro etapas, para luego cruzar a Chile y encarar la primera parte del desierto de Atacama; cruzar a la Argentina el 11 de enero a través del Paso de Jama, a 4.975 metros de altura; y regresar al país trasandino el 17 de enero.

"No hay dudas de que el nivel de dificultad de este Dakar está en un lugar diferente porque antes íbamos de menor a mayor, es decir en ascenso, pero esta vez será al revés", reseñó el francés.

Es que el desierto peruano es completamente diferente al chileno, ya que la temperatura ambiente supera los 40 grados contra los 25 del trasandino; el viento y las tormentas de arena son una constante; y las dunas -con cortadas bruscas e imperceptibles al ser todas de un color uniforme- confunden y exigen un altísimo nivel de concentración a los pilotos.

Otra característica que tendrá este Dakar 2013 es que las pruebas especiales, es decir las de carrera pura, serán más largas y con temperaturas altas.

"Los competidores tendrán que empezar de otra manera, con un equilibrio diferente", aseguró Lavigne, aunque aclaró que "por supuesto no es la idea perder a todos los competidores en el primer día y por eso las primeras dos etapas se hicieron más livianas, pero son arena al fin".

En ese sentido, reveló que "la tercera y cuarta etapa plantearán grandes dificultades".

Esas etapas son la de Pisco a Nazca, donde la especial será de 243 kilómetros; y la de Nazca a Arequipa, que el año pasado les jugó una mala pasada al múltiple campeón Stephane Peterhansel y a su compañero Nani Roma, quienes se perdieron en sus dunas.

Luego del comienzo difícil, los pilotos tendrán a mitad del Dakar otras dos pruebas de fuego, una en Fiambalá (Catamarca) cuyas arenas son una verdadera trampa, y cuando desde allí ingresen a la última parte del desierto chileno en Copiapó.

"Fiambalá es un momento muy particular del tramo argentino del rally, de solo 200 kilómetros, que nos gusta mucho porque no solo es una región de paisajes espectaculares sino que resulta un infierno total para los competidores", sentenció Lavigne.

El mandamás del Dakar recordó que en la edición pasada la carrera perdió entre 15 y 20 competidores de moto que debieron abandonar en esa tierra de arenas blandas, de temperaturas superiores a los 45 grados y tormentas de viento.

"Con Fiambalá y Copiapó, tendremos dos especiales muy difíciles en la parte final del rally, que nos asegura suspenso hasta el fin de la carrera", prometió Lavigne.