¿Todavía tienen dudas?

Messi ya es el mejor de la historia, pero aún tiene varias metas por delante

16:12 ET
Actualizado el
Carlos Bianchi Por Carlos Bianchi
ESPN.com
Archivo
Nota exclusiva con Messi, luego de su 4° Balón
El argentino contó sus sensaciones tras convertirse en el máximo ganador de este premio.Tags: messi, balón de oro
Lista de videos video

BUENOS AIRES -- El Balón de Oro tuvo un dueño tan merecido como lógico, el mismo por cuarto año consecutivo. Con esa marca nunca antes alcanzada, Lionel Messi sigue acumulando premios y elogios, y cada vez más gente del fútbol se suma a una afirmación que vengo sosteniendo hace tiempo: estamos en presencia del mejor futbolista de todos los tiempos.

Al haber sostenido esto hace tiempo ya, puedo decir sin problemas que Messi no es el mejor solamente por las distinciones que recibe. En el pasado año sostuvo el altísimo nivel que venía teniendo durante ya varias temporadas, y no sólo eso, lo llevó un poco más allá.

Su 2012 tendrá como punto más alto, seguramente, el récord de goles en un año calendario. Pero hay otros motivos que lo destacan bien por encima del resto y que empequeñecen cada vez más el argumento de que si no sale campeón del mundo, no puede ser el mejor de todos.

Messi jugó más de 70 partidos y, salvo alguna contada excepción, lo hizo siempre bien, anotando goles sin parar y ayudando a sus compañeros a que los hagan también.

Getty ImagesLeo Messi posa con su 4° Balón de Oro

A quienes dicen que solamente ganó la Copa del Rey y por eso no merece el premio, les recuerdo que lo que se juzga aquí son las actuaciones individuales. Que él mismo haya dicho, en una prueba de humildad, que no fue su mejor año, nos envía en la misma dirección: no estamos juzgando rendimientos colectivos sino el aporte de individuos.

Es cierto que su equipo tuvo problemas defensivos, que sufrió bajas importantes y que entonces no ganó todo lo que ganó en otras temporadas. Pero aún así, lo de Messi fue extraordinario, muchas veces dos veces por semana.

Casi no conozco a Messi personalmente, pero me da toda la impresión de ser un jugador muy serio, profesional por completo y con un deseo interminable por seguir mejorando. Desde que en 2007 y 2008 quedara relegado, primero por Kaká y luego por Cristiano Ronaldo, ser el mejor fue su obsesión y lo consiguió una y otra vez.

Seguir reinando parece depender solamente de él. Tiene muchos años por delante, casi no se ha lesionado y quiere jugar siempre, no elige los partidos. El Barcelona que lo rodea tiene todo para continuar brindándole un ámbito ideal para no parar de brillar y anotar más y más goles.

Al mismo tiempo, durante 2012 se terminó de consolidar en la selección argentina, que era otra de las cuentas pendientes que un público por demás exigente siempre le reclamaba. Como capitán, se convirtió en un líder positivo, de esos que no necesitan hablar para conducir.

Con la celeste y blanca también tiene metas por delante: el Mundial 2014 en lo grupal, pero también convertirse en el máximo goleador histórico de la selección, algo que debería suceder más temprano que tarde al ritmo con el que viene anotando últimamente.

Tengo claro que estamos hablando de una cuestión de gustos y que cada uno tendrá a sus favoritos a ocupar el trono, ya sea en esta temporada como en la historia del deporte. Pero de lo que yo viví en el fútbol como jugador y como técnico, no tengo dudas de que Messi es el mejor.

Incluso tratando de ser objetivo, las cifras son tan abrumadoras que me cuesta entender como algunos ni siquiera lo votaron entre los tres mejores del año. Se puede diferir en si fue el más destacado o no, pero dejarlo fuera del podio...

Cristiano Ronaldo
EFECristiano Ronaldo soportó estoico ser segundo otra vez

De cualquier manera, quiero destacar lo de Cristiano Ronaldo, que es también un futbolista fuera de serie. Pero más allá de sus condiciones en la cancha, el portugués, aún sabiendo que no iba a ganar, hizo lo mismo que en los años anteriores: fue y puso la cara.

Ponerse a analizar cada gesto, tratar de ver si sonríe o no, ya es hilar demasiado fino. Cristiano Ronaldo es un grandísimo jugador, cuya única desgracia es compartir la época de Messi. Piensen ustedes que, de no haber existido el argentino, ya podría haber sido cinco veces seguidas el mejor del año.

Quiero mencionar también a otros dos hombres del fútbol que tuvieron su justa distinción en la gala de la FIFA.

El primero es Radamel Falcao García. El colombiano fue el único que se coló en un equipo ideal hegemonizado por Real Madrid y Barcelona y fue muy merecido.

Tuvo una temporada tremenda, en la que demostró ser otro jugador en constante progreso. Con los años, sigue creciendo, y está a años luz de ese gran proyecto que era en River. Es un atacante completo y que define los partidos en las pocas oportunidades que se le presentan. No es poca cosa haber ayudado tanto a los dos títulos de un equipo que no está habitualmente en los primeros planos, como es el Atlético Madrid.

Del Bosque
EFEDel Bosque sigue recibiendo distinciones

El otro es Vicente del Bosque. El técnico de España mantiene una identidad de juego que se armó alrededor del fútbol del Barcelona, y eso le permite mantener la continuidad en los resultados: a la Copa del Mundo obtenida en Sudáfrica 2010 le sumó la Eurocopa 2012, defendiendo el título que había conseguido Luis Aragonés en 2008. Ya dijo Del Bosque que se retirará tras 2014 y el fútbol entero lo va a extrañar.

Por último, estoy esperando que en los próximos años Messi alcance otra meta: la de superarme como el mejor argentino en la tabla de goleadores de la historia del fútbol.

No puedo dejar de tener una sensación ambigua: tendré cierto fastidio cuando suceda, porque todos querríamos que nuestros logros duren para siempre. Pero la realidad es que los récords están hechos para batirse, y me dará mucho placer que lo haga alguien sobre quien fui uno de los primeros en decir que es el mejor de la historia.

Felicidades.


Carlos Bianchi es el 13º goleador de la historia del fútbol mundial y el técnico que más títulos ganó en el fútbol argentino. Surgió como jugador en Vélez Sarsfield de su país, donde fue campeón en 1968, para luego destacarse en distintos clubes de Francia. Allí inició su carrera como técnico, antes de volver a la Argentina para ganar 15 títulos locales e internacionales, seis con Vélez y nueve con Boca Juniors. También dirigió a la Roma de Italia y al Atlético de Madrid de España y es eterno candidato a conducir a la Selección Argentina. Ha escrito para diversos medios de prensa y también se ha desempeñado como comentarista televisivo en distintos canales de Latinoamérica y del mundo. Consulta su archivo de columnas.