Por qué amamos la primavera

Es tiempo para el optimismo y la diversión en el sol para jugadores y fanáticos

13:51 ET
Actualizado el
Tim Kurkjian Por Tim Kurkjian
ESPN The Magazine
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El lanzador de los Indios Brian Anderson abordó el autobús del equipo a las 8 a.m. para el viaje de dos horas hacia Vero Beach, Fla., para un juego de entrenamiento primaveral en el 2003. Luego de 30 minutos de viaje, Anderson se dio cuenta que había dejado su gorra, sus zapatos y su guante en Winter Haven.

"Iba tarde esa mañana porque sabía que iba a tener que batear en el partido, así que me puse a buscar las cosas realmente importantes: las guantillas de bateo y un bate", dijo Anderson. "Cuando llegamos Vero, me entró un pánico tremendo. Tomé prestado un auto y me fui a un centro comercial, pero no encontré un solo guante en todo el lugar, pero si logré encontrar unas zapatillas adidas. En el camino de vuelta al estadio, vi un Walmart. Y pensé, 'Hey, Walmart tiene de todo ... neumáticos ... frutas. ... Es posible que tengan un guante de béisbol'. Y encontré uno: $29.95. Pero era de sóftbol. Marca Wilson. Era horrible.

"Así que tuve que tomar prestada la gorra de alguien y ponerme a lanzar. Por supuesto, batearon tres líneas hacia la loma, y las pude atrapar porque mi nuevo guante era tan grande como una red de atrapar mariposas; en comparación, el guante de [Greg] Maddux era pequeño. Ese día me recordó cuando yo tenía 17 años y jugaba en la Legion ball. Eso es el entrenamiento primaveral para mí".

Y por eso es que es tan bueno. Por eso es que es nuestro momento favorito del año. Te hace sentir joven de nuevo, sin importar lo viejo que seas, sin importar cuantas veces hayas ido a uno -- y para mí este es mi 32º entrenamiento primaveral.

Stephen Strasburg Nacionales
Jonathan Newton/Getty ImagesConocer jugadores como Stephen Strasburg es más facil en los entrenamientos primaverales.
Es una señal de que el largo y frío invierno está casi al terminar y que los rayos del sol y las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina. Es tiempo para el optimismo, para un nuevo comienzo, y para la esperanza. Nadie ha perdido todavía un juego, los novatos muestran gran promesa, y los veteranos creen que sera su mejor año.

El entrenamiento primaveral es un tiempo de diversion, un tiempo para gozar, y el béisbol necesita buenas noticias luego de la blanqueada en la votación del Salón de la Fama y las noticias más recientes sobre esteroides y dopaje.

Es el béisbol en su forma más pura -- un tiempo para correr, para afinar fundamentos, para practicar deslizamientos, para los juegos "B", juegos intraescuadras y juegos simulados en un terreno trasero donde nadie te está mirando. Los jugadores millonarios son humanizados y humillados en los entrenamientos primaverales. No están recibiendo enormes cheques cada dos semanas, reciben el mismo dinero para comidas que los novatos en su primer entrenamiento de las mayores. Nadie está exento de los viajes de tres horas en autobús, de jugar en terrenos que no tienen los estándares de cuidado de grandes Ligas, y de enfrentarse a lanzadores anónimos Clase A que lanzan muy duro pero que en realidad no tienen la menor idea de dónde va a caer la pelota. Es el tiempo del año en el que un Justin Verlander y un chico de 20 años están en el mismo terreno en igualdad de condiciones. Es el tiempo del año en el que un jugador se pone su uniforme en el autobús, tal y como se suele hacer en la secundaria.

Solo en los entrenamientos primaverales el entonces primera base de los Rays Carlos Peña puede hacer un error en un ejercicio de corridor de bases y justificarlo al citar el discurso del Dr. Martin Luther King "I Have A Dream" (Yo Tengo un Sueño). "Mi primera base está citando al Dr. King", dijo el manager de los Rays Joe Maddon. "Me encanta". Solo en los entrenamientos primaverales se puede ver al entonces analista de ESPN Terry Francona entrar a un hotel de Disney solo para encontrar que su habitación estaba en una cabaña en un campamento. Tuvo que dormir en una litera. Entonces llamó a un colega y le preguntó, "¿Quieres salir luego para rostizar malvaviscos?"

Solo en los entrenamientos primaverales puede suceder algo como esto: En un mes de marzo en Winter Haven, el lanzador de los Medias Rojas Dennis "Oil Can (Lata de Aceite)" Boyd alquiló varias películas para adultos en una tienda de videos cercana. Casi era el momento de terminar el campamento y se encaminarse hacia el norte cuando La Lata fue detenido porque no había devuelto las cintas. Era un problema, pero eventualmente las cintas fueron devueltas y a Boyd se le permitió irse con el equipo -- pero no antes de que Chuck Waseleski, un estadístico que trabajaba con los Medias Rojas, catalogó todo el episodio como el "Festival Fílmico de la Lata".

Solo en los entrenamientos primaverales puede ver al lanzador Jeremy Guthrie, que milita ahora con los Reales, correr su bicicleta hasta el trabajo. "Solo son cinco millas", dijo sobre su viaje diario en la primavera pasada hasta la facilidad de entrenamiento de los Rockies.

"Él lanzó en un juego en Scottsdale en la primavera pasada, entonces se montó en su bicicleta -- todavía con su uniforme complete, con su guante en las manijas -- y llegó hasta nuestro campo de entrenamiento", dijo riéndose el jardinero derecho de los Rockies Michael Cuddyer. "Fue casi como una escena de la película 'The Sandlot.'"

Solo en los entrenamientos primaverales podemos escuchar detalles completes de las historias del invierno. En el invierno pasado, el lanzador de los Mets Jonathon Niese fue operado de la nariz, y como lo prometió, su ex compañero Carlos Beltrán fue quien pagó los $10,000 que costó el procedimiento. En un invierno, el entonces manager de los Rockies Clint Hurdle se montó en un trineo arrastrado por perros en Alaska. En el invierno pasado, el lanzador R.A. Dickey escaló el Monte Kilimanjaro. El bateador designado de los Rays Luke Scott cazó jabalíes con una lanza. El manager de los Gigantes Bruce Bochy fue a esquiar por primera vez en su vida. "Pensaba que podia hacerlo, todavía tengo alguna forma física. Pero resultó ser que no es así", dijo con una sonrisa. "Me monté en el teleférico para esquíes, y luego me resbalé, y el aparato me golpeó en la parte de atrás de la cabeza. Mis guantes, esquíes y sombrero salieron volando. Parecía como una venta de garaje. Ni siquiera he vuelto a pensar en esquiar luego de eso. Me fui a la barra a tomarme una cerveza".

Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver a Chris Young y Will Venable de los Padres seleccionar equipos para una competencia de tiros libres de baloncesto, ya que ambos practicaron ese deporte en Princeton. "Estaba tan nervioso como lo estaría para una competencia atlética", dijo Young con una sonrisa, "porque no soy tan buen tirador del área libre, y mi equipo dependía de mí para ser bueno".

Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver a los Mellizos en un torneo de boliche detrás del KFC en Fort Myers. "Joe Mauer chocaba manos con sus compañeros, y con gente que nunca antes había visto, luego de lograr una chuza", dijo el manager de los Mellizos Ron Gardenhire.

Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver a un Jeff Stone ser sacado de out en las cuatro bases en un partido -- y solo uno de ellos ser en una jugada forzada (piensen en eso). Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver al lanzador de los Rockies David Lee, en una emergencia, conducer el autobus del equipo en un viaje nocturno, y ganarse el apodo de Diesel cuando detuvo el autobús para anunciar, "¡Tenemos que conseguir algo de diesel!"

Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver al lanzador Tug McGraw pasar el Día de San Patricio tomándose una cerveza en cada barra irlandesa en Clearwater en camino a su casa desde el campo de entrenamiento de los Filis. Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver a un ex manager travieso (Francona) embaucar a un ingenuo escritor en un programa de televisión en vivo, lo que desató una serie de hilarantes imitaciones en casi todos los entrenamientos. "Esos tipos te hicieron lucir realmente estúpido en esta primavera", dijo un jugador riéndose. Y solo en los entrenamientos primaverlaes podemos ver al analista de ESPN John Kruk preguntarle a un colega de forma abrupta, "¿Te llegué a contar de la vez que le disparé a un venado en mi bañera?" Y con Kruk, uno tendría que preguntarle, "¿Estabas tú en la bañera, estaba el venado en la bañera, o estaban ambos en la bañera?"

Azulejos carrito de golf
AP Photo/The Canadian Press, Frank GunnSolo en entrenamientos primaverales veríamos cosas como estas.
Solo en los entrenamientos primaverales se le dedican horas a los fundamentos. Y a los ejercicios. Y al acondicionamiento físico.

"Siempre estamos inventando ejercicios y programas de acondicionamiento en los entrenamientos primaverales", dijo el ex coach de Grandes Ligas Rich Donnelly, quien es ahora el manager del equipo Clase A de los Mets en Brooklyn, N.Y. "Hace algunos años, hacíamos 10 brincos, nos tocábamos la punta de los pies un par de veces y a jugar. Ahora, estos coaches de fuerza y acondicionamiento físico siempre vienen con cosas nuevas: bandas elásticas, paracaídas, conos. No me puedo imaginar a Ted Williams yendo a los entrenamientos primaverales y verlo correr con un paracaídas en su espalda o a Babe Ruth saltando por encima de un puñado de conos".

Es tiempo de practicar toques, corridos y jugadas de relevo, situaciones y ejercicios que son muy difíciles de trabajar durante la temporada; la repetición que se hace en los entrenamientos primaverales tiene que durar toda la temporada. En el entrenamiento primaveral de 1971, los Senadores estaban trabajando en una jugada, pero hubo alguna confusión sobre la manera apropiada de hacerlo. Enseguida se montó una discusión entre los jugadores y los coaches. "Uno de nuestros coaches le pidió a [el manager] Ted [Williams] que resolviera la disputa", dijo el ex receptor de los Senadores Rick Stelmaszek. "Ted odiaba esos ejercicios de todas maneras, pero salió del dugout y escuchó a ambas partes argumentar con gritos que su manera de hacerlo era la correcta. Finalmente, Ted se cansó. Y dijo, '[mala palabra], a batear'".

Es un tiempo de confusion porque hay muchos jugadores en el campo, y algunos de ellos llevan un número alto en su espalda, como si fuera fútbol americano. En 1980, Scott Meyer, un receptor fuera del roster con los Atléticos, utilize el No. 100 porque habían 100 jugadores en los entrenamientos. "Estabamos entrenando en el viejo Scottsdale Stadium, que solo tenía un terreno", dijo Mickey Morabito, el secretario de viajes de los Atléticos. "Teníamos alineados a 10 tipos para cada ejercicios. No había donde más ir".

Es un tiempo para los fanáticos, especialmente los chicos. Las familias toman vacaciones para ir a los entrenamientos primaverales. El obtener un autógrafo de un jugador es mucho más fácil porque todo el mundo está más relajado que durante la temporada regular. Bueno, excepto para el primer juego de exhibición entre Medias Rojas y Yankees en los entrenamientos del 2004, su primer choque desde que Aaron Boone conectara el cuadrangular que enviara a los Yankees a la Serie Mundial y a los Medias Rojas a su casa. Los boletos se vendían hasta por $500, ¡para un juego de exhibición! Antes del partido, hubo una pelea en el estacionamiento en Fort Myers entre una fanática de los Yankees y otra de los Medias Rojas -- sí, ambas mujeres.

Es tiempo para jugar golf en las tardes, pescar, hacer apuestas sobre el torneo de la NCAA y en los caballos en el hipódromo. Es tiempo para torcer un poco las reglas en nombre de la diversión. El cantante Charley Pride solía entrenar cada año con los Vigilantes. El cantante Garth Brooks trabajó con los Mets y los Padres en años separados, y llegó a participar en varios juegos de exhibición. Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver a un Barry Bonds vestido como Paula Abdul en la imitación de los Gigantes del programa "American Idol." Solo en los entrenamientos primaverales podemos ver a un Billy Crystal, en ese entonces con 59 años, ser el primer bate de los Yankees en un juego de exhibición -- y llegar a conectarle la pelota a Paul Maholm de los Piratas.

Es tiempo de conocer y hacer amigos con tus nuevos compañeros de equipo. En el entrenamiento primaveral de 1999, Rickey Henderson de los Mets se reunió con el primera base John Olerud, quienes habían sido colegas con los Azulejos seis años antes. Como mucha gente sabe, Olerud sufrió de un aneurisma en la Universidad, por lo que tuvo que someterse a una cirugía de cerebro. Así que para proteger su cabeza, se le permitió llevar un casco en el terreno. A medida que pasaba la historia, Henderson estaba hablando con Olerud un día, notó el casco y le dijo, "¿sabes? Cuando jugaba en Toronto, teníamos un tipo que usaba también un casco en el terreno".

"Rickey", le dijo Olerud, "ese era yo".

En el 2006, los Padres firmaron al receptor toletero Mike Piazza, quien se reunió con sus nuevos compañeros en los entrenamientos primaverlaes. Algunos habían jugado contra él por años, pero no se habían dado cuenta de su fuerza. "Nosotros tenemos esta prueba de fuerza apretando las manos", dijo Bochy, en ese momento manager de los Padres. "Muchos de los muchachos a duras penas la pueden lograr. Pero Mike la hizo bien fácil. Era como tener a Herman Munster en el entrenamiento".

Es tiempo de conocer a los nuevos prospectos calientes. El entrenamiento primaveral de 1985 fue el primero para el relevista de los Vigilantes Mitch Williams, un jugador de Regla 5 de los Padres. En su primera sesión de pitcheos a bateadores, el primer lanzamiento que hizo falló la caja de bateo y golpeó el neumático que está afuera de la jaula. Williams golpeó al veterano Alan Bannister con un pitcheo. Los dos siguientes veteranos que estaban en turno para batear, Buddy Bell y Larry Parrish, se rehusaron a batear ante Williams y se excusaron de la práctica de batep. "Eso está OK", dijo Williams más tarde. "No quería matar a alguno de mis compañeros en mi primer entrenamiento de Grandes Ligas".

Es tiempo de hacer recortes. Usualmente tres o cuatro veces por primavera, el manager tiene que enviar gente a su casa.

Es el único momento del año en el que el ganar o perder, y las estadísticas del juego, son practicamente irrelevantes. Los Cachorros tuvieron marca de 7-20 en la primavera de 1984 y terminaron ganando el cetro de la División Este de la Liga Nacional. Los Orioles del 2002 tuvieron marca de 20-9 en los entrenamientos, pero perdieron 95 juegos en la temproada regular. Existe una historia no confirmada de que el jardinero derecho de los Yankees Lou Piniella dejó caer a propósito un elevado en un partido de exhibición que se fue a entradas extras porque todos estaban cansados y los Yankees querían irse a casa más de lo que deseaban ganar.

Fundamentos entreenamientos primaverales
Scott Rovak/USA TODAY SportsLos jugadores trabajan en los fundamentos en los entrenamientos primaverales.
A finales del entrenamiento primaveral de 1984, el jardinero de los Vigilantes Larry Parrish le dijo a sus compañeros que fueran out a propósito ante el abridor de los Reales Paul Splittorff, quien estaba cerca del final de una carrera sólida, pero que necesitaba una última buena salida en el entrenamiento primaverlaes para hacer el equipo. Si Splittorff lanzaba bien ante los Vigilantes, pensó Parrish, ellos podrían enfrentarse a él en el primer mes de la temporada regular y podrían apalearlo cuando los juegos fueran de verdad.

Es tiempo para que los pueblos pequeños en Florida y Arizona revivan el día en el que los lanzadores y receptores se reporten en febrero. Lakeland, Fla., ha sido el hogar de Tigertown, y del Joker Marchant Stadium, por casi 70 años. Los Piratas han entrenado en Bradenton, Fla., por casi 50 años. Los Marlins suelen entrenar en Viera, Fla. "Había mucho viento allí", dijo Donnelly, "era como entrenar encima de un portaaviones".

Los Rojos entrenaron por 10 años en Plant City, Fla. El camerino estaba localizado a unos 50 pies de un estanque. Un día, salió un enorme cocodrilo y se mantuvo quieto por 15 minutos antes de volver al agua.

"Tuvieron que ir detrás de él", dijo el ex lanzador de los Rojos Jeff Brantley. "Enviaron algunos buzos y lo lograron sacar del estanque antes de que pudiese comerse alguno de los peloteros".

Mi primer entrenamiento primaveral como escritor a tiempo completo fue en 1982 en Pompano Beach, Fla. Detrás de la cerca del jardín izquierdo en el Municipal Stadium estaba el campoco donde se estacionaba el dirigible Goodyear. "Llegué a conducir ese dirigible un día. Eso fue lo mejor de mi entrenamiento primaveral. El béisbol era secundario ante el dirigible en Pompano Beach", dijo Donnelly, en ese entonces coach de los Vigilantes. "Lo volamos tan bajo como se podía. Lo condujimos por encima del hotel del equipo una vez -- los muchachos estaban en la barra bebiendo -- y comenzamos a gritarles desde el dirigible".

Hace 25 años, era uso y costumbre que los equipos colocaran a sus jugadores de grandes ligas en un lado y a sus jugadores de liga menor en otro; en algunas ocasiones estaban a tres horas de distancia unos de los otros. Ahora, los equipos tienen complejos espectaculares en donde albergan tanto jugadores de grandes ligas como de liga menor, lo que es bueno para la continuidad. Estos nuevos complejos tienen terrenos de juego sensacionales, que sientan casi 10 mil fanáticos y camerinos que son mucho mejores y más espaciosos que los camerinos de los estadios viejos de Grandes Ligas.

Los entrenamientos primaverales han cambiado mucho en los últimos 25 años, pero para un fanático del béisbol, especialmente en el Noreste del país, las cuatro mejores palabras en el lenguaje inglés son "pitchers and catchers report" (cuando se reportan los lanzadores y receptores). La peregrinación a los entrenamientos primaverales es uno especial para fanáticos y jugadores, aunque no es lo que solía ser cuando en ocasiones los jugadores tenían que conducir hasta unas 3,000 millas hasta obtener el efecto completo de los entrenamientos primaverales.

El ex jardinero central de los Marlins Chuck Carr condujo unas 1,000 millas hasta el primer entrenamiento primaveral del equipo en 1993. Se detuvo en cuanto sitio de jugar billar pudo. "y le quite dinero a mucha gente en el camino", dijo.

En esa primavera, Carr mantuvo su taco de billar junto a su guante en su casillero.

Lo que nos trae de vuelta a Brian Anderson, el gracioso zurdo que olvidó su guante y sus zapatillas en su viaje a Vero.

"A mí me auspiciaba la Nike, así que tuve que cubrir las bandas de adidas en mis zapatillas", dijo Anderson. "A mí me auspiciaba la Rawlings, así que tuve que cubrir el logo de Wilson en mi nuevo guante. Violé cuanta cláusula había en mi contrato. En la siguiente primavera, viene esta señora donde mí con una foto para que se la firme. Y me veo en ella a mitad de mi envío, y se ven claramente mis zapatos ennegrecidos y mi guante cubierto. Esa historia solo podia ocurrir en un entrenamiento primaveral".


Tim Kurkjian es un escritor senior para ESPN The Magazine. Consulta su archivo de columnas.