Ramos vuelve fortalecido y mejorado

0:30 ET
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Por Billy Russo
ESPNDeportes.com

Wilson RamosAP Photo/Matt SlocumWilson Ramos tuvo un año de lecciones en 2012 y ahora vuelve fortalecido con los Nacionales
VIERA, Florida -- El 2012 fue un año de lecciones para Wilson Ramos, el receptor venezolano de los Nacionales de Washington.

La primera fue una lección dura, porque fue producto de una lesión en su rodilla derecha que lo alejó de la actividad luego del primer mes de la campaña. La segunda fue mejor, al aprender y reconocer esos detalles del juego que quizás no se ven cuando se está inmerso en él.

Lo cierto es que esos aprendizajes que recogió lo hicieron más fuerte y mejor, según expresó, y eso lo quiere demostrar una vez comience a ver acción en esta campaña, su cuarta en Grandes Ligas y tercera desde el primer día con los Nacionales.

Ramos, sin embargo, no tiene prisa en su regreso, lo fundamental para él es terminar de fortalecer su rodilla, para que una vez que vuelva a la actividad no sufra ningún tipo de contratiempos y pueda cumplir con sus objetivos.

Hasta el momento su plan va bien y quizás sea el primer fin de semana de marzo cuando ya entre en acción, primero como bateador designado y luego sí en su habitual labor de receptor.

"Hasta los momentos me llevan poco a poco. El doctor me chequeó el 5 de febrero y me dijo que me veía bastante bien. Me hicieron una prueba de fuerza en la rodilla y de 20 puntos saqué 19, lo que quiere decir que está bastante bien", dijo Ramos, sentado frente a su locker en el complejo primaveral de los Nacionales de Washington, en Viera, Florida.

El venezolano ha estado entrenando con el resto de sus compañeros y ha mantenido el ritmo de trabajo sin contratiempos, algo positivo en su proceso de rehabilitación y que, desde luego, lo tiene entusiasmado.

Ya incluso Ramos ha probado su rodilla en la receptoría, recibiéndole envíos a los pitchers de los Nacionales en las sesiones de bullpens y en los fundamentos defensivos de su posición, como bloquear lanzamientos contra el suelo y el tirar hacia las bases. Todo eso lo ha ayudado para que sus miedos, en cuanto a sus condiciones físicas, desaparezcan.

"Siempre que uno viene de una lesión, de una cirugía, uno siente temor de hacer las cosas que venía haciendo normalmente, pero después que las hice y de no sentir dolor me he mantenido haciéndolas y ya he perdido el miedo", expresó el careta, mientras se quitaba el hielo con el que tenía envuelta su rodilla derecha.

El venezolano apuesta a que estará listo para estar con el equipo en el Opening Day, sin necesidad de quedarse en el spring training extendido. Pero todo dependerá de qué tanto se tarde en entrar en acción y de tomar el ritmo con su bate, además de qué tan fuerte esté su rodilla ya para aguantar los rigores de estar nueve entradas agachado detrás del home.

"Ahorita no tengo ningún tipo de apuro por jugar, solo quiero estar al cien por ciento y recuperarme para lo que es la temporada", repitió el receptor, antes de agregar: "Espero, Dios mediante, que pueda jugar algunos juegos aquí en el spring traininig antes de que comience la temporada para tratar de ver cómo me siento. Si es necesario que me quede aquí un poco más lo haré a gusto, porque lo importante es estar al cien por ciento".

En el aspecto ofensivo, con su swing, Ramos se ha sentido a tono durante los entrenamientos, algo que lo ha sorprendido un poco, ya que pensaba que iba a estar retrasado en ese proceso, por el tiempo sin enfrentar a lanzadores.

"Es la parte en la que más cómodo me siento. Gracias a Dios lo de la rodilla no me afectó en eso para nada. Espero seguir demostrando que puedo ser un gran bateador a la hora de volver", dijo Ramos.

No ser parte activa del equipo de Washington durante la exitosa temporada anterior, en la que avanzaron a la postemporada fue frustrante par el venezolano, pero el ver a sus compañeros, específicamente a los del cuerpo de lanzadores, en televisión le dio otras perspectiva.

"Fue bastante difícil para mí, porque en ningún momento había estado tanto tiempo fuera de mi rutina y ver los juegos por televisión o desde el clubhouse fue bastante difícil, ya que la adrenalina que uno siente al jugar es bastante grande, bastante fuerte. Pero al final pude controlar esos momentos, en los que me sentía frustrado. Viendo los juegos desde afuera tuve otra experiencia, me permitió darme cuenta de detalles en mecánica y en distintas situaciones- que jugando no los veía. Me permitió crecer personal y profesionalmente", comentó.

Fueron esas las lecciones las que aprendió Ramos y a las que espera sacarles provecho cuando esta campaña regrese a la acción.