"Apunto a entrar en Roland Garros"

Ormaechea, la mejor tenista argentina, busca meterse en el cuadro de París

Actualizado el 19 de marzo de 2013
Por Gustavo Goitía
ESPNtenis.com

Paula Ormaechea
Getty ImagesVenció a Schiavone y accedió a la final en Bogotá

BUENOS AIRES -- Es la nueva referente del tenis femenino en Argentina. Con 20 años y mucho futuro por delante, Paula Ormaechea vive un lindo presente, motivada y con confianza porque viene de jugar su primera final en el circuito de la WTA, en Bogotá. "Apunto a estar entre las 100 mejores para entrar directo en Roland Garros", afirma la actual Nº 136 del mundo y 3ª de América Latina en charla con ESPNtenis.com. Ese es, sin vueltas, su próximo gran objetivo y ella tiene la mirada puesta en la tradicional arcilla de París.

Dirigida por Federico Paskvan, esta diestra fanática de las series de Harry Potter quiere meterse de una vez en el lote de las 100 primeras del ranking. Hasta ahora, su mejor posición en singles la consiguió en abril del año pasado, al ubicarse 111ª. En su recorrido hacia el circuito grande, Ormaechea ganó 8 títulos de ITF en singles y en 2012 hizo su debut absoluto en los Grand Slam, al ganar en el Abierto de Australia, donde perdió en la segunda rueda, además de caer después en su debut en Roland Garros. Justamente, ahí apunta a volver ella.

Ya con victorias sobre Simona Halep, Jelena Dokic y Chanelle Scheepers, en esta temporada se dio el gusto de vencer a Johanna Larsson en la Fed Cup ante Suecia, en la que luego abandonó por calambres contra Sofia Arvidsson y así Argentina perdió en casa. Enseguida se recuperó, fue semifinalista en Cali y después "pateó el tablero" en Bogotá, donde le ganó a Francesca Schiavone (53ª esa semana), ex Nº 4 del mundo y campeona de Roland Garros 2010 y finalista 2011. Allí sólo la detuvo Jelena Jankovic, por entonces 24ª y ex líder de la WTA, en la final.

Ormaechea disfruta de esta vida de trotamundos de la raqueta. "Esto me gusta mucho, ya sea viajar, entrenarme. Y la competencia me encanta. Lo único que me molesta es cuando hay esperas en los aeropuertos o problemas con los pasajes", cuenta. "¿Si tengo amigas en el circuito? Sí tengo compañeras con las que me llevo mejor, pero nunca pude poner a prueba si son realmente amigas. No tuve una situación adversa para darme cuenta; la verdad es que el ambiente es muy competitivo", explica.

- ¿Estás conforme con tu presente o te sentís en deuda?
- Estas últimas semanas me ayudaron muchísimo. Antes los resultados no se me daban tanto, aunque estaba trabajando muy bien. Ahora esto empezó a cambiar y confío en que, si hago las cosas bien, los resultados se me van a dar.

- ¿Cómo hiciste para recuperarte mentalmente para pasar de ese duro partido ante Arvidsson y la derrota en la Fed Cup a llegar a semis en Cali y a la final en Bogotá?
- Hasta que una no gana, no siente más confianza. Me faltaba el "click" ese de tener un buen torneo y poder repetirlo. Fue duro lo que me pasó contra Suecia, pero lo acepté, sabía que tenía que levantarme y listo. Al principio me costó, estaba muy triste, me sentía mal por la gente, pensaba 'qué dirán, qué pensarán', pero me trataron todos muy bien, me ayudaron las compañeras, la capitana y mi equipo de trabajo. Sabía que debía levantarme rápido.

- ¿Te considerás fuerte mentalmente o es un punto que buscás mejorar rápidamente?
- Yo siento que soy fuerte mentalmente, siempre lo fui desde chica. En eso tengo el apoyo de mi psicológico personal; colabora en todos los aspectos, en el enfoque en el juego, en ser positiva. Igual busco seguir progresando en esto, como en todo, en realidad.

Paula Ormaechea
Getty ImagesLa líder argentina se ubica Nº 136 en el mundo

- ¿Qué puntos buscás mejorar ahora con tu coach?
- Siempre hay algo para mejorar. Ahora, sobre todo, le apuntamos al saque, ya que me falta lograr un mejor porcentaje. Siento que tengo que trasladar lo que hago en el entrenamiento a cada partido. Esa es la clave. Otro golpe importante que quiero mejorar es la volea, para poder definir más puntos en la red. Por eso pretendo conseguir más puntos y jugar en dobles. Eso será muy bueno para mí. Me siento muy bien físicamente, con confianza, pero igual sé que en esta carrera una nunca debe conformarse.

- ¿Cuál es tu objetivo inmediato, el próximo al que apuntás?
- Apunto a estar entre las 100 mejores para entrar directo en Roland Garros y para eso me quedan pocos torneos, antes del corte. Al perder en la qualy de Miami me queda un par de torneos menores y el último plazo es Charleston, donde jugaré la clasificación. Si no entro, iré a la qualy en París. Y después trataré de conseguir esa meta de entrar al cuadro principal de Wimbledon.

- ¿Es clave para tu confianza poder entrar al cuadro principal de Roland Garros?
- Con mi entrenador seguiremos buscando jugar los torneos grandes. Si no puedo entrar, estaré obligada a jugar torneos chicos, a sumar puntos ahí. Una va viendo cómo se da todo y se decide o no cambiar el plan. Igual, la intención es repetir lo del año pasado, apuntar a los campeonatos del circuito de la WTA y tratar de meterme entre las top 100.

- ¿Cuál fue el partido que más enseñanzas te dejó? ¿Hubo algún triunfo en especial, quizás la derrota en el partidazo del año pasado con Venus Williams en París?
- No hay un partido clave, todo suma y a la larga se me darán las cosas. Contra Larsson fue muy positivo, jugué bárbaro y quedé muy contenta con mi nivel. Y fue bárbaro ganarle a Schiavone. Yo creo que todos los partidos suman; jugué buenos partidos contra las buenas y aspiro a estar peleando contra las mejores. Quiero meterme entre las 70 primeras y más arriba también, de a poco. No aseguro que lo haga, pero sí me tengo mucha fe.

- ¿Te planteás un objetivo determinado de ranking para mediados o fines de este año?
- No, no me gusta poner un número fijo. Busco mejorar cada día y meterme cada vez más arriba, primero entre las 100, después seguir subiendo. Pero no quiero presionarme. No tengo apuro, porque sé que si después no logro ese puesto determinado me sentiré mal. Yo no quiero ponerme un techo bajo, apunto a tener un techo alto.

Con un patrón de juego moderno, agresivo, Ormaechea pretende repetir lo hecho en la altura de Bogotá, sumar victorias y escalar en el ranking. "Las Williams y Federer son los ejemplos que tomo. Los admiro muchísimo. Roger es un grande. Y Serena y Venus fueron siempre mis ídolas, aunque está claro que no tengo el físico de ellas para poder adoptar su estilo de juego", reconoce con una sonrisa. La misma que pretende mantener a cada paso en este duro y a la vez motivador camino por las canchas del mundo entero.