Ocho puntos y mucho respeto

14:40 ET
Actualizado el
Por José Antonio Cortés
ESPN.com

PerezMark Thompson/Getty ImagesCheco tuvo motivos para mostrar su sonrisa después del GP en Bahréin.
M artin Brundle dijo en la semana que a McLaren le habría convenido más firmar al alemán Nico Hulkenberg. John Watson ya había advertido hace 15 días que Martin Whitmarsh se equivocó al fichar a Checo Pérez.

El mismo Whitmarsh, mandamás de Vodafone McLaren Mercedes, solicitó al Sergio que abriera los codos, que peleara.

Servidos señores. Para los dos primeros un dedito en medio de la boca, que solicita su silencio mientras la temporada no se haya terminado para hacer un juicio tan definitivo, y para el tercero, el jefe de Checo, una satisfacción que avala el ojo que lo llevó a contratarlo.

Para quien no haya visto el Gran Premio de Bahréin les diré que Checo manejó con una fiereza y un hambre, como si le fuera la vida en ello. Habían sido tres carreras donde el poco auto y la prudencia dominaban la cabeza del mexicano, pero ahora a Checo le salió lo Pérez, y yo diría que hasta lo Garibay de su papá.

La manera en que atacó a Jenson Button, su coequipero, fue como una barredora, sin respeto, sin mesura, sin contemplaciones, sin cortesía. La respuesta del inglés fue sin piedad, sin fraternidad, sin precaución. Se dieron con todo, pero Checo empezó, como decía un colega, ojalá así se hubieran dado el sábado el 'Canelo' y Trout.

En el último cuarto de la carrera, se reeditó el duelo de los McLaren y Button le volvió a aventar 'el caballo' a Pérez, quien finalmente lo pasó. Muy sintomático resultó ver cómo Jenson ni se inmutó, ni se movió, es más creo que hasta saludó cuando Hamilton y Alonso lo rebasaron, definitivamente con ellos no era la bronca, era con Checo.

Y algunos dirán ¿cómo es que estos coequiperos arriesgan los puntos del equipo en peleas personales? ¿Cómo es que McLaren no les pidió por radio que se calmaran o dio instrucciones de quién debía ir adelante y quién atrás? Pues he de decirles que McLaren dio hoy una lección de automovilismo.

"Esto son carreras" dijo Whitmarsh al concluir la carrera, y tiene razón, Checo les puso los pelos de punta, pero hizo lo que querían que hiciera: fue veloz, peleó con fuerza y con hambre.

En honor a la verdad, el toque de Checo por detrás de Button pasó los límites, y la respuesta de Jenson estuvo al nivel, lo que sí se vio muy 'nena' fue cuando el británico acusó por radio a Pérez: "Me tocó, cálmenlo", y no mi estimado Jenson, no lo calmaron y no creo que lo quieran calmar.

Una mala noticia para el campeón de F1 en 2009, porque el mexicano que parecía dócil, poco competitivo y lleno de presión, es un león rasurado que quiere ser una pesadilla para toda la categoría, empezando por él.

Siempre será mejor pedir perdón que pedir permiso, y siempre será mejor que Button, Raikkonen, Alonso se quejen del 'brusco' Pérez, a que lo vean como inofensivo.

También el asturiano se llevó un rebase con autógrafo de Pérez que, a pesar de sus problemas con el DRS, va al cajón de los 'highlights' de esta batalla en el desierto.

Este sexto lugar, más que ocho puntos, le deja a Checo un primer gran triunfo sobre Button y mucho respeto. Un mensaje de que con la partida Hamilton no quedó como amo y señor y que así como el morenito lo hizo padecer, el tapatío le quiere hacer ver su suerte.

Contra Hamilton, Button perdió en 58 carreras juntos 44-14 en cuestión de lugar de calificación, 32-26 en carrera contando abandonos, y 24-13 cuando terminaron los dos autos.

Con cuatro carreras Button arrasa a Pérez 4-0 en calificación, pero ya tenemos un 2-2 en carreras. Dicen por ahí, "no more Mr. Nice Guy", de ahora en adelante Checo debe ser, en la medida de que McLaren mejoré el MP4-28 en las tres semanas que faltan para Barcelona, Mr. Never Give Up.

Ahora, las críticas se calmarán, porque en la vida como en el automovilismo, para los que ven las cosas superficialmente, eres tan bueno o tan malo como tu última carrera. Ya lo había dicho Adrián Fernández en una entrevista que me dio el jueves, "cuando haga una buena carrera, todos dirán, 'ya vieron, era bueno'".

#NeverGiveUp
Para los que no sigan por Twitter a la familia Pérez, entiéndase los hermanos y padre de Sergio Pérez (@Paola_Perez @1AntonioPerez @MEXICOPEREZ) les diré que el lema y hashtag familiar, obviamente impulsado por Checo (@SChecoPerez) es #NeverGiveUp (Nunca te rindas). Esto más allá de parecer un panfletario enunciado del tipo de los de superación personal que abundan en la red social y que todo mundo se apodera o le atribuye a Albert Einstein (¿han notado la cantidad de frasecitas chabacanas que le achacan al famoso físico?), es un escudo contra los malos tiempos y los que han hecho de ellos pretexto para hacer juicios contundentes y lapidarios sobre el piloto jalisciense de McLaren.

Les cuento lo del hashtag, porque hoy todos decimos, "Checo, yo siempre creí en ti", pero hace unas horas las críticas caían sobre el mexicano como tromba. No se trata de ser porristas ni de ser verdugos. Se trata de ser justos. Todavía no gana un Gran Premio y debe ganarlo pronto, lo de ayer fue una muestra, pero mientras siga con el lema familiar bien metido en la corazón y con la cabeza fría, tenemos esperanzas de ver algo grande en el 2013.