Otro giro en esta historia

Ahora, los que tienen e-mails comprometedores son quienes están en Seattle

14:07 ET
Actualizado el
AP

Clay Bennett
Getty ImagesClay Bennett quiere llevar a los Sonics a Oklahoma
SEATTLE -- Al parecer, los funcionarios de Seattle también tienen problemas con los e-mails.

Después de pasar meses soportando la revelación de los emails incriminatorios que parecieron marcar el destino de su caso y arruinar sus posibilidades de ganarlo, los SuperSonics han dado a conocer el contenido de emails de personas ligadas a la dirigencia de Seattle que será clave en la decisión en cuanto a la mudanza de la franquicia a Oklahoma City o si en vez de trasladarse se verá obligada a jugar los dos últimos años que tiene por contrato de alquiler en el KeyArena de Seattle.

La jueza federal, Marsha Pechman, oirá los alegatos finales el jueves para cerrar el juicio oral que duró seis días.

El abogado de los Sonics presentó nueva evidencia la semana pasada que demostraba que el ex senador a quien la ciudad había contratado para hacer que la franquicia se quede en la ciudad, estaba involucrado junto con otras personas en un plan por medio del cual iban a hace que el propietario de los Sonics, Clay Bennett -- el supuesto villano de esta historia -- pierda tanto dinero hasta verse obligado a vender el equipo a compradores locales.

Pero, ¿Cuán relevante será el contenido de los emails?

Pechman se concentrará en las cuestiones fundamentales del caso: A qué obliga exactamente el contrato de alquiler de los Sonics y cuál sería la solución adecuada para las dos últimas temporadas de alquiler que quedan por contrato.

El vicealcalde de Seattle, Tim Ceis, quien posiblemente testifique el jueves si Pechman rechaza la impugnación de este testigo, salió a hablar muy efusivamente después del testimonio de la semana pasada.

"Estamos muy contentos con la dirección que está tomando el caso", dijo Ceis. "Ahora esperamos ansiosos que la sentencia nos beneficie".

Los abogados de Seattle dieron a conocer el contenido de los emails que dieron tanto que hablar antes del juicio, en los que los propietarios de los Sonics parecían estar muy interesados en trasladar la franquicia a Oklahoma poco tiempo después de haber comprado el equipo en 2006.

La ciudad ha hecho hincapié en que Bennett y sus socios sabían que los Sonics estaban registrando pérdidas de 20 millones de dólares por temporada antes de que comprasen el equipo, de modo que el monto de 60 millones de dólares que los propietarios estiman que perderían si se ven obligados a quedarse dos temporadas más en Seattle no deberían ser algo que los sorprenda y que desconocían, y por consecuencia que importaría como argumento en este caso.

En un intento por demostrar que los Sonics cuentan con un valor único para la ciudad que no se puede equiparar con el monto que podrían llegar a recibir por la cancelación del contrato de alquiler, la ciudad llevó al juicio a expertos en economía con relación a los deportes y al reconocido autor, Sherman Alexie, quien le dio una cuota de humor al mismo.

El resto de la semana no fue tan divertida.

El viernes, los Sonics dieron a conocer el contenido de emails y una presentación con diapositivas que incluían al ex senador, Slade Gorton, a quien la ciudad ha conservado con el fin de retener a los Sonics en la ciudad. El documento dio detalles de un plan en el que la idea era hacer que Bennett pierda tanto dinero hasta el punto de aceptar vender la franquicia a inversionistas locales.

La posición de la cuidad en cuanto al alquiler es que los Sonics deben jugar en el KeyArena durante la temporada 2009-2010.

Los Sonics dicen que esta cuestión es una variante de desacuerdo entre el locador y el locatario, de modo que el requerimiento de jugar allí no debería ser obligatorio y que con el hecho de abonar los meses de alquiler debería ser suficiente.

"El hecho de tener que jugar allí fue el argumento que la ciudad eligió para intentar perjudicar económicamente a PBC con el fin de obligarlos a su venta", dijo el abogado de los Sonics, Brad Keller, cuando abrió su alegato.

Bennett declaró que su intención era quedarse en Seattle, y que el equipo iba a jugar en un nuevo estadio de una zona suburbana de Seattle -- pero que la ciudad y el estado rechazaron su moción. Lo anterior lo dejó en un KeyArena para nada lucrativo y lo obligó a pedir el traslado del equipo, algo que la NBA aprobó de manera sorprendente.

"Nunca pensé que iba a estar sentado aquí. Pensé que íbamos a construir otro estado o negociar el contrato de alquiler", dijo Bennett, la semana pasada.

Hubo muchos expertos legales que pensaban que no iban a llegar a juicio. Pensaron que iban a negociar antes de comenzara el juicio oral el 16 de junio. Y hubo otros que pensaron que durante los tres días de receso, el juicio prosigue el jueves, un acuerdo era una posibilidad.

Pero el alcalde de Seattle, Greg Nickels, ya rechazó la oferta de Bennett de 26.5 millones de dólares para llegar a un acuerdo.

Fred Nance, una de las personas que negociaron de lado de Cleveland cuando llegó a un acuerdo con la NFL para formar un futuro equipo cuando perdieron a los originales -- los Browns --, dice que la NBA debe formar parte de cualquier acuerdo para que Seattle se pueda asegurar un equipo que ocupe el lugar vacante.

Aún así, la liga y la cuidad no están en contacto.

Hoy, dos ciudades, los fanáticos de ambas y la NBA están a la espera de la decisión de Pechman, que tendrá lugar el jueves.

"Es algo totalmente incierto", dijo Nance cuando le pidieron que prediga el resultado en Seattle. "Hay demasiado en juego".