Es admirable su motivación

15:02 ET
FECHA
18/02
2013
por Paola Suárez
Serena Williams
Getty ImagesSerena Williams desplazó a Azarenka y es la reina

BUENOS AIRES -- Seguramente, recordarán hace unos años cuando Serena llegó muy pasada de peso al Australian Open, y obviamente saltaron muchas alarmas con respecto a su continuidad o no en el tenis profesional. En aquel momento, estaba claro que competir y entrenar no era una prioridad para la menor de las Williams.

El año pasado, también regresó de una lesión larguísima con cirugía incluida en uno de sus pies después de cortarse con un vidrio en un restaurante y había muchas dudas nuevamente sobre si estaría totalmente recuperada y si sería capaz de encontrar su mejor nivel.

Nada fue fácil en la vida personal y tenística de Serena como bien saben y, a sus 31 años, volvió a demostrarse a sí misma y al mundo del tenis, de lo que es capaz de hacer, y de la capacidad física y sobre todo mental que tiene.

Para mí, es muy admirable que después de tantos títulos de Grand Slam, medallas olímpicas, N° 1 en singles y con su hermana en dobles, etc., siga manteniendo la motivación y "el hambre" necesario para enfrentarse a chicas seis o siete años más jóvenes que ella y, que siendo grandes jugadoras, aún tienen mucho por ganar y muchas ganas de triunfar.

Serena es ahora la N° 1 del mundo de la WTA y seguirá centrada, seguramente como ya hizo el año pasado en los Grand Slams, para tratar de agrandar su leyenda y recortarles terreno a las más grandes de la historia. Ella ya se encuentra claramente allí, por títulos, y por haber trascendido varias generaciones de muy buenas jugadoras a las que siempre pudo terminar dominando, con más o menos dificultad.

Me vienen a la memoria grandes partidos con jugadoras, muchas retiradas y otras activas, como Davenport, Seles, Hingis, Clijsters, Henin, Sharapova, Azarenka...

Veremos de qué es capaz esta temporada. Por el momento, en Australia no tuvo un buen día en cuartos contra la joven Stephens y creo que estaba especialmente nerviosa ante la posibilidad de perder con una joven de su país, y obviamente que también estaba limitada por su lesión de tobillo.

El domingo, en Doha, reconquistó el N° 1 con una derrota en la final contra Azarenka, que sigue firme en sus principios de temporada, pero habrá que ver quién domina el polvo europeo y, en especial, quién lo hace en la parte fuerte del año para Serena, el césped y después el cemento del US Open Series.