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Diario de Jeter: Su antepenúltimo juego en NY
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En cuestión de días, sus ruedas dejarán de rodar. Su No. 2 se desvanecerá solo para reaparecer en el Monument Park. Y la increíble hoja estadística de Derek Jeter se congelará en el tiempo. Para siempre.

Así que, ¿cuáles entradas en su página de la encyclopedia del béisbol resaltan más a la vista para ustedes? He aquí 10 números de Jeter que yo particularmente adoro:

2,743 ¿Cuál es este número? Es el número de partidos de temporada regular que Jeter ha jugado en su carrera, cada uno de ellos en uniforme de los Yankees de Nueva York. ¿Y qué tan cool es eso? Que él que el sigue en esa lista tiene 2,401, y se llama Mickey Mantle. Pero esto es más cool todavía: Jeter es uno de apenas ocho jugadores en la historia que han jugado tantos partidos, todos para un solo equipo. Los otros: Carl Yastrzemski (3,308 para los Medias Rojas), Stan Musial (3,026 para los Cardenales), Cal Ripken Jr. (3,001 para los Orioles), Brooks Robinson (2,896 para los Orioles), Robin Yount (2,856 para los Cerveceros), Craig Biggio (2,850 para los Astros) y Al Kaline (2,834 para los Tigres). Un grupo increíble.

3,461 Este, por supuesto, es el total de hits conectados por Derek Jeter. Y santo cielo, esos son muchos imparables. Rayos, tiene más que Hank Greenberg y Shoeless Joe Jackson de forma combinada (3,400). Y solo cinco jugadores en la historia del béisbol han conectado más hits que Derek Jeter. Vean si sus nombres les resultan familiares: Pete Rose, Ty Cobb, Hank Aaron, Stan Musial y Tris Speaker. Wow.

2,673 Otro número súper cool. Es el número de partidos que Jeter ha jugado en el campocorto. Y eso no solo representa más partidos que los que jugaron Ernie Banks y Robin Yount como torpederos de forma combinada, sino también la mayor cantidad de cualquier jugador que haya jugado en una posición defensiva y que no haya jugado en alguna otra posición - ni siquiera en un juego en la entrada 19, por un solo turno. Pete Rose jugó seis posiciones. Ty Cobb jugó siete. Stan Musial jugó cinco (incluyendo ser lanzador). Y Derek Jeter ha jugado en una sola posición. Solo una. Así es como debe hacerse.

1,013 No puedo entender por qué me gusta tanto este número, pero no importa. Derek Jeter terminará su carrera con más de 1,000 partidos con más de un hit. Más que Tony Gwynn o Wade Boggs. Más que Willie Mays o Rogers Hornsby. De hecho, solo otros tres bateadores en toda la era de la pelota viva terminaron sus carreras en el Club de los 1,000 Partidos Multihit: Pete Rose (1,225), Stan Musial (1,059) y Hank Aaron (1,046). Una compañía demasiado grata.

200 Uno de los números más especiales de Jeter. ¿Por qué? Porque él es el único jugador en la historia que ha logrado 200 hits en su carrera en postemporada. Ahora, obviamente ha tenido más oportunidades de lograr esos imparables que, digamos, Ernie Banks. Pero pongamos esto en una mejor perspectiva. En 158 juegos en postemporada, casí el equivalente a una temporada completa, Jeter logró 200 hits, 20 jonrones, 18 robos de base, promedio de .308, porcentaje de embase de .374 y un OPS de .838. ¿Cuántos jugadores han tenido una temporada regular como esta? Exactamente cinco. Y uno de ellos es (¿adivinen quién?) Derek Jeter. Quien por supuesto tuvo además una "temporada" como esta en octubre. Contra los mejores equipos y los mejores lanzadores, en los juegos con más presión en toda su vida. No me vengan ahora con el cuento de que está sobrevalorado.

11 Quizás para ustedes no sea tan importante el hecho de que Derek Jeter tuvo 11 temporadas en su carrera con promedio por encima de los .300 y que terminó con doble dígito en jonrones y bases robadas. Pero ¿les gustaría saber cuántos otros jugadores en la historia han tenido 11 temporadas como esas? La respuesta correcta, de acuerdo con la Enciclopedia Completa del Béisbol de Lee Sinins: Cero. Willie Mays tuvo siete. Hank Aaron tuvo seis. Barry Bonds tuvo ocho. Solo nombren cualquier jugador con alto promedio, poder y velocidad que quieran. ¿Ken Griffey Jr.? Siete. ¿Alex Rodríguez? Ocho. ¿Frank Robinson? Cinco. Ese es un recordatorio que Jeter te podía vencer de varias maneras. Y lo hizo.

.377 Oh, de acuerdo, de acuerdo, yo sé que el promedio de bateo no es una estadística que impresione como antes. Pero ¿qué tal esta? Es el porcentaje de embas de Derek Jeter. Y si no están seguros de como leer la importancia de la misma, les puedo ayudar. Desde la Segunda Guerra Mundial, tres docenas de peloteros han jugado por lo menos 1,500 partidos en el campocorto. ¿Quieren saber cuáles de ellos tuvieron un porcentaje de embase de por vida superior al de Jeter? Ninguno. Cal Ripken Jr. terminó con .340. Ozzie Smith terminó con .337. Alan Trammell tuvo un OBP de .352. Entre los torpederos que jugaron en algún punto durante la carrera de Jeter, solo Barry Larkin se le acerca, con .371.

92 Del 21 de julio de 2006 al 16 de mayo de 2007, Derek Jeter jugó en 100 partidos. Consiguió hit en 92 de ellos. En algún momento, en el siglo 19, Wee Willie Keeler conectó imparables en 93 de 100 partidos. Pero desde 1900, de acuerdo con el historiador de rachas Trent McCotter, solo van a poder encontrar un solo jugador que haya logrado 92 hits en 100 juegos. Ese fue Ichiro Suzuki, en 2008 y '09. Pero es algo alucinante ver la lista de jugadores que nunca pudieron lograr algo así. Ty Cobb. Rogers Hornsby. Honus Wagner. Tony Gwynn. Pete Rose. George Brett. Pero ¿el campocorto de los Yankees, que nunca logró un campeonato de bateo o que logró batear en más de 25 partidos de forma seguida? Él sí lo hizo. Solo lo mencionamos porque la consistencia fue el producto más importante de Jeter.

6 Derek Jeter jugó para los Yankees cuando tenia 20 años de edad. Derek Jeter también jugó para los Yankees con 40 años de edad. Y jugó para ellos en todas las edades entre medio de esas. Gracias al Elias Sports Bureau, sabemos que eso es algo que no ha sucedido mucho. Él es solo uno de seis jugadores que ha participado con un equipo a los 20 años y que ha estado ahí a los 40. Los otros: Ted Williams, Stan Musial, Brooks Robinson, George Brett, Cal Ripken Jr. Hay una palabra para esa lista: icónica.

1 Finalmente, está este número asombroso. De acuerdo con Elias, ese es el número de partidos que Jeter ha jugado, en toda su carrera, en los que su equipo, los poderosos Yankees, estuvieron matemáticamente eliminados de llegar de alguna manera a la postemporada. ¿Un solo partido sin importancia en 20 temporadas? Wow. Por un lado, sería algo alocado alegar que esto es todo lo que hace Derek Jeter. Por otro lado, ¿qué puede definir la carrera de un jugador mejor que esto? Un hombre que siempre vivió para el juego grande - y que solo jugó partidos grandes. Por 20 años. ¿Qué mejor manera de enmarcar la carrera del que fue uno de los mejores torpederos en completar una doble matanza 4-6-3?

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Babe Ruth ganó una vez un cetro de bateo -- mientras bateaba 46 jonrones.

Matty Alou ganó una vez un cetro de bateo -- mientras bateaba dos jonrones.

Solo piensen que les gustaría recordar eso porque les recuerda que los campeones de bateo vienen en todas formas y tamaños, y los libros de records no mencionan nada de eso excepto los promedios de bateo.

Ah, pero los observadores de la historia de septiembre toman nota de todo esto. No podemos evitarlo. Así que le echaremos una mirada a tres potenciales campeones de bateo en el 2014 -- y el potencial camio único que han tenido que recorrer.

Seis de uno, media docena del otro

Si la temporada terminara hoy -- y afortunadamente, eso es bien poco probable -- Josh Harrison de los Piratas sería el campeón bate de la Liga Nacional. Lo que es fascinante sobre esto es que básicamente él es un tipo que juega todos los días. Lo que pasa es que nunca se sabe dónde.

Ha abierto 46 juegos en la tercera base, 44 juegos en los tres jardines, 13 juegos en la segunda base y cuatro en el campocorto.

"Rayos, incluso llegó a lanzar el año pasado", dijo su compañero Andrew McCutchen.

Josh Harrison Piratas
AP Photo/Gene J. PuskarCuando Josh Harrison batea la pelota, la conecta duro. Tiene slugging de .506, con 56 extrabases.
Ok, el tipo se mueve por todo el diamante. Así que permítanme repetir otra cita de McCutchen sobre Harrison, que originalmente formaba parte de la columna que publicamos esta semana sobre el JMV de la Liga Nacional. Es tan bueno -- ¿cómo te puedes cansar de ello?

"Él es como la hiena de nuestro equipo", dijo McCutchen. "Él hace lo que se tenga que hacer. ¿Necesitas a alguien que cubra la antesala, o el campocorto, o uno de los jardines? Él da el paso adelante. Si necesitas algo, ahí está él".

Para ser honesto, yo siempre me enfoco más en la parte en la que dice que es una hiena que en el resto. Pero supongo que es por eso que los JMV son diferentes del resto de nosotros. Y eso además nos trae a la parte histórica de la búsqueda de Josh Harrison de un título de bateo.

Así que, uno se preguntaría, ¿acaso ha habido antes un campeón de bateo que haya jugado seis posiciones en el año que logró dicho trofeo?

Gracias por preguntar. Y la respuesta es...

No desde 1900. De acuerdo con el Elias Sports Bureau, en la era moderna, hemos tenido dos campeones de bateo que han jugado cinco posiciones. Uno fue Billy Goodman en 1950. El otro podría sorprenderles; a mí me sorprendió.

¿Rogers Hornsby?

Sí. En 1921, Hornsby jugó en primera, segunda, tercera, campocorto y el jardín izquierdo mientras bateaba .397 en su tiempo libre. Lo pueden buscar. ¡Un jugador demasiado bueno!

Pero para encontrar el más reciente campeón de bateo que haya jugado seis posiciones, tendríamos que remontarnos en el tiempo hasta 1883, cuando Michael (King) Kelly movió su trono por las cuatro posiciones del cuadro interior, más el jardín derecho y además jugó en la receptoría 56 juegos.

Bastante impresionante. Pero apuesto que él nunca fue comparado con una hiena. Así que, Josh Harrison, te presento a King Kelly. Ustedes dos tienen mucho de qué hablar -- en la próxima sesión de espiritismo.

Los pequeños pueden batear

Si no han visto la increíble cuenta de Twitter @HowManyAltuves, no saben de lo que se están perdiendo.

De hecho, justo el otro día, si la estuviesen siguiendo, pudieron haber aprendido que los hits de José Altuve han cubierto 4,668.4 Altuves (o cerca de 26,500 pues, si es que no han aprendido el Sistema Métrico Altuve).

Pero nos enfocamos en ese tipo de cosas solamente porque Jose Altuve is bueno, algo pequeño. O por lo menos, minimalista.

Oficialmente, aparece listado con estatura de 5 pues 7 pulgadas, lo que podría llevarlo a todo tipo de logros divertidos tales como...

Él podría ser el campeón de bateo de menor estatura desde que Willie Keeler, quien medía 5 pies 4 pulgadas, lideró la Liga Nacional en 1898. (Hey, ¿por qué razón pensaban que le llamaban "Wee Willie?")

Pero eso no es todo lo que José Altuve tiene en juego. Aquí hay más:

• Lleva ritmo para terminar con 227 hits. El record para la mayor cantidad de hits para un intermedista de la Liga Americana en la era de la pelota viva es justamente 227, logrado por Charlie Gehringer en 1936.

• Altuve lidera la liga en promedio de bateo y bases robadas. Los únicos otros jugadores en lograr un campeonato de bateo y de robo de bases en la misma temporada en los últimos 90 años: Ichiro Suzuki en 2001, Jackie Robinson en 1949 y el legendario Snuffy Stirnweis en 1945. Sí, Snuffy Stirnweis.

• Si Altuve mantiene su ritmo, terminaría con 227 hits, 57 bases robadas y 46 dobles. El único otro jugador que ha tenido una temporada como esa: Tyrus R. Cobb en 1911 (248/83/47). Casi nada.

Ah, pero hay una cosa más que probablemente debamos mencionar: Debido al hecho de que los talentos ofensivos de su equipo no igualan a los de su intermedista, Altuve solo ha anotado 82 carreras este año -- a pesar de todos esos hits, todos esos robos de bases, y todos esos dobles. Así que...

• El record para la mayor cantidad de carreras anotadas por un tipo que haya logrado 220 hits o más es de 88, por Ichiro en 2009. Ese está en graves problemas.

• El record de la Liga Americana para la menor cantidad de carreras anotadas en la era de la pelota viva por un tipo que haya logrado 220 hits y robado 50 bases es (¿están listos?) 127, por Ichiro en 2001. ESe otro está en problemas más grandes.

• Los únicos campeones de bateo que hayan logrado 215 hits o más y que hayan anotado menos de 90 carreras son Kirby Puckett (215 hits, 75 anotadas para los Mellizos de 1989) y Rod Carew (218 hits, 86 anotadas por los Mellizos de 1974). Agraciadamente, el record de Puckett no está en problemas.

Así que, ¿vale la pena seguir apoyando a José Altuve para que gane el cetro de bateo solo por las fabulosas curiosidades estadísticas que generaría? Por supuesto que sí. Todos los datos que la cuenta @HowManyAltuves pueda generar serían un bono añadido.

El viaje de medianoche de Ben Revere

Finalmente, hay un tipo más con oportunidad de un altamente inusual cetro de bateo -- Ben Revere de los Filis. Ha visto descender su primero hasta .309, que lo ubica a nueve puntos de Harrison, así que probablemente no va poder lograr ganarlo. Pero sí por casualidad lo lograse, se encaminaría a algo de historia bastante inusual:

• Su porcentaje de embase es de .326. Eso sería el OBP más bajo para un campeón de bateo desde 1900. El record actual: .353 por Bill Buckner.

• El OPS de Revere es de .693. No solo sería el más bajo de cualquier campeón de bateo en la historia moderna, sino también sería el más bajo de muchos Altuves. El record actual: .749 por Rod Carew en 1972.

• En un desarrollo relacionado, Revere ha recibido precisamente 12 boletos esta temporada, así que sin duda se encaminaría a ser el campeón de bateo con menos bases por bolas en una campaña completa desde 1900. Zack Wheat (16 en 1918) es quien ostenta dicha estimada marca.

• Revere además ha logrado exactamente 22 extrabases. Esa cantidad sería la más baja en una temporada completa para un campeón de bateo en la era de la pelota viva (el record actual es de Carew con 27) -- y la menor de un campeón de bateo desde que Wheat logró 18 en 1918. Parece que el batazo entre dos no se había inventado en 1918.

• Revere ha remolcado 26 carreras. Tendría que evitar remolcar algunas adicionales si quiere romper el record de Matty Alou para la menor cantidad en una temporada completa para un campeón de bateo desde 1900. (Alou remolcó 27 en 1966.)

• Finalmente, Revere ha anotado solo 68 carreras. Eso no va a romper ningún record. Pero sigue siendo algo bastante increíble. Y he aquí la parte más increíble de todas: Ese es el mismo número de carreras anotadas por Jay Bruce, el hombre con la menor cantidad de hits este año para un bateador calificado en la Liga Nacional. Ben Revere tiene 175 hits. Jay Bruce tiene 100. De acuerdo, esto podría referirse más a las alineaciones alrededor de estos jugadores que sobre ellos específicamente. Pero es digno de ser mencionado en nuestra Vigilancia de la Historia en Septiembre. ¿No creen?
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Beisbol, MLB

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Él es como el mejor lanzador en las Pequeñas Ligas, con rectas centelleantes que apabullan a los bateadores, los que aseguran que nunca las vieron.

Cambios que desaparecen a mitad de camino.

Sliders con mucho efecto que hacen que cada bate ni se les acerque.

Él es Aroldis Chapman. Y está teniendo una de esas temporadas, una campaña que realmente no debería ser posible - o incluso legal - en un lugar que solemos llamar las "Grandes Ligas". Básicamente, podemos resumir su temporada de esta manera:

Él. Poncha. A. Todos.

Aroldis Chapman Rojos
David Kohl/USA TODAY SportsDe acuerdo con TruMedia, Aroldis Chapman ha llegado a 101 mph o más en 253 ocasiones esta temporada.
Bueno, en honor a la verdad, si nos queremos poner técnicos, Chapman no ha ponchado exactamente a cada bateador que ha enfrentado esta temporada. Pero aquí está nuestra respuesta a aquellos que quieren intentar causarnos un problema con algo como esto: Está más cerca de lograrlo que ningún otro lanzador en la historia.

Promedia poco menos de dos ponches por entrada. De seguir el ritmo actual, terminará la temporada con 101 ponches -- y 23 hits permitidos. Y en ningún punto de la temporada ha pasado una racha donde no pasan más de siete bateadores seguidos sin propinar al menos un ponche.

¡Santo ponche!.

"Él está en un planeta diferente", dijo su receptor, Devin Mesoraco.

"No es justo", dijo Andrew McCutchen de los Piratas.

"Provoca miedo", dijo Matt Carpenter de los Cardenales.

Y una cosa más: Es algo cercano a ser histórico. Así que echémosle un vistazo a la loca temporada del increíble Aroldis Chapman a través de los ojos de sus compañeros, los bateadores y los números en su hoja de estadísticas que son difíciles de comprender.

Analizando los números ¿Por dónde comenzamos? Bueno, podemos iniciar recordándoles que, entre todos los lanzadores que han lanzado más de seis entradas en una temporada, nunca ha habido un lanzallamadas en la historia que promediara dos ponches por entrada.

Pero con 89 ponches en 45 2/3 entradas esta temporada, Chapman está casi ahí. Eso se traduce en un casi incomprensible promedio de 17.54 ponches por cada nueve entradas, una tasa que nunca ha sido lograda en la historia y que raras veces ha sido amenazada. El record actual: 16.66, por Craig Kimbrel en 2012.

OK, qué les parece si les presentamos otros números locos:

• Chapman ha enfrentado a 173 bateadores esta temporada, y ha ponchado a 89 de ellos. Eso se traduce en un 51.4 por ciento. Del resto de los lanzadores que se ha trepado a un montículo y que ha laborado en al menos 40 entradas, solo Kimbrel (50.2 por ciento hace dos años) ha tenido una temporada en la que haya ponchado a la mitad de los bateadores que ha enfrentado.

• Y aquí entran las ridículas tasas de Chapman de ponches a hits. En la actualidad tiene 89 ponches y 20 hits, lo que se traduce en 4.45 ponches por cada hit permitir. En serio. Solo otros dos lanzadores en la historia han llegado siquiera a una tasa del 3.5: Por supuesto, Kimbrel en 2012 (4.30) y Eric Gagne en 2003 (3.70).

• Y ese tipo de actuación se repite en cada juego. Chapman acaba de terminar una racha de 49 apariciones seguidas con un ponche. Él es el único relevista en la historia con una racha tan larga. Y fue la segunda ocasión en su carrera en la que logra una racha de por lo menos 30 partidos. Ningún otro relevista ha logrado más de una racha de 30 juegos o más. Además ha logrado por lo menos dos ponches en 32 de sus 45 apariciones, incluyendo seis de forma seguida, ocho de sus últimas 10 y 15 de sus últimas 22. Y no ha tenido más de dos apariciones seguidas sin lograr por lo menos un ponche desde (¿están listos?) el 5 al 15 de mayo de 2011. Eso fue hace 222 apariciones.

• Ah, y una cosa más: ¿Recuerdan hace tres semanas, cuando Chapman se midió a cuatro bateadores en Colorado, le dio boleto a todos y tuvo que salir de juego por molestias en el hombro? Esa es una señal de un desastre aproximándose. Pero en este caso fue apenas un salto en su radar. En las seis apariciones que ha tenido desde su regreso, se ha medido a 27 bateadores, y ha ponchado a 15 de ellos.

En una temporada en la que no todo le ha salido bien a los Rojos, Chapman ha sido la fuente de diversión No. 1 para sus compañeros. Todo lo que ellos tienen que hacer cuando necesitan reírse es mirar al camerino contrario cuando él entra a juego.

"Se puede ver en sus caras", dijo su antesalista, Todd Frazier. "Ellos no pudieron hacer una carrera para empatar el juego en la octava. Y ahora se tienen que medir a él. Si quieren saber la verdad, es algo desmoralizante".

Fuego a temperatura máxima

Si el béisbol nunca hubiese descubierto la invención de la pistola de radar, la leyenda de Chapman quizás sería muy diferente. Pero ya eso no es posible. Nunca, nunca hemos visto un fenómeno de radar como este chico. Y ahora tenemos los impresionantes números para probarlo.

• De acuerdo con TruMedia, Chapman ha hecho 413 de sus 809 pitcheos esta temporada a 100 mph o más rápido. Eso es 86 pitcheos de triple dígito más que la totalidad de los 679 hombres que se han trepado a un montículo esta temporada de forma combinada. (En segundo puesto está el relevista de los Reales Kelvin Herrera, quien apenas está a 323 pitcheos de distancia, con 90.)

• OK, sigamos. TruMedia nos dice que Chapman ha llegado a 101 mph o más en 253 ocasiones esta temporada. Nadie más lo ha hecho más de 15 veces.

• ¿Quieren mover la aguja a 102? Chapman ha llegado a 102 mph o más en 111 ocasiones. El total para el resto de los brazos en el deporte: cero.

• Incluso a llegar a 103 mph en 23 ocasiones, y hasta las 104 en una ocasión, de acuerdo a TruMedia. Y no ha pasado un solo partido esta temporada en la que no haya llegado a las 100 mph al menos una vez.

• Y entonces llegamos al sistema Pitch F/x, que computa la velocidad de la recta promedio de Chapman en 101.21 mph - la más altoa de cualquier lanzador en las ocho temporadas de historia de Pitch F/x. Y el 28 de agosto, llegó a un máximo de 104.53 con una recta de humo ante Paul Goldschmidt, quien, de una forma u otra, la logró conectar de foul (aunque naturalmente, se ponchó tres pitcheos más tarde).

Ahora, quizás nosotros valoramos demasiado la velocidad en general. Pero no en el caso de este chico. Rayos, incluso los bateadores tienen que andar mirando los pizarrones de velocidad. Al serle preguntado si mira la pizarra de radar cuando se enfrenta a Chapman, Matt Carpenter confesó: "Sí. La miro para ver si llegó a las 104."

Luego de eso se rió, pero Carpenter dejó en claro que estaba hablando en serio cuando hablaba de las 104, porque "yo lo he visto. Yo lo he visto hacerlo".

"Y el peor sentimiento", dijo Carpenter, "es cuando lanza una y la conectas de foul, y uno se dice a sí mismo, `Oh mano, eso fue duro'. Y entonces miras a la pizarra y dices, `Oh no, si fue a 99.' Y entonces piensas, `Oh no. Por ahí vienen más'".

Pero ese es el asunto. Siempre vienen más, porque no es lo duro que Chapman lanza una pelota. Es la manera en que los bateadores reaccionan a ella.

"Estábamos hablando de eso el otro día, varios chicos y yo", dijo Carpenter. "Hay jugadores que lanzan a 100. Pero entonces están los tipos cuyas 100 millas por hora lucen como si fueran a 125. Y eso es lo que parece la de él".

No es que haya alguien que pueda atestiguar como luciría una recta de 125 mph. Pero sea como sea que luzca, el receptor de Chapman concurre que incluso a esos niveles de velocidades supersónicas, se sienten más veloces que lo que indica la pistola de radar.

"Sabes, uno ve a algunos tipos que lanzan a 98 o 99, y uno dice 'sí, eso es bueno'", dijo Mesoraco. "Pero la velocidad de Chappy de 98, 99, 103, la que sea, es simplemente diferente. Llega a ti un poco mejor. Él tiene esa gran patada y movimiento, y mucha acción. Así que uno realmente no ve la bola demasiado bien. Así que por eso es que él es un animal diferente".

Viene un cambio

Pero ahora se puede decir la verdad. Ni siquiera es la recta la que ha causado que los números de Chapman hayan explotado este año. Es su rápido desarrollo de sus lanzamientos rompientes: el slider y el cambio.

La parte divertida de hablar de esos lanzamientos rompientes, es que se supone que sean lentos, pero en este caso promedian 89 mph. Pero el efecto no es muy diferente a si promediaran 59. Echemos un vistazo:

• He aquí como los bateadores han lucido ante el slider en esta temporada, de acuerdo con Pitch F/x: 90 swings, 43 abanicadas, tres hits. Bastante bueno.

• Y aquí el lanzamiento que más daño ha causado, el cambio ocasional: 20 swings, 19 abanicadas, cero hits. ¡Esa es una tasa de abanicadas del (por favor insertar risas grabadas aquí) 95 por ciento!

Ahora, recuerden que estos son bateadores de Grandes Ligas. No chicos que han salido de los campos para ponerlos a jugar en el terreno inmediatamente. Y ellos no tienen una oración contra esos dos pitcheos, porque están demasiado ocupados preparándose para cuando les llegue un pitcheo de 104 mph.

"Uno sabía que él podía lanzar esa recta", dijo Frazier. "Pero una vez él logró dominar el slider y el cambio, su juego se elevó a otro nivel".

La experiencia de Aroldis en 3-D

Así que ahora que hemos explicado lo que ha hecho que esta temporada haya hecho de Aroldis un fenómeno tan dominante, pasemos a la diversión real y pongamos la experiencia completa de medirse a Aroldis Chapman en una perspectiva completa.

Para los bateadores, es tan divertido como una cirugía de vesícula.

Al pedírsele que describiera lo que se siente al tratar de batearle a este tipo, Andrew McCutchen respondió: "Yo diría que es como, bueno, como tratar de atrapar un mosquito. Uno ve que el mosquito viene hacia uno. Y uno trata de atraparlo. Pero por alguna razón no puedes. Así es como se siente".

"Y no hablo de los mosquitos pequeños. No, hablo de una mosca grande", dijo riéndose McCutchen. "Un insect. Uno de esos bien rápidos que hace mucho tiempo no come. Eso es lo que tengo que decir. Imagínate algo como eso viniéndo hacia ti. Y tu tratas de atraparlo. Cuando te das cuenta, se te fue y ni lo viste.

"Pero algunas veces uno podría lograrlo", prosiguió. "Quiero decir, a lo mejor podrías lograrlo. Así es que tienes que verlo. Uno conoce los números y todo eso. Cuando te lanzan una recta de 90 mph, uno tiene cuatro décimas de segundo para poder batearla. Pero él lanza a 101. Y mide 6-6. Así que posiblemente ese tiempo se reduce a la mitad. Es bien duro. Definitivamente lanza demasiado duro. Y ahora también lanza sliders y cambios. Eso debería ser ilegal".

Y todo esto viene de un hombre que en realidad ha logrado evitar grandes niveles de verguenza ante Chapman, ya que se ha ido de 6-2, con tres ponches y un boleto ante él.

Pero de nuevo, McCutchen no es zurdo. Carpenter, por otro lado, sigue olvidánose de aprender a batear a la derecha cuando se mide a Chapman. Y no está muy contento con eso. Se ha ido de 4-0 ante él, con tres ponches, para los que apuntan.

Al pedírsele que describiera lo que se siente al medirse a Chapman del lado zurdo, Carpenter dijo la palabra perfecta: "Espantoso", dijo. "Como bateador zurdo, esa es la mejor manera en que se puede describir, simplemente espantoso. Se retuerce como una culebra, y lanza a 100 millas por hora, y parece que te la va a poner justo en tu cara. Tiene una presencia bien intimidante en el montículo. Es bien difícil batearle. Realmente lo es".

Por eso no sorprende de que sus compañeros estén bien agradecidos de que ese sea problema de los contrarios, no de ellos.

"Es simplemente increíble, el ver como se adueña del montículo y como deja establecido, `Nadie me va a batear'", dijo Todd Frazier. "Es bien decidido. No tiene miedo de nada. Te lanza adentro si estás demasiado pegado al plato, te hace retroceder y entonces viene de nuevo hacia ti, y los bateadores se la pasan acercándose del plato porque no quieren ser golpeados".

Entonces pausó por un momento, tratando de encontrar la manera de resumir lo que sienten los pies de los bateadores zurdos luego que Chapman los empujara fuera del plato con un lanzamiento cercano a las 102 mph.

"Se parece a las arenas movedizas", dijo finalmente.

Hey, por supuesto que se siente así, porque cuando te enfrentas al único Aroldis Chapman, incluso la tierra a tu alrededor se siente más rápida que lo normal.

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Apuesto que no sabían que Joe West tiene efectividad de 4.45 esta temporada.

En serio. Esa es la verdad.

OK, esa no es toda la verdad. La verdad es que los lanzadores que se han trepado al montículo cuando West ha estado detrás del plato esta temporada tienen efectividad de 4.45.

Pero el hecho de que uno pueda saber este tipo de cosas, en estos días, es prueba de que (A) nosotros podemos, oficialmente, buscar cualquier cosa, y (B) los adictos a las estadísticas como nosotros nunca han estado más contentos de estar vivos en una era como esta.

La mayoría de las personas no le prestan mucha atención a las estadísticas de los árbitros. No a menos que ellos tengan que lanzar para vivir. O que sean enfermos analistas de estadísticas. O que quieran hacer una o dos apuestas. Pero las estadísticas de los árbitros han estado disponibles por casi una década. Y acabamos de recibir esto:

Kerwin Danley árbitro MLB
Brian Garfinkel/Getty ImagesA los lanzadores les encanta cuando el oficial KErwin Danley está detrás del plato cantándole bolas y strikes.
Son divertidas.

Y fascinantes.

Así que luego de hugar en varias bases de datos de árbitros divertidas y fascinantes, aquí les presentamos 10 Datos Asombrosos de Árbitros que les garantizamos que causarán sensación entre sus amigos la próxima vez que los traigan a colación en una barra cerca de ustedes:

1. Nada como la casa para el veteran árbiros Gerry Davis. Todos sabemos esto porque la página de árbitros oddsshark.com nos dice que los equipos locales juegan para 20-3 esta temporada cuando Davis ha estado detrás del plato. Sip, para 20-3. Tiene mejor porcentaje de victorias que Clayton Kershaw. O Mike Krzyzewski.

2. Y literalmente en el otro lado de la carretera, se encuentra Mike DiMuro. Los equipos visitantes juegan para 17-6 cuando él ha estado trabajando en el plato. Quizás él tenga un lugar en su corazoncito para las maletas.

3. Pero supongamos que echamos un vistazo más allá de esta temporada. Hemos encontrado más información en torno a los números de local/visitante, que cubre las pasadas ocho campañas, en cleanuphitter.com. La misma nos dice que los equipos locales han superado en anotaciones por un increíble total de 1.51 carreras por juego (5.36 a 3.85) durante los 143 juegos en los que Mike Muchlinski ha tenido la asignación en el plato en esas ocho temporadas. Eso es casi una carrera más que la brecha promedio de .53 carreras por juego (4.80 a 4.27). Entre todos los otros oficiales activos que han laborado en 200 juegos o más en ese periodo, solo Mike Everitt tiene una ventaja de local de más de una carrera por juego (5.06-4.00).

4. Y es interesante ver que el balance de local/visitante de Mike DiMuro no es solo un fenómeno de un año. En las pasadas ocho campañas, casi no ha habido diferencias entre las anotaciones promedio de los equipos visitantes (4.56) y las del equipo local (4.54) cuando él ha estado en el plato. Solo Hunter Wendelstedt ha trabajado al menos 200 juegos en ese periodo y sus juegos han terminado con más carreras para el equipo visitante (4.51 por juego) que el equipo local (4.44). Así que obviamente el rugir de la fanaticada no le afecta para nada a estos dos, ni siquiera un poquito.

5. Si estás lanzando y Kerwin Danley está detrás del plato, habrá una sonrisa en tu rostro tan grande como, bueno, la zona de strike de Danley. Los lanzadores que trabajan durante las asignaciones en el plato de Danley tienen efectividad de 2.80 y WHIP de 1.10 esta temporada, de acuerdo con la página de árbitros de Baseball Prospectus. Ambos números son el No. 1, entre los árbitros regulares.

6. Las tres mejores efectividades entre árbitros regulares: Danley 2.80, Ed Hickox 2.84, Bob Davidson 2.93. Y los tres mejores en WHIP: Danley 1.10, Tony Randazzo 1.12, virtual empate entre Hickox y Brian O'Nora con 1.13. Imagino que ellos estarán en las listas de regalos de Navidad de muchos lanzadores.

7. Mientras tanto, el Coors Field de los árbitros - también conocido como el árbitro del plato que tiene la efectividad más inflada de todas este año, -- es Chris Conroy, orgulloso dueño de una efectividad parecida a la de Héctor Noesi, con 4.87. Las tres principales efectividades en esa tabla de posiciones, entre los árbitros regulares, de acuerdo con Baseball Prospectus: Conroy 4.87, Jerry Layne 4.79, Chris Segal 4.60.

8. Otro número divertido para observar es cuántos árbitros tienen las brechas más grandes entre ponches por juego y boletos por juego. Los tres mejores árbitros para lanzadores según ese estándar en el 2014, de acuerdo con oddsshark.com, son Brian Gorman (12.57 más ponches que boletos), Tim Welke (12.24) y Brian O'Nora (11.31). Gorman promedia 17.9 ponches por juego detrás del plato, la mayor cantidad de cualquier oficial que haya estado laborando en por lo menos 20 partidos esta temporada.

9. ¿Y quién tiene la brecha más pequeña entre ponches y boletos? Los tres oficiales mejor ubicados en esta estadística, utilizando el mismo estándar, son Segal (solo 7.27 más ponches que boletos por juego), Brian Knight (7.41) y Jeff Kellogg (7.52). Segal (13.0 por juego) tiene la tasa más baja de ponches de cualquier árbitro con por lo menos 20 asignaciones en el plato. Knight tiene la tasa de boletos más alta (7.17 por juego).

10. Y finalmente, la estadística favorita de todos en torno a los árbitros -- expulsiones. Tristemente, ya no hay tantas como solía haberlas, gracias a la implementación de las repeticiones en video. Pero si de alguna manera quedan inmersos en alguna liga de fantasía donde todavía se expulsan managers - y no lo recomendamos - ustedes deben saber cuáles hombres de azul tienen los pulgares más rápidos del deporte. Y esa respuesta, de acuerdo con los números de expulsions en ligas de fantasía en portal.closecallsports.com, es... Bill Miller con siete (incluyendo una en entrenamiento primaveral), Dan Bellino con seis (todas estando detrás del plato) y Toby Basner con seis (cinco como oficial del plato, una en primera base).

Ahora solo para el record, Joe West ha tenido dos expulsiones toda la temporada - y ninguna desde que expulsó el 11 de mayo a su querido amigo Ron Gardenhire. Lo que solo sirve como evidencia más spectacular de que la percepción y la realidad en ocasiones son dos cosas diferentes cuando se trata de los miembros favoritos de la unión de árbitros.

Y ahora tenemos los números para probarlo.
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Jose FernandezCharles LeClaire/USA TODAY SportsFernández ha permitido dos carreras limpias o menos en 26 de 32 salidas en su carrera.
El programa de tele realidad más entretenido y más reciente en el béisbol -- El Increíble As, protagonizado por el único, el inigualable, el efervescente e implacable José Fernández -- tendrá su nuevo capítulo este martes en la noche en Atlanta.

 

Si tienes un plato de satellite, una caja de cable, una laptop, un iPhone o algún otro aparato en el que pueda ver este pedazo de la vida en el béisbol, les aconsejamos: Saquen el tiempo para ver a este chico hacer lo suyo.

 

No hay nada mejor que esto -- porque no existe otro chico igual a Fernández sobre un montículo en Norteamérica en estos días.

 

"Él es probablemente el mejor lanzador que yo haya visto", dijo su compañero de los Marlins, el cerrador Steve Cishek. "Es de seguro el más competitivo. Es bien divertido para observar".

 

Probablemente debemos mencionarles que los contrarios no siempre están de acuerdo con la parte “divertida” de esa evaluación. Le pueden preguntar a Brian McCann sobre eso algún día. Pero cuando el resto de nosotros posamos nuestros ojos sobre el increíble chico de 21 años de los Marlins, he aquí lo que vemos:

 

Energía. Confianza. Un disfrute incontanible en hacer lo que hace. Y, de hecho, quizás tiene el mejor repertorio en todo el béisbol.

 

Así que le preguntamos a las personas a su alrededor que nos dijeran sus historias favoritas sobre el chico que, con apenas 32 salidas en su carrera, ya ha dominado en 26 de las mismas, al permitir apenas dos carreras limpias o menos (incluyendo 13 en fila en un punto determinado). Y 27 aperturas en las que permitió cinco hits o menos (incluyendo 17 en fila). Y cinco juegos con ponches en doble figura (inclluyendo partidos consecutivos en los que ponchó 13 y 14 contrarios en el verano pasado).

 

He aquí algunas de esas historias:

 

José el estafador de bases

 

Jose Fernandez
Marc Serota/Getty ImagesCuidado, LeBron. José Fernández se está convirtiendo en una figura conocida en el Sur de la Florida.
Luego que Fernández llegara a base en una salida reciente ante los Cerveceros, el manager de los Marlins Mike Redmond vio a su as saliendo a correr hacia la intermedia, en su mejor imitación del veloz Billy Hamilton.

 

"Él estaba en segunda base, y comenzaba a amenazar como que se iría a la tercera", dijo Redmond. "Y yo dije, 'Esperen. Cuando un tipo está bateando, uno tiene que ponerlo allá afuera'. Y él estaba en la actitud como que, 'Bueno, me voy a robar la tercera. Me la están regalando, y la voy a tomar'. Y esto fue con dos outs. Así que yo dije, 'Ese no es tu trabajo. Tu no eres un robador de bases'. Y esto fue en el medio del partido. Estábamos en la banca, y estábamos teniendo esta conversación, y yo solo me reía".

 

¿Acaso es esta una indicación, le preguntamos, de que Fernández piensa que no hay nada que no pueda hacer?

 

"Uno tiene que tener cuidado cuando hablas con él y le dices, 'No puedes hacer algo'", dijo riéndose Redmond, "porque si le dices, 'Hey, no puedes tirarle un cambio a este chico porque él es realmente bueno bateando el cambio', él va a querer lanzarle nada más que cambios para tratar de sacarlo de out, solo para demostrarle que él puede sacarlo de out con cambios.

 

"Cuando jugamos ante los Rockies, hablamos sobre no lanzarle a [Justin] Morneau muchos cambios. Y él terminó lanzándole seis o siete cambios a él. ... Así que tienes que tener cuidado de decirle algo que no pueda hacer".

 

El cambio de 92 mph

 

Cuando la mayoría de los chicos hacen un lanzamiento a 92 mph, es su recta. Posiblemente su mejor recta. Cuando José Fernández llega a las 92 en la pistola de radar, ese es su cambio de velocidad.

 

"Ese fue un pitcheo", dijo su receptor, Jarrod Saltalamacchia, "donde se estaba midiendo a [Chase Headley] y le lanzó un cambio. Y Headley dijo, 'Rayos, ese fue un sinker asqueroso'. Y yo no quería decirle que ese fue un cambio".

 

Mientras más Saltalamacchia pensaba sobre ese intercambio, más se reía de él. Pero él todavía no estaba seguro de si debía estar content de que un bateador quedara tan confundido con ese pitcheo o preocupado de que su as lanzaba un cambio tan duro.

 

"No sabía cómo reaccionar", dijo Saltalamacchia, "si pensar que era algo bueno o algo malo".

 

Pero de cualquier manera, eso encaja bien en la forma completa de lanzar de Fernández -- y en su vida.

 

"Desde el inicio, el tipo está con el pie sobre el pedal todo el tiempo, y no lo quiere soltar", dijo Saltalamacchia. "Está emocionado. ¿Sabes que los árbitros, entre entradas, ted an 2 minutos y medio para reanudar la acción? Bueno, él está ya trepado en el montículo tras apenas minuto y medio. Uno piensa como que, 'Tómate tu tiempo'. Pero él le pone el pie al pedal y va hacia adelante siempre. No puedes detenerlo. Uno no quiere detenerlo. Es su ritmo, y así es que él trabaja".

 

El cuadrangular desde un tee

 

Y entonces estuvo el día en que Fernández contuvo a un grupo de jugadores de posición de los Marlins con una apuesta amistosa -- que resultó ser (¿qué más?) una trampa gigantesca.

 

"Él engañó a varios chicos el año pasado… al apostarles que él podía conectar un jonrón desde el plato con la bola sobre un tee de golf", dijo Cishek. "Y todo el mundo decía, 'No hay manera'. Eso es algo difícil de lograr, ¿cierto? Ahora no lo sé. Yo no soy bateador. Pero me imagino que sí es difícil de lograr, porque todos los bateadores decían, 'No hay manera que lo logre'.

 

"Así que consiguió que varios se apuntaran en la apuesta. Y claro. Al primer golpe. La sacó del estadio. Todos se volvieron locos. Pero lo que nadie sabía es que se la había pasado practicando todo el día. … Fue algo gracioso el verlo. Yo lo había visto practicando, analizando los ángulos y todo. Así que entonces, cuando él entró al camerino, a intentar que la gente apostara en su contra, y algunos mordieron el anzuelo, fue algo grandioso".

 

Y entonces, le preguntamos, ¿cuál es la moraleja de esta historia?

 

"No creas nada de lo que José te diga", dijo Cishek, riéndose a carcajadas. "Sí él dice que puede hacer algo, debes tomarle la palabra".

 

El espectáculo prejuego

 

Cuando la mayoría de los lanzadores se prepara para abrir un juego, ellos se retiran a su propio planeta silencioso. Pero no José Fernández.

 

"Él es único", dijo Redmond. "Él no es el tipo de lanzador que viene aquí a sentarse en su casillero y al que no le puedes hablar. Quiero decir, él está bateando en la jaula, él está intentando toques en la jaula, él está en mi oficina, él está sentado en el sofá, él me habla sobre varios bateadores. Y entonces sale, y vuelve. Está haciendo bromas con los chicos. Está en todas partes. Así que él es único. Yo nunca tuve la oportunidad de jugar con alguien así. Y así es que se comporta todos los días. … Solo que ese día que le toca lanzar, no puede esperar para salir. Realmente adora lanzar".

 

Pero cuando Fernández entra a la oficina del manager antes de una salida, según confesó Redmond, em ocasiones no es para hablar sobre pitcheo.

 

"Puede ser que quiera hablar sobre bateo", dijo Redmond. "Él quiere hacerle swing al primer pitcheo todo el tiempo, porque piensa que ese es el pitcheo que debería conectar en cada turno. Así que él te diría, 'Vamos, Red. Me debes dejar que le bate a ese primer pitcheo'".

 

Para que quede en record, Fernández ha ido a batear en ocho ocasiones este año -- y le ha hecho swing al primer pitcheo en la mitad de esos viajes. Y no ha podido conectar ni una sola de esas pelotas.

 

El premio

 

En enero pasado, Fernández fue invitado a asistir a la cena de los escritores de béisbol de Nueva York, para aceptar su premio como Novato del Año en la Liga Nacional. Así que, naturalmente, una delegación de la oficina central de los Marlins fue con él, y ocupó una gran mesa en el salón.

 

Y tal y como el gerente Dan Jennings lo recuerda, luego que Fernández aceptara el premio en el podio, él volvió a la mesa de su equipo y le dijo a todos en ella: "Quiero estar allá arriba de nuevo el año que viene también".

 

Y eso, por supuesto, solo puede significar una cosa. Que tiene planes de ganar esta vez el Cy Young, ¿cierto?

 

"Bueno, no pienso que él pueda ser el novato del año de nuevo", dijo Jennings sin expresión e su rostro. "Ya él marcó como logro esa cajita en su expediente".

 

El fuego

 

Tratamos de conseguir un reporte de los que los bateadores contrarios le dicen a sus compañeros de los Marlins luego que llegan a base ante Fernández. Pero esa tarea resultó ser más difícil que lo que habíamos previsto.

 

"De vez en cuando, alguien dirá algo como, 'Ese es el mejor repertorio que haya visto'", dijo Greg Dobbs, quien abrió 47 partidos en la primera base para los Marlins el año pasado. "Pero no hubo muchas conversaciones como esa, porque no hubo muchos chicos que llegaran a esa base. No permitió muchos imparables".

 

Sí, buen punto. En realidad Fernández tuvo mejor promedio al bate (.220) que el promedio que tuvieron sus contrarios (.182). Pero como ilustró ese episodio donde se enredó a gritos con McCann el año pasado, la extravagancia de Fernández ha servido como encendedor de fuegos ocasionales en el otro camerino. Así que sus compañeros en ocasiones tienen que dar explicaciones -- que su as no tiene malas intenciones. Es solo que su motor tiene una sola velocidad.

 

"Yo no quiero cambiar lo que él es o lo que está haciendo", dijo Saltalamacchia. "Pero uno puede ver eso en la manera en la que maneja ciertas cosas. Él quiere ser grande. No hay nada malo con eso. Pero en ocasiones uno tiene que entender la situación en la que está, y cuando echar hacia atrás, y cuando es momento de seguir adelante. Pero ahora mismo, el solo tiene un ritmo, el de ir a 100 millas por hora. Y no puedo decir que eso sea malo, porque para él, obviamente es algo que le funciona".

 

Cishek se hizo eco de eso, al mover su cabeza y decir: "Se le ve en su rostro. De la manera en que se comporta allá afuera. No es que quiera tratar de aparentar lo que no es, o de caerle mal a la gente. Es solo que quiere retirar a cada bateador al que se enfrenta. Cuando permite un hit, se molesta consigo mismo. Si estamos en las prácticas de bateo, quiere batear más que nadie. Si deja caer una pelota, se grita a sí mismo y todo. Es solo un perfeccionista".

 

Así que este no es un tipo que ni siquiera se da cuenta que puede calentar a los contrarios. Es solo que él es tan talentoso, tan confiado y tan entregado, que espera poder ponchar a 20 contrarios cada noche.

 

"Oh, él definitivamente piensa que puede hacerlo", dijo Cishek. "Te digo, si permite un hit, digamos, en la primera entrada, se molesta muchísimo. Él se pondría como, 'Mano, no puedo creer que permití un hit'. Así es que se comporta siempre".

 

Entonces se puede entender las razones por las que algunos bateadores malentiendan esa reacción de él. Pero él se está convirtiendo en una figura más querida en el Sur de la Florida con cada salida al montículo. Cuidado, LeBron.

 

"Mis hijos han estado alrededor de él, este es su segundo año", dijo Redmond. "y mis chicos se despertaron en el Día Inaugural y me dijeron, 'Papá, no podemos esperar para ver a José lanzar esta noche'. Estamos hablando de chicos de 13 y 11 años. Y no podían esperar.

 

"Él tiene mucha gente que lo adora. Uno puede ver eso cuando lanza aquí en Miami. Las multitudes son eléctricas. Mucha gente viene para verlo a él. Como dije el año pasado, él trajo mucha emoción a Miami justo cuando la necesitábamos. Y todavía la necesitamos".

 

Y una cosa que ellos aprendieron sobre José Fernández en sus primeros 32 viajes a un montículo de Grandes Ligas: Si necesitas emoción, él es el hombre que andas buscando.

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Miguel CabreraAP Photo/Paul SancyaA los 31 años, los números de Cabrera comparan con los de Pete Rose y Hank Aaron
"Si él se mantiene saludable, no veo ninguna razón por la cual él no pueda ser el mejor bateador de todos los tiempos"

-- Justin Verlander, refiriéndose a Miguel Cabrera

¿Así que el Mejor Bateador de Todos los Tiempos, eh?

Justin Verlander dijo eso hace 10 días, cuando Cabrera firmó el contrato más caro de la historia del deporte profesional en Norteamérica -- y apenas una semana antes de que Cabrera se uniera al prestigioso club de los 2000 hits.

A los (wow) 30 años de edad.

Así que pensemos seriamente al respecto. ¿Es realmente posible que Miguel Cabrera pueda terminar siendo considerado algún día como El Mejor Bateador de Todos los Tiempos?

Bueno, en realidad obviamente hay un montón de maneras de analizar el asunto. Así que consideremos a algunas de ellas.

¿Podrá alcanzar a Pete Rose?

Ese fue el vaticinio de Torii Hunter el día en que Cabrera firmó ese contrato. "¿Pete Rose? Él definitivamente puede alcanzarlo -- y con poder", dijo Hunter.

Esperen un segundo. Miggy cumplirá 31 años en una semana y media y él todavía no está ni a mitad de camino de alcanzar a Rose. Él todavía necesita 2254 imparables más para llegar a 4256, y uno no necesita usar a los dedos de ambas manos para contar cuantos hombres han llegado a acumular esa cantidad de hits tras tener la misma edad de Cabrera.

Esa lista selecta contiene a precisamente tres nombres: Rose, Sam Rice y el generador de imparables del siglo 19 Cap Anson. Miggy ya ha obtenido más jonrones que ellos tres juntos.

A continuación está la tabla de líderes en esa categoría -- Mayor Cantidad de Hits, A Partir de La Temporada con 31 Años de Edad, según el maravilloso índice de Jugadores de baseball-reference.com.

1. Rose (1972-86), 2,532
2. Rice (1921-34), 2,350
3. Anson (1883-97), 2,272
4. Honus Wagner (1905-17), 2,043
5. Paul Molitor (1988-98), 1,988

Tanto Rose como Anson jugaron hasta los 45, Rice se mantuvo vigente hasta los 44. Wagner estuvo firme hasta los 43. ¿Podrá Cabrera tener ese tipo de longevidad? ¿Podrá él mantenerse lo suficientemente entero como para hacerlo? ¿Estará lo suficiente motivado para lograrlo? Avisen en una década, ¿OK?

Por cierto, aquí están los únicos seis peloteros en la era divisional que llegaron a estar a 500 hits o menos de los 2200 tras tener la misma edad que Cabrera: Molitor, Ichiro Suzuki (1,824), Omar Vizquel (1,805),Craig Biggio (1,781), Carl Yastrzemski (1,716) y Dave Winfield (1,711).

¿Podrá alcanzar a Barry Bonds?

Para que conste, Cabrera (366 cuadrangulares) no está ni siquiera a mitad de camino del total de jonrones obtenidos por Bonds (762), o siquiera a mitad de camino de los 755 de Hank Aaron. Miggy necesitaría 396 para alcanzar a Bonds, 389 para igualar a Aaron. ¿Tú crees que eso vaya a suceder? Pues yo no.

Aquí están los únicos tres hombres que jamás consiguieron al menos 389 cuadrangulares a partir de la temporada en la que cumplieron 31 años, según el Índice de Jugadores. Puede ser que los conozcas.

Bonds, 470
Babe Ruth, 405
Aaron, 389

Lo más interesante de todo en este caso es que los tres peloteros con la mayor cantidad de jonrones de todos los tiempos tenían la misma cantidad de cuadrangulares que los que posee Cabrera actualmente -- o menos. Aaron tenía exactamente 366 a los 30. Ruth tenía 309. Bonds contaba con 308. Así que claramente esto no puede ser descartado. Yo todavía apostaría por que obtiene menos. ¿Y tú qué harías?

¿Podrá alcanzar a Hank Aaron?

Un vaticinio adicional sobre Cabrera, cortesía de Torii Hunter: "Estamos hablando de un tipo [que puede conseguir] 4000 hits y 600 jonrones o más. O sea, ¿Quién hace eso? ¿Acaso es humano?

¿Así que quién hace eso? Nadie lo hace, gracias por preguntar.

Los únicos dos miembros del Club de los 4,000 hits -- Rose y Ty Cobb -- tuvieron 277 jonrones entre ambos. Así que el que lleva la batuta en el club de muchos pero muchos hits y jonrones es Aaron, naturalmente. ¿A quién esperabas? ¿A Juan Pierre?

Aaron es el único pelotero en la historia que terminó su carrera con más de 3500 imparables (3771) y más de 500 jonrones (755). Stan Musial (3630/475) y Yastrzemski (3419/452) son los únicos otros que siquiera se le acercan.

Así que el tema es el siguiente: Cabrera necesitaría otros 1769 hits y otros 389 jonrones para terminar su carrera con los números de Aaron. ¿Acaso creen que eso es fácil? Vuelvan a adivinar.

¿Sábes cuantos bateadores han acumulado esa cantidad de hits y cuadrangulares tras cumplir la misma edad que Miggy? Ninguno. A continuación presentamos la lista de los miembros del Club de los 1500 Hits/300 Jonrones a Partir de los 31 Años.

Y hasta allí llegamos. Aquellos que estuvieron cerca: Bonds (1499/470) y Andrés Galarraga (1503/293).

Así que, al simplificar el asunto, la tarea de Cabrera es básicamente emular la segunda mitad de la carrera de Aaron -- y luego superarlo. Pero por si acaso tú nunca te diste cuenta, la primera mitad de la carrera de Cabrera ha sido peculiarmente similar a la de Aaron, sí es que eliges comparar a las estadísticas adecuadas, de todos modos.

Échenle un vistazo a los siguientes números de ambos hasta la temporada en la que tuvieron 30 años (o sea que las estadísticas de Cabrera esta temporada no están incluidas, ya que él jugará la mayor parte de esta campaña con 31):

¿Así que Miguel Cabrera en verdad terminará siendo El Mejor Bateador de Todos los Tiempos? No apuestes a tu casa en la playa en ello. Sin embargo, mientras uno revisa a aquellos números conseguidos por Hank Aaron más y más, no es tan difícil pensar que aquel vaticinio divertido de Justin Verlander no es tan descabellado comparado con la primera vez que lo leíste, ¿o no?

Lanzamientos Descontrolados

Curiosidades divertidas de la primera semana de la temporada:

"Lesión" de la Semana: Carlos González tuvo que salir del juego de los Rockies el miércoles en la sexta entrada tras, esteee... tragarse su tabaco de mascar, y solo digamos que no se sintió de lo más bien. Esta es solamente una razón más para no masticar, niños.

• Ponche Especial de la Semana: Yu Darvish se convirtió en el lanzador más rápido de la historia en llegar a 500 ponches en su carrera el domingo (en 401 entradas y dos tercios, durante apenas su juego número 62 como abridor). Que yo sepa, el abridor más lento en llegar a esa marca durante la era de expansión fue Vern Ruhle (1405 entradas, más de 188 juegos y 325 visitas a la lomita).

Simetría Estadística de la Semana: Tal y como dijo nuestro leal lector Brian Pollina, todos y cada uno de los ocho Medias Rojas que disputaron el juego entero tuvieron exactamente 1 hit en 4 turnos al bate. ¿Qué tan peculiar fue eso? Bueno, sucedió por apenas octava vez en los últimos 100 años, por cierto.

Máquina de Cuadrangulares de la Semana: Los Diamondbacks van a inspirarse y arruinar este párrafo pero, solo para que sepas, nadie ha conseguido 50 cuadrangulares para un equipo que haya ganado menos de 50 juegos. Sin embargo, Mark Trumbo tiene cinco jonrones en su haber. Los Diamondbacks, por su parte, tienen dos victorias. Solo lo menciono nomás.

Por otro lado& Wade Miley tuvo tres imparables para los D-backs el domingo. Él es un lanzador. Allen Craig ha conseguido dos hits en toda la temporada (en 22 turnos al bate). Él es uno de los mejores bateadores de la actualidad. Solo lo menciono nomás.

Máquina de Impulsar Carreras de la Semana: Chris Colabello impulsó seis carreras en un juego. Chipper Jones nunca impulsó seis carreras en un juego. Jamás.

Máquina de Conseguir Hits de la Semana: Emilio Bonifacio había tenido apenas un juego con cuatro imparables desde la segunda mitad de la temporada en el 2009. Él ya tuvo un juego con cuatro y otro con cinco en sus primeras dos presentaciones de esta temporada. El béisbol es maravilloso, ¿no?

Nota Impresionante de la Semana: Félix Hernández poncho a 11 Ángeles en seis entradas en el Día Inaugural pero estaba perdiendo cuando salió del juego. Luego los Marineros lograron hacer algo milagroso: Ellos anotaron dos carreras en la parte alta de la séptima y lo convirtieron en el lanzador ganador. Solamente para que sepas lo duro que es ser Félix, él no había sido parte de un juego en el cual él salió perdiendo y terminó ganando desde el 18 de septiembre del 2009. Eso fue hace 136 juegos para él, sí es que estás contando.

E-pidemia de la Semana: Tal y como reporta nuestro leal lector Tom Wilson, el jugador de los Rays Brandon Guyer fue la inspiración de una venta de dos-al-precio-de-uno el viernes. Dos batazos, dos errores de los Vigilantes, y todo en un mismo turno al bate. Así fue como esto sucedió: Primero que nada, él tuvo una pelota que se fue foul pero que se le cayó a Prince Fielder. Ahí tienes a la primera E. Luego el siguiente batazo de Guyer fue una bola por tierra que picaba rumbo a tercera base. Adrián Beltre la agarró mal y la lanzó tarde. Dos errores en dos batazos. En un mismo turno al bate. Uno no ve algo así muy seguido.

Notas de la Semana del Departamento de Uno Nunca Sabe: OK, ¿quién vio venir a las siguientes cosas?: El primer jugador con un juego de dos jonrones o más fue Alejandro De Aza. & Gio González consiguió un cuadrangular antes que los Yankees tengan uno como equipo& y Víctor Martínez robó una base antes que Billy Hamilton. El béisbol es único.

Jugador Más Lento de la Semana: Finalmente, los evaluadores presentes en el juego del jueves entre los Nacionales y los Mets determinaron que Bartolo Colón tardó 7,8 segundos en "correr" hasta primera base tras una bola por tierra hacia el campocorto. Y así fue como se hizo historia. "Es el peor tiempo que he visto desde que me dedico a esto", dijo uno de los evaluadores. "Pero en realidad no me sorprendería sí él llegase a quebrar ese mismo récord antes de que termine esta temporada".

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CLEARWATER, Fla. -- En Pirates City, Jason Grilli ya bromeaba refiriéndose el domingo a A.J. Burnett como "el fantasma de A.J.".

Pero, mientras los Piratas comenzaban su primer día oficial de La Vida Después de A.J., quien fuera su as estaba frente a las cámaras vistiendo su nuevo uniforme de los Filis, intentando explicar una frase que sus viejos amigos en Pittsburgh están intentando descifrar todavía.

A.J. Burnett
AP Photo/Charlie NeibergallDespués de unirse a los Filis, A.J. Burnett lanzará con su quinto equipo en grandes ligas.
Estas fueron las palabras que pronunció el pasado otoño: "Volveré con los Piratas o me retiraré".

Y aquí, para su lectura cuidadosa, les presentamos las palabas que dijo el domingo cuando, al final, él terminó eligiendo la opción C -- y no la (A) volver a los Piratas o (B) retirarse:

"En ese punto, en ese momento, ahí es donde estaba", dijo Burnett, en el día en que se anunció oficialmente su contrato de un año con los Filis. "Saben, fue un año muy largo. Fue un año sensacional. Divertido. Pero cuando dije eso, en ese momento, es donde me encontraba, con mi familia y mis pensamientos. No me apegué a eso, obviamente".

Correcto. Obviamente. Lo que hizo, dijo repetidamente el domingo, fue hacer una elección de vida. Una elección para jugar tan cerca de su familia en Maryland -- "a una distancia corta", hora y media de Filadelfia, dijo -- como fuera posible.

(Ahora, para ustedes, genios de la geografía, sí, es correcto que Washington y Baltimore están más cerca de Monkton, Md. de lo que está Filadelfia. Tan cerca, de hecho, que él pudo haber eliminado una que otra escala. Pero cuando se le preguntó el domingo qué tanto interés tuvo de los dos equipos que juegan en esas ciudades, Burnett respondió, concisamente, "No mucho". Ahí lo tienen. Ahora, es momento de que busquen en Google Maps).

Mientras tanto, en el campamento de los Piratas, si inyectaran el suero de la verdad a los directivos del equipo, hay una buena oportunidad de que ellos crearan la teoría de que la elección de Burnett fue igual de importante respecto al dinero como a la corta distancia de traslado. Pero sus antiguos compañeros optaron por la ruta diplomática, como señal de respeto a todo lo que hizo Burnett, dentro y fuera del campo, en sus dos temporadas con Pittsburgh.

"Lo que la gente no se da cuenta", dice Grilli, "es que él tiene mayor fanfarria y unos compañeros de equipo más grandes en casa. Todos los tenemos. Y a vida familiar es muy retadora en este oficio. Así que no lo culpo por elegir estar cerca de su familia. Nadie puede culpar a alguien por eso. Su familia, son buenas personas. Y sé que sus hijos estarán muy emocionados. Sé que tiene dos hijos que lo idolatran. Así que probablemente ellos dijeron, 'Papá, todavía queremos que juegues'".

Burnett, de hecho, tiene dos hijos, de 9 años (Ashton) y de 12 años (Allan Jr.). Él los entrena en básquetbol. Es un padre dedicado. Y no hay nada mejor que un jugador que le da a sus hijos la oportunidad de apreciar verdaderamente el oficio que tiene su padre.

Pero nadie debe ignorar que, de hecho, también hubo un componente financiero para esta decisiónespecíficamente la diferencia entre la oferta de los Filis (un año, $16 millones, más una opción mutua y/o del jugador que podría agregar hasta $14 millones más), y lo que los Piratas estaban dispuestos a pagarle (supuestamente alrededor de $12 millones por un año).

Sin embargo, ese componente fue el que Burnett se aseguró de minimizar.

Cuando se le preguntó si estuvo en realidad cerca de firmar de nuevo con los Piratas, dijo: "Estuvo cerca por ambas partes. Pero, ¿saben algo? Lo pondré de forma sencilla. Por primera vez en mi carrera, tomé una decisión que no se trató de A.J. Burnett. Se trató de mi esposa. Se trató de mis hijos. Se trató de jugar en algún sitio cercano a casa, donde todavía puede hacer lo que me gusta. Y eso se siente bien. No hubo mucho qué pensar".

Sin embargo, es un contrato complicado, uno que refleja tanto el deseo de Burnett por lanzar cerca de casa y que él todavía quería recibir un sueldo acorde a su valor de mercado, luego de una campaña en donde encabezó la Liga Nacional en promedio de ponches con 9.8 ponches por cada nueve innings).

Además de su suelo de $15 millones este año, señalan fuentes, hay una opción mutua que vale otros $15 millones, o una cláusula de recisión de $1 millón. Así que bajo ese escenario, él podría ganar $30 millones en las próximas dos temporadas, más incentivos.

Pero, incluso si ambas partes no ejercen esa opción, Burnett tiene también una opción de jugador para 2015 que podría valer entre $7.5 millones y $12.75 millones, dependiendo de su actuación esta temporada. Y luego están los $1.75 millones que una fuente describió como bonos de rendimiento "alcanzables" en cada una de las dos campañas.

Igual de significativo es que él tiene una cláusula limitada para vetar canjes, que le permite bloquear a 20 equipos, nombrando a solamente nueve equipos con los que estaría de acuerdo para ser canjeado. Así que entre su salario, la estructura de su contrato y la cláusula de vetar canjes, él sería más difícil de cambiar en julio que el veterano promedio con contrato de un año -- a menos que él quiera ser canjeado.

Pero, cuando se le preguntó qué tan importante era la cláusula para vetar canjes, Burnett respondió, riéndose: "Tuvo algo que ver, supongo. Pero, siendo honestos, no conozco todas las cláusulas de mi contrato".

"Es una cláusula limitada de veto", dijo su nuevo gerente general, Rubén Amaro Jr., a dos pies de distancia.

"OK", dijo Burnett, con una risa más grande. "Ya veremos el resto del contrato posteriormente".

Bueno, ellos tendrán mucho tiempo para revisar cada detalle porque, como señala esa brillante gorra roja indicaba claramente, A.J. Burnett ya no está más en Pittsburgh, Toto.

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Las imágenes todavía nos aterran, aún tantos meses y años después.

Brandon McCarthy, tirado en la lomita de Oakland, agarrándose la cabeza.

En Toronto, J.A. Happ era retirado del diamante en una camilla tras absorber un batazo de línea en el parietal izquierdo de la cabeza.

Brandon McCarthy golpe cabeza 2
AP Photo/The Contra Costa Times/Doug DuranMcCarthy tuvo que ser sometido a una cirugía de emergencia tras el golpe sufrido el 5 de septiembre de 2012.
Los compañeros de Alex Cobb veían lo que ocurría en Tampa Bay con horror mientras él se retorcía del dolor en la lomita.

Estas son imágenes que no solo nos recuerdan lo peligroso que puede ser el béisbol para aquellos hombres que lanzan la pelota como trabajo, sino que nos recuerda que este deporte tiene la obligación de hacer lo posible para proteger a dichos hombres.

Así que cuando nos enteramos este martes que las Grandes Ligas finalmente había aprobado una gorra con un relleno especial que protegerá a las cabezas de los lanzadores de pelotas que vayan en su dirección, creíamos que era una gran noticia...

Excepto por un pequeño detalle, una pregunta menor que alguien debe hacer (así que porque no lo hago yo):

¿Alguien en verdad va a ponerse esa cosa?

Ups. Todo parece indicar que eso no va a suceder.

¿Cómo sé eso? Bueno, este martes yo hablé con tres lanzadores que habían visto a sus cráneos fracturados por pelotas que chocaron con sus respectivas cabezas a demasiada velocidad -- McCarthy (actual miembro de los Diamondbacks), Chris Young de los Nacionales y un compañero de McCarthy en Arizona, Brad Ziegler.

Todos ellos me dibujaron un paisaje conflictuado sobre lo que esta nueva innovación representa.

Buena idea. Ofrece protección verdadera. Un buen paso hacia adelante en la dirección correcta.

Sin embargo...

Para su decepción generalizada, ese tipo de gorra no es algo diseñado de una manera en la cual la gran mayoría de los lanzadores de las Grandes Ligas se sentiría dispuesto a promover o vestirla en un juego.

"Eso es lo que les dije", McCarthy said. "Les avisé que yo simplemente no creo que nadie vaya a ponérselo".

Y por nadie, él hasta se refiere a sí mismo.

"Yo no me lo voy a poner en su forma actual", él dijo, decisivamente.

Esa es una declaración contundente de parte de un hombre que se ha convertido en un símbolo viviente del riesgo que cada lanzador toma en sus manos cada vez que la pelota deja su mano.

Pero él no es el único que piensa de esa manera, sino que varios otros concuerdan con su punto de vista, aún lanzadores que se ven particularmente afectados por el tema

"Mira, sí hay algo disponible que satisfaga a los requerimientos de protección y a la misma vez no perjudique el rendimiento de uno, los jugadores se lo van a poner", dijo Young, quien en el 2008 fue golpeado en la cara por un batazo con potencia de cohete dirigido a la lomita de parte de Albert Pujols. "Los peloteros se preocupan por su bienestar hoy en día. Todos estamos empezando a comprender la gravedad de las lesiones cerebrales y de la cabeza, y nadie está más expuesto que los lanzadores. ...

"Pero," él dijo, "No soy muy optimista al respecto".

¿Pero por qué no? ¿Qué razones podrían tener estos hombres para no ponerse eso? ¿Cómo, uno se pregunta, podría un lanzador siquiera contemplar no ponérselo tras vivir en carne propia a la pesadilla de una pelota de béisbol yendo directamente hacia su cara a toda velocidad?

Porque esos mismos hombres nos dicen que la gorra se ve rara. Y que se sacude en su cabeza cuando se mueven. Y los hace transpirar.

Esto no es cuestión de vanidad, de estilo, o de que los peloteros son demasiado machos.

Es un problema importante.

"Al final", dijo Young, "todo termina siendo sobre como rinde uno. Y para poder rendir bien, uno tiene que sentirse cómodo con su uniforme. Si estás incómodo con lo que llevas puesto, entonces eso va a afectar tu rendimiento".

Antes de que tu voz de vigilante de la seguridad colectiva diga "eso es una locura", tú tienes que recordar algo:

Estas son las Grandes Ligas.

Si no rindes, tu equipo va a encontrar a alguien que sí lo haga en tu lugar. Punto final.

Así que en este caso, "incómodo" no tiene un significado ordinario para un lanzador en las Grandes Ligas que para tí probándote un nuevo par de jeans en Abercrombie & Fitch. ¿Entendiste?

Ziegler, quien sufrió el impacto de un batazo de línea en la cabeza mientras lanzaba en las ligas menores en el 2004, tuvo la oportunidad de probarse la nueva gorra protectora durante una reunión de la cúpula de la asociación de jugadores este invierno y nuevamente cuando McCarthy la trajo a los entrenamientos pre-primaverales de los Diamondbacks. Su conclusión fue contundente.

"Creo que tomaría mucho tiempo acostumbrarse a ella", dijo Ziegler. "No es muy pesada, así que el peso no es el problema. El problema es como cuelga a los lados y la puedes ver con el rabillo del ojo"

. Eventualmente, los jugadores podrían no tener más opción que acostumbrarse a eso. Pero ese no es el único problema. Un pelotero sabe cómo se siente ponerse una gorra tras tener una puesta durante toda su vida, y esta se siente completamente distinta.

Las gorras "normales" se sienten bien al ajustarse perfectamente "alrededor de toda tu cabeza", dijo Ziegler. Las gorras protectoras están hechas de una manera distinta, así que ellas solo se ajustan bien a la frente y la parte de arriba de la cabeza.

Sin embargo, según él, se siente un "hueco" entre esas dos partes de la cabeza que él describe como tener una peluca de payaso puesta.

Vale la pena decir esto nuevamente, quizás, con el tiempo, todos podrían acostumbrarse a eso.

Sin embargo, McCarthy dice que hay problemas mucho más grandes que ese. Él lo sabe mejor que nadie, ya que ha pasado los últimos ocho meses trabajando junto a las Grandes Ligas y 4Licensing Corp., los encargados de desarrollar esta gorra nueva. Así que él se la ha puesto más que nadie  y tuvo serios inconvenientes cuando intentó lanzar, correr y jugar con ella puesta.

"Es algo que, si solamente te la pones en la cabeza, no lo sientes", dijo McCarthy. "Pero si no transpiras y te mueves por el diamante con ella puesta, no vas a entender lo raro que se siente".

"Se parece a uno de esos gorros que visten los choferes de trenes o, en realidad, la gorra de un niño que reparte periódicos", él continuó. "Se corre hacia un lado, así que no sientes que se ajusta bien a tu cabeza. Si tu cabeza se mueve un poco, la gorra también. Lo sientes. Lo notas".

Eso es una alerta roja para un lanzador de las Grandes Ligas. Otro lanzador veterano como Bronson Arroyo, lo describió de la siguiente manera el martes: "Sí tu juegas pensando en lo que llevas puesto en tu cabeza mientras estás en la lomita, no te vas a poder concentrar en hacer tu trabajo. Creo que es así de simple".

Además, hay otras maneras en las que la gorra no satisfice los requerimientos de aquellos que la necesitan, y nadie necesita explicárselas a Young.

Una gorra protectora no lo hubiese ayudado en lo más mínimo cuando ese proyectil proveniente del bate de Pujols chocó con su nariz y su frente. Así que lo que a él le gustaría ver, en sus propias palabras, es una variedad de productos protectores, no solamente una gorra.

"Estuve pensando en algo como cascos de hockey sobre hielo con visores", dijo Young. "He visto a jugadores de hockey sobre hielo absorber tiros a 100 millas por hora que se desvían en el visor y están de lo más bien. & Así que me encantaría ver a una de esas compañías de hockey empezar a hacer un casco que se vea cool con el logo de los Nationals o los Mets para luego presentarlo y dejar que lo probemos".

Desafortunadamente, él dice, "Nadie de las Grandes Ligas jamás ha hablado conmigo. Solamente los periodistas".

Bueno, eso debe cambiar, pero no es lo único que debe cambiar. Entiendo a todas las razones por las cuales un pelotero tendría serias preocupaciones sobre ponerse esta gorra, pero todavía no puedo sacarme a la siguiente duda de encima:

Supongamos que un jugador no la utiliza, y supongamos que él termina siendo uno de los que corre con mala suerte. Supongamos que se convierte en el próximo Brandon McCarthy o Chris Young. Después, mientras él espera y reza para que su cabeza se cure exitosamente, ¿él no se preguntará sí debió haberse puesto esa gorra?

"Estoy bien al tanto de que utilizarla tiene sus ventajas", dijo Ziegler. "Hasta hablé con mi esposa al respecto y le pregunté '¿Qué opinas? ¿Quieres que me la ponga?', y ella respondió 'No lo sé, tengo que pensarlo'. Yo le dije que, 'sí tú quieres que lo haga, lo haré', ya que entiendo a la perfección que sí algo llegase a pasarle a mi vida eso no me afecta a mí nada más. & Sin embargo, todavía no sé lo que voy a hacer. No estoy totalmente en contra de ponérmela. Pero no planeo hacerlo".

Y si tipos como él no se la van a poner, ¿cuáles son las probabilidades de que todos los otros lanzadores que se sienten como que son a prueba de balas jamás se la vayan a poner? No son muchas.

Sin embargo, este sigue siendo un paso hacia adelante, según Brandon McCarthy. Solamente no lo suficientemente hacia adelante. El diseño y el timing no son los apropiados. Pero sigue siendo un paso hacia adelante. Un paso importante.

"Ahora," dijo McCarthy, un hombre que piensa sobre esto cada vez que se pone un uniforme de béisbol, "depende de todos pensar en una gorra que en verdad podamos usar".

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Espero que los estimados zares de la repetición --John Schuerholz, Joe Torre and Tony La Russa-- estuvieran viendo el juego por el título de la Conferencia Nacional de la NFL el domingo.

¿Por qué? Porque ahí había un mensaje en el que el increíble juego del futbol americano que no debe perderse en el béisbol:

No importan de cuántas jugadas alimentes tus máquinas de repetición y hagan lo correcto, la gente nunca estará contenta con las jugadas que no revisas y se malinterpretan. Yo sé lo fácil que es para todo el mundo en el béisbol no hacer caso para el murmullo de todo el país quejándose acerca de una regla lamentable en la NFL que no permitiría la repetición de la recuperación clara del balón de NaVorro Bowman en el fumble de Jermaine Kearse en el cuarto cuarto. Pero eso podría ser un error.

En vez de estar diciendo, "Ese es su problema", que todo mundo en el béisbol pudiera estar diciendo: "Eso fue un momento de aprendizaje".

Por un lado, Schuerholz, Torre y La Russa han hecho un trabajo fantástico creando un sistema de repetición en su deporte que podría finalmente hacer posible solucionar la mayor cantidad de los épicos, errores que cambian los juegos y que nos mantienen como adivinos de los medios de comunicación en los negocios 24/7. Woohoo.

Pero...

Por otro lado, el sistema además hace posible la manera de que otras jugadas importantes no tengan que ser revisadas nuevamente en su totalidad. Y como la no repetición del juego del domingo en Seattle nos recuerda, que nunca se va convertir en una evolución popular.

Al considerar algunas formas en que incluso se perdió en una marcación obvia en el béisbol que pudo no ser revisada bajo las nuevas reglas:

  • Los managers pueden elegir no desafiar la jugada porque es muy temprano en el juego y así estarían guardando sus desafíos
  • .

  • Los managers no desafían la jugada porque ya no tiene desafíos.
  • Un manager desafía el aspecto específico de una marcación (por ejemplo, un lanzamiento tardío) solo porque tiene un diferente punto de vista lo pondrá de manifiesto en la repetición (pierde la opción) -- y otro asunto no puede ser revisado porque no es parte de ese desafío.
  • La jugada ocurre dentro de los primeros seis innings, el manager no tiene desafíos, y los ampáyers no pueden permitir iniciar una revisión hasta la séptima.
  • La jugada ocurre en la séptima entrada o más tarde, el manager no tiene desafíos, y los ampáyers rechazan la "petición" del manager de revisar la jugada.
  • Los ampáyers acusan al equipo de hacer tiempo mientras están tratando de averiguar si lo impugnan o se niegan a revisar la jugada porque el desafío vino muy tarde.
  • La jugada en cuestión no se puede revisar bajo ninguna circunstancia: obstrucción, interferencia, el legendario "juego de barrio", marcación de trampa o captura en el infield, revisión de swings y, por supuesto, bolas y strikes. Entre algunas otras.
  • Así que ¿Qué otras probabilidades de situaciones justo como esas hay que hagan erupción en un campo de béisbol cerca de ti? Oh, espera. Déjame reviso mi aplicación de calculadora. Ok, vamos a ver ahora. Calculé todas esas probabilidades, oh...

    Un cien por ciento. O para ser honesto, más del 700 por ciento.

    En otras palabras, es una cerradura. Un juego de niños. Inevitable. Diablos, está intrínsecamente construido dentro del sistema.

    ¿Y qué va a pasar cuando una controversial, clara, y corregible marcación no fuera revisada alguna noche -- tal vez porque ocurre a las 8:49 p.m. con dos outs en la sexta entrada en lugar de las 8:56 p.m. sin outs en la séptima (cuando los ampayers puedan marcar una revisión por su cuenta)? Ho-ho-ho. Sabes exactamente lo que estaría pasando.

    Vamos a tener un festín de tweets justo como uno que hizo erupción del domingo. Especialmente si uno de esos momentos se viene abajo en un juego Dodgers-Gigantes, un Yankees-Medias Rojas o cualquier juego de "Sunday Night Baseball" por ESPN que elevara las banderas en ese sistema a un escenario más grande.

    Por no hablar del séptimo juego en octubre.

    ¡Oh no!

    Me dio la oportunidad de sugerirle a La Russa la semana pasada que una vez que la gente tiene el sabor de la repetición se hará más hambrienta de más. Y cuando eso pasé, le pregunté ¿Qué va a pasar cuando los aficionados, jugadores y ejecutivos comiencen a preguntar por más repetición, no menos?

    "Entonces vamos a echar un vistazo a eso", dijo. "Y si tiene sentido, siempre podremos expandirlo más tarde".

    Afortunadamente, ese fue exactamente el mismo mensaje que hemos escuchado de Torre, Schuerholz y Bud Selig sobre la repetición: Este es solo el comienzo. Esperamos muchos retoques, ajustes y cambios en las siguientes tres temporadas.

    Bueno, eso es genial. Pero entre tanto, habrá momentos como el momento en Seattleel domingo (espero que menos torsiones de ligamentos de rodilla en 86 direcciones). En corto plazo, se presentarán marcaciones que podrán ser corregidas y que no debieron arreglarse. Garantizado.

    Entonces cuando los gritos y chillidos se vayan hasta aproximadamente 1.4 segundos en los versos de Twitter, una cosa los poderes-que-hay en el béisbol no estarán en condiciones de decir:

    "Yo no se los advertí".

    Y eso va doble por NaVorro Bowman.

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    ¿Así que Alex Rodríguez está "100 por ciento seguro" de que él estará en el entrenamiento primaveral el próximo mes?

    ¿En serio?

    ¿De qué entrenamiento primaveral habla?

    El entrenamiento primaveral de las Estrellas Suspendidas Toda La Temporada. Si es que puede encontrarlo. O inventarlo.

    Pero, ¿el entrenamiento primaveral de los Yankees de Nueva York ? ¿En el George M. Steinbrenner Field?

    ¿En serio?

    Apostaría que hay la misma posibilidad de que Babe Ruth y Lou Gehrig vistan el uniforme en Steinbrenner Field esta primavera como de que A-Rod ponga un pie en ese campo.

    Tuve la oportunidad de hablar con varias fuentes de la industria que son sumamente familiares tanto como el contrato colectivo de trabajo del béisbol, y su acuerdo antidopaje. Ninguno de ellos está convencido de que esos acuerdos claramente le dan a un jugador como éste, que ha sido suspendido toda la temporada, el derecho para llegar el entrenamiento primaveral como si no pasara nada.

    Alex Rodriguez
    Tim Farrell/THE STAR-LEDGER/USA TODAY SportsA-Rod no está en el roster de ligas mayores, así que no necesita de un campo de grandes ligas.
    Primero, el lenguaje del acuerdo antidopaje cuando se refiere a los peloteros suspendidos acudiendo al entrenamiento primaveral, no podía ser más vago. De hecho, es tan vago, que no sería mala idea para que alguien pusiera una queja al respecto, para que podamos comprender qué rayos significa.

    Pero, a reserva de cuestiones legales adicionales, ese acuerdo solamente dice que la definición de un "partido" para el que esos jugadores están suspendidos "no incluye partidos de entrenamiento primaveral, juegos de entrenamiento primaveral extendido, o partidos de Ligas Invernales afiliadas".

    Sin embargo, en ninguna parte ese acuerdo específicamente le da el "derecho" a los jugadores suspendidos de asistir a los entrenamientos primaverales, o de jugar en los partidos de dichos entrenamientos.

    Y el lenguaje es "vago de forma intencional", confiesa una fuente, porque está diseñado para darle tanto al equipo como al jugador suspendido -pero que se supone volverá durante la temporada- una oportunidad para encontrar una forma de que el jugador adquiera cierto tipo de acondicionamiento para los partidos de la temporada por venir.

    Pero no hay precedente, obviamente, para un jugador que no volverá en absoluto esa temporada para llegar al campamento primaveral e involucrarse de inmediato en las entrenamientos de fildeo, prácticas de bateo en vivo y viajes en autobús a Fort Myers, como si fuera uno más de los muchachos.

    Piensen acerca de ese concepto por un segundo. A-Rod como "uno de los muchachos". A estas alturas, es más probable que los Yankees consideren a Kei Igawa como uno de los muchachos y no a A-Rod. Carl Pavano tiene más méritos para ser uno de los muchachos que A-Rod.

    Entonces, si el lenguaje está diseñado para dar beneficios mutuos a ambos bandos, ¿qué beneficios tienen los Yankees al permitir que Rodríguez entre por esa puerta?

    Como Andrew Marchand reportó el domingo, incluso si A-Rod logra demostrar algún derecho legal para acudir al entrenamiento primaveral, no hay motivo alguno para que los Yankees le permitan acudir al entrenamiento primaveral de Grandes Ligas.

    ¿Por qué? Porque el entrenamiento primaveral de Grandes Ligas es para el roster de Grandes Ligas. Y, gracias a esa suspensión de todo el año, A-Rod ya no forma parte de un roster de Grandes Ligas.

    Así que podrían enviarlo a un campamento de ligas menores, supongo. O indicarle por dónde llegar a algún centro de rehabilitación al norte de Tampa. O asignarlo para recolectar naranjas honeybell en el huerto de cítricos favorito de la familia Steinebrenner en Lake Alfred.

    Recuerden, la decisión ahora es del equipo, no del jugador. Cualquier cosa que los Yankees decidan es imperativo que A-Rod la haga en el próximo año. En preparación para su retorno heroico en 2015, básicamente no tiene opciones. De lo contrario, sería una violación de su contrato.

    Y lo último que Rodríguez necesita hacer estos días es arriesgar esos $61 millones que los Yankees todavía le deben. Vaya, él debe de estar pagando esa cantidad en honorarios legales cada mes, ¿no?

    Los representantes de A-Rod insinuaron el sábado, tras conocer la decisión del árbitro, que él de hecho todavía necesita reportarse al entrenamiento primaveral. Después de todo, los tribunales considerarán su demanda inminente, que busca una orden temporal de restricción, que impida al béisbol imponer la decisión del árbitro.

    Pero, ¿qué tal si el juez se pone de su lado? ¿No tendría que reportarse, solo por si acaso?

    Sí. Eso creo. Pero los abogados familiarizados con este tipo de casos me dicen dos cosas: (1) Él no tiene ninguna oportunidad de ganar, como Lester Munson escribió en este portal durante el fin de semana. (2) Es casi seguro que la corte emitirá un veredicto en este caso antes del entrenamiento primaveral.

    Así que a menos que algo inesperado ocurra, la única razón por la que este hombre deba llegar al entrenamiento primaveral sería --¿qué más?para asegurarse que tengamos suficientes titulares de A-Rod el mes entrante para prevenir que nuestros portales de internet y cadenas se sobrecalienten.

    Pero definitivamente no hay ninguna cláusula en el acuerdo básico que le garantice a algún jugador el derecho de llamar la atención hacia él mismo lo más humanamente posible. Así que, ¿cuál es el punto?

    Ahora, desafortunadamente, no les puedo decir con precisión hacia dónde se dirige esta historia luego del entrenamiento primaveral. Nadie puede.

    Oh, quizá hay una excelente oportunidad de que tengamos más viajes de A-Rod en el futuro hacia su tribunal más cercano. Y esas son buenas noticias, porque el mundo de los medios y la comunidad legal dependen de ellos para sostenerse a estas alturas.

    Y también hay una excelente oportunidad de que veamos a A-Rod merodeando por las bancas del fútbol americano, en los restaurantes lujosos de moda en el Upper West Side, y en aproximadamente 1.2 trillones de encabezados en TMZ/People/Page Six/Gawker.

    Pero la próxima vez que lean una de esas historias especulando en los planes de este amigo para el entrenamiento primaveral, siéntanse con la libertad de soltar una pequeña risa. O mejor aún, suelten la carcajada.

    ¿Entrenamiento primaveral? ¿Para Alex Rodríguez? ¿En Steinebrenner Field? Sí, como no. Y los Yankees también reservarán un espacio el mes entrante para anunciar la fecha en que se develará la placa de Kyle Farnsworth en Monument Park.

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    ¡Uf! Otro año. Otro lote de resultados de votaciones del Salón de la Fama para examinar.

    Entonces, ¿qué les parece si dejamos de gritarnos los unos a los otros acerca de Jack Morris, Craig Biggio, Barry Bonds, Roger Clemens y, por supuesto, Dan Le Batard -- y comenzamos a analizar detalladamente estos resultados de una elección fascinante:

    Las leyendas y su desplome

    Durante meses, nos habíamos preguntado qué tipo de impacto tendría la llegada de Greg Maddux, Tom Glavine, Frank Thomas, Mike Mussina y Jeff Kent sobre los otros nombres en esta boleta.

    Bueno, ya sabemos ahora. Y les apuesto que no era lo que esperaban.

    Como escribí en otra columna, no fue a Bonds o Clemens o Mark McGwire a quien el grupo de este año terminaría afectando. Fue en mayor parte a un grupo de grandes jugadores, con credenciales legítimas y ninguna mancha aparente por PEDs, que probablemente nunca lo vieron venir.

    No es inusual que algunos jugadores pierdan votos en años de elección plagados de figuras. Pero ahora que ya he pasado mucho tiempo atestiguando la votación para el Salón de la Fama, puedo anunciar oficialmente que esto es inédito. Resumamos la masacre:

    Nueve jugadores perdieron al menos 30 votos respecto al año pasado. Seis jugadores perdieron al menos 50 votos. Cuatro cayeron al menos en 60 votos. Y uno (Lee Smith) vio cómo le restaban 101 votos. Más acerca de él en breve.

    Nunca había visto algo como esto en las 25 elecciones en las que he participado. Así que ahondemos en lo que ocurrió.

    Esos seis jugadores que perdieron 50 votos o más fueron seis veces que la cantidad de jugadores que habían sufrido eso en las previas 24 elecciones de forma combinada. En otras palabras, desde 1990, solamente un jugador había visto que se le evaporaran 50 votos o más en un año.

    Ese fue Jim Rice, quien perdió 57 votos en 1999 (y de todas formas llegó posteriormente al Salón de la Fama). Pero, increíblemente, los siguientes seis hombres corrieron con esa fortuna este año:

         Lee Smith: -101
         Alan Trammell: -72
         Larry Walker: -65
         Edgar Martínez: -60
         Curt Schilling: -54
         Fred McGriff: -51

    Ellos no son un grupo de ineptos al fondo de la boleta. Es un grupo al que debemos considerar seriamente, ya que cada jugador ha recolectado más de 130 votos en las elecciones previas. Ellos no jugaron un solo partido desde la elección del año pasado. Y de todas formas perdieron 403 votos de forma combinada. Que debe estar al mismo nivel que los mejores logros en sus carreras.

    Ustedes pueden relacionar eso directamente con el límite para votar por 10 jugadores en cada boleta. Muchas gracias. Sus méritos no cambiaron. Solamente lo hicieron los otros nombres en la boleta.

    Como mencioné, nueve jugadores perdieron 30 votos o más solamente en esta elección. Lo que es sorprendente, cuando se considera que solamente había habido nueve con este caso en las últimas 24 elecciones de forma conjunta. Aquí están esos nueve:

         57 Jim Rice (1999)
         49 Don Mattingly (2002)
         46 Tommy John (1999)
         45 Steve Garvey (1999)
         42 Garvey (2002)
         38 Rice (2002)
         36 Bernie Williams (2013)
         32 Orel Hershiser (2007)
         30 Jim Kaat (2002)

    Trammell había ascendido de forma constante en estas elecciones -- hasta que la arremetida de superestrellas llegó a la boleta. Y esa sobrecarga hizo que se desplomara de 211 votos a 119 en solamente dos años.

    Ningún jugador ha sufrido un desplome de 70 votos desde que Luis Tiant sufrió la pérdida de 85 votos en 1989 (cuando fue de 132 a 47). Pero la evaporación de los 72 sufragios de Trammell ha dañado severamente su candidatura, que se moverá al año 14 del limbo en la siguiente elección.

    Acerca del señor Smith

    Y luego tenemos a Lee Smith. Él quizá haya perdido su récord "de todos los tiempos" en rescates. Pero ahora tiene otro récord que puede considerar suyo:

    Mayor pérdida de votos de un año a otro (en totales) en la historia del Salón de la Fama.

    Nunca pensé que sería posible para cualquier candidato el perder 100 votos por arte de magia de un año a otro -- quizá porque nadie lo había hecho antes.

    Pero el desplome de 100 votos de Smith nos demuestra que puede pasar cualquier cosa actualmente. Revisé a cada jugador que recibió al menos 100 votos en cualquier elección. Y Smith ahora está en la cima de esta nada prestigiosa Lista de los 10 peloteros con mayor pérdida de votos:

         101 Lee Smith (2014)
         85 Luis Tiant (1989)
         76 Luis Aparicio (1981)
         72 Alan Trammell (2014)
         65 Larry Walker (2014)
         62 Mickey Lolich (1989)
         60 Edgar Martinez (2014)
         57 Jim Rice (1999)
         54 Max Carey (1956*)
         54 Curt Schilling (2014)

    (* antes de que comenzara el sistema moderno de votación en 1968)

    La única buena noticia que pude conseguirle a Smith fue: al menos no impuso el récord para mayor desplome en porcentaje de votación.

    Sí, afortunadamente ese 17.9 por ciento de desplome (de 47.8 por ciento el año pasado a 29.9 por ciento este año), solamente lo pone tercero en la lista de porcentajes. Lo superan: Aparicio (22.2 por ciento) en 1981 y Tiant (20.4 en 1989). Y si ustedes hacen cálculos en casa, sabrán que entonces, obviamente, había menos votantes en ese entonces.

    El retroceso de Morris

    Pobre Jack Morris. Llegó a 67.7 por ciento el año pasado -- y de hecho fue en reversa (61.5 por ciento) este año. Bueno, eso no se ve tan a menudo.

    En la historia moderna de la votación, solamente un jugador llegó a 67 por ciento o más alto en una elección -- y luego se desplomó al año siguiente. Ese fue Jim Bunning, quien cayó de 74.2 por ciento en 1989 a 63.3 en 1990 (y, al igual que Morris, necesitó que su destino del Salón de la Fama fuera decidido por el Comité de Veteranos).

    ¿El otro jugador, bajo este sistema de votación, que llega a 65 por ciento y luego pierde sufragios al siguiente año? Phil Niekro, quien cayó de 65.7 por ciento en 1993 a 59.9 por ciento en 1994.

    La indiferencia hacia los 3,000

    Fue una elección complicada para los integrantes del club de los 3,000 imparables.

    A Craig Biggio le faltaron dos votos para ser elegido. Rafael Palmeiro desapareció completamente de la boleta por terminar debajo del 5 por ciento (4.4). Y aquí tenemos qué significa eso:

    Asumiendo que Biggio sea electo eventualmente, él será el tercer pelotero con al menos 3,000 imparables que requiera mínimo tres votaciones para llegar al podio. Pero los otros dos llegaron antes de que naciera el sistema moderno de elección:

         Paul Waner (sexta votación), 1952
         Eddie Collins (cuarta votación), 1939

    En cuanto a Palmeiro, no necesitan consultar a ningún descendiente de Tris Speaker para saber que él es el primer jugador con al menos 3,000 hits y primero con al menos 500 cuadrangulares que aparece en la boleta y luego desaparece por falta de apoyo. Aquí tenemos el listado:

    Mayor cantidad de imparables, eliminados de la boleta:
         Rafael Palmeiro 3,020 (luego de cuatro elecciones)
         Harold Baines 2,866 (luego de cinco elecciones)
         Vada Pinson 2,757 (luego de 15 elecciones)
         Al Oliver 2,743 (luego de una elección)
         Rusty Staub 2,716 (luego de siete elecciones)

    Mayor cantidad de cuadrangulares, eliminados de la boleta:
         Rafael Palmeiro 569 (luego de cuatro elecciones)
         José Canseco 462 (luego de una elección)
         Dave Kingman 442 (luego de una elección)
         Juan González 434 (luego de dos elecciones)
         Darrell Evans 414 (luego de una elección)

    Central electoral

    Tres datos que pueden archivar como Información Inútil de Cooperstown:

    • Previo a este año, los periodistas habían elegido exactamente a un lanzador abridor (Bert Blyleven) al Salón de la Fama este milenio. Ahora, hay una oportunidad excelente de que tengamos a cinco seleccionados en apenas dos elecciones (Greg Maddux y Tom Glavine este año, Randy Johnson, Pedro Martínez y John Smoltz el próximo año). Habíamos tenido cinco en las 20 elecciones previas (Blyleven, Nolan Ryan, Don Sutton, Phil Niekro y Steve Carlton).

    • Solamente una vez en los 38 años previos, los periodistas habían elegido a dos lanzadores abridores el mismo año (Fergie Jenkins y Gaylord Perry en 1991). Y antes de eso, había ocurrido solamente dos veces desde 1947 (1972, con Sandy Koufax/Early Wynn, y 1976 con Roberts/Bob Lemon). Luego, sorprendentemente, llegó este año, cuando los periodistas seleccionaron a dos (Maddux/Glavine) del mismo equipo.

    • Y es seguro que los periodistas de béisbol sean apaleados todos los años en esta época. Pero ellos han sido mucho más selectivos acerca de a quién eligen, respecto a otros de los principales deportes. Incluso con tres peloteros seleccionados el miércoles, aquí está como se compara la elección de Grandes Ligas con la del Salón de la Fama del Fútbol Americano, y el Salón de la Fama Naismith Memorial del Básquetbol en años recientes:

    Jugadores seleccionados en las últimas seis votaciones      Béisbol 7
         Básquetbol 23
         Fútbol Americano 36

    Así que si alguien está "abaratando" el Salón de la Fama, no son los periodistas de béisbol, ¿OK? Es oficial.

    El club de un solo voto

    Finalmente, quiero agradecerle a Armando Benítez, Jacque Jones y Kenny Rogers por llegar al vestidor de uno de mis equipos Todos Estrellas favoritos, digno de trivia:

    El equipo Lo-único-que-recibí-fue-exactamente-un-voto-para-el-Salón-de-la-Fama. He actualizado este equipo cada año. Así que aquí tienen la distinguida edición 2014 -- un roster al que cualquier pelotero con 165 cuadrangulares estaría orgulloso de pertenecer:

         1B -- George (Boomer) Scott
         2B -- Chuck Knoblauch
         SS-- Walt Weiss
         3B -- Tim Wallach
         LF -- David Justice
         CF -- Chet Lemon
         RF -- Jacque Jones
         C -- Javier López

    Rotación abridora: Kenny Rogers, Dock Ellis, Chuck Finley, John Candelaria, Pat Hentgen.

    Bullpen: Armando Benítez, Al Hrabosky, Jesse Orosco, Steve Bedrosian, Clay Carroll.

    Equipo de entrevistas posterior al juego: Jim Deshaies, Bret Boone, Darren Daulton, Jay Buhner, Eric Young.

    Palco de narradores: John Kruk, Mike Krukow, Ron Darling.

    Lista de lesionados: Danny Tartabull, David Segui.

    División libertad condicional: Lenny Dykstra.

    Etiquetas:

    Beisbol, MLB

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