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Alex Cora, ajusta...y Medias Rojas empatan la serie

HOUSTON, Texas. - Aficionados y Fanáticos al "Rey de los Deportes": llegamos a la casa de los campeones de las Grandes Ligas para los próximos tres capítulos de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Después de haber servido como escenario para la coronación de los Medias Blancas de Chicago en el 2005, el Minute Maid Park demostró el año pasado ser una aduana muy complicada para los visitantes, ya que los Astros de Houston tuvieron marca de 8-1 jugando como locales en la postemporada, incluyendo dos triunfos sobre los Medias Rojas de Boston en la Serie Divisional.

El fin de semana en Boston dejó claro que no va a ser el pitcheo abridor el que decida al representante del joven circuito en la Serie Mundial. El esperado duelo inicial entre Chris Sale y Justin Verlander terminó siendo un fiasco, y ni David Price, ni Gerrit Cole tuvieron buenas aperturas en el segundo de la serie.

Entre los cuatro abridores de esos dos primeros duelos, registraron efectividad de 5.23 con 14 bases por bolas otorgadas en un "gran" total de 20.2 innings lanzados, y peor sería de no ser por la apertura de Verlander, que "mejora" un poco las estadísticas de pitcheo abridor en lo que va de la serie.

Pero muchos dirán que "se trata de la Liga Americana", el circuito de bateo por excelencia. A esos también les tengo una noticia: mientras se han conectado 24 imparables en lo que va de la serie, se han regalado 23 pasaportes. Por donde quiera que se le vea, un inicio de serie en el que el pobre pitcheo ha marcado el rumbo, más allá de los batazos de dos de las mejores artillerías del joven circuito.

Los ajustes que hizo Alex Cora para el segundo de la serie pagaron dividendos, y fueron la clave para que los Medias Rojas lograran salir a mano de casa.

El dirigente patirrojo sacó a Eduardo Núñez de la esquina caliente para colocar ahi y como sexto en la alineación a Rafael Devers, quien terminó siendo pieza fundamental a la ofensiva con dos hits en tres turnos, par de carreras anotadas y una producida, pero también a la defensiva, donde jugó una espectacular tercera base, que contrastó de inmediato con los problemas que Núñez tuvo en el primero de la serie.

Cora quiso darle mayor solidez a su infield colocando en la intermedia a Ian Kinsler, a pesar de lo mal que le había bateado (y que le siguió bateando) a Gerrit Cole, e incluyó también a Christian Vázquez en la receptoría, en un movimiento que no extraña, pues así manejó la posición durante toda la temporada, compartiéndola entre el boricua y el venezolano Sandy León.

A. J. Hinch por su parte, presentó la misma alineación en ambos juegos, y probablemente no esté pensando en variantes para el tercero el martes.

A pesar de que Boston sacó la victoria en el segundo, la situación de su pitcheo sigue siendo crítica. Al haber utilizado en relevo a Rick Porcello el domingo, dejó automáticamente a Nathan Eovaldi como abridor para el primer juego en Houston, con toda la fe en que pueda tener una actuación tan sólida como la que consiguió en la serie ante los Yankees.

Pero Porcello tendrá que venir el miércoles ahora en calidad de abridor, y la gran incógnita estará en Chris Sale, que tuvo que ser internado en un hospital por malestares estomacales, y no se sabe cuándo podrá ver acción.

En un escenario ideal, Eovaldi, con una semana sin lanzar, repetiría su gloriosa actuación de 7 entradas sólidas y de dominio; Porcello subiría a la loma para abrir tres días después de haber relevado y tratando de llevar el juego a la séptima y Chris Sale sería diagnosticado solo con un "recargo estomacal" por exceso de tacos y saldría del hospital para cubrirse de gloria lanzando ruta completa el jueves y llevar a los Medias Rojas al Clásico de Otoño.

Como eso no va a suceder, y como la efectividad del bullpen de Boston en la serie es de 4.82, podemos afirmar que los Astros son quienes aprovecharán la ventaja de localía para regresar al Noreste del país con ventaja en la serie. Ciertamente ese promedio de carreras limpias admitidas esta inflado por cortesía de Brandon Workman en el primero de la serie, se puede decir que el resto del relevo intermedio ha hecho su trabajo, pero preocupa y mucho lo que se ha visto de Craig Kimbrel hasta ahora en la postemporada.

La efectividad del cerrador de Boston en lo que va de los playoffs es de 10.80, y a pesar de que ha conseguido tres salvamentos, ha permitido al menos una carrera en todos los juegos en los que ha visto acción durante octubre.

Llegamos a Houston para tres días intensos. Con más batazos, más bases por bolas, wild pitch y passed balls, seguramente con poco pitcheo, pero con tres duelos que prometen demasiado. Las dos Series de Campeonato estan empatadas a una victoria por bando al momento de cambiar de escenario, una situación que no sucedía desde el 2010...

¡No hay nada mejor!