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Champions League, capítulo IX: sentencias a medias para los juevos de Vuelta

La Champions League vivirá una vuelta de los cuartos de final con tres favoritos indiscutibles y una eliminatoria abierta. Inter de Milán, Real Madrid y Manchester City tienen en su mano el pase y más deberá pelearlo el Milan, que deberá defender una victoria mínima en su visita al Napoli.

El miércoles mostró la personalidad del Madrid y las limitaciones de un Chelsea que atraviesa el peor momento de los últimos años y que se mostró incapaz de hacer peligrar la victoria merengue, que incluso se hizo corta. Mientras, en San Siro, un obús de Ismael Bennacer cerca del descanso sentenció la victoria del Milan, capaz de frenar al futuro campeón de la Serie A.

Antes, el martes, sí quedaron los dos cruces, casi, sentenciados. Erling Haaland, 34 goles ya en 26 partidos de Champions (a esas alturas Messi sumaba la mitad, 13, y Cristiano Ronaldo no se había ni estrenado) acabó con su mal fario contra el Bayern Munich y después de siete derrotas en tantos otros partidos fue el estilete de un City que dejó groggy al gigante alemán.

El goleador noruego, camino de romper todos los records, fue el protagonista en Manchester como la paciencia y el colectivo del Inter fue decisivo en Lisboa para apagar las esperanzas de un Benfica que chocó contra la realidad y debería dar una auténtica campanada en Milán, aunque esta temporada ya ganó hasta cuatro partidos de Champions a domicilio (1-3 al Midtjylland, 0-2 al Dynamo Kiev, 1-6 al Maccabi Haifa y 0-2 al Brujas) por, al menos, dos goles de diferencia. Y en su última visita a Italia también ganó, por 1-2 a la Juventus.

REAL MADRID 2-0 CHELSEA Apareció Marco Asensio y acabó con la resistencia del Chelsea en el Bernabéu. Agobiado por la expulsión de Chilwell y empequeñecido por la lesión de Koulibaly, el equipo inglés resistió tras el 1-0 de Benzema en la primera mitad, pero su poco ánimo ofensivo (Joao Felix fue invisible) acabó por condenarle.

El Madrid no necesitó exhibirse para mostrar tanto su superioridad como las limitaciones de un rival que quedó en evidencia en el 2-0, con un despiste colectivo indigno a la salida de un corner.

Desde las semifinales de 2021 no pierde el equipo merengue por dos goles de diferencia como visitante. En aquella ocasión le eliminó, precisamente, el Chelsea que deberá agarrarse a aquel recuerdo para intentar una remontada que, de entrada, se sospecha utópica.

MILAN 1-0 NAPOLI Un gol, rozándose el descanso, de Bennacer le valió al Milan para tomar ventaja, mínima, y ya se verá si suficiente en Nápoles para lograr su primera clasificación a las semifinales desde 2006.

El Napoli de Luciano Spalletti dominó y remató más pero no le acompañó el acierto y la expulsión de Zambo Anguissa perjudicó al equipo partenopeo, que en la vuelta, al amparo de su público, deberá buscar una remontada que sería histórica, por cuanto significaría su primera presencia en la penúltima ronda del torneo.

MANCHESTER CITY 3-0 BAYERN MÚNICH El primer asalto de lo que algunos llegaron a calificar como final anticipada acabó por ser una exhibición del Manchester City, que aplastó al Bayern en un partido soberbio del que no debió entender nada Thomas Tuchel. El equipo alemán plantó cara y fue atrevido, pero sÍ quedó tocado con el golazo de Rodri, se hundió en el último tercio, cuando apareció un monumental Haaland para conducir la victoria a goleada.

Desde septiembre de 2017, cuando cayó en el Parque de los Príncipes frente al PSG en la fase de grupos, no perdía el Bayern un partido de Champions por 3-0 y aunque sería apresurado dar por finiquitada la eliminatoria, todos los pronósticos favorecen a un City, que no cae por tres goles de diferencia desde septiembre de 2020, cuando le ganó a domicilio (2-5) el Leicester.

BENFICA 0-2 INTER Un paradón de Onana al obús de Rafa Silva al llegarse al cuarto de hora dio falsos ánimos al Benfica, cuyo dominio durante la primera mitad ya no causó muchos más problemas a la ordenada defensa de un Inter que tras el descanso fue haciéndose con el control del juego y golpeó pronto por medio de Barella en una jugada en la que la zaga portuguesa hizo aguas.

A partir de ahí, 52 minutos, el Benfica fue un querer y no poder, dominando con furia pero sin acierto ante la calma del conjunto italiano, que favorecido por una mano de Joao Mario que el VAR determinó como penalti logró el 0-2 definitivo por medio de Lukaku y medio billete para una semifinal de Champions que no disputa desde hace 13 años.