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Los tres escenarios del México vs Alemania: El normal, el deseable y el ideal

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Con goles de 'Chucky' Lozano y Uriel Antuna, México se impone a Ghana (1:28)

Revive los mejores momentos del partido amistoso en el Bank of America Stadium. (1:28)

La Selección Mexicana tiene en puerta uno de esos retos que no se pueden desaprovechar: dejar una buena imagen ante una potencia mundial como Alemania, más allá del resultado.


Perder ante Alemania puede considerarse un escenario ‘normal’ para México. Más allá de la peor crisis en la historia de los teutones y que arrastran dos Copas del Mundo sin superar la Fase de Grupos, tienen a un equipo y a futbolistas infinitamente superiores a los tricolores.

Física y técnicamente están mejor dotados, no se diga en la cuestión de talento, el roce que tienen al jugar en la élite y sin pasar por alto su inquebrantable mentalidad.

Para nada es hacer menos a los nuestros, sencillamente hay que ubicar la realidad de uno y otro equipo y ésta indica que el balompié azteca no tiene siquiera a un elemento entre los 50 mejores del planeta. Así de simple. O así de complejo.

¿Alemania? Alemania es cuatro veces campeona del mundo y favorito en donde se pare.

EL DESEABLE

El escenario ‘deseable’ es que el conjunto azteca, independientemente del resultado —incluso perdiendo— le compita a los europeos, que sostenga o supere el nivel mostrado frente a Ghana, que sea un rival digno, ejemplar y que sus jugadores lleven al límite sus capacidades. Eso sería un progreso y en lo absoluto una postura conformista.

El equipo mexicano tiene argumentos para competir con todo y que aparezca en el papel como víctima. La picardía y habilidad de algunos de sus atacantes, el buen trato del balón, el orden y no achicarse ante el tamaño del oponente pueden ser sus mejores armas.

EL IDEAL

Hay un tercer escenario —el menos probable—, que el Tri derrote a Alemania con una exhibición sólida y el resultado le dé la vuelta al mundo. ¿Imposible? No. Casi.

Para que esto suceda tendrían que conjugarse infinidad de situaciones, pero lo cierto es que nada está escrito y el factor sorpresa aparece cuando menos se le espera.

Y sí, sí, es verdad que el antecedente inmediato entre estas selecciones es aquella inolvidable victoria de México en el Mundial de Rusia 2018 con el memorable gol de Hirving Lozano. Triunfo tan grande como inesperado.

Hoy las condiciones son muy distintas, los germanos están en plena reconstrucción con el técnico 12 de su historia, Julian Nagelsmann, quien no ve estos amistosos ante Estados Unidos y el Tricolor como desafíos. Es el arranque de su proceso y está en etapa de análisis y ensayo.

En cambio para México el partido es un auténtico lujo, no todos los años se tiene la posibilidad de enfrentar a una potencia mundial y probar en dónde estás parado, más allá de que no se trate de una competencia oficial.

Estos son los partidos que dejan enseñanza, que brindan progreso, que marcan un antes y un después, con lo que Jaime Lozano y compañía tienen prohibido desaprovechar la oportunidad.

No hay nada en juego, ciertamente, pero sí mucho en riesgo, y el mayor de ellos es que el comienzo de la era del nuevo entrenador sufra un duro golpe de realidad que alimente la desconfianza y reavive las críticas que se ha ganado a pulso el equipo en los últimos dos años.

Son tres los escenarios y el Tri elegirá en unas horas en cuál decide instalarse.