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El día que Batistuta comenzó a hacer historia con la Selección

Los números no dejan margen para la duda. Gabriel Omar Batistuta marcó con la Selección Argentina 56 goles en 78 partidos. Una marca que parecía muy difícil de superar hasta que apareció en escena nada menos que Lionel Andrés Messi, quien superó al Bati como máximo artillero del equipo nacional.

Batistuta debutó con la Albiceleste el 27 de junio de 1991, hace 30 años, en un amistoso ante Brasil. El partido se jugó en Curitiba, y el conjunto de Alfio Basile igualó 1 a 1 con goles de Caniggia y Neto.

El Batigol ya venía pidiendo pista en el combinado argentino que comenzaba a renovarse luego de la partida de Carlos Salvador Bilardo y de Diego Armando Maradona, partícipes necesarios del exitoso ciclo que dejó un título del mundo y un subcampeonato.

Batistuta, surgido de las Inferiores de Newell’s, había tenido un paso por River sin mucha gloria, y luego desembarcó en Boca. En el Xeneize le costó adaptarse, hasta que llegó la explosión con los goles del torneo Clausura 1991 que Boca ganó invicto.

Pero luego quedó el sabor amargo de perder la final del torneo de ese año ante el Newell’s de Bielsa. El Bati no jugó esos partidos definitorios, y tampoco Diego Latorre, su compinche en ese equipo, ya que ambos fueron convocados, justamente, a la Selección.

Enseguida, tras el debut oficial de Bati ante Brasil, arrancó la Copa América de Chile 1991, y a partir de ese momento la camiseta número 9 pasó a tener dueño indiscutido. Batistuta hizo seis goles en ese campeonato, marcando en todos los partidos salvo en el 0 a 0 ante Chile.

Sin dudas ese torneo lo mostró al mundo como el goleador que terminó siendo, y desde allí pego el salto a Europa, donde brilló en Fiorentina y en la Roma.

En la Copa América de 1993 también fue protagonista, donde convirtió sólo en dos partidos: en el debut ante Bolivia, y luego en la final ante México. En el choque decisivo apareció en toda su dimensión para anotar los dos tantos de la victoria 2 a 1.

Con la Albiceleste, iba a convertir 10 goles en Mundiales. Marcó cuatro en Estados Unidos 1994 (tres a Grecia en el debut y uno a Rumania), cinco en Francia 1998 (uno a Japón, tres a Jamaica y uno a Inglaterra, de penal) y apenas uno en Corea Japón 2002, cuando la Argentina de Bielsa fue eliminada en la primera ronda. En ese Mundial le anotó el gol de la victoria a Nigeria, en el debut. Fue justamente, el último que marcaría con la camiseta celeste y blanca.

Durante su recorrido en la Selección convivió con otro enorme goleador: Hernán Crespo. Los dos tenían un gran nivel en Europa, y si bien Bati era considerado titular, la disputa por el puesto fue muy pareja. Todavía se discute y se recuerda la decisión de Bielsa en Corea Japón 2002, quien optó por no poner juntos a dos de los nueves más importantes de ese momento. Pero tampoco con Daniel Alberto Passarella, unos años antes, tenían la chance de mostrarse juntos.

El Bati, goleador de jerarquía internacional, se convirtió en ídolo en los noventa, cuando Maradona ya estaba dando los últimos pasos con la Selección, aunque se dio el gusto de jugar con el 10 en Estados Unidos 1994. El oriundo de Reconquista, Santa Fe, se ganó a los hinchas argentinos con humildad y con goles. Con la Selección logró las Copa América ‘91 y ‘93, la Copa Confederaciones ‘92 y la Copa Artemio Franchi ‘93.

Batistuta sólo es superado por Messi, nada menos, en cantidad de goles: pero el Rey León dejó su sello con un promedio de gol impresionante, de 0,70, que hasta es superior al de la Pulga.