<
>

Les queda sabor criollo

SCOTTSDALE, Arizona -- Aficionados y Fanáticos al Rey de los Deportes: "Lo que sucedió el año pasado ya es historia y ya se celebró, ahora comenzamos de cero y no hemos ganado nada", las palabras de Bruce Bochy al inicio del campo de entrenamiento de los Gigantes de San Francisco, equipo que se ha llevado tres campeonatos de Serie Mundial en los recientes cinco años.

Para conseguir ese meta, los de la Bahía ya no contarán con Pablo Sandoval, uno de sus íconos más importantes de esa dinastía, pero sí con dos venezolanos comprometidos con su trabajo y con su organización. Gregor Blanco ha sabido ya lo que es disfrutar de fama y prestigio en el béisbol de las Grandes Ligas, e incluso la recepción calurosa de los aficionados en Scottsdale es la prueba de lo que ha logrado, pero Ehire Adrianza va apenas en ese camino ascendente para quedarse de forma definitiva con el primer equipo, después de un año cortado por lesión.

El nativo de Guarenas apenas pudo ver acción en 53 juegos el año pasado con el equipo grande, bateó .237 y produjo 5 carreras, pero el problema de la pierna lo dejó sin poder ver más acción. El haber jugado la temporada completa en la Liga Venezolana es el factor más importante de acuerdo al propio Adrianza para que haya llegado en gran forma al entrenamiento primaveral de los Gigantes y, según sus propias palabras "estoy preparado física y mentalmente para quedarme con el puesto de utility y ya comenzó la guerra por eso".

Adrianza fue el primero en salir a entrenar al campo, cuatro horas antes de que se cantara el 'playball' del primer juego de su equipo en casa durante la pretemporada. "Ayer tuve muchos problemas jugando la tercera base, así que desde ahora voy a llegar todos los días temprano para practicar la posición". Cuatro entrenadores estuvieron haciéndole observaciones durante su práctica tempranera, y de acuerdo a Ehire, el principal consejo que recibió de ellos en este primer día de "practicas especiales" fue el no presionarse, el disfrutar el juego como siempre lo ha hecho y el divertirse al máximo.

El futuro utility de los Gigantes evidentemente se siente más confiado en las paradas cortas, su posición natural y la que ha jugado con mayor regularidad, pero al momento de hacer ajustes, confiesa que es más complicado adaptarse a la esquina caliente que a la segunda base.

Lo de Gregor Blanco es diferente. Él ya se ha ganado su lugar como titular en el equipo de Bruce Bochy y está por cumplir 7 años de su debut en las Grandes Ligas. En sus tres campañas desde que llegó a San Francisco, ha jugado al menos en 141 encuentros, lo que le ha podido dar esa consistencia defensiva que de por sí ya tenia, pero también la posibilidad de adaptarse a cualquier posición del jardín y de la alineación.

La meta para el "Tiburón" durante el entrenamiento primaveral es llegar al dia inaugural al 100% de condición física, pero también trabajar en cosas específicas, como tener turnos de calidad y mejorar en sus robos de base, tomando en cuenta que en su primera temporada con los Gigantes se estafó 26 colchonetas y después de eso, solo 14 y 16 respectivamente.

Así, dos venezolanos se preparan con metas totalmente diferentes en Scottsdale. Pero al final, el uniforme negro y naranja, la presencia de Bruce Bochy dirigiendo el entrenamiento y un lleno total en el Scottsdale Stadium para la presentación de los campeones, nos hace darnos cuenta de que, cada uno con sus objetivos personales, forman para de ese TODO que su dirigente ha sido capaz de transformar en dinastía.