¿Dónde quedó la ofensiva?

Los equipos están muy por debajo de la eficiencia de la temporada pasada

13:07 ET
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John Hollinger Por John Hollinger
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Robin LopezLayne Murdoch/NBAE/Getty ImagesLos Hornets fueron liimtados a 62 puntos -marca mínima de franquicia- ante los Sixers

¿Esperabas más ofensiva en esta campaña sin lockout?

Bueno, probablemente debas moderar tus expectativas. Como podrá avalar cualquiera que haya visto el horrible partido entre los Sixers y los Hornets el miércoles por la noche, no ha sido fácil encontrar ofensiva de calidad durante la primera parte de esta campaña. La pequeña muestra de acción de la velada demuestra que el problema es más generalizado que un solo partido: 26 equipos estaban en acción, y solamente 10 alcanzaron los 100 puntos en el tiempo reglamentario.

Y si ampliamos la muestra, la noción sólo parece reafirmarse. Los Sixers y los Wizards tienen un porcentaje de tiros de entre 30 y 40. Sacramento y Toronto tienen una eficiencia ofensiva de entre 80 y 90. Chicago aún no ha metido un triple. (Está bien, exageré un poco aquí, pero apenas.)

Ofreceré la típica advertencia: Es temprano, y los numeritos de la liga suelen cambiar dramáticamente durante el transcurso de la temporada.

Pero en comparación con las últimas dos campañas, la NBA parece estar en una mala racha ofensiva. Hasta los partidos del miércoles inclusive, el índice de eficiencia ofensiva de la liga ha sido de apenas 99.8, muy por debajo del promedio de la liga la campaña pasada, de 101.8. En comparación con la última temporada completa, el 2010-11, la marca no está ni cerca. El registro de la liga en aquel entonces fue de 104.5.

Los observadores más sagaces notarán que no estoy comparando manzanas con manzanas aquí. La ofensiva tiende a aumentar de manera constante durante el transcurso de la temporada regular antes de disminuir un poco cuando arrancan los playoffs. Pero aunque comparemos puntos similares en las campañas, esta temporada no parece ser el mejor momento de la ofensiva.

Tras dos semanas de juego en la campaña 2011-12, la eficiencia ofensiva de la liga fue de 99.3, de modo que la NBA al menos está por encima del básquetbol de la campaña del lockout -- pero no por mucho. Por ahora, los datos son mucho más similares a esa temporada que a la del 2010-11, durante la cual para el 7 de noviembre la marca de la liga ya era de 102.2.

Si se mantiene la tendencia reciente del aumento en la eficiencia ofensiva de la liga en unos tres puntos durante el transcurso de la temporada, la NBA se encamina a un resultado neto marginalmente mejor que al del básquetbol mediocre que vimos luego del lockout. La eficiencia de la temporada pasada subió algo más de dos puntos, pero con un calendario de 66 partidos el promedio tuvo menos tiempo para aumentar.

La única salvedad es que la NBA está jugando con un ritmo más acelerado, más similar al de la campaña 2010-11, con una marca global de 95.3 hasta los partidos del miércoles, que es bastante similar a la marca de 95.7 registrada en un punto similar del 2010-11.

Entonces, ¿cuál es el problema?

Si nos enfocamos un poco más en el detalle, los tiros de campo no han cambiado mucho, sobre todo dentro del arco. La liga tiene una efectividad del 47 por ciento en dobles, casi idéntica al 47.1 por ciento registrado tras las primeras dos semanas de la campaña pasada. La única salvedad es que hay una mejor precisión en los triples y los tiros libres, lo que sugiere que el cambio en los dobles tiene más que ver con la mejoría de las defensas que con el fracaso de las ofensivas.

Incluso en comparación con el 2010-11, los resultados no son tan diferentes en lo que hace a los lanzamientos: en dicha temporada, los equipos abrieron con una efectividad del 48 por ciento en dobles.

Dicho esto, tal vez te resulte extraño que el nivel general de la ofensiva haya bajado tanto. No, los porcentajes de tiros no son muy diferentes, ¿pero sabes qué sí? Los tiros libres. Si los árbitros están dejando pasar más cosas o si los defensores han aprendido a no cometer tantas faltas es una cuestión de debate, pero lo que queda claro es que los intentos de tiros libres han bajado muchísimo.

A esta altura del 2010-11, el promedio de la liga era de 0.32 intentos de tiros libres por cada intento de campo.

En el 2011-12, fue de 0.29, pero, nuevamente, parte de la culpa fue del lockout.

¿Y esta temporada? Apenas 0.273 -- un declive del 14.7 por ciento de hace dos años. Básicamente, han desaparecido un séptimo de los intentos de tiros libres, así que aparentemente no fueron sólo los Nuggets.

Como los tiros libres son por lejos la manera más eficiente de anotar, el impacto que tienen sobre la eficiencia ofensiva es evidente. Esta diferencia por sí sola vale un punto completo en el porcentaje verdadero de tiros, que a su vez vale casi dos puntos en la eficiencia ofensiva, que a su vez es la mayoría de la diferencia entre hoy y el 2010-11.

Por si te lo estabas preguntando, esto se debe sólo en parte a la mayor dependencia en los triples. Los índices de triples de la liga se han mantenido bastante estables estos últimos tres años, y han crecido de un 22.2 por ciento de intentos a principios del 2010-11 a un 23.9 por ciento esta campaña. Un incremento tan pequeño en los intentos de triples no debería producir un declive tan grande en los índices de tiros libres.

•  El otro culpable por la malaria ofensiva son las pérdidas. En toda la liga, aparecieron en el 16.7 por ciento de las posesiones, un crecimiento dramático con respecto al 15.4 por ciento registrado durante la campaña del lockout, y también un aumento con respecto al 16.4 por ciento del 2010-11.

•  Los rebotes ofensivos, después de años en constante declive, parecen haber repuntado un poco. Los equipos han recuperado un 27.2 por ciento de sus tiros fallidos, en comparación con el 26.8 por ciento y el 26.6 por ciento registrados al principio de las dos campañas anteriores.

•  Los tiros libres han encontrado un punto intermedio, en un 75.3 por ciento -- justo entre el 76.3 por ciento del 2010-11 y el 74.3 por ciento de la campaña pasada.

•  Los tiros han sido bloqueados con una frecuencia mucho mayor -- o al menos han sido registrados en las planillas con mayor frecuencia. Hace dos años, el 6.01 por ciento de los tiros eran bloqueados. Esta campaña, esa cifra ha crecido a un 6.84 por ciento. Lo que hace que esto sea más impresionante es el hecho de que la liga está lanzando más triples, los que por lo general son difíciles de bloquear, y que las faltas han aumentado sin un crecimiento en los intentos de tiros libres.

Aún está por verse cuáles son las implicancias de todo esto. Pero uno supondría que favorece a los equipos que pueden meter triples y defenderse de los mismos, y que perjudica a los equipos que dependen demasiado de los tiros libres. Los Nuggets ciertamente han sido uno de esos equipos al principio de la campaña, mientras que el Heat sirve de contraejemplo con su ofensiva dependiente en los triples, que está gozando de un gran éxito.

No obstante, estamos hablando de pequeñas diferencias en el margen, cambios que en realidad sólo son perceptibles cuando analizas los datos de toda la liga -- o, tal vez, cuando ves un partido de Sixers-Hornets. El Jazz no podrá tener una buena defensa si sigue cometiendo tantas faltas, los Nets seguirán teniendo problemas si los equipos contrarios siguen lanzando dobles con una efectividad del 52.2 por ciento, y los Bulls todavía pueden producir una ofensiva relativamente decente atacando las tablas y sacando faltas.

Desde el punto de vista del espectador, uno podría decir que todos estos cambios son para mejor. Menos intentos de tiros libres significan menos tiempo de juego detenido. Más intentos de triples suelen traducirse en más emociones, por no mencionar la variabilidad -- tanto dentro de un partido como de partido a partido. Por último, un ritmo más acelerado es algo que casi todos los fans aprecian. Si debemos renunciar a un par de puntos por partido a cambio de esto, el cambio podría ser ventajoso.


John Hollinger es colaborador de ESPN Insider. Consulta su archivo de columnas.