El pasado que vuelve

Los equipos grandes insisten en reciclar figuras históricas

7:39 ET
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Alejandro Caravario Por Alejandro Caravario
ESPNDeportes.com
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TélamEl defensor de Newcastle es la apuesta de San Lorenzo para reforzarse
BUENOS AIRES -- San Lorenzo está a la espera de la negociación de Coloccini con el Newcastle de Inglaterra para ver si lo puede repatriar.

El defensor, que fue campeón con el equipo de dirigía el ingeniero Pellegrini en 2001, es la gran apuesta del club que conduce Matías Lammens con vistas al próximo torneo, en el que necesitará acopiar puntos con denuedo para evitar sobresaltos con el promedio. Es evidente que aquel antecedente victorioso pesa en las expectativas.

Idéntica actitud retro muestran otros equipos grandes. Boca es el mejor ejemplo. Al regreso de Bianchi se suma la ilusión de dos refuerzos de gran porte. El principal, el ídolo unánime Riquelme. El otro, Gago, que no está cómodo en el Valencia y se tentaría con jugar para Boca. En suma, tres protagonistas de un tiempo de gloria.

Independiente no les va en zaga. Urgido por despegar de la zona de descenso, ha exhumado una joya de la historia: Montenegro. Como Coloccini, Montenegro también salió campeón en el club (en 2002, con Gallego de entrenador, igual que ahora), es decir que representa el esplendor perdido.

Resulta curioso que los clubes apunten al futuro mirando el pasado. No se habla aquí de la capacidad de los jugadores nombrados, sino de la falta de imaginación (y de proyectos) de parte de los dirigentes. ¿O es que simplemente quieren calmar al público ansioso tirando sobre la mesa algunos nombres ilustres?

La pretensión de acudir al archivo para garantizar un equipo eficaz y seductor va incluso en contra de los hechos consumados. Boca, que añora a Riquelme, que sueña impregnarse de magia con su sola invocación, ha recuperado su juego de la mano de jóvenes como Guillermo Fernández y Paredes.

No suena ilusorio proponer que sean ellos parte de la columna vertebral del próximo Boca. Deberían sumárseles, si hubo un trabajo correcto en las inferiores, algunos otros ya maduros como para pedir pista (al menos unos minutos de rodaje) entre los consagrados de Primera.

Si algo valioso ha dejado este año la conducción de Zubeldía en Racing es la promoción de jóvenes, que terminaron, al igual que en Boca, como centro de gravedad del equipo. Fariña, Centurión y Vietto contribuyeron en forma decisiva a que Racing cumpliera la mejor campaña de los últimos diez años.

Eso no es todo: el Benfica, gran parador europeo de jugadores argentinos, acaba de ofrecer 15 millones de euros por Fariña y Centurión. Cantidad más que refrescante a la que no se accede por medio de las incorporaciones nostálgicas con más historia que porvenir.


Alejandro Caravario nació en Buenos Aires en 1963. En más de 20 años de actividad en el periodismo gráfico, pasó con suerte diversa por innumerables redacciones: Clarín, El Gráfico, Llegás, 7 Días, Perfil, Crítica de la Argentina, entre otras tantas. Fue uno de los fundadores del diario deportivo Olé y director de su revista, Mística. De pluma versátil, ligeramente esquizoide, se ha movido en géneros que van desde el deporte hasta la reseña literaria. En sus momentos de ocio, que no son pocos, se aboca a la narrativa: es autor de un libro de relatos (Sangra), y tres novelas (Costumbres de la carne, Palermo y Mamá se hizo las tetas, ésta última inédita), obras de notable mérito, de las que, lamentablemente, el público casi no se ha enterado. Consulta su archivo de columnas.