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Ni el Diablo salvó a Aguirre de sus momias

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Barristas encaran a jugadores de Rayados: "Si sus jefes no se los dicen, nosotros sí" (1:55)

Un grupo de aficionados se reunió a las afueras de El Barrial para protestar contra los resultados del equipo en el actual torneo y el desempeño de algunos jugadores de 'La Pandilla'. (1:55)

LOS ÁNGELES — Ni el Diablo, de nombre José Antonio Fernández, pudo salvar a Javier Aguirre. De los tres expuestos al patíbulo, sólo el Vasco vio rodar su cabeza. A Santiago Solari lo salvan los yerros de Pumas, y Marcelo Michel Leaño sobrevive por, estrictamente, el esoterismo de Amaury Vergara.

La gestión del Vasco fue desastrosa. Sus declaraciones agravaban aún más la crisis. El mundo rayado se colapsaba a su alrededor, y él seguía en el parque de diversiones de las excusas.

Aguirre veía visiones. Y nadie lo sacaba de su infierno de alucinaciones. Él creía tener guerreros en su equipo, sólo tenía un vestuario de espíritu momificados.

Este sábado, ante San Luis, no perdió Javier Aguirre, lo arrojaron al foso de la traición sus señoritos. Rogelio Funes Mori falló una inmejorable y después se escondió comodina y cínicamente a las espaldas de los rivales. Pero no fue sólo el Mellizo, aunque su yerro, de tan patético, apestaba a traición.

Los potosinos montaron su fortaleza. Dos descuidos mentales, hormonales y físicos de Rayados, en sendos contragolpes, permiten a John Murillo y Abel Hernández certificar el sepelio de Aguirre, con el acta de defunción emitida casi a la medianoche de México.

El Vasco vivió bajo condena. Carlos Vela y González Ornelas gestaban su despido. Lo protegía el Diablo, con el poder absoluto, hasta que el mismo Fernández debió ceder ante la turba de directivos. Ciertamente, Aguirre había hecho poco para salvarse.

Sus números no dimensionan lo aparatoso de su fracaso. Porque si bien es cierto que tuvo un 52 por ciento de efectividad, él llegó a sabiendas de que le exigían un 100 por ciento con el peso ostentoso y ominoso de la nómina. En un total de 53 juegos oficiales, ganó 22, empató 17 y perdió 14, con 74 goles a favor y 45 en contra.

¿Herencia rescatable? Sólo haber convertido a Maxi Meza. De una piltrafa en sus dos primeros años, se transformó en el bastión del equipo. Y con él, salvaguardar a Ponchito González tras etapas tristonas, incluyendo lesiones severas.

De ahí en fuera, sólo aglutinó el repudio de la afición y de algunos directivos, mientras crece la sospecha del origen de esa irrupción de un grupo de presión, que tiene toda la facha de ser comisionado desde dentro de El Barrial.

Ciertamente, era ya imposible rescatar a Aguirre. Monterrey había sido citado y sitiado por el miedo. Un contingente extraordinario de vigilancia merodeó el estadio de Rayados por temor a revueltas de los aficionados, e incluso, se montó un cercado de protección alrededor de la cancha. La dimensión del pánico.

Ahora se habla del regreso de Víctor Manuel Vucetich, el ex Rey Midas. Despierta gratas memorias en la afición para tratar de rescatar a un equipo que ocupa el sitio 16 de la Tabla, con el consuelo que representan América y Santos, aunque éste aún debe enfrentar este domingo a Cruz Azul.

¿Solari y Leaño? El Indiecito aún respira gracias a los desperdicios de Pumas ante la portería de Guillermo Ochoa. Ensayó con otra formación y con otros hombres, en busca de un milagro. Aún con un hombre más durante 15 minutos finales, no fue superior a la UNAM.

¿Y Leaño? Se fue al medio tiempo con ventaja de 2-0 sobre el mejor equipo del torneo, pero el Puebla le rindió un homenaje a su emblema. Sacó la fibra y el potasio que caracterizan al camote, y como el tubérculo, terminó acelerando la digestión de un Guadalajara que salió víctima del espejismo del marcador, a una segunda parte en la que fue borrado de la cancha.

¿Error arbitral en el 3-2 del Puebla? Sin duda, pero, parecía parte del castigo a un Rebaño irreconocible, no respecto a lo lamentable que ha sido en el torneo, pero sí respecto a lo que fue este sábado en el estadio Akron.

Por lo pronto, con fecha doble, Rayados intentará –posiblemente--, resucitar de la mano del ex Rey Midas, visitando al León y recibiendo al América. Las Águilas, en tanto, reciben al Querétaro y visitan a Rayados. ¿Chivas? Tiene una doble jornada de beatificación o de martirio: visita a San Luis y recibe a Santos.