<
>

Barcelona y el trauma post Messi

play
Los jugadores deben levantar la voz por el salvaje calendario del futbol (1:29)

Rodrigo Fáez habla sobre el exceso de lesiones que ha provocado la Fecha FIFA en el Barcelona. (1:29)

Con todo y que el Barcelona quede fuera de la Champions League en Fase de Grupos por segundo año consecutivo, en lo absoluto fue una decisión equivocada la contratación de Xavi Hernández como director técnico.

No solo era la única alternativa posible luego de la pesadilla que resultó la gestión de Ronald Koeman, era la mejor.

Sin embargo, en el club no se dimensionó el tamaño de tragedia y los años que costaría superar la marcha de Leo Messi, y eso ni Xavi ni nadie iba a poder evitarlo.

Envalentonado e irresponsable, Joan Laporta se excusó bajo el argumento de “no hipotecar” al club por las próximas cinco décadas y con ello explicó la marcha del argentino, aunque a menos de un año de su partida el dinero llegó por “arte de magia” y se hicieron fichajes millonarios, algunos de ellos justificados, y otros —Ferran Torres, por ejemplo—, incomprensibles.

Con Messi como parte de la plantilla culé, el Barça disputó en 17 ocasiones la Champions League y nunca fue eliminado en Fase de Grupos. Nunca. Y en la primera temporada tras su salida quedó fuera y luego en la Europa League también hizo el ridículo.

Sí, sí, con Leo el equipo se ‘comió’ el histórico 8-2 del Bayern Munich y las no menos penosas eliminaciones ante la Roma y el Liverpool; sin embargo, siempre fue un escenario impensable no avanzar por lo menos a Octavos de Final.

Hoy se padecen las secuelas de la peor decisión en la historia del FC Barcelona —y vaya que en los últimos años hay muchas—, pues basta imaginar lo que sería el equipo actual con Messi a la cabeza.

Aún en las peores crisis y debacles de tiempos recientes, el ‘10’ siempre dio la cara, habló como mejor sabe hacerlo, en la cancha, y no se escondió cuando por su condición de súper estrella lucía obligado a echarse al hombro a un equipo en el que estaba prácticamente solo si de marcar diferencias se trataba.

Ha sido un grave error de la cúpula azulgrana asumir que con el fichaje de Robert Lewandowski se ‘cubriría’ la falta de Messi. Bien lo dijo hace unos días Pep Guardiola al ser cuestionado sobre la comparación entre el argentino y Erling Haaland: “La diferencia es que uno necesita de sus compañeros para hacer goles y el otro puede hacerlos solo”. Aplica con el polaco también.

En caso de consumarse la eliminación de la Liga de Campeones en Fase de Grupos por segundo año consecutivo, el fracaso es mayúsculo, pues no hay que olvidar que tan solo para esta temporada el Barça se gastó más de 200 millones en fichajes.

Y se puede argumentar el tema de las lesiones que obligó a Xavi a usar a un Piqué decadente en un juego decisivo, o a Sergi Roberto como lateral derecho con todo y sus enormes limitaciones al defender; sin embargo, ante el Inter en casa tenía prohibido fallar y falló.

Pasarán los años y se hará cada vez más evidente la tragedia deportiva que supuso dejar ir a Messi. Lo increíble es que Laporta incluso se llegó a dar el lujo de condicionar su posible regreso, y desde el club mandan mensajes acerca de que “piensan” o “analizan” si sería o no adecuado buscarlo.

Está dicho todo: Dos temporadas sin Messi, dos temporadas a la Europa League.

Mi Twitter: @montesdeoca11