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Barcelona: De orgullo e ilusiones no se vive

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Siento decepción por no concretar las oportunidades...Pero este Barcelona joven tiene futuro (1:00)

Xavi habla sobre la eliminación de los Culés en San Mamés (1:00)

De qué tamaño es la crisis del Barcelona que ahora se presume que se compitió contra el Athletic de Bilbao y eso es motivo de orgullo, además de que Xavi le ve un gran futuro al club; ¿y el presente?


Un equipo del tamaño del FC Barcelona no vive de ilusiones ni de derrotas “honrosas” que alimentan el orgullo.

Presumir que se le “compitió” al Athletic Club y vender la idea de que el futuro es luminoso debido a que algunos futbolistas jóvenes ya tienen actividad en el primer equipo, solo busca justificar lo injustificable.

Xavi Hernández y el Barça sumaron un nuevo fracaso en la búsqueda del que, al menos en el papel, parecía como el título más asequible esta temporada, la Copa del Rey.

En la Champions League no hay posibilidad alguna de competir ante las grandes potencias europeas, por lo que superar al Napoli en Octavos de Final podría considerarse un desempeño “decoroso”.

Mientras que en LaLiga, entre que el Real Madrid es superior y que las polémicas arbitrales suelen decantarse en su favor, el panorama no es alentador. Eso sin descartar al Girona, que durante semanas se ha augurado de forma infructuosa su desplome, pero sigue compitiendo por la cima.

Incluso el Atlético de Madrid hoy es un candidato más sólido que el conjunto azulgrana para pelearle el título a los merengues.

Xavi volvió a recurrir al argumento de que cuenta con una plantilla muy corta, cuando tiene entre sus filas a futbolistas de la talla de Marc-André Ter Stegen, Ronald Araújo, Joao Cancelo, Jules Koundé, Pedri, Gündogan, Joao Félix, Raphina, Ferran Torres, Frenkie de Jong y Robert Lewandowski, entre otros, todos ellos seleccionados nacionales.

Si el plantel del Barça es “corto”, ¿qué pueden decir 17 equipos de LaLiga —quitando al Real y Atlético— que no tienen ni cerca a jugadores de la talla de los antes mencionados.

Al técnico azulgrana cada vez le quedan menos recursos para justificar que el equipo no juega bien, que es incapaz de imponer una idea o desarrollar la filosofía del buen trato de balón.

En la derrota ante el Athletic que supuso la eliminación de la Copa del Rey, se ponderó que había muchos jóvenes en la cancha, como si eso resultara motivo suficiente para no señalar un nuevo tropiezo de dimensiones mayúsculas.

Y desde luego el tema no pasa por destituir al entrenador para que, por arte de magia, todo dé un giro de la noche a la mañana. Sin embargo, lo preocupante es que Xavi no está siendo capaz de dar un golpe de timón, de reconocer de puertas hacia adentro sus yerros y recomponer.

Sigue empecinado en usar a jugadores que no están a la altura de las circunstancias que demanda el Barcelona, a quienes tras una mediana actuación en partidos menores se les coloca en un plano de figuras cuando están lejos de serlo; es más, nunca lo serán. Ferran Torres o Sergi Roberto son dos casos muy concretos.

El equipo no camina, su irregularidad no radica en que ofrece tres buenos partidos y después tiene una mala noche, más bien la tendencia es que de pronto presenta algunos destellos agradables como lo sucedido ante el Betis, pero en breve retorna a la ‘normalidad’, la de un conjunto vulgar, vulnerable, carente de ideas, de estilo y hasta de recursos.

Así las cosas, ciertamente apenas se rebasó la mitad de la temporada, pero todo apunta a que este Barça se irá con las manos vacías de títulos al término de la misma.

Le quedará el consuelo y orgullo —según se entiende por las constantes palabras de Xavi— de que “compitió”; y le quedará la ilusión de que asoma un futuro promisorio con o sin el técnico en turno…

Como si al Barça le bastara con ello para darse por bien servido. Así de grave es la crisis.