Almagro y la reacción ante Wawrinka

Almagro y Wawrinka hablaron en conferencia tras el discutido final de partido

19:20 ET
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Nicolás Almagro
EFEAlmagro reaccionó ante un grito de Wawrinka

BUENOS AIRES -- Se sentía que iba a ser una conferencia de prensa distinta. Ya de por sí el final del partido no había sido común, con Nicolás Almagro y Stanislas Wawrinka intercambiando opiniones tras darse la mano. Y la primera consulta hacia el español fue directa hacia ahí. Y el segundo favorito del certamen, finalista en 2012, no dudó; y soltó una carcajada antes de responder. También habló el suizo del tema.

"Le dije muy bien jugado. La charla pareció más extensa, pero sólo le repetí eso una y otra vez", dijo, entre risas y de manera irónica, Nicolás Almagro, quien luego se excusó al respecto, hablando en serio, aduciendo que son cosas que quedan en el partido. No obstante, el español, quien se definió como un hombre "sin pelos en la lengua", remarcó que primero le dejaran responder preguntas sobre el partido, lo que consideraba más importante, y luego sí se abocaría al tema en cuestión.

¿Qué es lo que sucedió en el choque que tomó tanta trascendencia? En el 6-3 y 4-4, Wawrinka aplicó una magistral devolución de revés paralelo y quedó 30-0 arriba. Pero el problema se dio por un grito de "vamos" (en castellano) por parte del suizo. Almagro dio vuelta el game con su saque y se terminó poniendo 5-4 arriba, pero en el cambio de lado le recriminó a Stanislas la acción. Hubo un ida y vuelta entre los jugadores. Y el público, tomando partido, se puso decididamente del lado del helvético, con el que tiene una relación ascendente.

Como era de esperar, Wawrinka no se sintió afectado por la discusión. Es más, la usó a favor. Cerró el puño y festejó cada uno de sus puntos de ahí en adelante. Inclusive, cuando quebró y se puso 6-5, le pidió al público, haciendo ademanes con sus brazos, más aliento. Más aún. Se convirtió en el mimado de la gente y terminó cerrando la historia a su favor, por 6-3 y 7-5.

Almagro, como contrapunto, sí dejó entrever el impacto. Es más, reconoció no estar cómodo en la cancha desde mucho antes, cuando en el 4-3 del primer set, con su saque, un ball-boys tardó en recoger la bola y él terminó haciendo una doble falta determinante para el desarrollo del duelo. "Me desconcentré en ese momento. Jugué algo enfadado, para decirlo de alguna manera, desde ahí. Eso sí es algo que me recrimino", resaltó.

El español cerró la conferencia tal como había prometido. No sin antes decir que Wawrinka fue un justo ganador y que aprovechó mejor las oportunidades que él le brindó, manifestó el porqué de su molestia. "Todos sabemos que Stan habla castellano, que lo maneja muy bien y que se ha entrenado en Barcelona. Me gritó el festejo en mi idioma y yo en ese momento lo tomé como una ofensa hacia mí. Pero se lo he dicho de una manera que ya lo ha entendido, lo hemos charlado y quedó aclarado. Por supuesto seguiremos siendo tan amigos que lo han sido en toda su carrera", finalizó, no sin antes remarcar que su oponente fue un justo ganador y que aprovechó mejor sus oportunidades.

Luego, unos minutos después, fue el turno de Wawrinka en la sala de conferencias. Y por supuesto también se tocó el tema. "No fue nada especial. Hablamos de lo que pasó. Había mucha tensión por ser un choque de semifinal, pero no hay problemas. Somos amigos y nos hemos entrenado juntos. Son cosas que quedan en el partido", explicó el suizo, quien agregó, teniendo en cuenta que su rival de la final también habla castellano, que "no suelo pensar qué diré. Simplemente me sale. Lo puedo decir en francés, en español& no es gran cosa para mí. Voy a tratar de jugar lo mejor posible ante Ferrer, que es un gran rival, y voy a tratar de ganar. Pero, insisto, no es contra mi oponente".