NEW YORK -- La que muchos pensaron que sería la historia más grande del Súper Bowl XLVIII ha sido todo menos eso. No hay historia.

Peyton Manning
APLa prensa ha sido insistente hacia Manning

La palabra que Peyton Manning más ha escuchado en estos días (además de Omaha) es legado. Nunca fue un tipo que fuera conocido por esquivar a los defensivos rivales, pero para esquivar las preguntas sobre el tema, nadie como él.

"El legado se escribe cuando tienes 70 años, no cuando tienes 38", dijo Peyton ante la centésima referencia a su herencia emocional cuando se retire. Es obvio lo que nos quiere decir, pero es más obvio que lo tiene estudiado y sobre todo asimilado.

Siguiendo toda esta semana a los Broncos de Denver me di cuenta que están disfrutando más esta semana que los Seahawks de Seattle. Se alejaron de todos los temas polémicos que han rodeado al juego grande: entrenaron sin problemas al aire libre desafiando al frío y al viento, no tuvieron a ningún jugador que se metiera en problemas por lo que dice y, mucho menos, tuvieron a alguno que se ofuscara por lo que no dice.

La están pasando muy bien. Tal vez anticipando lo mal que la pueden pasar adentro del terreno de juego.

Denver llegaba al Súper Bowl con la carga de haber tomado decisiones que tenían una pronta fecha de caducidad. Las mechas de esas bombas de tiempo son tan cortas que su momento de explosión se acerca. Pero pueden ser desactivadas si, como hace 15 años, terminan levantando el trofeo Vince Lombardi.

Porque los dueños acreditarán la implosión que provocaron cuando llevaron a John Elway.

Porque Elway justificará el "ganar ahora" que significaba apostar por un mariscal de campo que tenía cuatro operaciones de cuello y que no podía lanzar un pase decente de 15 yardas como admitió esta misma semana Eli Manning.

Porque John Fox justificaría su nombramiento cuando, para varios, su carrera había terminado. Uno de ellos era su corazón.

Y porque Peyton Manning habrá quitado de una vez y para siempre las palabras escritas entre paréntesis en el enunciado: Peyton Manning es el mejor mariscal de campo de la historia (en temporada regular).

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NEW ORLEANS -- Hay algo que hace demasiado atractivo a este Super Bowl si lo comparamos con los inmediatos anteriores. No hay en puerta la expectativa por ver jugar a un mariscal de campo ícono (prefiero llamarle así que élite). Fue justo hace 10 años que ningún nombre de cartel jugaba el partido grande.

Frank Gore
APLos 49ers ganarán el Super Bowl gracias a los otros

En aquella ocasión, Brad Johnson terminó ganando el duelo a Rich Gannon.

Aplauso a los que recordaban esos nombres.

Ni Joe Flacco ni mucho menos Colin Kaepernick tienen el respeto que Peyton y Eli Manning, Tom Brady, Aaron Rodgers, Drew Brees y Ben Roethlisberger han acumulado en su carrera.

Esperen. ¿En serio dije que eso hace demasiado atractivo el juego? Sí, leyeron bien.

Por primera vez en 10 años nos sentaremos a ver el Super Bowl sin saber qué esperar exactamente de los dos mariscales de campo. Van a ser los "otros" los que podrán decidir al nuevo campeón de la NFL.

Y en esa competencia ganarán los San Francisco 49ers.

Desglosemos las 5 claves que inclinan el juego a favor de 49ers.

1. ATAQUE TERRESTRE
No quiero decidirme si seleccionaría para mi equipo de fantasía a Ray Rice antes que a Frank Gore o viceversa, los dos son top. Pero son los "otros" los que terminan de hacer más poderoso el modo en que San Francisco acarrea el balón.

El novato, LaMichael James, es el complemento que aporta la primera carga, la segunda la pone Kaepernick para hacer explotar la dinamita que hará ganar el partido a Jim Harbaugh.

2. PRESIÓN AL MARISCAL DE CAMPO
La intimidante defensiva de los Baltimore Ravens ha perdido algunos niveles de espanto, sobre todo cuando de cazar cabezas se trata. Y si bien San Francisco terminó solo con una más, el duelo directo con la línea de los Ravens presenta ventaja no necesariamente para Aldon y Justin Smith, sino para los "otros" defensivos, principalmente NaVorro Bowman y Ray McDonald.

3. VELOCIDAD
Es el factor que, en mi entender, va a decidir el destino final del juego. San Francisco se alimenta de la explosividad de sus jugadores. Si tuviéramos que hacer una lista de cualidades de la defensiva de Baltimore llenaríamos varias páginas, pero es ese "otro" elemento poco explorado de los siete frontales de los Ravens que aprovecharán los 49ers, su lentitud.

4. EQUIPOS ESPECIALES
¿Qué?! Gritará alguno, con razón. Si David Akers puso una de las peores temporadas para un pateador en la historia, Jacoby Jones regresando hasta lo que es suyo y John Harbaugh pasó 7 años como coordinador de equipos especiales. Sí.

Pero será el "otro" elemento de equipos especiales el que pondrá contra la pared a Baltimore. David Lee fue el mejor pateador de despeje de la temporada y Baltimore, de los equipos que entraron a la postemporada, fue el que peor números tenía en series ofensivas arrancando adentro de su yarda 20.

5. PROFUNDIDAD
Estamos acostumbrados a que las súper estrellas se comporten como tales en los escenarios más grandes, que ejecuten de acuerdo a la categoría de sus talentos. Pero en un juego tan cerrado como el del domingo, son los que viven entre las sombras que crean las gigantes figuras de los monstruos mediáticos los que ganan campeonatos.

Son esos atrincherados hombres sin nombre que ejecutan en proporción inversa de fama, de esos San Francisco tiene más.

Los 49es ganaran gracias a los "otros".

Último pronóstico de la temporada.

Super Bowl XLVII San Francisco 28-24 Baltimore.

Tratando de promover el hábito de la lectura entre sus dos hijos, mis padres procuraban cualquier oportunidad para distraernos de la TV experimento capitalizado positivamente por mi hermano, no tanto por mí- y de entre la variedad de opciones que ponían a nuestro alcance, yo esperaba particularmente el arranque de cada mes para algo en especial: el popular Selecciones de Reader´s Digest.

Y no es que fuera un apasionado de los avances científicos y tecnológicos, limitados en aquella época a: "Olvídese de levantarse a cambiar de canal, por fin ha llegado el control remoto" sino que había dos secciones que atraían particularmente mi atención:

"La Risa, Remedio Infalible" con los chistes más simples, bobos, cotidianos, divertidos y asombrosos de la historia; y otra llamada "Héroes Entre Nosotros".

De jueves a domingo estaré narrando los X Games Aspen 2013 (antes conocidos como Winter X games) y hay muchas razones por las que me fascina hacer este tipo de eventos. Una de ellas es resetear mi capacidad de asombro. Pocas oportunidades hay para admirar a seres de condiciones supra-humanas como Shaun White, Bobby Brown, Levi LaValle, Jamie Anderson o Kaya Turski.

Los veo y por lo general me cuestiono ¿cómo es capaz el ser humano de llevar su cuerpo a límites tan complejos que ponen en riesgo su vida? ¿qué han hecho ellos que otros seres humanos como nosotros- hemos dejado de hacer?

Luego regreso a mi realidad y me doy cuenta de que, simplemente, ellos fueron concebidos en una nube distinta; en la designada para aquellos cuyo ADN fue dotado de condiciones físicas superiores, que su anatomía supera con holgura al humano promedio. Son aquellos que fueron diseñados por una mano especial y a nosotros, los comunes, nos fascina llamarles héroes.

Pero después conocía la historia de Owen Groessen.

Fue casual. Regresé al hotel, encendí la TV mi hermano ganó la carrera por leer más- puse SportsCenter y en ese momento anunció Scott van Pelt que la jugada número uno del Top Ten era dos tiros de tres puntos en un juego de basquetbol infantil.

¿Qué tenían de particular dos tiros de tres puntos? No fueron contra el reloj, no fueron decisivos para ganar el partido.

Esos dos tiros, acumulaban una historia inspiradora, heroica.

Owen Groessen es un niño que va en el octavo grado de la escuela y tiene Síndrome de Down, pero sobretodo ha tenido un sueño toda su vida: jugar basquetbol.

Su entrenador, Jeff Howell, le permitió entrenar con el equipo, pero hasta el miércoles no había jugado un solo minuto. Ese día disputarían su último partido en casa.

El martes por la tarde, Coach Howell diseñó una jugada en la que un jugador llevaría la bola por el centro, otros tres irían a un lado a la línea de base para dejar sólo a un último jugador. Nombró la jugada "Owen".

Groessen, de 13 años, entró a la duela por primera vez en la temporada y el entrenador gritó al movedor de pelota dos veces: "Owen, Owen, vamos con la jugada". Los otros tres jugadores siguieron el diseño, la pelota llegó a Owen.

Tomó la pelota con las dos manos, flexionó las rodillas y soltó el balón que dibujó una parábola tan alta como la emoción contenida entre los presentes.

La bola no tocó el aro, solo la red. Tres puntos.

La arena explotó, sus compañeros saltaron celebrando y él, con la dificultad motriz propia de su estado, daba pasos hacia atrás pensando en defender el ataque del rival.

Siguiente posesión, misma historia: otros tres puntos para Owen que terminó con 6 en 2 minutos.

Héroes entre nosotros de Selecciones de Reader´s Digest no relataba las historias de súper hombres que saltaban más alto, corrían más alto o lanzaban más fuerte que el resto de nosotros, los mortales. Contaban las hazañas de aquellos que encontraban la manera de convertir su condición ordinaria en extraordinaria.

Y la historia de Owen es tan extraordinaria como el mensaje que nos regala: aquí el único héroe no es él. Lo es también su entrenador y sus padres que incesantemente lo impulsaron a que persiguiera lo que más quería. Lo son sus compañeros que lo cobijaron y lo es su prima que volvió el hashtag #GetOwenOnSportsCenter trending topic mundial.

Para ser héroe no es necesario tener una capacidad física superlativa, sino una voluntad inquebrantable y el único músculo que es capaz de llevarnos más allá de nuestra fuerza es el corazón.

No es utópico pensar que algún día podremos conocer a nuestros héroes, a veces sólo es necesario voltear a ver a quien está a nuestro lado para encontrarlo.

David Bowie, que razón tenías, Maestro. Todos podemos ser héroes, aunque sea sólo por un día.

Qué ver en la semana 11

Actualizado el 16 de noviembre de 2012
por Mauricio Pedroza
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Joe Montana habla previo al Monday Night
Tags: nfl

MÉXICO -- Los buenos equipos son los que son capaces de sobreponerse a cualquier adversidad que le presente la temporada. Aaron Rodgers ha perdido durante la temporada a todos sus receptores titulares y aún así se las ha arreglado para hacer de Randall Cobb y sobretodo James Jones armas tan respetables como Jordy Nelson o Donald Driver. 15 pases de anotación y solo una intercepción en los últimos 4 juegos que terminaron en victoria.

Detroit desperdició la oportunidad de reposicionarse en la división perdiendo por segunda vez contra Vikings. En sus próximos 4 juegos verá dos veces a Packers, una a Texans y una a Colts.

PHILADELPHIA EN WASHINGTON

Que nadie se haga el sorprendido si al final nos damos cuenta que el domingo vimos la última imagen de Michael Vick en el uniforme de Eagles. Su conmoción cerebral lo podrá tener fuera de la titularidad hasta 3 juegos en los que Nick Foles se juega su futuro. Con todos sus problemas, tienen a la quinta mejor línea ofensiva para el ataque terrestre, esperen el mejor juego de la temporada para LeSean McCoy.

Pocas muestras de desesperación y raquítico liderazgo como las de Mike Shanahan después de la derrota contra Carolina. Dio a entender que la campaña estaba perdida y que ahora cada quien se jugaba su trabajo en lo que quedaba. Un juego en el que tuvieron la posesión 9 minutos más que el rival, corrieron para 150 yardas y no entregaron el balón. Algo más de confianza para RGIII que las lesiones han mermado sus blancos favoritos.

CLEVELAND EN DALLAS
El típico juego trampa para Cowboys. La semana pasada tuvieron dos minutos y treinta segundos de inspiración que representaron 21 puntos. Eso, más la salida de Vick les confirmó una ultra desesperada victoria que después de 3 cuartos parecía lejana. Browns dependen de enormemente de lo que pueda hacer su corredor novato, Trent Richardson. Dallas ha defendido bien la carrera, solo Marshawn Lynch los ha poseído (y a quién no, realmente).

Y la clave para Cowboys pasa también más por la tierra que por el aire. Tony Romo ha limitado a 0 su número de intercepciones en los últimos dos juegos, nada pone a su equipo en mejor posición de ganar juegos consecutivos por primera vez en un año.

NEW YORK JETS EN ST. LOUIS
Rams ya nos demostraron que pueden competir con una base muy joven, pero muy salvaje. Merecieron ganar el juego en San Francisco que al final tampoco perdieron.

En el rating total de quarterback que va de 0 a 100, Mark Sanchez tiene un promedio desde la semana 4 de 17,7. Basta, peor no se puede estar, es ¡¡¡Tebow Time!!!

ARIZONA EN ATLANTA
Yo comparto eso de que no existe ninguna "derrota positiva" en una liga que tiene 16 juegos de temporada regular, pero creo que hay muchas cosas que Falcons pueden rescatar después de perder el invicto en New Orleans. Una de ellas es rescatar su ataque terrestre. Michael Turner es la válvula que libera la presión que comienza a escalar en el termómetro de Matt Ryan.

Arizona está en camino a poner una campaña histórica como una de las peores líneas ofensivas. Kevin Kolb y John Skelton, sus dos QB´s, ya tuvieron conmociones y su ofensiva por tierra es la peor de la NFL. Ingredientes suficientes para que Falcons regrese a la victoria.

JACKSONVILLE EN TEXAS
InSímil del Chiefs en Steelers de la semana pasada. El típico juego en el que aplicamos el peligrosísimo cliché "no hay manera de que (equipo A) le vaya a ganar a (equipo B) tal". Pero no hay manera de que Jaguars le vaya a ganar a Texas. Ahí, lo dije.

TAMPA BAY EN CAROLINA
En este tipo de juegos cuenta poco el récord con el que lleguen, cuenta más la inercia y las actuaciones recientes. Bucs han creado una identidad que buscaron con Raheem Morris pero que en el camino se desviaron. Grez Schiano no solo los volvió un equipo agresivo, sino que los ha hecho ganar 4 de los últimos 5. En los últimos 4 juegos, Josh Freeman ha lanzado 10 pases de anotación y no lo han interceptado y el novato Doug Martin ha superado las 100 yardas totales.

Una pequeña nota para Cam Newton: un rating total de quarterback de 2.0 (insisto, en escala de 0 a 100) es el tipo de actuaciones que puede hacer que pierdas tu trabajo.

CINCINNATI EN KANSAS CITY
¿Qué cómo le hizo Kansas para llevar a Steelers a tiempo extra en Pittsburg? Fácil, les corrieron la bola como nadie se las había podido correr. Bengals permiten casi 120 yardas de ese tipo por juego.

El tema es que la defensiva de KC, sobre todo la secundaria, pueda parar a A.J. Green y tiene argumentos para hacerlo. La llave pasa por limitar las entregas, esas 22 que llevan en la campaña los tienen con una sola victoria.

NEW ORLEANS EN OAKLAND
Su repunte no tiene que ver con oooooooootra brillante actuación de Drew Brees ni el regreso al protagonismo de Jimmy Graham. En sus 3 victorias en los últimos 4 juegos han corrido 29, 25 y 26 veces para 148, 140 y 102 yardas respectivamente. Su defensiva pasó de ser de las 5 peores a las 5 mejores en zona roja.

Oakland sabrá hasta horas antes del juego si podrá tener a su mejor corredor y a su mejor receptor. Pero la bronca sigue estando con la generosa defensiva que presenta regularmente en 4 de sus 6 derrotas ha permitido 35, 37, 42 y hasta 55 puntos de una ofensiva de Baltimore que venía en un evidente declive.

INDIANAPOLIS EN NEW ENGLAND
Una de las mejores rivalidades de la última década que por segunda vez prescindirá de Peyton Manning. Hace un año, con esos patéticos Colts que llegaban a la semana 12 sin victoria, Dan Orlovsy pasó para 353 yardas y 2 pases de anotación, corrieron para 100 yardas y tuvieron el balón 11 minutos más que los pats. Apenas perdieron por 7 puntos. La última vez que Bill Bielichick perdió como local contra un mariscal de campo novato, fue en 1995. Claro, nunca había enfrentado a un novato como Andrew Luck y pocas veces tuvo una defensiva secundaria tan porosa como la de este 2012.

SAN DIEGO EN DENVER
Cuasi juego de playoff. Si Denver gana se pone a 3 juegos de distancia sobre San Diego con 6 por jugar incluidos duelos seguidos contra la AFC Norte (Baltimore y Cincinnati en casa y visita a Pittsburg)

En su primer duelo nos regalaron historia. El mayor regreso en la historia de la liga que terminó, además, con ventaja de doble dígito para Broncos. Y nos encanta deslumbrarnos con la temporada tipo MVP de Peyton Manning, pero yo sigo fascinado con Von Miller. En 10 juegos tiene 10 capturas, 11 golpes y 30 presiones directas a mariscales de campo. Nadie en la NFL tiene esos números.

San Diego depende de la bipolaridad de Phillip Rivers: en las victorias de Chargers ha lanzado un combinado de 3 intercepciones, en las derrotas 9.

BALTIMORE EN PITTSBURGH
No tengan duda, es la mejor rivalidad de la última época, principalmente desde que Jim Harbaugh y Joe Flacco llegaron a Ravens. En las últimas 5 temporadas cada equipo ha conseguido 51 victorias en temporada regular (empatados en segundo lugar) y 5 victorias en playoff (nadie como ellos).

La lesión de Big Ben no pudo llegar en peor momento, seguramente se perderá los dos juegos contra Ravens que, por lo general, definen no solo al ganador del norte de la AFC, sino en buena medida el destino de la postemporada en la Conferencia.

¿Hay vida sin Ben? Desde el 2004 Pittsburgh ha perdido 5 juegos sin él. 4 fueron contra Baltimore. Pero como bien decía Coldplay en la última canción de su primer (y mejor) disco: no todo está perdido. Esas 4 derrotas fueron por 3, 3, 6 y 3 puntos.

CHICAGO EN SAN FRANCISCO
Roger Goodell va a tener que tomar muchas notas. Este era uno de los juegos estelares de la temporada, posiblemente el que definiría la escena de playoff en la Conferencia Nacional. Pero por las conmociones cerebrales que sufrieron la semana pasada Jay Cutler y Alex Smith, el juego puede tener implicaciones más negativas que positivas.

Cutles está oficialmente fuera. Chicago previó que podría perderlo en algún punto de la temporada y por eso firmaron a Jason Campbell que será titular, pero no previeron que esa ausencia podría por un tema que necesita algo más que rehabilitación para sanar. Smith ha entrenado en los últimos días y seguramente será titular. Pero el juego no debe demeritar en interés. Matt Forte versus Frank Gore. Las defensivas 3 y 4 de la NFL. Fútbol Americano del la vieja escuela. Justo lo que el médico nos recetó para un buen lunes por la noche.

Qué ver en la semana 10

Actualizado el 10 de noviembre de 2012
por Mauricio Pedroza

MÉXICO -- Los 32 equipos han completado ya la mitad de su temporada regular. Si la historia de la última década se mantiene, entonces Dallas, New Orleans, Philadelphia no tienen opción de llegar a la post-temporada y, en cambio, San Diego, Miami y hasta Minnesota tienen vida y mucha.

Desde el 2002, solo el 8% de los equipos que después de media temporada estaban por debajo del octavo lugar en su conferencia llegaron a playoff.

Así que a partir de ahora separamos a los que pueden de los que solamente quieren y para eso, hay algunos juegos que merecen nuestra absoluta atención para este domingo (y obviamente el lunes).

ATLANTA EN NEW ORLEANS
Es imposible inferir que el invicto de Falcons corra peligro contra Saints por el casi casi indefendible ataque aéreo de Brees. Pero indefendible sigue siendo, precisamente, su defensiva. Philadelphia mantuvo el promedio y les puso más de 450 yardas pero se fue 0-5 en zona roja; paupérrimo y vergonzoso dato que no corresponde a lo que Matt Ryan ha hecho esta temporada.

Añadan que Atlanta tiene problemas para parar la carrera, permite en promedio casi 130 yardas, pero su defensiva por aire si bien no es lujosa, es efectiva.

DENVER EN CAROLINA
Cam Newton tiene dos responsabilidades principales: la obvia de no cometer errores infantiles para darle a su equipo la posibilidad de ganar y --tal vez la más importante-- abrir bien los ojos y valorar las clases gratuititas que verá de primera mano con Peyton Manning. Y sí, parece una victoria bastante fácil para Broncos, pero la defensiva por aire de Panthers es top ten de la liga y permite en promedio menos de 200 yardas en los últimos 4 juegos.

BUFFALO EN NEW ENGLAND
Últimos 3 marcadores entre estos dos: 52-28 (Bills), 34-31 (Pats), 49-21 (Pats). Suerte a su equipo de Fantasy.

NEW TORK GIANTS EN CINCINNATI
¿Quién se robó la poderosa ofensiva por pase de Giants? En 3 de los últimos 4 no ha podido superar 200 yardas e Eli apenas tiene 2 pases de anotación en ¡¡¡¡los últimos 16 cuartos!!!!

Bengals han perdido los últimos 4 y si quieren llegar a playoff es imperativa la victoria porque el final de la temporada regular le incluyen las linduras de San Diego, Dallas, Philadelphia, Pittsburgh y Baltimore.

OAKLAND EN BALTIMORE
A nadie le debe sorprender que Raiders se ponga en los juegos y compita, pero es casi imposible identificarlos con un estilo y una filosofía, sobretodo cuando no tendrán a su mejor jugador, RunDMC vuelve a estar lesionado y dependerá de que Carson Palmer le baje a sus influjos de superhéroe y evite tirar intercepciones.

La percepción es que Ravens, como globo de noche en fiesta infantil, está absolutamente desinflado. Alguien que le recuerde a Joe Flacco que es su último año en el contrato vigente y que principalmente, tiene demasiado talento como para jugar con la pasmosa pasividad con la que lo ha hecho en las últimas semanas.

DETROIT EN MINNESOTA
Lo más preocupante de la reciente debacle de Vikings: últimas 4 semanas record de 1-3. Record del resto de la división 10-1.

Otra joya: yardas totales de Adrian Peterson contra Seattle: 193, resto del equipo: 94. Detroit viene en evidente ascenso a pesar de la única recepción de anotación para Megatron, 3 victorias en los últimos 4 juegos pero lo peor de su calendario viene en noviembre.

SAN DIEGO EN TAMPA BAY
Josh Freeman ha lanzado 11 pases de TD y una sola INT en los últimos 4 juegos. Pero la estrella de la bahía del este se llama Doug Martin con sus últimos dos juegos de 135 y 251 yardas por tierra. A San Diego se le puede correr, pregúntenle a Trent Richardson.

Pero el duelo será si la punzante defensiva de Bucs será capaz de presionar, cargar y detener a Phillip Rivers.

TENNESSEE EN MIAMI
Alguien apretó a Chris Johnson. En sus últimos 4 juegos promedia 131 yardas por juego y más de 7 por acarreo. Pero alguien tendrá que apretar ahora a los QB´s independientemente si regresa Jacke Locker (lo más probable) o si se mantiene el veterano Matt Hasselbeck.

Estoy convencido de los Dolphins, no importa cómo terminen la temporada este equipo se está construyendo una identidad, algo de lo que había carecido en los últimos 10 años. Joe Philbin debe apreciar un poquito más lo que hasta ahora ha hecho Reggie Bush por él. Además del mejor acarreo de la temprada.

NEW YORK JETS EN SEATTLE
Si tomamos en cuenta el final de la temporada pasada, Jets tienen marca de 3 victorias y 8 derrotas. Sólo Jacksonville y Cleveland tienen peor registro en esa racha. Pero ¿es suficiente argumento para quitar de la titularidad a Mark Sánchez? Tal vez no, porque la ayuda alrededor no es particularmente talentosa. Ahora, que su raquítico 52.4% de pases completos no le hace ningún favor.

Seahawks tienen identidad, sobretodo cuando juegan en casa. 4 victorias en 4 juegos incluidas víctimas del calibre de Dallas (sí, ya sé) Green Bay y New England. En esos juegos, Russell Willson 9 TD y 0 INT.

DALLAS EN PHILADELPHIA
Como bien lo dijo Javier Trejo Garay en NFL Semanal "El Tazón de los Desesperados". Es tan raro ver a estos dos equipos jugando por el trabajo de sus entrenadores y de varios de sus jugadores- apenas en su noveno juego de la campaña, pero es matar o morir para los dos. El perdedor de pone 3-6 y terminará con una era.

ST. LOUIS EN SAN FRANCISCO

Si los Rams querían convencernos de que podían tener un impacto inmediato con la llegada de Jeff Fisher, lograron engañarnos en las primeras 5 semanas de la temporada, pero en sus últimos 3 juegos han permitido 92 puntos y su ofensiva solo ha producido 41. Ah! Y visitan a San Francisco que en casa solo ha permitido 9 en los últimos 10 cuartos en su casa. 49ers puede comenzar a separarse en su división y sus siguientes dos juegos son bravos, recibe a Chicago y visita New Orleans.

TEXANS EN CHICAGO
El mejor juego de lo que llevamos de temporada. La verdadera prueba para los dos equipos. Los dos mejores jugadores defensivos de la temporada, dos de los mejores corredores en la liga, los dos equipos con 7 victorias y 1 derrota, los dos perdieron contra Green Bay.

Entonces ¿qué los separa? La protección al mariscal de campo. Los Osos son los peores de la liga y Texans son el tercer mejor. Misma circunstacia, la línea ofensiva, la que podría definir quién entre Forte o Foster tendrá mejor noche.

KANSAS CITY EN PITTSBURGH
Go Steelers, es todo.

Semana 8: Ahora o nunca

Actualizado el 27 de octubre de 2012
por Mauricio Pedroza

MÉXICO -- Casi media temporada después estamos casi insisto- casi listo para distinguir de aquellos que son reales contendientes a tener una temporada memorable, los que sonreirán porque no les fue "tan mal", los del año mediocre y los de que el 2012 será su tumba.

Esta semana pondrá a muchos equipos en su auténtico nivel, entre los más destacados:

Vikings: Si había un juego que TENÍAN que ganar era el del jueves por la noche en casa contra Tampa. Durante sus primeros 7 juegos nos habían mandado todo tipo de señales, la mayor parte positivas. Pero sabíamos que después de su semana de descanso, coincidente con el día de acción de gracias, su calendario se volvería mortal jugando en semanas consecutivas contra Bears, Packers y de nuevo a Chicago. Si querían darse alguna buena opción de llegar a playoff era ganando ese duelo en el que, por el contrario, fueron peligrosamente exhibidos.

Chargers: Dije desde antes de arrancar la temporada que no tenía la más mínima idea de qué esperar de ellos y, que por lo tanto, me iba a abstener de pronosticar con precisión algún desenlace para su temporada. Hoy estoy más seguro de ello.

Peeeeeeeeeeeeeeeeeero, este es el típico juego trampa en casa de uno de los peores de la liga pero que en sus últimas tres derrotas ha estado dentro de los rangos para hacerlos parejos. Una catástrofe similar como la de hace dos lunes por la noche y el hashtag #FireNorv será realidad.

Jets: Antes de que empiecen a despotricar contra todo lo que tiene que ver con Rex Ryan, Mark Sánchez (duró muy poco el gusto de echarle la culpa a Eva Longoria) piensen en los últimos 2 juegos que tuvieron. Pasaron por encima de los Colts, sin problemas, y se quedaron a dos malas decisiones de ganar a los Pats en New England. Cualquiera que haya sido el ajuste que Ryan hizo en ofensiva y defensiva ha mostrado signos positivos, pero si se quedan sólo en eso, en signos, Miami los expondrá y descalificará cualquier halago recibido.

Falcons: Este tiene truco, es el primer juego contra un equipo decentemente talentoso y que con todas las vicisitudes que ha padecido en la primera parte de la temporada, está vivísimo en su división. Atlanta sufrió contra equipos que un todopoderoso no debería de sufrir, Carolina, Oakland y en menor medida Washington (si RGIII no hubiera salido conmocionado Redskins hubieran ganado).

Eagles: Si pierden Andy Reid puede ir buscando otro trabajo.

Steelers: Que este equipo haya perdido partidos en Denver, Oakland y Tennessee no me asusta. Pero si llegara a perder contra Redskins en Heinz Field ya es una alerta que pasará del amarillo mostaza que usarán en su uniforme retro a un naranja cada día más rojo.

Cowboys: Su mejor juego lo dieron en el inaugural contra Giants quienes los visitarán por cuarta vez en la historia del majestuoso Jones-Mahal. Las otras 3 veces que jugaron ahí (incluido el juego estreno) ganaron con contundencia.

Dallas al igual que Jets- ha dado síntomas de mejoría, pero la lesión de Sean Lee debilitará una de las fortalezas que habían podido construir para esta temporada, la defensiva contra el pase, curiosamente la mejor virtud de los vigentes campeones. Entiendo que la presión de ganar "sí-o-sí" es para Cowboys, por su actual record y por el peligroso calendario que viene en las próximas semanas que incluye visitas consecutivas a Atlanta y Philadelphia.

1. Miami en Cincinnati
Miami puede jugar mejor de lo que imaginábamos al arrancar la temporada, su defensiva se ha podido dejarlo en posición de ganar dos juegos que terminó perdiendo en tiempo extra contra Jets y Cardinals. Ryan Tanehill tiene un cañón pero todavía no lo sabe dominar.

Cincinnati tiene 3 victorias seguidas en buena medida por la explosión de segundo año que ha tenido la pareja de Andy Dalton y A.J. Green. Igual no tuvo demasiado rival en Jacksonville y Cleveland. Si su defensiva no mejora en situaciones de pase de largo, Dolphins pueden ponerles puntos que comprometan el juego.

2. Green Bay en Indianápolis
Colts vienen de descanso pero también de conocer la noticia de que su Head Coach, Check Pagano, padece leucemia y aunque los primeros signos son alentadores, la estructura que comenzaba a construir puede sufrir peligrosos quiebres, sobre todo en el progreso de Andrew Luck.

Packers se han olvidado ya de los oficiales que tanto les atormentaron en Seattle y contra Saints. Su defensiva secundaria ha comenzado a sufrir nuevamente, le permitieron a Drew Brees llevar una serie ofensiva que casi les gana el juego. Su ofensiva sigue produciendo como pan caliente, pero es imperativo el apoyo sostenido de Cedric Benson.

3. Baltimore en Kansas City
Kansas no puede permitirse el lujo de entregar 6 veces el balón y que 3 de ellas sean en su propia yarda 20. Matt Cassel sigue más preocupado por sus relaciones internas con coaches y compañeros que por ejecutar el plan de juego. Están desperdiciando el gran momento de Jamaal Charles y de hecho, no han podido liderar en ningún momento de sus 4 juegos. Su única victoria fue en tiempo extra.

Baltimore tuvo una mini semana de descanso que vino de lujo a los recorridos cuerpos, sobre todo de su defensiva. Una unidad que no ha sido tan comprometida y que si domina la línea frontal a la ofensiva de Chiefs, ganarán el juego. Prevean una tremenda actuación estadística de Ray Rice.

4. Atlanta en Washington.
Si les gusta meterle emoción en metal a los juegos, vayan por las altas. Matt Ryan parece más determinado en probar que esta es su temporada prototipo y ha liderado con eficiencia absoluta (tiene el mejor rating de QB en la liga) a una de las ofensivas más equipadas de la NFL. Esperen que lance mucho más todavía de lo que lo ha hecho hasta ahora, la defensiva de Washington es la 28 total y 31 por aire.

Robert Griffn III tiene las condiciones necesarias para ejecutar el tipo de estrategia que disfrutan los Shanahan y de no ser por Billy Cundiff, la victoria contra Tampa Bay tuvo que ser más holgada. Se verán contra una defensiva que disfruta de confundir al mariscal de campo y la única manera de contrarrestar esa estrategia es corriendo la pelota. El novato Alfred Morris tiene la llave de este juego.

5. Cleveland en Giants
¿Cómo se va a dar la oportunidad Cleveland de ganar un juego? Brandon Weeden da dos pasos adelante y uno para atrás en su progreso en la NFL, Trent Richardson no ha recibido las oportunidades suficientes de explotar su potencial, por ahí pasa la clave en Medowlands.

Giants ha tenido que ganar con distintos modos, a veces lanzando, a veces corriendo, a veces con la defensiva y hasta con suerte. Esperen que Eli Manning arriesge y rete a una muy débil secundaria de Cleveland, pero para eso, Ahmad Bradshaw y Andre Brown tienen que castigar a los frontales rivales.

6. Philadelphia en Pittsburgh
Pocas veces un descanso fue tan oportuno para un equipo como para Steelers que recuperan a Troy Polamalu, James Harrison y Rashard Mendenhall. Al día de hoy tienen las peores estadísticas en intento de carreras, yardas por acarreo y yardas terrestres por juego. Ryan Mundi por fin irá a la banca y por primera vez en la campaña tendrán a sus profundos titulares.

Eagles entendieron la fórmula perfectamente bien contra Giants, no entregar el balón con la pasmosa facilidad con la que lo hicieron en las semanas previas. Ah!!! Y pongan a correr por lo menos 25 veces a Lesean McCoy.

7. Seattle en Carolina
Si alguno de los dos quiere ser tomado en serio, este es el juego para probarlo y mucho dependerá de sus chavales mariscales de campo. Cam Newton debe hacer menos dramitas en las conferencias de prensa y ejecutar mejor para no poner actuaciones vergonzosas como contra Giants y para no entregar una victoria amarrada, como cuando fumbleó contra Falcons en Atlanta.

Para Rusel Wilson el tema pasa por no arriesgar el balón, en las victorias de su equipo no había cometido errores ni tirado intercepciones, el domingo pasado tiró 3 y perdieron. Marshawn Lynch es el mejor corredor al día de hoy en la NFL y es quien tiene la responsabilidad de cargar a la ofensiva.

8. Chicago en Jacksonville
Este juego puede llegar a ser un abuso aéreo entre Jay Cutler y Brandon Marshall, la secundaria de Jaguars no recibe apoyo de su línea que apenas ha provocado 2 capturas en 4 juegos.

Maurice Jones-Drew no puede tener un día de "descanso" como el domingo pasado. El tema es que los frontales de Chicago han presentado una forma de muralla impenetrable.

9. Tennessee en Minnesota
Vikings ya tienen la misma cantidad de victorias que la temporada pasada y si no hubiera sido porque permitieron un regreso "ala" Peyton Manning a Andrew Luck, estarían invictos. Hay dos claves para su éxito, hasta ahora: anotar temprano y manejar el reloj de juego. Para ello están contando con la mejor versión de Adrian Peterson en un par de años y en el único QB titular de la NFL que no ha lanzado intercepciones.

Titans deben confiar de nuevo en el súper veterano Matt Hasselbeck ante ooooootra lesión de hombro para Jake Locker, Chris Johnson ya explotó la semana pasada con 141 yardas. Una actuación similar puede poner el juego más interesante de lo pensado.

10. Denver en New England
Edición XIII de la mejor rivalidad de mariscales de campo en la historia. El récord sigue favoreciendo a Tom Brady, pero últimamente ha sido Peyton Manning quien ha tomado las victorias ganando 4 de los últimos 6. Eso sí, cuando juega en New England tiene un número extraño, 18 pases de anotación y 22 intercepciones.

Aunque usted no lo crea, Patriots es el tercer equipo que más acarrea el balón hasta ahora, aprovecharon que Bills puso secundaria poblada en el 85 por ciento de las jugadas y corrieron para 247 yardas!!!! La defensiva de Broncos jamás les permitirá algo así, y la presión directa a los mariscales de campo definirá la historia.

11. Buffalo en San Francisco
Bills no repetirá el fallido esquema defensivo que trataron de ejecutar contra Pats, pero ojo no nos olvidemos que si no hubieran perdido el balón adentro de la 10 de New England, por un momento hubieran podido estar al frente 28-7 y la historia pudo haber sido totalmente distinta.

San Francisco es un equipo que no suele desaprovechar ese tipo de errores, ya entendió que los juegos no los puede ganar confiando en el comando aéreo de Alex Smith, es correr, defender y ejecutar en zona roja.

12. San Diego en New Orleáns
Historia pura, es lo que hay que ver. Drew Brees está a un pase de anotación de ser el mariscal de campo con más juegos consecutivos con al menos un pase de touchdown qué mejor que hacerlo contra el equipo que le dio la espalda después de una seria lesión de hombro.

Ah! Y los Saints están 0-4. ¿Se imaginan lo que sería arrancar 0-5 para la franquicia que recibirá el Superbowl?

13. Houston en NY Jets
En este juego sólo me interesa ver una cosa con los Jets, a Tim Tebow tomando el control de la ofensiva de su equipo una vez que el mejor conjunto de la NFL los domine de principio a fin.

1. St. Louis en Chicago.
Los Rams se quedaron a nada de llegar a este juego 2-0 en lugar de 1-1. Sam Bradford tiene toda la confianza de Jeff Fisher pero va a un ambiente muy hostil, del tipo del que se le dificulta mucho.

Jay Cutler debe gritar menos, liderar más y equivocarse nada para tomar el control de su ataque que sufrirá la ausencia de Matt Forte. Los Bears deberán dominar el juego aun con Michael Bush y ganar.

2. Buffalo en Cleveland.
Los Browns dieron un paso enorme de una semana a otra, pero como bien dijo su entrenador en jefe, Pat Shurmur, si no ganas, no es suficiente. Brandon Weeden y Trent Richardson rindieron más en su calidad de selecciones de primera ronda y pocas oportunidades de ganar tienen como el domingo, en casa.

Buffalo nos puede mostrar una cara tan ridícula como contra Jets y una alentadora como contra Chiefs. Dependen de la toma de decisiones de Ryan Fitzpatrick y de que las defensivas rivales dominen la explosión de C.J. Spiller. Veo a Cleveland consiguiendo su primera victoria.

3. Tampa Bay en Dallas
Con Dallas hay que tomarlo partido a partido. No valía la pena emitir un juicio general después de la victoria contra Giants porque sabíamos que podía pasarles lo que les pasó en Seattle. Para ellos la ecuación es más sencilla: Que Romo lance menos y que Murray corra más.

Tampa dejó ir una oportunidad dorada en Nueva Cork, pero ya probaron que su estilo de juego es de 60 minutos (aun en la formación victoria) pero si su secundaria sigue siendo pista de aterrizaje, su ofensiva se ve demasiado exigida para su potencial. Gana Cowboys.

4. Jacksonville en Indianapolis.
Brillante oportunidad para que Colts disfrute de un récord ganador en algún punto de esta temporada. Su accesible calendario es un gran campo de entrenamiento para Andrew Luck que tuvo su primer gran momento contra Vikings.

Jaguars son más débiles de lo que pensábamos. Blaine Gabbert necesita más protección o volverá a los errores de sus primeras salidas como la temporada pasada. Le urge que Mojo lleve por lo menos 25 veces el ovoide para evitar lanzar bajo presión. En un juego de pocos puntos ganará el local.

5. N.Y. Jets en Miami.
Interesantísimo juego por muchos lados. Jets fueron exhibidos por Steelers el domingo pasado en varias áreas del juego. Después de recibir el golpe de Lawrence Timmons, Mark Sanchez dejó de producir y regresó a ser el QB inseguro y dubitativo que tanto ha sido criticado. Su corredor, Shonn Greene salió conmocionado y se volvieron unidimensionales. ¿Y su dominante defensiva? Quisieron golpear más que tacklear (conceptos distintos) y hasta Pittsburgh les corrió.

Miami se dio la oportunidad de ganar confianza contra Raiders. Reggie Bush no tendrá actuaciones seguidas como la del domingo, pero con que corra el 75 por ciento de lo que corrió contra Oakland, le facilitará la vida a Ryan Tannehill. Si la defensiva controla y orilla al error a Sanchez, pueden ganar el juego.

6. San Francisco en Minnesota.
Si los 49ers llegaran a perder, entonces sí, no hay manera de entender la temporada de la NFL.

Ojo, uno de los mejores QB´s en esta temporada en términos estrictamente estadísticos- es Christian Ponder. Piensa más, decide mejor, se equivoca menos. Adrian Peterson exige correr más. Su defensiva también se lo exige para tener recuperación física.

Pero San Francisco es el mejor equipo de la liga, unidad por unidad.

7. Kansas City en New Orleans.
Desde 1990, 113 equipos han arrancado una temporada 0-3. Solamente 3 pudieron llegar a la post-temporada. Es una alerta roja encendida para los Saints que deben dejar la actitud de "nosotros contra el mundo" y regresar a las bases que los hizo un equipo imparable.

Chiefs llegan también sin haber ganado esta campaña, pero su 0-3 no me sorprendería en lo más mínimo. Romeo Crenell pierde semana a semana los bonos que había ganado como entrenador interino. Su defensiva, nuevamente parchada, no podrá parar el ataque aéreo de New Orleans que a su vez, no puede permitir seguir con un ritmo de casi 40 puntos permitidos por partido. Saints saca su primer triunfo.

8. Detroit en Tennessee.
Chris Johnson tiene que dejar de hacer el ridículo y eliminar a las de ya su espantoso promedio de 1.1 yardas por acarreo. Dejar a la suerte del inexperto Jake Locker los destinos de un equipo con capacidades superiores a lo que han mostrado hasta ahora, es una invitación al fracaso. Peor aún, reciben a Detroit.

Lions sufrieron, una vez más, el poder de San Francisco. Evidenciaron preocupantes deficiencias para parar la carrera y su secundaria navega en la medianía de la liga. Si son capaces de presionar a Locker, su ofensiva se encargará de poner los suficientes puntos para ganar el juego.

9. Cincinnati en Washington.
Qué gran partido para ver. Sí, ya sé que no son los equipos estelares ni mucho menos, pero es uno de los duelos más parejos de la semana.

Las defensivas rivales ya tuvieron dos muestras muy fieles de lo que puede hacer RGIII y el equipo defensivo de Bengals es muy capaz de provocar confusión en un mariscal de campo novato.

Redskins se ha quedado sin dos pilares defensivos para el resto de la campaña, lo cual se traduce inmediatamente en menor presión para Andy Dalton y campo más abierto para A.J. Smith. Eso sí, si no cuentan con el apoyo de la firma de abogados, el juego se puede inclinar con poco puntaje- a favor de los locales.

10. Pittsburgh en Oakland.
Steelers ajustaron su defensiva ante un ataque poco generoso como el de los Jets. Nuevamente jugarán sin sus dos referentes, James Harrison y Troy Polamalu. Pero debería ser suficiente para limitar a una predecible y paupérrima ofensiva de Raiders.

Rashard Mendenhall seguirá viendo el juego desde las líneas, pero Pittsburgh tampoco sufrirá por sus deficiencias terrestres. "Big Ben" retomó la forma de buena parte de la temporada pasada y encontró variación en su cuerpo de receptores y mantuvo su increíble efectividad en terceras oportunidades (nadie como él en la liga hasta ahora consiguiendo 16 primer intentos por aire).

Si es medianamente bien protegido saldrá con una contundente victoria de la costa oeste.

11. Atlanta en San Diego
Frente a frente dos de los 6 equipos que arrancaron 2-0. Mayores complicaciones en el camino de Atlanta que visitó y aplastó a Kansas City y después, eliminó la euforia por el regreso de Peyton Manning.

En mi entender, dos de los 3 mejores QB´s de lo que llevamos de temporada miden fuerzas. Matt Ryan en su quinto año está obligadísimo a ser líder indiscutido de su franquicia y hasta ahora no ha decepcionado. Muy en su favor juega que cuenta con uno de los elencos con mayor talento en la NFL.

Phillip Rivers ha eliminado de su plan de juego el famosísimo "acelere". Sólo ha lanzado una intercepción y, sobretodo, ha sabido lidiar con la inutilidad del ataque por tierra de Chargers. Si su defensiva puede presionar a Matt Ryan, creo que pueden dar uno de los golpes de autoridad que tanto necesitan, pero ese es un gran "sí". Partido de muchos puntos casi imposible de predecir, pero voy con Atlanta.

12. Houston en Denver.
Primera gran prueba para Texans que aniquilaron a dos de los peores en la liga (Dolphins y Jaguars). Tercera gran prueba consecutiva para medir el regreso de Peyton Manning.

Contra Atlanta tuvo uno de los peores cuartos de su vida, pero fue capaz de volver de tres intercepciones para poner en competencia a su equipo aunque no le alcanzó. Ha lanzado 5 pases de más de 20 yardas por el centro del terreno, 3 alcanzaron manos (las de las secundaria de Falcons) 2 fueron cortos e incompletos. Por delante tiene a un equipo que ha poseído históricamente (16-2) pero estos son otros Texans.

Houston ha presentado uno de los ataques más balanceados y efectivos de la liga. Su defensa los mantendrá en un juego en el que brillará y ganará Arian Foster.

13. Philadelphia en Arizona.
El otro juego que incluye a invictos. Sí, leyó bien. Arizona está invicto en la temporada después de dar una de las mayores sorpresas cof cof- de las últimas temporadas. Pero que no nos agarren desprevenidos. Después de un patético arranque de 2011, Ken Wisenhunt ha corregido la ruta con una defensa oportunista y súper veloz, los mejores equipos especiales de la liga, y un mariscal de campo que en su locker tiene la palabra REVANCHA pegada en la parte frontal. De sus últimos 11 partidos de temporada regular han ganado 9.

Philadelphia ha entregado el ovoide 9 ocasiones. Ganó sus 2 partidos. Esa combinación no se veía desde 1983 cuando lo hicieron los Rams.

Michael Vick tiene un festival en los primeros tres cuartos, ha lanzado seis intercepciones pero se las ha arreglado para brillar cuando cuenta, en el último cuarto.

Estos son el tipo de partidos que Eagles perdían la temporada pasada en el arranque, pero ahora son los que ganan. Tomando en cuenta el 2011, tienen 7 victorias consecutivas, nadie como ellos en la NFL.

Aun así, el oportunismo de Cardinals les dará su tercera victoria del año.

14. New England en Baltimore.
¿Alguien dijo venganza? En el juego por el campeonato de la Conferencia Americana, Ravens se quedaron a unas manos de Lee Evans o a la precisión del pie de Billy Cundiff de llegar al Superbowl. Ambos dejaron el equipo.

Baltimore dominó prácticamente todo el juego en New England, pero su defensiva mostró los estragos de la edad hacia el final, lo que permitió el regreso de Brady para ganar el juego.

Pero si quieren repetir victoria, deben proteger a su QB. Brady se ha visto bajo presión tantas veces este año como nunca en un arranque de temporada y su inmovilidad termina por reventar las jugadas. Sin Aaron Hernandez, Bill Bellichick tendrá que levantarle el castigo a Wes Welker para abrir a una ansiosa defensiva de Ravens.

Cuando Joe Flacco tiene rating por encima de 100, su equipo está 24-2. Contra los Pats promedia 102.4. Pero si siguen eliminando a Ray Rice de la ecuación terrestre (apenas han corrido el 35% de las jugadas) abrirán la puerta a un juego más parejo.

No cometerán el error y mandarán de regreso a casa a los Pats con record perdedor, algo que no viven desde la semana 1 de la temporada 2003.

15. Green Bay en Seattle.
De pronto Packers se volvió un equipo envuelto en dudas y una visita a Seattle es para preocuparles. Sí, el mismo equipo que la temporada pasada terminó 15-1 la etapa regular y que poseyó a cuanta defensiva se le pusiera enfrente.

Pero esa es la belleza de la NFL, de una temporada a otra los ajustes que cada equipo hace pueden traducirse en 5 victorias más. O en el caso del estudio del contrario, 5 derrotas más para el rival.

La clave pasará por la cantidad de veces y la efectividad con la que Seahawks corran la bola. La defensiva terrestre de Packers permitió que San Francisco les recorriera más de 180 yardas, misma cantidad con la que Seattle dominó y terminó por nulificar a Dallas.

Otro juego tan difícil de predecir que parece un volado. Moneda en verde y amarillo.

MÉXICO -- ¡Pare de sufrir¡ Ha llegado la nueva temporada de la NFL y con ella la oportunidad de jugar al que sabe y predecir el futuro.

Pero como en esta liga, esa es una labor humanamente imposible, aquí presentamos el primer ranking de poder para esta campaña que toma en cuenta, únicamente, las condiciones en la que los equipos llegan al arranque de la Semana 1.

No es un anticipo del orden en el que terminarán después de 16 partidos. La única predicción --nada más por no dejar-- es la de su fajín al terminar la temporada regular.

Advertidos entonces, aquí va la Guía Básica de lo mínimo que hay que esperar de cada equipo en 2012.

Green Bay Packers

1. Green Bay Packers
Difícil decir que repetirán la campaña de 15-1 porque su división es todavía más competitiva, pero entrando a la campaña mantienen el imparable estilo ofensivo de 2011.

Lo más importante, hicieron ajustes defensivos que evitarán que su ataque tenga que poner de a 30 puntos por partido para ganar. No que no lo puedan hacer.

Alex Green y Cedric Benson van a tener que ser una real amenaza por tierra para potencializar las opciones ofensivas de Aaron Rodgers.

Una derrota en 16 juegos habla mucho de un equipo. Ser la peor defensiva de la liga posiblemente dice más, sobre todo cuando en playoff se suma la misma cantidad de caídas que en la campaña regular.

Por eso, las primeras seis selecciones en el último draft fueron para reorganizar el aparato defensivo, destacando la gigantesca presencia de Nick Perry.

Más balance, más opciones de llegar a una instancia de postemporada que corresponda a lo hecho en la temporada.

Pronóstico: 13-3

New England Patriots

2. New England Patriots.
Los podemos reflejar en varios espejos de los Packers. New England tuvo la segunda mejor ofensiva total de la liga. Tuvo también la penúltima peor defensiva.

Igual que Green Bay, sus primeras seis selecciones en el último draft fueron con jugadores que reforzaran ese departamento.

Si Belichick encuentra la fórmula para que ese lado del ovoide sea la mitad de productivo que su ofensiva, tendrá un equipo aún más competitivo que en el 2011.

Las armas ofensivas de Tom Brady vivieron un verano contrastante. Wes Welker se tuvo que conformar con la etiqueta de jugador franquicia, en cambio, sus súper estrellas Rob Gronkowski y Aaron Hernandez, recibieron jugosas extensiones de contrato. Se fue Deion Branch, pero el arma en campo largo encuentra mejora en Brandon Lloyd.

Su división le ayuda a contar con un récord que debería asegurarle recibir la postemporada completa en casa así que como en los últimos años, no importa demasiado lo que veamos en la parte regular de la temporada, sino el estado físico y mental del equipo llegando a enero.

Pronóstico: 14-2

San Francisco 49ers

3. San Francisco 49ers.
De alguna manera había que reforzar el ataque. El hecho de que Alex Smith simplemente "no se equivoque" no es suficiente para pensar en celebrar en New Orleans en febrero.

De ahí que sus primeras tres selecciones en el draft fueran para aderezar la ofensiva y su intención en la agencia libre culminó con el regreso a la NFL de Randy Moss. Llegaron también Brandon Jacobs y Mario Manningham que proveerán ese instinto asesino en la zona roja que tanto adolecieron en la temporada pasada. Sólo los Rams y los Chiefs tuvieron peor efectividad en las últimas 20 yardas que el equipo de Jim Harbaugh.

Su defensiva probó pertenecer a la jerarquía de la NFL y de mantenerse así, sólo Seattle le hará ligeramente cosquillas en su división y, a mi entender, representarán a la Conferencia Nacional en el Super Bowl.

Eso si, su éxito en 2011 le acarrea un calendario más rocoso para este año.

Pronóstico: 12-4.

Houston Texans

4. Houston Texans.
Voy a ser claro desde el principio: da toda la impresión de que son la elección sexy para esta temporada. Claramente hay elementos para considerarlo así como un sólido QB, uno de los mejores corredores y uno de los mejores receptores de la liga; una muy decente línea ofensiva y un intimidante equipo defensivo.

Por eso arrancando la temporada los tengo en cuarto lugar, pero no creo que terminarán tan altos en enero.

Las lesiones son un fantasma latente y cuando la exigencia es crucial, la impresión que dejan en el aire, es que es un equipo que se puede doblar.

Indiscutibles favoritos en su división, conoceremos su real calibre en los pocos momentos incómodos de su calendario, que parece un bombón. Ojo en semanas consecutivas, 6 y 7 en casa contra Packers y Ravens y la visita en la 14 a New England.

Pronóstico: 12-4

Baltimore Ravens

5. Baltimore Ravens
No Terrell Suggs, gran problema. Sobre todo para una defensiva que querrá honrar la leyenda de Ray Lewis en su última temporada en la NFL. Sabemos de lo que esa unidad es capaz, pero conoceremos el auténtico valor de un tipo como Suggs hasta que su equipo sea capaz de imponer pavor en las ofensivas rivales del mismo modo que lo hizo con el mejor defensivo del año en la liga la temporada pasada.

Ray Rice ya cobró y cobró bastante bien. Eso se traduce en algunas ocasiones en una velocidad y un impacto menor (pregúntenle a CJ2K).

Joe Flacco maldice aún la hora en la que Lee Evans le soltó el pase que acallaría las dudas sobre su condición de ganador, pero tiene una nueva oportunidad para redimirse apoyado en un tándem de solidez en Anquan Boldin y el año despegue de Torrey Smith.

El balance, pero sobre todo la experiencia en este equipo los llevará a jugar en el Superdome el 3 de febrero.

Pronóstico: 11-5.

New York Giants

6. New York Giants.
¿Es normal hablar tan poco del vigente campeón? En el caso de los Giants sí. Y eso puede llegar a ser algo positivo.

Las luces y los reflectores se han ido con los vecinos que visten de verde y con otros equipos que disfrutan el aparador. Pero Tom Coughlin no tiene ningún problema con ello.

Necesitan ser un equipo menos bipolar para no depender de la habilidad cuasi-mágica de Eli Manning para resolver los juegos en el último cuarto. Nadie lanzó mejor que el dos veces ganador de anillo de Super Bowl (disculpe usted, Peyton) en los últimos 15 minutos de juego en la campaña anterior.

Necesitarán que el corredor novato, David Wilson, le aligere la carga no sólo a su mariscal de campo, sino a Ahmad Bradshaw y sus muy probables lesiones.

El calendario es de miedo, el más difícil en la liga, pero al final, es el tipo de exigencia que los campeones merecen. Su división será tan peleada que su récord al final no será bonito, pero sí suficiente para serle fiel a su costumbre de llegar a playoffs y de ahí --alerta de cliché-- cualquier cosa puede pasar.

Pronóstico: 9-7.

Pittsburgh Steelers

7. Pittsburgh Steelers.
La NFL es una liga basada en el orgullo y uno de los más laureados fue aparatosamente maculado por la novedosa facha de "Tebow Time".

No es que Pittsburgh tuviera calibre suficiente para volver al juego grande, pero nadie esperaba que cayeran como lo hicieron en Denver.

Los duelos divisionales serán televisión obligatoria para todos (hasta contra los Browns) y los pálpitos conducen a que Mike Tomlin está feliz con lo que ha visto hasta ahora en defensa --nada raro siendo la mejor del 2011-- y particularmente en ataque bajo la nueva tutela de Todd Haley.

Si el nuevo coordinador ofensivo y Big Ben no chocan (que le pregunten a Matt Cassel), la ofensiva Steeler estará a una sólida competitiva temporada de su equipo terrestre de volver a pelear por el primer lugar de la Conferencia Americana. Todo dependerá de si su línea ofensiva se vuelve mínimamente presentable.

No existen garantías de que así será. La lesión de su primera selección del draft, David DeCastro, no fue el mejor augurio.

Pronóstico: 10-6.

Chicago Bears

8. Chicago Bears.
Antes de la lesión de Jay Cutler era, posiblemente, el único equipo capaz de soplarle muy cerca en la cara a Green Bay. Y después de Cutler siguió Forte con lesión de rodilla y todo se derrumbó.

Ahora Cutler no solo está, sano sino que ha sido reunido con su receptor consentido, Brandon Marshall. Además se han blindado contra la imprevisibilidad de las lesiones: Michael Bush por si vuele a caer Matt Forte (también estrenando contrato millonario) y Jason Campbell por si en algún punto Cutler necesita un par de juegos para sanar.

Como con Pittsburgh, la línea ofensiva necesita más que una manita de gato una garra de león para asegurar que el arsenal está protegido y listo para explotar. Ciento cinco capturas en los últimos dos años hablan por sí solas.

El lado defensivo escucha cada vez más fuerte el reloj. Brian Urlacher jugará con una rodilla y Julius Peppers exigirá más apoyo del equipo de reparto, sobre todo de Lance Briggs.

La división más competitiva los tendrá en segundo lugar, posiblemente suficiente para llegar a playoffs.

Pronóstico: 11-5.

Philadelphia Eagles

9. Philadelphia Eagles.
Ni son tan buenos como el penoso desliz de Vince Young "Dream Team" de hace un año, ni tan malos como en sus primeros 12 juegos.

El recontra utilizado cliché de "si-no-se-lesionan-pueden-aspirar-a-cosas-grandes" les aplica con holgura. Y todo es culpa de Michael Vick.

Sus instintos escapistas deben ser reducidos al mínimo para que las 18 pérdidas de balón de 2011 se traduzcan en más oportunidades para las talentosísimas opciones que tiene por tierra y por aire.

Juan Castillo aprendió valiosas lecciones en su primer año como coordinador defensivo, aunque muchos creen que no merecía una segunda oportunidad. Cuatro novatos a la defensiva incluido el estelar Fletcher Cox, deben reforzar una unidad que permitió 20 puntos por partido la campaña pasada.

A mí me gusta mucho el equipo, los veo ganando el Este de la Nacional.

Pronóstico: 10-6.

Atlanta Falcons

10. Atlanta Falcons.
Qué difícil es poder anticipar lo que van a hacer. No es tan drástico el "ahora o nunca" para Matt Ryan porque tiene años valiosos por delante, pero cuesta creer que un ataque que incluye a una de las mejores parejas de receptores en la NFL, el mejor ala cerrada en la historia y un corredor del tamaño de Michael Turner no convirtiera un solo punto en su juego de postemporada contra los Giants.

Las adiciones a la línea ofensiva deben proveer de seguridad a Ryan que busca espantar ya las voces que le susurran su incapacidad para ganar el partido importante. A este campo de entrenamiento llegó con casi cuatro kilos más de pura masa muscular. Sólo es cosa de saber si su fortaleza física es correspondida con fortaleza mental.

Su porosa secundaria fue remendada con Asante Samuel.

El calendario es un dulce, dependerán de los duelos directos contra Saints que los barrieron la temporada pasada.

Pronóstico: 10-6.

Detroit Lions

11. Detroit Lions.
Pocos equipos se dispararon tanto en el pie como Detroit. Cada vez que nos hacían pensar que estaban listos para competir con los adultos, florecía una bochornosa inmadurez que limitaba y condicionaba su ventana de éxito en la liga.

La combinación Stafford-Megatron es de las más letales en la liga, pero sin apoyo terrestre y una línea ofensiva de calidad (su primera selección fue por el OT Reiley Reiff) difícilmente intimidarán a los equipos más consolidados.

Sus frontales pertenecen a uno de los cinco mejores grupos defensivos de la liga, pero su secundaria sigue pidiendo ayuda a gritos.

Que tampoco se nos olvide que apenas hace tres años este equipo hacía el ridículo terminando 0-16. Sigue siendo una obra en proceso, cuyos pasos acelerados suelen desviarse del rumbo, pero cada vez se acercan más.

Para su desgracia están en la división más fuerte de la NFL y con mucha fortuna volverán a playoffs.

Pronóstico: 9-7

Denver Broncos

12. Denver Broncos.
La ecuación es sencilla, sumas a Peyton Manning y restas a Tim Tebow . Vuelves de hacer del ataque aéreo una obra de la casualidad a una obra de arte.

Manning tendrá a quien lanzar, su línea ofensiva es competitiva, pero hasta que no reciba el primer gran golpe, no existe manera de asegurar que su cuerpo está sano y libre de óxido.

No compro el argumento de quien ve a Denver candidato a ganar la AFC, porque retirando del escenario a su QB, el resto de la ofensiva es decente, pero no generosa.

La defensiva sigue siendo su ancla aunque nos probó más en momentos que en números. Fue la Nº 20 en total pero sus adquisiciones son tan interesantes como seguramente efectivas: Derek Wolfe, Justin Bannan, Tracy Porter y Keith Brooking serán el complemento al talento de Von Miller, Elvis Dumervil y Champ Bailey.

No deberían tener problemas para ganar su división, pero sus números no serán atractivos para nadie.

Pronóstico: 9-7.

New Olreans Saints

13. New Orleans Saints.
El circo aéreo de Drew Brees no será suficiente para aliviar las heridas que dejó Roger Goodell con sus castigos.

Sean Payton no pasa, no recibe, no corre la bola, no presiona al rival ni patea. Pero los entrenadores en jefe tienen la jerarquía que presumen y ganan lo que ganan por un elemento fundamental: su manejo de situaciones de crisis.

Hay momentos de los juegos en que las decisiones pasan por la responsabilidad de una persona que ha aprendido a pensar más rápido que los demás, a ver más lejos que los demás. Y en una conferencia tan competitiva, una decisión mal tomada puede dejar a un equipo sin poder jugar en enero.

Desafortunadamente creo que el destino de los Saints, anfitriones del Super Bowl, fue decidido en 280 Park Avenue, en Nueva York.

Pronóstico: 10-6.

San Diego Chargers

14. San Diego Chargers.
Me niego rotundamente a concederles opciones de ganar. Me han defraudado tanto en los últimos cuatro años que aprendí mi lección.

Creo en Philip Rivers, pero no creo en Norv Turner. Menos cuando su corredor, Ryan Mathews esquiva más fácil defensivos que lesiones.

El mediocre 8-8 de la temporada pasada fue vergonzosamente remarcado por una racha de seis derrotas consecutivas que no imaginaban destino distinto al fin de la era Turner en el sur de California. Los milagros existen y Turner --junto a su gerente general A.J. Smith-- esperan uno más que los ponga en posibilidad de ganar su división y les dé una oportunidad más en playoff.

A su favor juega un benévolo calendario y los duelos directos con los Broncos decidirán al ganador del Oeste en la Americana.

Pronóstico: 10-6.

Dallas Cowboys

15. Dallas Cowboys.
Aquí sí es ahora o nunca para Tony Romo. El problema es que él no fue quien se puso en ese infame lugar. Jerry Jones no soportará una temporada más sin postemporada y se ha encargado --vía los medios-- de dejarlo en claro a todo su equipo.

Fuera de Dez Bryant y Miles Austin, Dallas no tiene otro receptor confiable y, si de confiar se trata, la salud de estos dos jamás es garantía. Menos ahora que Jason Witten comenzará la temporada disminuido.

DeMarco Murray lleva demasiada responsabilidad en sus piernas, no correspondida con el apoyo de una línea ofensiva rehecha, lo cual no quiere decir que reforzada.

Brandon Carr y Morris Claiborne (seleccionado en primera ronda) son la apuesta para mejorar una secundaria que fue golpeada con frecuencia, lugar Nº 23 en defensiva por aire en la liga.

De nuevo, los duelos torales son contra los Giants e Eagles, si salen 3-1 de ellos aspiraran a playoffs. Pero si a analizar el calendario vamos, arrancan la temporada con seis visitas en sus primeros nueve juegos.

Pronóstico: 8-8.

Cincinnati Bengals

16. Cincinnati Bengals.
La curva descendente del segundo año. Ese es el gran miedo de Marvin Lewis.

Pocos jugadores nos impresionaron la campaña pasada como Andy Dalton y A.J. Green. Por momentos fueron indescifrables en su extraña coordinación, secundados por tierra por Cedric Benson y un respetabilísimo aparato defensivo.

El tema es que las defensivas ahora saben cómo prepararse mejor para un ataque aéreo que desconocían, además de que con Benson fuera del equipo, la fuerza terrestre depende de la firma de abogados, BenJarvus Green-Ellis y su impecable seguridad de manos. Nunca ha perdido un balón en su carrera.

En su contra juega su división, están cerca, pero todavía no tanto como para superar este año a Steelers y ven todavía más lejos a los Ravens.

Pronóstico: 9-7.

Buffalo Bills

17. Buffalo Bills.
Es uno de los equipos que más intrigado me tiene. Hubiera querido colocarlo un par de lugares más arriba pero no me animé. Y es que Ryan Fitzpatrick sigue sin darme la idea de que es un QB listo para los juegos grandes. Su talento es indiscutible, pero su toma de decisiones en los momentos bisagra de los partidos importantes me altera.

Cuando voltea, respira tranquilo porque tiene un par de corredores de batalla con Fred Jackson y C.J. Spiller; un receptor velocista en Steve Johnson; un sólido TE en Scott Chandler; la línea ofensiva que menos capturas permitió la temporada pasada (con un par de bajas a cuidar, sobre todo la de Demetress Bell). En fin, elementos para competir.

Pero cuando el juego exigió liderazgo y control, su equipo lo voltea a ver a él y no sabe qué pensar.

Coincido con que la línea defensiva es de las cuatro mejores de la liga con la adición de Mario Williams para sumar a la fortaleza de Mark Anderson y Kyle Williams, pero el perímetro es una invitación a anotar. Los Bills fueron la trigésima peor defensiva en permitir puntos en 2011.

Su progreso se verá reflejado en su ubicación en la división, pero difícilmente será suficiente para alcanzar un comodín.

Pronóstico: 8-8.

New York Giants

18. Seattle Seahawks.
Otro equipo que valdrá la pena ver. De entrada porque Russell Wilson tiene la pinta de QB explosivo y como hay poco conocido sobre él, va a sorprender por su capacidad para lanzar y correr, como lo demostró en Wisconsin.

Pero la esperanza real de algo trascendente descansa en la explosividad de Marshawn Lynch --siempre y cuando su cuerpo lo respete y él respete a su cuerpo-- y la capacidad defensiva que los colocó en la novena posición para terminar el 2011.

Me gusta que Pete Carroll no tiene miedo; no siempre resulta, pero sus últimas apuestas lo han hecho ganar, por lo menos el crédito suficiente, para hacernos creer que estos Seahawks, mínimo, nos van a entretener.

Pronóstico: 8-8.

Kansas City Chiefs

19. Kansas City Chiefs.
Otro equipo al que quiero, pero no le puedo creer. El año pasado sufrieron como pocos la plaga de las lesiones, por lo que un año que debía ser de consolidación al proyecto Todd Haley, terminó no sólo por ser una decepción, sino le costó el trabajo al entrenador en jefe.

Con Romeo Crennel la defensiva seguirá mejorando, pero la ofensiva da la impresión de haber sido remendada, no necesariamente adornada.

La llegada de Payton Hillis cataliza el ataque terrestre junto a Jamal Charles (sólo presente en dos partidos en 2011) y por aire Dwayne Bowe deberá arrastrar a Steve Breaston y a los TEs Tony Moeaki (sin jugar el año pasado por lesión) y Kevin Boss a crear opciones reales para Matt Cassel.

De vuelta al cliché de las lesiones, Kansas City tiene potencial para pelear su división, pero parece que son superados en talento por San Diego y Denver.

Pronóstico: 7-9.

New York Jets

20. New York Jets.
¿Quieren comenzar con el circo Sánchez-Tebow? Mejor lo dejamos para cerrar.

De hecho, medio puedo comprar la idea de que todo el show alrededor de los dos ha servido para disimular las verdaderas deficiencias de este equipo.

Independientemente de quien vaya a dirigir la ofensiva, fuera de Santonio Holmes y su indescifrable estado emocional, no existe un arma ofensiva de respeto por aire para el nuevo coordinador ofensivo, Tony Sparano.

Por tierra, Shonn Greene, sigue viviendo del recuerdo de una buena postemporada, pero no se acerca al tamaño de la responsabilidad de ser un corredor de confianza.

La defensiva sigue siendo su carta de presentación. Una carta más elegante y convincente para este año. Pero estará obligada a recibir menos de los casi 23 puntos por partido que en promedio permitieron en 2011.

Me mata la curiosidad de ver en la NFL a una bestia defensiva con el potencial de Quinton Coples.

Ahora, a su tema favorito.

La llegada de Tebow no favorece en nada a la confianza ni al nivel competitivo (como espetaron muchos) de Mark Sánchez. Por el contrario. Le demeritaron jerarquía hacia el vestidor y, en honor a la verdad, para el tipo de juego que tiene pensado Rex Ryan --ganar 13 a 10 o 17-14-- Tim Tebow se asemeja más a lo que Tony Sparano puede explotar.

Así que no se sorprendan si el circo de las pistas verde y blanca termina con --iba a decir payaso pero el New York Post se adelantó en la idea-- el QB con el Nº 15 de titular.

Pronóstico: 6-10.

Washington Redskins

21. Washington Redskins.
Tengo apostadas todas mis canicas en Robert Griffin III para ser el novato con mayor impacto en esta temporada. No quiere decir que el que jugará mejor, ni el que pondrá los números más atractivos. Simplemente quiere decir el que hará que su equipo sea sustancialmente mejor que la temporada pasada.

Tiene armas suficientes para descargar presión en los momentos difíciles, pero su talento deberá opacar las deficiencias de su línea ofensiva.

No espero que llegue a playoffs, pero sí espero que haga de Washington un equipo para el que las defensivas rivales tengan que preparar con mayor intensidad su semana.

Hablando de defensivas, si Jim Haslett logra que su aparato secundario se asemeje en cantidades mínimas a su cuerpo de presión al QB contrario, aliviará un área que desesperadamente pidió ayuda la temporada pasada. El problema es que no tiene los jugadores para ello.

Pronóstico: 7-9.

Carolina Panthers

22. Carolina Panthers.
Los pongo un lugar debajo de Washington por una razón muy sencilla. Cam Newton se las hizo una temporada a las defensivas contrarias, dos veces es muy complicado.

Su frenético arribo a la liga sacudió los estigmas que teníamos sobre los QB de su tipo. Sus números superaron a los de Peyton Manning para un novato y volvió a su franquicia de ridícula a respetable.

Pero la curva descendente del segundo año se puede apoderar de él fácilmente, sobre todo si no existe una aportación suficiente de su ataque terrestre. Las defensivas rivales se prepararán con mucho mejor conocimiento de sus condiciones.

Ni hablar de la defensiva, clasificada en los últimos lugares de casi todas las estadísticas que importan.

División que los mira aún hacia abajo, pero el proceso camina con pasos firmes.

Pronóstico: 7-9.

Tennessee Titans

23. Tennessee Titans.
Indiscutiblemente terminaron el 2011 de una forma que a cualquiera le haría pensar que el 2012 es un año promisorio. En su división, solo los Texans tienen mayores aspiraciones, pero el calendario es complicado.

Más aún cuando el QB titular será Jacke Locker quien le ganó el puesto al veterano Matt Hasselbeck. Más aún cuando su cuerpo de receptores es de mucha calidad pero de poca consistencia en lesiones y en comportamiento fuera del terreno de juego.

Ahora, más que nunca, Chris Johnson debe confirmar que los Titans no se equivocaron en renovarle hace un año por cinco temporadas y 56 millones de dólares.

Serán un equipo de esos que estorba, pero que no tiene la profundidad necesaria para llegar demasiado lejos.

Pronóstico: 6-10.

Tampa Bay Buccaneers

24. Tampa Bay Buccaneers.
La casa se ha renovado, pero Josh Freeman sigue siendo opción para dirigir a una franquicia que últimamente se ha preocupado por armarse de potencial, pero que le cuesta mucho trabajo hacerlo explotar.

El equipo, literalmente, se le amotinó a Raheem Morris que terminó por perder su trabajo.

Disciplina es la bandera con la que navega al frente del equipo Greg Schiano, llegaron elementos veteranos como Vincent Jackson y Dallas Clark y si Doug Martin se puede convertir en el corredor de seguridad, Tampa tendría opciones ofensivas que le alejen del penoso lugar Nº 30 por tierra y Nº 27 en puntos por partido del 2011.

El calendario es engañoso, no tan accesible como parece.

Pronóstico: 5-11.

Oakland Raiders

25. Oakland Raiders.
Pero si en algún lugar ha cambiado la filosofía es en Oakland que vivirá su primera temporada sin la dirección de Al Davis.

Como suele suceder con ellos, es un auténtico acto de valor atreverse a predecir lo que pueden llegar a alcanzar en la temporada, pero un par de ideas sirven.

Darren McFadden debería poner el mejor año de su carrera para darle alguna esperanza a la ofensiva del inestable Carson Palmer. Siempre y cuando no se lesione. Y ese es un enorme "siempre y cuando".

La defensiva dejará de ser un ejercicio de improvisación, pero ese es un ajuste que lleva tiempo, por lo que esa adaptación será dolorosa en 2012.

Los Raiders dan la imagen de pensar en una reestructuración, pero después de haber dado medio California por Palmer, la urgencia tendría que ser mayor.

Pronóstico: 6-10

Indianapolis Colts

26. Indianapolis Colts.
Pocos equipos tienen tanta suerte. Andrew Luck es el QB mejor preparado para la NFL desde el otro mariscal de campo seleccionado en primera ronda por la franquicia, Peyton Manning.

Pero hay que tenerle paciencia. No esperen que su sola presencia revolucione el dramático 2-14 de la temporada pasada, pero sí en cambio, disfruten una de las mejores campañas de un QB novato en la NFL en mucho tiempo.

Aún no tiene el personal suficiente para imaginar una temporada ganadora, pero aprenderá muchísimo de los últimos años de Reggie Wayne.

Será hasta dentro de dos temporadas que entenderemos con certeza si Andrew Luck es, en efecto, la reencarnación perfecta de la leyenda que vestía el Nº 18.

Pronóstico: 4-12.

Jacksonville Jaguars

27. Jacksonville Jaguars.
La peor ofensiva del año pasado vivió el peor arranque de temporada que su nuevo entrenador pudo esperar.

Su corredor, Maurice Jones-Drew, el mejor del 2011 (semejante ironía estando en la peor ataque de la NFL) decidió no entrenar hasta que no le reestructuraran el contrato, cosa que no sucedió.

Su primera selección del draft, el receptor Justin Blackmon, fue detenido por la policía por manejar en estado de ebriedad y complicó a la gerencia su contratación por un tema económico. El patológico caso de quien quiere cobrar sin haber probado nada aún en la liga.

Su QB titular, Blaine Gabbert, está en su segundo año y en lo que jugó la campaña anterior fue capturado 40 veces y apenas completó la mitad de sus pases.

Si Mike Mularkey supera las cinco victorias de la temporada pasada, habrá tenido una buena presentación al frente de la franquicia del extravagante Shad Khan. Aunque como decía José José: "Pero lo dudo".

Pronóstico: 4-12.

St. Louis Rams

28. St. Louis Rams.
Pocas veces un entrenador en jefe había sido tan deseado, entrevistado y buscado por equipos en desesperada necesidad. Jeff Fisher fue un auténtico objeto de deseo y cuando todo indicaba que iría a Miami, optó por el brazo de Sam Bradford y la favorable situación en el draft para los Rams.

¿Cuál es el cambio más urgente? Todos. Pero posiblemente el que definirá sus primeros años al frente de uno de los equipos mas intrascendentes del último lustro, será que su mariscal de campo encuentre la confianza que las lesiones le han sustraído.

Brian Schottenheimer es el responsable de dirigir una ofensiva que tiene a uno de los mejores corredores en toda la NFL. El problema para Stephen Jackson es que nunca ha tenido a su alrededor el apoyo suficiente para que su talento se refleje en éxito colectivo

Si Fisher logra estabilizar a una defensa muy joven y provee de seguridad a Sam Bradford, tendrá terreno sólido para construir mejor en 2013.

Pronóstico: 3-13.

Minnesota Vikings

29. Minnesota Vikings.
Hay algo engañoso en su posición. La temporada pasada fue desastrosa, una de las peores en la historia de esta prominente franquicia. El pretexto más sencillo es la palabra reestructuración.

Si es así, el proceso entonces ya tocó fondo y esta temporada debería mostrar mejores resultados comenzando con el segundo año de su QB, Christian Ponder.

Sufrió lo innombrable en su primera experiencia de la liga, pero por momentos tuvo detalles que podrían provocar expectativas positivas para el futuro corto.

Es duro apostar en contra de uno de los mejores corredores de los últimos tiempos y si la rodilla de Adrian Peterson sanó completamente, los Vikings pueden animarse a pensar en una temporada de seis victorias, por lo menos.

El calendario juega a su favor por ocho juegos, pero la división los regresa a su realidad en seis.

Si Ponder tiene condiciones de líder, quedarán demostradas en 2012, de lo contrario, Matt Barkley de USC, puede ir pensando si el color púrpura le sienta bien.

Pronóstico: 5-11.

Arizona Cardinals

30. Arizona Cardinals.
Feo, muy feo lo que viene para este equipo por la incapacidad para elegir a quien debe comandar una ofensiva, ya de por sí, bastante golpeada.

Si la disyuntiva radica en la elección de Kevin Kolb o John Skelton, algo entonces no funciona bien. Sobre todo si el QB suplente tiene garantizado ganar 7 millones de dólares.

Ken Wisenhunt es mi primera opción para dejar abierta la puerta a un nuevo entrenador en jefe en esta temporada.

Pronóstico: 3-13.

Miami Dolphins

31. Miami Dolphins.
Aficionado a los Dolphins, hay muchos como tú, no le hagas el menor caso a esta temporada. No pongas una sola expectativa a ganar algo.

Si vas a ver los juegos concéntrate en dos cosas:

1. Ver el progreso de Ryan Tannehill (no te concentres en ver a su esposa, aunque es difícil no voltear).

2. Pide que los Browns ganen más partidos que ustedes.

Pronóstico: 3-13

Cleveland Browns

32. Cleveland Browns.
Uno de los cinco equipos que jugará en la Semana 1 con un QB novato. El problema es que este novato tiene 28 años --cumple 29 el próximo 14 de octubre--.

Su primera selección del draft, Trent Richardson, es un extraordinario corredor, mejor incluso que Mark Ingram, pero tiene una preocupante facilidad para lesionarse.

Algunas decisiones que ha tomado Mike Holmgren en su potestad de Presidente (misma que está por perder) están dirigidas a ganar ahora. El tema es que no todas esas decisiones fueron acertadas.

Cleveland ha vivido en reestructuración los últimos ocho años y algo tiene que empezar a cambiar desde ahora. Desde la oficina. Los cimientos defensivos son positivos, pero no suficientes. Menos en la División Norte de la Conferencia Americana.

Pronóstico: 4-12.

BRISTOL -- No sé si ya te olvidaste de Ramón Ramírez surcando el lado izquierdo bajo la lluvia de Atahualpa y picando la pelota por encima del arquero en semifinales. Tal vez te lo eclipsa la imagen Claudio Suárez y Ramírez Perales madrugados por Simeone y Batistuta en la final de la Copa América del 93.

No sé si ya olvidaste a Luis García maldiciendo en éxtasis después de someter dos veces a Irlanda. Es posible que el recuerdo de García Aspe y Marcelino Bernal maldiciendo en depresión por fallar cada uno su tiro penal contra Bulgaria en 1994, te lo haya borrado.

¿Te olvidaste ya de Cuauhtémoc Blanco inventando -genio tenía que ser- una elástica figura para empatar a Bélgica y salvar la clasificación en 1998? Quizá te haya nublado la memoria la doble debacle de Raúl Rodrigo Lara, improvisado como central, sometido una vez por Klilnsmann y otra vez por Bierhoff.

Espero que nunca olvides cuando Jared Borghetti superó a Alessandro Nesta; fue uno de los goles que más fuerte gritaste. Aunque la artera patada (celebrada por varios) de Rafael Márquez a Cobi Jones, es la fotografía que define Corea-Japón 2002. Eso, o el infame cambio de Aguirre quitando a Ramón Morales para meter a Luis Hernández a los 27 minutos.

No sé si ya olvidaste a Gonzalo Pineda tirando un penal a lo Panenka en la Confederaciones del 2005 y sólo recuerdas a algún cronista repitiendo nuestra eterna letanía: "otra vez los malditos penales".

¿Te acuerdas de Omar Esparza, Carlos Vela y Ever Guzmán? Igual y para ti la "Generación Dorada" es la que arrastrará eternamente la "Tragedia de Carson" que nos dejó sin Olímpicos en Beijing.

Por más que intento, no puedo olvidar a Maxi Rodríguez haciendo un gol de otro planeta para justificar el mediocre dicho "jugamos como nunca y perdimos como siempre".

¿Has olvidado como saltaste cuando Chicharito corrió más rápido que cualquier francés y nos ilusionó con una Copa Mundial histórica en 2010? ¿O tu fotografía de Sudáfrica solo retrató a Javier Aguirre (otra vez) al Guille Franco y al Bofo Bautista?

Cada vez que un aficionado mexicano se prepara para vivir un torneo importante de fútbol lleva un costal y regresa con dos. El primero vuelve, por lo general, vacío. El segundo vuelve, cada vez, más lleno. El primero es la ilusión, el segundo es la decepción.

Por eso te pido que no olvides el 11 de agosto del 2012, no olvides Londres y nunca olvides que México ganó el futbol de Juegos Olímpicos. No olvides que le ganó a Brasil.

No olvides que volvió con un solo costal y que, sobretodo, ese costal venía repleto de oro.

No sé si los 18 que llegaron el sábado a jugar la final conocían el

pasado, si recordaban esos dramáticos pasajes envueltos en derrota o si, peor aún, olvidaron a aquellos que comenzaron a marcar el camino.

Yo no sé si has visto que cada vez que los jugadores llegan al estadio, lucen los audífonos de más alta tecnología.

No sé qué es lo escuchaban llegando al juego más importante del futbol en su país y, por su edad, dudo que conozcan a Caifanes.

Pero involuntariamente se apropiaron de una de sus mejores canciones y la inmortalizaron, se inmortalizaron a ellos mismos, rompieron jaulas.

Porque antes de saltar al mítico césped de Wembley una sola cosa pasó por su mente y sobre todo por su corazón.

"Antes de que nos olviden, haremos historia".

BRISTOL -- Los que nos dedicamos a este negocio tenemos, de vez en cuando, una tóxica necesidad de voltear a los libros de estadísticas para tratar de entender todo lo que los deportes nos presentan.

Tenemos un hambre desmedida por extirpar cada detalle de cada juego al que asistimos.

Conozco a varios que no disfrutan ni un segundo de los eventos más grandes del mundo, por esa obsesión de interpretar cada tiro, cada lanzamiento, cada brazada o cada salto que ven. Y además les tengo un inmenso respeto, son unos auténticos profesionales.

Los Juegos Olímpicos son el escenario más grande, no sólo para los deportistas, sino también para esta especie a la que tengo el privilegio de pertenecer desde hace 6 años. Queremos que a ustedes que nos escuchan, nos ven y nos leen, les quede clarísimo cuánto sabemos de deportes.

Me tomó 19.32 segundos pensar un poco distinto.

Hacia los últimos pasos de los 200 metros planos, la pregunta ya no era si Usain Bolt ganaría, sino si rompería el récord mundial. Y cuando todos volteamos a la pantalla para ver las marcas vigentes y saber si lo lograría, nos perdimos el momento con mayor significado para él.

Bajó el ritmo (tal cual lo hizo en la final de los 100 metros planos de Beijing) se llevó el dedo índice a la altura de la boca e internamente, mientras se convertía en el velocista más grande de la era moderna, se acordó de aquellos que -ilusamente- dudaron de su sobrehumana condición.

En su mente habrá pasado un monólogo que diría más o menos así: "¿Ven? Hasta trotando".

Si a Usain Bolt no le importó la estadística, entonces a nosotros tampoco nos debería importar. ¿Saben por qué? Porque en el fondo, además de ganar, lo que realmente quiere es divertirse, pasarla bien, disfrutar y de paso entretener a los ochenta mil que estaban en el Estadio Olímpico y a los 2 billones que lo veían por televisión.

Lo más increíble de todo es que, involuntariamente, con cada zancada deja una estela que no es otra cosa mas que una de las carreras más extraordinarias que han existido.

De esos raros privilegios que los sólo los tocados por el talento se pueden dar.

Mientras se divertía con los aficionados de primera fila, con los fotógrafos, con los voluntarios y con Yohan Blake; mientras se dejaba abrazar y fotografiar por el que se lo pidiera; mientras celebraba lo que ningún otro hombre había celebrado, ganar su segunda medalla de oro consecutiva en los 200 metros planos, tomé mi libro de estadísticas y lo cerré.

Porque para contar la magnitud de la carrera de Usain Bolt no hay que voltear a ver los números. Sólo hay que voltear a verlo a él.

De salida: Paola Espinosa, nadie de los que han cuestionado tu final en la plataforma de los 10 metros siente la frustración que seguramente sientes tú. Si decides que fue tu último clavado, vete tranquila. Ojalá volvieras para ganar una presea individual, pero como te lo escribí el otro día: tu legado no se verá reflejado en el número y metal de tus medallas, sino en la cantidad de niñas que, a la fecha, dicen que quieren ser como tú.

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